Chapter 2: Flax fibres and their composites: A review
2.5 In-service behaviour of flax fibre reinforced composites
2.5.2 Impact behavior
2.5.2.5 Effect of the interlaminar fracture toughness on the impact
El término “néologie” apareció con el sentido de “creación de palabras, expresiones o sentidos nuevos”; más tarde, este término fue adquiriendo el sentido de transgresión a la norma y hasta el siglo XIX se utilizó el término “neologismo” como “creación abusiva de términos nuevos”. Esta situación provocó un desinterés por parte de los lingüistas debido a que consideraban que no se podía
dar cuenta de este objeto desde la lingüística, porque su especificidad no era de carácter gramatical. A partir de los años 70, el interés por los neologismos surge nuevamente gracias a la terminología, ya que los términos son casi siempre unidades léxicas nuevas, en el sentido formal o en el sentido semántico (Cabré, 2011).
Así pues, Boulanger (1988: 202; 2010: 40) sostiene que hacia fines de los años 70 y comienzo de los 80 la palabra neología podía definirse de varias formas:
a) el proceso de creación de unidades léxicas nuevas, generales o terminológicas, por medio del recurso, consciente o inconsciente, a los mecanismos de creatividad lingüística habituales de una lengua.
b) el estudio teórico y aplicado de las innovaciones léxicas, ya sea que se trate de técnicas de formación de palabras (derivación, composición, sintagmación, préstamo, etc.), de la adquisición semántica, de criterios de reconocimiento, de aceptabilidad o difusión de neologismos, de relaciones con la normalización o incluso de la inserción social o socio-profesional de las lexías nuevas.
c) la actividad institucional organizada y planificada sistemáticamente para recoger, consignar, difundir e implantar las innovaciones léxicas en el marco concreto de una política de la lengua.
d) el trabajo de identificación de los sectores especializados que requieren un aporte léxico considerable para llenar los vacíos o déficits de vocabulario. Todas estas esferas de actividad son, en distintos grados, abundantes productores de neologismos.
e) la relación de la novedad con los diccionarios sobre todo en dos aspectos: la utilización del diccionario como filtro de reconocimiento de neologismos y el análisis del tratamiento de la neología en los diccionarios.
Esta investigación se basa principalmente en la definición relacionada con el hablante y la creación de nuevas unidades léxicas, por una parte, y con el estudio teórico y aplicado de estas innovaciones, por otra, ya que nuestro objetivo principal consiste en observar la forma en que innovan léxicamente mujeres y
hombres en periódicos y blogs a través del análisis de sus neologismos desde distintos puntos de vista.
Ahora bien, a partir de estos cinco aspectos, Cabré (1989/2002) sostiene que la neología, como materia, tiene sólo una doble vertiente: teórica y aplicada. Como campo de reflexión teórica plantea temas relacionados con la teoría lingüística; por ejemplo, las estrategias de incorporación de las nuevas unidades al léxico, el almacenamiento de estas unidades en el diccionario del hablante, su caracterización gramatical, la adaptación, a veces problemática, al sistema fonológico y morfológico, la compatibilidad con otras unidades semánticas similares, etc., aspectos relacionados con el hablante. Por otro lado, también plantea temas relacionados con la lengua; por ejemplo, permite medir el estado y la vitalidad de una lengua y las relaciones entre las diversas lenguas en juego, y posibilita el análisis de la vitalidad interna de un sistema y los mecanismos de creación lingüística para denominar las nuevas realidades. Finalmente, permite aplicaciones con una finalidad práctica; por ejemplo, la elaboración de diccionarios de neologismos, la resolución de falta de denominaciones en determinadas áreas temáticas, la propuesta de líneas de política de intervención orientada a temas concretos y a espacios también concretos, entre otras18.
Por lo tanto, en relación con la vertiente teórica, Cabré señala: Para los lexicólogos clásicos, como Rondeau (1983) o Guilbert (1975), la neología es el estudio de los fenómenos lingüísticos que aparecen en un momento dado de la evolución de una lengua viva, fenómenos que pueden manifestarse en cualquiera de los niveles de la lengua: fonética, fonología, morfología, sintaxis o léxico (Cabré, 1989/2002: 32)19.
18 Quemada (2006), por su parte, señala que las finalidades de la neología y los neologismos pueden ser de tres tipos: a) finalidades ideológicas: homogeneidad de la lengua, riqueza del léxico, libertad de la lengua; b) finalidades lingüísticas: aplicaciones lexicológicas, aplicaciones lexicográficas; c) finalidades estéticas: neologismos literarios, por una parte, y creaciones lúdicas, neologismos-juego de palabras y algunas contaminaciones, por otra.
19Existen algunas diferencias sobre el término neología léxica entre distintos autores. Por ejemplo, para Bastuji (1974), hablar de neología léxica implica una redundancia, ya que la neología es un hecho específicamente léxico, y cuando el cambio afecta otro ámbito de la gramática (sintaxis o fonología), éste no se analiza en términos de neología. Alarcos (1992) señala que la definición de neologismo del Diccionario de la Academia Española (“vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua”) se refiere exclusivamente a las novedades que aparecen en el léxico y en la sintaxis, sin ocuparse de lo que pueda ocurrir en la fonética o en la morfología. En cambio, Faura (1998) afirma que el término neología puede designar,
Sin embargo, la autora señala que el estudio de las palabras no debe reducirse a un enfoque meramente lingüístico, ya que éstas se utilizan en situaciones comunicativas concretas que se enmarcan, a su vez, en situaciones sociohistóricas más amplias, y por este motivo es importante analizarlas desde otros puntos de vista que puedan dar cuenta del entorno sociocultural en el que adquieren sentido. Como hemos comentado en el capítulo anterior, existen aspectos socioculturales que influyen en el comportamiento lingüístico de los hablantes y, en nuestro caso, creemos que estos aspectos también pueden influir en el comportamiento neológico de mujeres y hombres; por lo tanto, es importante considerarlos.
Por consiguiente, Cabré (1989/2002: 34; 1993: 449) señala que la neología, como disciplina, debe plantearse el análisis de las palabras al menos desde tres vertientes distintas:
a) la vertiente lingüística: el sistema permite la adopción de recursos para denominar las novedades
b) la vertiente cultural: la neología refleja la evolución, la idiosincrasia y el estado de desarrollo técnico y cultural de una sociedad;
c) la vertiente política: para asegurar la supervivencia de una lengua, la sociedad debe disponer de denominaciones que garanticen la aptitud de dicha lengua para todas las necesidades expresivas y comunicativas de sus hablantes.
Años más tarde, Cabré (2014) retoma y profundiza estas ideas sobre los distintos puntos de vista desde los que se puede abordar la neología y presenta el Principio de poliedricidad, principio inherente a todos los objetos de conocimiento según el cual todo fenómeno es multidisciplinario (se puede abordar desde materias y campos de conocimiento diferentes) y multidimensional (dentro de una materia determinada presenta una diversidad de aspectos y no se puede dar cuenta de la totalidad de estos de manera simultánea). De acuerdo con esto, la autora plantea que existen diversas vertientes desde las cuales se pueden analizar los neologismos:
en general, el estudio de todos los fenómenos lingüísticos nuevos que aparecen en un momento determinado de la evolución de la lengua, y que estos fenómenos pueden darse en el plano fonético, fonemático, morfológico, sintáctico y léxico.
a) Vertiente psicológica: la capacidad de crear palabras es una capacidad cognitiva y gramatical de los seres humanos y a través de los neologismos se cumplen una serie de funciones de representación, de comunicación y de expresión. Todos estos valores pragmáticos corresponden a factores psicológicos que, en relación con el emisor, buscan efectos diferentes y, en relación con el receptor o la situación, producen efectos diferentes.
b) Vertiente social: el análisis de las unidades léxicas nuevas es interesante para describir la evolución social y el grado de adaptación de una lengua a los cambios que se producen. Además, el análisis de los neologismos permite interpretar el grado interno de vigor de una lengua y el nivel de adhesión que muestran sus hablantes.
c) Vertiente práctica: la necesidad de poseer recursos léxicos para todas las funciones expresivas y comunicativas y de actualizarlos de manera permanente con el fin de servir de manera eficaz a las necesidades de un mundo en constante evolución han dado a la actividad neológica un protagonismo importante.
d) Vertiente disciplinar: la disciplinarización de una materia es el producto de su difusión social y de la concentración de actividades y publicaciones sobre el tema. En este caso, la neología se estabilizó como disciplina en Quebec a través de un proceso de planificación estratégica para que la lengua francesa dispusiera de todas las unidades necesarias para expresar la modernidad, hasta entonces expresada en inglés, y, además, hacerlo con formas propias del francés de Quebec. De esta manera, se inició una actividad neológica que puso a la neología en el mapa de las disciplinas: coloquios, seminarios, publicaciones, revistas, etc. e) Vertiente teórica: si bien la actividad neológica ha sido intensa en los últimos cincuenta años, la reflexión teórica ha sido escasa y muy repetitiva. Casi todos los trabajos que se han realizado son trabajos descriptivos y contrastivos restringidos a una o varias lenguas, y muy pocos autores (Louis Guilbert, Alain Rey, Jean- Claude Boulanger, Jean-François Sablayrolles y Mª Teresa Cabré) han aportado propuestas para que la neología avance como campo de conocimiento. Uno de los principales obstáculos en la construcción de un campo de conocimiento centrado en la neología es la definición de su objeto de estudio y, sobre todo, la falta de estabilización de este objeto. Por lo tanto, la consolidación de la neología como campo de conocimiento requiere una intensa
reflexión sobre las características de este objeto de estudio por parte de los especialistas20.
Estas diferentes vertientes nos permiten situarnos al momento de estudiar y analizar los neologismos. Es importante tener claro desde qué punto de vista realizaremos nuestro trabajo, ya que, de acuerdo con ello, podremos caracterizar nuestras unidades de una mejor manera y de forma más precisa. En nuestro caso, esta investigación se realiza principalmente desde la vertiente psicológica que plantea Cabré, ya que nuestro interés y objetivo principal consiste en estudiar el comportamiento neológico de mujeres y hombres a través de las características de uso de sus neologismos y las funciones que estas unidades cumplen en el discurso, lo que nos permitirá observar, de acuerdo con los elementos teóricos planteados en el capítulo anterior sobre género y lenguaje, posibles diferencias entre ambos géneros en relación con la innovación léxica.