En el año 2003 la Fundación BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria) publicó una investigación sobre percepciones y actitudes hacia la Biotecnología en nueve países europeos,282 incluyendo la experimentación con embriones humanos (clonación en animales
281 Ratzinger, Fe y Futuro, 77
282PrimerEstudio Europeo de Biotecnología en nueve países: España, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Holanda, Austria, Polonia, Dinamarca. Su interés se centró en dos campos de aplicación de la Biotecnología como son la investigación con células troncales de propósito biomédico, y la Biotecnología de plantas y
y su posible extensión humana, experimentación con embriones humanos para la obtención de células troncales, diagnóstico pre-implantatorio y sus posibles usos). El estudio mostró que la ciencia es altamente valorada y genera expectativas positivas entre los ciudadanos europeos, actitudes de interés, confianza y optimismo acerca de sus consecuencias.283
Según el estudio, la percepción por la sociedad en la investigación con embriones humanos afecta la dimensión moral o ética de cada individuo, y los criterios morales de inspiración religiosa constituyen un factor determinante para comprender las posturas existentes en Europa.284285 La investigación señala que dado el bajo nivel de conocimiento existente en la sociedad europea sobre la investigación con embriones humanos, las percepciones de la mayor parte de la población adulta se fundamentarán no tanto en conocimientos específicos, sino sobre todo en valores, imágenes, criterios morales y creencias religiosas.286
Dichas percepciones sobre la condición moral del embrión humano en la sociedad actual, irían desde su consideración como “un conjunto de células sin condición moral” hasta su miramiento como portador de la “misma condición moral que un ser humano”. Referente al comienzo de la vida humana individual, un polo situaría a quienes creen que ese momento de comienzo de la vida coincide plenamente con “la unión del óvulo y el espermatozoide” y, en el extremo opuesto, quienes creen que comienza sólo “con el nacimiento de un nuevo individuo”.287
Como resultados del estudio, respecto a la condición moral del embrión, en seis de los nueve países encuestados, la posición que obtiene mayor aprobación relativa es la que sostiene que el embrión humano de unos pocos días tiene la misma condición moral que un ser humano.288 Acerca del comienzo de la vida humana individual hay también amplia variabilidad en las
alimentos. Realizado por la Fundación BBVA, Unidad de Estudios de Opinión Publica, año 2003, a través de encuestas personales en los domicilios de los residentes escogidos al azar de cada país.
283 Fundación BBVA, Informe del Primer Estudio Europeo de Biotecnología,3 284 Ibíd., 5
285 La ciencia cognitiva ha mostrado que los individuos recurren a esquemas conceptuales generales para interpretar y tomar decisiones ante cuestiones concretas, particularmente si éstas resultan complejas y novedosas. Ibíd., 7
286 Ibíd. 287 Ibíd., 7 288 Ibíd.,8
posiciones. En Italia y Polonia, uno de cada dos ciudadanos cree que la vida comienza en el mismo momento de la concepción. En España, Alemania, Francia, Austria y Reino Unido una mayoría relativa también se inclina por esta opción, aunque con porcentajes más bajos. En el otro extremo, la posición prevaleciente entre holandeses y daneses (con alrededor de un 40%), es la de que la vida humana individual comienza a partir del tercer mes de la concepción.289
Finalmente, el estudio hace una apreciación importante: 290
La valoración de la condición moral del embrión y el comienzo de la vida se ve influida de manera destacada por los avances científicos y por las creencias religiosas (…) Los ‘no creyentes’ tienden a percibir al embrión como más cercano en su condición moral a un conjunto de células que a un ser humano, y consideran en mayor medida que la vida comienza en etapas posteriores al momento de la concepción. Consecuentemente, su postura hacia la investigación con embriones humanos se caracteriza por un menor nivel de reservas que las existentes entre la población creyente.
Y hace la observación que “entre la población católica se observa pluralismo y variabilidad en las valoraciones de estas cuestiones”.291
Cinco años más tarde, en el 2008, la Fundación BBVA realiza su Segundo Estudio de Biotecnología, pero enfocándose en las actitudes hacia la Investigación con Células Madre.292 Se observó que en 5 años aumentó la información sobre la investigación con embriones humanos, y disminuyó el conocimiento de que es necesario destruir a los embriones para obtener células troncales (madre).
289 Ibíd., 9 290 Ibíd. 291 Ibíd., 10
292 El Segundo Estudio de Biotecnología. Actitudes hacia la Investigación con Células Madre, se realiza en los mismos países europeos del primero, además en la Republica Checa, Irlanda y Suecia, y en tres no Europeos pero de gran importancia tecnológica mundial como Japón, Estados Unidos, e Israel. Fundación BBVA, Año 2008, http://www.fbbva.es/TLFU/tlfu/esp/investigacion/fichainves/index.jsp?codigo=316 ( consultado el 3 de enero del 2015)
Al preguntar la opinión sobre la utilidad, riesgo y moralidad que implica la investigación con embriones humanos de unos pocos días para la obtención de células troncales, se obtuvo como respuesta que “la idea de utilidad está muy instalada, aunque no supone la desaparición de la percepción de riesgo o inmoralidad”. En países como Alemania, Polonia, Austria, Israel y Japón, los ciudadanos piensan que la inmoralidad es un rasgo más sobresaliente que la utilidad.
En relación con la confrontación entre los beneficios médicos y los derechos de los embriones se pone en evidencia que en países como España, República Checa y Suecia pueden más los beneficios médicos que los derechosde los embriones, mientras que en Polonia, Alemania, Irlanda y Austria ocurre lo contrario. Se hace evidente también que cuando los beneficios médicos se concretan en posibles tratamientos de enfermedades percibidas como importantes para los ciudadanos como el Alzahimer, Parkinson, y la Diabetes se incrementa la aceptación de investigación con embriones humanos en todos los países.
En cuanto a la condición moral del embrión humano, la conclusión del Informe es que “la pauta dominante es la visión de la condición moral de un embrión de pocos días como cercana o igual a la de un ser humano”. En términos comparativos, por un lado se destaca la visión estrictamente biológica en Dinamarca y Suecia, mientras que se acentúa la visión del embrión como cercana o igual a la del ser humano en Austria, Alemania y Estados Unidos.
Otra conclusión del estudio es que “el ser o no creyente condiciona la percepción sobre la condición moral del embrión. Entre los no creyentes, aumenta la visión del embrión como un conjunto de células sin condición moral”. El Informe señala que, no obstante, “el ser o no creyente actúa de modo particular en cada sociedad”, si bien la diferencia es más acusada en los países de religión católica que protestante. En Austria y en Alemania la visión estrictamente biológica es minoritaria incluso entre los no creyentes. En Japón, el ser o no creyente no incide en la visión sobre el embrión.
Como conclusiones finales sobre la investigación con embriones para la obtención de células troncales en la valoración final de los quince países encuestados permite agruparlos en cuatro grupos:293
Actitudes favorables más altas y reservas más bajas: Dinamarca, República Checa, Suecia, España y Holanda
Actitudes favorables y reservas intermedias: Reino Unido, Francia e Italia
Actitudes favorables bajas y reservas altas: Irlanda, Polonia, Estados Unidos e Israel.
De forma más acusada, actitudes favorables más bajas y reservas más altas: Austria, Alemania y Japón.
Con este estudio, la comprensión y opinión por parte de la sociedad en su conjunto y del ciudadano medio en particular sobre el embrión humano y su investigación, nos aporta a la reflexión acerca del estatuto moral del embrión. No solo aporta al conocimiento sobre el sentido común, sino también a las visiones antropológicas y morales que asume acerca de este tema el hombre de hoy, y que a la larga fulguran concepciones sobre sí mismo y la sociedad.
Además, resulta llamativo del estudio que muestra como en los países de vanguardia en el campo biotecnológico, las sociedades se muestren tan reservadas respeto a este tema. Es bien sabido los intereses económicos que se larvan en los avances científicos por parte de grandes multinacionales y casas farmacéuticas, muchas veces amparadas por el poder político. En este sentido, este estudio nos hacer sospechar sobre que tanto se estará informando a la sociedad y de qué manera acerca de las investigaciones con los embriones humanos, porque “no solo hay que hablar de manipulación genética sino también de manipulación social”294, religiosa, científica, política, económica, ideológica, partidista, materialista, utilitarista, filosófica, entre otros.
293 Lacadena, II Estudio de Biotecnológia Fundación BBVVA, 18, http://w3.cnice.mec.es/tematicas/genetica (consultado el 20 de enero 2015)
Si algo cambió en el mundo el surgimiento del Cristianismo fue la verdad reveladora sobre la dignidad de la vida humana, la dignidad de la persona, y la defensa incluyente de todos los que hoy llamamos ‘derechos humanos’; independientemente de raza, cultura, origen, sexo, o cualquier atributo social.295Desde la perspectiva de investigación y biomedicina “la dignidad humana se infringe siempre que el ser humano es tratado como un mero objeto de investigación que permanece bajo la entera disposición de los fines de otros”.296 En este orden de ideas la bioética teológica actual formula la propuesta de hacer la reflexión sobre el estatuto del embrión humano desde la consideración de sujeto y no de cosa, tal y como le corresponde a la dignidad de su condición humana, según Marciano Vidal.
Por estatuto entendemos “el modo de ser de una realidad, la situación en que se halla una realidad, es el hecho de hallarse en una cierta situación o condición, de encontrarse en un cierto modo”.297 Las situaciones conflictivas en los análisis del estatuto moral del embrión humano son originadas por la pluralidad y complejidad de posturas de científicas y morales; el reduccionismo antropológico a la hora de valorar al embrión humano; y la fragmentación disciplinaria que evidencia conflictos de intereses y valores. Por ello es ineludible buscar una visión de integralidad de los procesos de desarrollo humano, que incluye la vida humana incipiente. El desarrollo humano es general para la humanidad; y particular para cada persona; se integran un comienzo, un devenir e historia, y una realización y plenitud298 (aún en el embrión humano que es un inicio; porque dentro su propio proceso de vida hay un comienzo, un desarrollo de propiedades, y una ‘plenitud’ en cada proceso. La embriología moderna, la psiquiatría y psicología prenatales nos lo atestiguan).
Actualmente se comprende que lo ‘natural’ incluye no sólo lo biológico, sino también lo cultural y trascendente sobre la realidad de nuestra condición humana. Según esta valoración,
295 Barrientos, “La Dignidad humana”, 56-57 296Starck, “El estatuto moral del embrión”, 75 297 Ferrater-Mora, Diccionario de Filosofía ,581.
ampliamos nuestro horizonte de comprensión y sentido sobre nuestro propio conocimiento como seres humanos desde la consideración de los diferentes ámbitos que componen lo que llamamos nuestra ‘naturaleza humana’. En nuestros días en el centro del debate moral y bioético sobre el estatuto del embrión humano esta noción de ‘naturaleza humana’ ocupa el primer puesto debido a la posibilidad de intervención técnica sobre el ser humano; es preciso reflexionar sobre la conveniencia y límites de esta intervención, por ello, esta categoría es también un criterio de moralidad.299
Nuestra naturaleza humana es lo que nos hace humanos y no otra cosa; el dinamismo de la naturaleza humana comprende en el sujeto distintos ámbitos como el psicosomático, el intencional y el existencial; y esto, con sus respectivas operaciones humanas como el sentir, experimentar, entender juzgar, decidir y amar, que van llevando al sujeto a la auto- trascendencia y a la autenticidad dentro de una libertad condicionada por la alteridad,300 por su entendimiento y libertad el hombre es un ser abierto, no terminado.301 De esta forma la noción de naturaleza humana dinámica no se opone a la noción de historia como se quiso afirmar anteriormente en algunos ámbitos académicos; más bien estas dos nociones se complementan dinámicamente.302 A fin de cuentas entonces, la ley natural es la misma naturaleza humana dinámica en cuanto dirigida a su propio acabamiento, de nuestra comprensión por ley natural va a depender nuestra capacidad para conocer nuestra propia naturaleza.303
Es necesario considerar dentro de nuestra naturaleza tanto lo físico como lo espiritual, el hombre es ‘espíritu en la materia’,304 nuestra “corporalidad” está referida a la totalidad de
299 Varga, Hacerse hombre, 80 300 Lonergan, Insigth, 536-540 301 Varga, Hacerse hombre, 80 302 Ibíd., 79-84
303 Ibíd., 107 304 Ibíd., 81
nuestro ser y por tanto también a nuestra subjetividad y a nuestras actitudes, 305 el hombre no solo tiene cuerpo si no que es cuerpo.306 El ser corporal le permite al hombre ser con otros, somos a la vez cuerpo y espíritu.307 El cuerpo es personal y se va haciendo sujeto personal en un proceso de crecimiento y desarrollo individual y comunitario; se va haciendo persona. Aquí entonces, entra la noción de ‘persona’308 tan crucial en este debate sobre el estatuto moral del embrión humano. La persona es una entidad psico-física-trascendente. Aunque es individuo no está determinada, está abierta para ser cada vez más humana en su auto- trascendencia. Somos ‘inteligencia sentiente’ como dice Zubiri, nos preguntamos por el sentido de nuestra existencia, somos animales de realidades y responsabilidades, de sentidos y significaciones, como referira Masiá Clavel S.J.
El ser humano en la actualidad, si no puede hacerse “mejor” como persona, si puede hacerse “diferente”; esto en el sentido de que puede modificar su estado “natural” gracias a la intervenciones técnicas que podríamos llamar “artificiales”, desde su estadio más primitivo de ‘cigoto’. Para la persona humana es imprescindible existir con y en relación a los otros, existiendo vamos construyendo “comunidad”; esto gracias a las experiencias, las intelecciones, los juicios de hecho; valores; y las decisiones comunes. El hecho de existir en relación con los otros es lo que da sentido a nuestra existencia, y quizás nos hace más
305Metz, “Corporalidad”, 318 306 Ibíd., 319
307 Ibíd., 318
308La categoría “persona” se plantea en forma filosófica en algunas perspectivas, así como también tiene un aspecto que es claramente jurídico y que responde a la pregunta ¿qué derechos tiene el embrión como persona en potencia? ¿en qué momento se puede considerar como persona con derecho a la vida? Son cuestiones que aparecen en los planteamientos respecto al derecho o no-derecho del embrión humano a la vida. (Beauchamp,
T.L. “Aborto”. En: Problemática religiosa de la mujer que aborta, 192).
Los derechos de los embriones están legislados en varios países de la Unión Europea, USA, Japón, Israel desde hace más de 30 años en algunos de ellos. Lamentablemente en Colombia aún no hay ninguna legislación al respecto hasta la fecha.
sensibles al respeto por la ‘vida desde los primeros estadios de desarrollo’; porque debemos tener en cuenta que ‘No todo lo que es técnicamente posible, será éticamente deseable’. 309 Para terminar este apartado, y en orden a todo lo expuesto anteriormente, citamos al nobel bioquímico y genetista Marshall Nirenberg, quien supondrá que la sociedad bien informada será en últimas quien por consenso decida sabiamente sobre el estatuto moral de los embriones humanos, ante el riesgo de un cientificismo actual imparable, de un utilitarismo, materialismo y cosificación de la vida humana incipiente, muy en consonancia con el filósofo y teólogo Joseph Ratzinger, y de la no despreciable intención del estudio de la Fundación BBVA, dirá: 310
El hombre puede ser capaz de programar sus propias células con información sintética mucho antes de que pueda valorar adecuadamente las consecuencias a largo plazo de tales alteraciones, mucho antes de que sea capaz de formular metas y mucho antes de que pueda resolver los problemas éticos y morales que surgirán. Cuando el hombre llegue a ser capaz de dar instrucciones a sus propias células deberá contenerse de hacerlo hasta que tenga la clarividencia suficiente parar usar su conocimiento en beneficio de la humanidad.
Y terminaba diciendo:
Yo planteo este problema mucho antes de que sea necesario resolverlo, porque las decisiones relativas a la utilización de este avance científico deben ser hechas, en último término, por la sociedad, y solamente una sociedad bien informada puede tomar las decisiones sabiamente.
3.2 Síntesis ( Conclusión parcial)
Es un debate actual la distinción entre vida humana, ser humano y ser persona. La mayoría de científicos diferencian e insisten en la importancia de aclarar los conceptos, así como
309Lacadena, “Experimentación con embriones humanos”, 13 310 Ibíd., 14
filósofos, y teólogos. Evidenciamos esto en las palabras de Lejeune y en Bedate por ejemplo; en las de teólogos como Vidal y Masiá Clavel, y filósofos como Locke y Harris también.311 Otros como José Román Flecha y Niceto Blázquez sostendrán que no existen seres humanos no personales.
En este orden de ideas los científicos atribuirán en general el estatuto de ser ‘seres humanos en proceso de desarrollo’ a los embriones y a los fetos, como hemos visto, pero dejarán la atribución de una estatuto personal de los mismos a las ciencias sociales, más exactamente a la filosofía y a las ciencias jurídicas. Como vemos también; habrá teólogos como Masía y como Bedate que se arriesgaran a proponer unas semanas biológicamente hablando, para ser reconocidos como personas a los embriones humanos; compartiendo sus puntos de vista con otros científicos igualmente.312
Desde la Antigüedad, la cultura semita dentro de la cual surge el Cristianismo, vinculó la unión del espíritu con la realidad física en la llamada ‘corporalidad’ como nos lo recuerda J.B.Metz, y por ello proponen algunos que la respuesta a la pregunta fundamental sobre ¿cuándo el embrión se convierte en humano? Sería:
La respuesta científica es que el embrión humano siempre ha tenido potencial, desde el momento de la fertilización debido su constitución cromosómica humana. Dos cosas son definitivas: 1. El desarrollo humano comienza en la fertilización 2. El cigoto y el embrión temprano son organismos vivos.313
En la discusión sobre cuando surge el ‘ser humano’, los científicos debatirán sobre los diferentes estadios el desarrollo: fecundación, anidación, etc, como en repetidas ocasiones lo hemos mostrado. Lo que parece ser el común, es la idea de que siempre hay ‘vida humana’; desde el inicio del cigoto, otra cosa será ser ‘individuo-ser humano’, y otra cosa será el
311Aksoy, “The beginning of human life and embryos”, 87 312 Ibíd., 90
‘individuo-personal’, “evidentemente debe haber algo más allá de la existencia meramente física que nos hace ser lo que somos”314, especulan algunos pensadores.
En la edad antigua, los filósofos griegos platearon una concepción antropológica dual del ser humano, esa era su pensamiento de naturaleza humana, su antropología. En la edad media el cristianismo sincretizado con la filosofía griega, la idea que predominó fue que mientras no estuviera formado el producto de la gestación no era propiamente humano, pues si no era asi no podía recibir el ánima o alma. Es evidente en esta apreciación, el carácter puramente físico y macroscópico que es este tiempo podía tener el hombre para valorar la vida humana incipiente. La propuesta de la Iglesia Católica es de respeto absoluto desde la fertilización al ‘nuevo ser humano’. El catecismo de la Iglesia Católica lo señala así por Juan Pablo II. Sin embargo, Joseph Ratzinger, hace una propuesta más matizada, abre el dialogo, y no da