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4.3. Selection of variables

4.3.2. Educational inputs

La percepción de que el crecimiento de las finanzas está vinculado al estan- camiento secular o al mal funcionamiento de la acumulación capitalista también se hace evidente en las aproximaciones marxistas que han mante- nido una aparente lealtad a la teoría de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. En términos generales, el supuesto subyacente de este tipo de marxismo es que la esfera de la producción se ha caracterizado en las últimas décadas por una rentabilidad baja e inestable por diversas razones, entre las cuales se incluye la sobreacumulación. De este modo, el capi- tal ha buscado ganancias en el ámbito de las finanzas, a menudo a través de transacciones especulativas y de otro tipo. Sin embargo, las ganancias financieras han proporcionado como mucho un alivio temporal, dado que los problemas subyacentes de la esfera de la producción se han reiterado y las crisis económicas han vuelto a reaparecer.

Esta idea básica se encuentra con frecuencia entre las corrientes mar- xistas con una fuerte impronta política y que a menudo no se dan cuenta de su afinidad con la tradición de la Monthly Review. Sorprendentemente, estas corrientes han ayudado a establecer la noción de que el estado normal del capitalismo contemporáneo es la crisis y que esta procede de la esfera de la producción, apenas paliada por las medidas que tradicionalmente aplica el Estado. Robert Brenner avanzó una versión sofisticada de esta visión en una serie de influyentes publicaciones26. En pocas palabras, los argu- mentos de Brenner relacionan el presunto estancamiento de la esfera de la producción con la teoría de Marx de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Desde esta perspectiva, ha habido una sobrecapacidad produc- tiva que se ha mantenido desde los años sesenta y que ha intensificado la competencia, provocando así la disminución de las tasas de ganancia. Sin embargo, las empresas implicadas no han abandonado la esfera de la pro- ducción, un cambio que habría supuesto la destrucción de capital y, con el tiempo, habría llevado a la recuperación de las tasas de ganancia. Como consecuencia, las economías avanzadas se han mantenido en un estado de crisis permanente, si no latente, de la esfera de la producción. No obstante, el estallido de la actual crisis se ha evitado a través de la adopción de diver- sas medidas en distintos momentos, que incluyen la manipulación de los tipos de cambio y el suministro de crédito barato por parte de los bancos centrales. Cuando la potencia de estas intervenciones se desvaneció, como pasó en 2007, la realidad subyacente de la producción se manifestó y de nuevo el mundo se sumió en la crisis.

26Los resultados de Brenner sobre este asunto han sido consistentes y sistemáticos durante un

Para los objetivos de este libro, hay tres aspectos del análisis de Brenner que merecen especial atención. En primer lugar, las abundantes referencias a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia no deberían ensombrecer el hecho de que su explicación teórica de la caída de la ganancia se sustenta en la presión competitiva de los capitalistas activos y no en el cambio de la composición orgánica del capital. En este sentido, la teoría de la ganancia de Brenner se diferencia decididamente de la de Marx y recuerda a la de Smith. En relación con esto, la presunta caída de la rentabilidad que afirma la teoría de Brenner también está asociada con la caída de los salarios reales, distanciándose una vez más de la teoría de Marx de la tendencia decre- ciente de la tasa de ganancia27.

En segundo lugar, la visión de Brenner de que el capitalismo contempo- ráneo padece una sobreacumulación crónica es similar a la aproximación de la Monthly Review. La diferencia es que Brenner se ha basado en una inter- pretación idiosincrásica de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia que, como se ha mencionado antes, destaca la persistente sobrecapacidad de los capitalistas activos. Sweezy, en cambio, postula la «absorción del excedente», que como reconoce públicamente es diferente de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia de Marx. Una diferencia aún mayor es que la Monthly Review ha adoptado expresamente la noción de financiari- zación —de hecho fueron quienes la propusieron—, mientras que Brenner ha evitado emplearla, incluso a pesar de destacar el papel de las finanzas como paliativo frente a la baja rentabilidad28.

En tercer lugar, y otra vez de forma similar a la Monthly Review, Brenner no ha analizado el sector financiero como un campo separado de la activi- dad capitalista con lógicas internas y prácticas propias. La discusión sobre los bancos y otras instituciones financieras de Brenner ni siquiera se acerca a la complejidad de su análisis sobre las empresas industriales y comer- ciales. Para Brenner, el crédito barato, que supuestamente ha evitado el estancamiento en varias ocasiones durante las últimas décadas, tiene su origen en decisiones arbitrarias tomadas por el Estado, y no define especí- ficamente los mecanismos por los que este crédito opera.

Otros marxistas comparten la perspectiva básica de Brenner a pesar de no aceptar el núcleo de su análisis teórico. Chris Harman y Alex Callinicos, por ejemplo, creen que la sobreacumulación es una condición

27 Anwar Shaikh, «Explaining the Global Economic Crisis», Historical Materialism, núm. 5,

invierno de 1999, pp. 103-144; John Weeks, «Surfing the Troubled Waters of “Global Turbulence»: A Comment», Historical Materialism, núm. 5, invierno de 1999. Para una discusión detallada de la teoría de Brenner, véase Ben Fine, Costas Lapavitsas, y Dimitris Milonakis, «Analysing the World Economy: Two Steps Back», Capital and Class, núm. 67, primavera de 1999, pp. 21-47.

28Conviene señalar que la mayor crítica de Arrighi a Brenner es que ha ignorado la financiarización

como la transformación estructural del capitalismo norteamericano que ha llevado a la inestabili- dad. G. Arrighi, «The Social and Political Economy of Global Turbulence», NLR, núm. 20, 2003.

crónica del capitalismo contemporáneo, pero no subscriben la teoría de

Brenner29. Ambos defienden una versión de la tendencia decreciente de

la tasa de ganancias de Marx que destaca el aumento de la composición orgánica del capital y argumentan que aparentemente esta no puede dis- minuir en la medida en que las empresas modernas evitan con éxito la quiebra y, por tanto, la destrucción de capital. La expansión financiera y el suministro de crédito son capaces de generar periodos de prosperidad, pero tan pronto el crecimiento del crédito vuelve a remitir, se manifiesta el estancamiento subyacente. No obstante, a diferencia de Brenner, tanto Harman como Callinicos aceptan que la financiarización es una impor- tante tendencia del capitalismo contemporáneo, si bien no ofrecen una definición sistemática.