• No results found

Effects of numerical noise on a univariate optimization problem

3.8 Noise issues in the functions of interest

3.8.1 Effects of numerical noise on a univariate optimization problem

Cuando el conflicto es detectado por el docente o por un avanzado grupo de alumnos y alumnas, lo mejor es abordarlo directamente o mediante ayuda externa, y en este sentido Ortega (1977) propone la mediación y el aprender a pedir ayuda como las estrategias más útiles8. La

mediación, la primera de ellas, es una estrategia de ayuda externa, para la que se necesita la intervención de un tercero, experto en el conflicto que mantienen las dos partes y que no logran por si solas resolver. A veces simplemente con el reconocimiento de la responsabilidad individual de cada uno en el conflicto, actuando y eliminando la crisis con el menor daño psicológico, social o moral, por ambos protagonistas y sus repercusiones a terceros afectados, la situación se resuelve. La mediación es, entonces, un diálogo que acepta la ayuda externa para solucionar un conflicto. Las reglas deben ser informadas antes de comenzar, y pactadas en colaboración y en presencia de todas las partes. Para realizarla de forma correcta se requiere un dominio de habilidades y capacidades, que tanto los protagonistas como el entorno social, deben reconocer en la persona mediadora.

8 Ortega aclara que la mediación está indicada en situaciones de conflicto pertinaz y crítico, pero nunca en casos de

violencia, abuso, maltrato, acoso, hostigamiento o persecución, reconocidos como tales. La mediación está pensada para solucionar el conflicto, no la resolución violenta del mismo.

El establecimiento de acuerdos en el aula y fuera del aula son muy importantes, clases consensuadas, diálogo, opinión y necesidades compartidas, el cuidado del tiempo, espacios y recursos, cuidado del escenario real y la justa distribución de roles, organización de actividades con los alumnos, que busquen la mejora personal y colectiva, son bases de la mediación. Ortega establece como guías para el trabajo de la mediación en las aulas acciones tales como dar a conocer la declaración de los derechos de la clase o aprender a pedir ayuda y plantea un modelo de mediación que no rompa con el esquema básico de la cultura escolar, un modelo no clínico ni psicopatológico, para fomentar un centro que construya una cultura de diálogo y negociación ante la toma de decisiones, y que dedique tiempo y espacio a ello.

Cuándo en el aula se respira un aire de conflicto, es necesario pensar que hacer para cambiar esa situación, teniendo en cuenta que, sea cual sea el motivo, lo que es casi seguro es que si se desencadena violencia es que no se están resolviendo de forma dialogada y democrática. Ante esta situación, David y Roger Johnson (1995) apuestan por un modelo para la resolución de conflictos y defienden las estrategias de resolución de conflictos y Torrego y otros (2000), patrocinan la mediación escolar.

Por ello, disponer de un programa de mediación bien diseñado y establecido, cuidado, en continua supervisión y mejora es un signo de calidad educativa, pero para poder implementar la mediación escolar no basta con tenerlo, se debe hacer una difusión informativa del mismo y crear la cultura de mediación. En los procesos de mediación escolar, debe existir implicación del equipo docente, los responsables del centro, y definir una persona mediadora, por ejemplo, desde el departamento de orientación (siempre que cuente con la aceptación del equipo docente), ya que se trata de que los mediadores se sientan protegidos y se confíe en ellos. Además, se deben tener en cuenta algunos criterios para la selección de los mediadores como, por ejemplo, los siguientes:

 Voluntariedad.

 Tener habilidades sociales.

 Actitudes y capacidad de diálogo.

 Disponibilidad de tiempo.

 Gozar de aceptación social.

 Muy buen nivel de autoestima.

En cuanto a la resolución de conflictos, hay que tener en cuenta que estos aumentan cuando se incrementa el estrés y se supera la capacidad de afrontarlos. Por ello, para prevenir los conflictos y/o mejorar la capacidad no violenta de solventarlos, es necesario mejorar las condiciones de vida de los estudiantes y el desarrollo de habilidades para reducir el estrés que permitan afrontar las tensiones y dificultades, sin aumentarlas al recurrir a las conductas de riesgo. Dentro de la resolución de conflictos, se aconseja:

 Definir el conflicto, para resolverlo.

 Establecer objetivos y ordenarlos según su importancia.

 Diseñar soluciones de conflicto y valorar cada una de ellas.

 Llevar a la práctica la solución elegida

 Valorar los resultados obtenidos.

En esta línea, Paco Cascon (1997), diseña los Juegos para la paz9, una herramienta para trabajar

en la resolución de conflictos con maestros y estudiantes, y que permiten formar en valores, facilitan y desarrollan actitudes relacionadas con la educación para la paz, mejoran la comunicación, recuperan la confianza y ayudan en la resolución de conflictos, mejorando mecanismos de cooperación entre el grupo nos enseñan a afrontar el conflicto de una forma creativa10. Estos juegos son, por lo tanto, útiles e importantes para descubrir conflictos,

reconocer sus causas, sus diferentes niveles e interacciones (personal, social, grupal, institucional). Hacen, además, análisis de situaciones conflictivas como los problemas de comunicación, las relaciones poder/sumisión o la toma de conciencia del punto de vista del otro.

Podemos concluir que las investigaciones reflejan la eficacia de la prevención, y más cuando ésta se inserta en un contexto de colaboración, y lo idóneo es desarrollar un programa a múltiples niveles, teniendo en cuenta los centros educativos, las escuelas, las familias, el profesorado y el alumnado, todo en un contexto colaborativo, para de esta manera brindar medios para mejorar la calidad de las relaciones que en ella se producen y prevenir conductas de riesgo. Por ello, las pautas principales serían:

 Prevenir la violencia, diseñando procedimientos, materiales, actividades y evaluar los resultados.

 Adoptar una perspectiva de largo plazo, que presente atención a momentos críticos.

 Reconocer las causas de la violencia y la influencia de la familia.

3.4 PROGRAMAS DE PREVENCIÓN Y ATENCIÓN A LA

Related documents