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Robert O’Dwyer’s Eithne (1909) – Historical and Cultural Context

2.2 Eithne – Composition & Performance History

La renovación del plantel docente tuvo sus efectos inmediatos en los contenidos de los programas, pertenecientes a las asignaturas del todavía vigente Plan de estudios 1970, solo que con la advertencia realizada en enero del ‘75, acerca de que quedaban sin efecto «todas las modificaciones introducidas a los planes de estudio de las Facul- tades y demás establecimientos de enseñanza superior», realizadas entre el 25 de mayo del ‘73 y el 21 de noviembre del ‘74 (Res. CS 11 del 7-1-75),23 fechas en las que para la nueva gestión universitaria, se

delimitan las acciones de la administración previa.

Como señalamos al comienzo una de las mayores dificultades que tuvimos al realizar esta investigación fue no poder hallar la mayor parte de los programas de las materias. Por lo que el análisis que sigue resulta reducido y necesariamente incompleto.

Los testimonios de alumnos señalan que los programas puestos en práctica en el año 1975, eran los mismos o muy semejantes a los que se elaboraron durante la dictadura militar. Por lo que fue posible ana- lizar y comparar programas anteriores a 1975 con programas presen- tados a partir de 1976. Pudimos así realizar dos tareas: por un lado establecer algunas rupturas y continuidades entre los programas del primero y el segundo período peronista (1973-1974 y 1975-1976, res- pectivamente), y por otro, verificar continuidades entre los del segun- do y la dictadura. Con esa finalidad se examinaron:

- Programas de Didáctica General de 1972, 1975 y 1978 a cargo de un mismo profesor, Néstor Mazzarello;

- Programas de Pedagogía General de Nassif de 1974 y de Martiniano Juanes en 1978.

22 Jefe del DCE en 1975.

23 No encontramos registro de que entre esas fechas haya habido alguna modifica-

El análisis de los programas de Didáctica General nos lleva a con- cluir que los tres guardan similitudes entre sí pese a que corresponden a distintos períodos. Todos adhieren a un enfoque sistémico, perspecti- va que como se sabe, se incluye dentro de la teoría sociológica estruc- tural-funcionalista. Un punto destacable del programa de 1975, es la mención de «la didáctica como proceso de adaptación y configuración». Esta idea, junto con otras expresiones, como la de habilitar al alumno para «la valoración de la realidad existente y la predecible por el proce- so de cambio estructural del sistema educativo nacional» da cuenta de una concepción de sujeto que se adapta a una realidad ciertamente no cuestionada y que solo cambia de una manera imaginable en lo que respecta a la educación. Por otra parte, notamos que solo se habla de análisis crítico cuando se refiere a cuestiones técnicas y metodológicas. Como objetivo del programa se menciona el siguiente:

Exposición crítica y personal del alumno sobre: a) El plan de estudio como sistema.

b) La didáctica como subsistema instrumental.

c) Implicancias de innovaciones metodológicas no controla- das en la resolución de problemas didácticos.

d) Análisis y comparación de las formas de evaluación […]. Lo nuevo del programa de 1978 de esta misma materia, es que aparecen autores como Víctor García Hoz24, figura relevante para la

orientación de la formación docente durante la dictadura militar. Pero si esos programas muestran claramente una continuidad en- tre los períodos analizados, el de Pedagogía evidencia, en cambio, una ruptura significativa al cambiar los docentes responsables de su implementación: desaparecen todas las teorías y análisis críticos que hasta el momento habían sido parte de la formación.

El programa de Pedagogía del profesor Nassif de 1974 da cuenta de un posicionamiento crítico por la actitud problematizadora de los contenidos. Se trata de promover «el despliegue del espíritu crítico». (Programa de Pedagogía, Nassif, 1974) y se registran como indicadores

24 García Hoz fue miembro del Opus Dei desde 1944 y en tal carácter colaborador del

gobierno franquista. En Albás C. [en línea] <www.opuslibros.org/libros/Chapuza/capitu- lo>. En él se conjugan posturas pedagógicas espiritualistas-personalistas con tecnicistas.

de tal voluntad los temas elegidos para las unidades, por ejemplo: «La teoría de la violencia cultural y el problema de la legitimidad de la educación»; «Los cuestionamientos al sistema educativo. La teoría de la desescolarización»; «Educación, libertad y liberación (Personal y Social)». Para la propuesta de ese año, Nassif toma como ángulo de análisis el problema de la autoridad y libertad en la educación, que él reconoce de fundamental trascendencia para ese momento histórico. En este sentido, se pregunta acerca de las posibilidades de la educa- ción de formar sujetos autónomos o sujetos adaptados a la sociedad. Frases como las que siguen evidencian este posicionamiento:

Si algo caracteriza a la pedagogía contemporánea es el desa- rrollo de cuestionamientos cada vez más agudos al sistema educativo y a su teoría. En el fondo, tales cuestionamientos guardan estrecho vínculo con la pregunta sobre las posibilida- des de la educación de llevar al hombre a una mayor autono- mía, dentro de determinadas condiciones sociales, o si, por el contrario, aquélla esté condenada a ser un modo –disimulado o no– de condicionamiento y de acomodación a sistemas so- ciales y culturales, también duramente cuestionados.

Nótese, que a diferencia del programa de Didáctica que hacía re- ferencia a la didáctica como adaptación y a un sujeto que debía valo- rar la realidad en donde el cambio era concebido como previsible, aquí, Nassif, da evidencia de promover una actitud crítica frente al conocimiento, postulando la posibilidad de realidades y sujetos autó- nomos o dependientes, según el papel que se le otorgue a la educa- ción. Este programa no alcanzó a implementarlo.

En cambio, el programa de Pedagogía de Juanes del año ‘78, pre- senta una simple enumeración de los temas a abordar: «Pedagogía Biológica»; «Pedagogía Psicológica»; «Pedagogía Sociológica», en los que puede observarse una Pedagogía que por ocuparse de todo pierde la especificidad de su propio campo, al mismo tiempo que cae en un cuestionable pedagogismo. La pedagogía parece ocuparse aquí de cuestiones que van desde la «sociometría educativa», pasando por la «administración y planificación de la educación», y hasta por «el servicio médico escolar». No existe en este programa una fundamentación ni una presentación de la materia que permita adver- tir posicionamientos de cátedra. Sin embargo, revisando la bibliogra-

fía encontramos autores como García Hoz –recordemos una vez más, la figura protagónica del proceso militar (Principios de Pedagogía Sistemática y Educación Personalizada) y autores como Spranger (El educador nato), cuya filosofía espiritualista fundamentada en su caso en la escuela de los valores, es una de las orientaciones de la pedagogía que fue haciéndose dominante en esta etapa hasta hacerse hegemónica durante la dictadura siguiente, reemplazando así a las perspectivas críticas del período anterior a octubre de 1974.

La renovación del plantel docente y las características de sus programas tienen que ver con la postura promovida desde el DCE, por la que se intentó instalar una pedagogía que para ser considera- da científica, debía reunir rasgos de neutralidad y apoliticidad.25 Lo

científico para reconocerse como tal, tenía que ser neutral. Uno po- día pensar políticamente, pero eso no debía incorporarse en la uni- versidad, que es un lugar científico, separado de la política. O sea que resultaba político aquello con lo que no se coincidía, por eso enseñar marxismo era político, pero García Hoz no. La preocupa- ción por sacar a los marxistas de la universidad que ya vimos que expresaba Arrighi, era también sostenida por Merzdorf –cuando sustenta la necesidad de eliminar todas las ideologías «que andan dando vuelta por la Universidad».

De esta manera se aspiró a ejercer un control ideológico que con- sistió en hacer desaparecer todo tinte político en la formación de los profesores. En palabras de la jefe del Departamento «el control ideo- lógico era que en lo posible no apareciera un tinte politizado porque era un hartazgo» durante la gestión anterior. Según su interpretación, había que superar la etapa anteriormente vivida:

Éramos un grupo ideológicamente heterogéneo pero en lo que coincidíamos era que no nos gustaba la política en educación, es decir, mezclar las cosas. Lo que pasa es que venimos de etapas muy violentas, de mucha bomba, violencia de Estado; coincidíamos en que el camino era otro.

25 También en la Universidad Nacional del Comahue se posibilitó la intervención en los

programas, la bibliografía, las metodologías y la evaluación, para depurarlos de todo lo «tendencioso, unilateral y partidista» (Trincheri, 2003: 75).

En el mismo sentido cuando se le preguntó si no había la intención de hacer política partidista, Merzdorf contestó: «no, para nada, eso era lo distinto que no aparecía». No parece congruente con el perfil de los profesores seleccionados.