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Chapter 4 – First Impressions in Face Matching

4.2 Experiment 8

La observación p a rticip a n te es heredera in telectual de la corriente naturalista que, en el siglo XIX, buscaba describir los comportamientos de los seres vivos en su medio natural. Biólogos, zoólogos, y botánicos se trasladaban ai medio natural de las espec.es para observar y describir sus conductas. En las ciencias sociales la observación participante tuvo sus inicios en los estudios de Antropología Cultural. Los científicos se trasladaban ai medio “natural” en el que acontecen las conductas humanas, reconociendo que ese medio ambiente de la especie humana es, esencialmente, un medio ambiente social.

La observación participante y la etnografía no pueden entenderse la una sin la otra. En ese sentido, hay que señalar que la observación participante y su resultado (la etnografía) son anteriores a las ciencias sociales. La reflexión sobre la realidad social y sus problemas no ha sido patrimonio exclusivo de las ciencias sociales. La etnografía fue una técnica común a muchas disciplinas. En el caso concreto de la

Europa del siglo XIX, practicaban la observación, la medicina, las ciencias sociales, y los estudiosos del folcklore, aunque finalmente fue abandonada por la mayoría de las disciplinas.

La Antropología es la que se apropia de la práctica etnográfica, la que fue duramente cuestionada por quienes pretendían elaborar una ciencia social positiva. Para estos últimos, las ciencias sociales deben sustituir la cercanía personal del investigador al objeto de estudio, mediante la utilización de instrumentos neutros y asépticos (como la estadística) que sirven para deshistorizar la realidad y fraccionarla. El rechazo a la etnografía es, en realidad, el rechazo a la subjetividad en el proceso de producción de conocimientos; y además, una reacción contra la pretensión de describir las sociedades y los grupos con y desde el discurso de sus propios actores.

La Antropología y la Sociología constituyen las dos disciplinas en las cuales la observación participante se ha desarrollado como técnica o metodología de investigación. La Antropología se centra en el estudio (la descripción) de la cultura; mientras que la Sociología estudia las relaciones sociales y las instituciones generadas por ellas. Los estudios de la etnografía -educativa pueden basarse en cualquiera de estas disciplinas, por lo que el status de la técnica y las finalidades de su uso varían considerablemente entre una y otra.

La observación participante es una metodología de investigación en donde el observador elabora descripciones de las acciones, los discursos y la vida cotidiana de un grupo social.

En la observación el investigador capta y registra el discurso de los actores provisto de sus propios significados y significaciones. El objetivo de la observación participante es obtener información directamente de

los contextos en que se producen las interacciones sociales y los intercambios simbólicos. Esta información le permite conocer al investigador cómo actúan y cómo interpretan, cuáles son los valores, las creencias y el sentido que le otorgan a sus acciones los actores.

Como se ha indicado, el fundamento de este método es la idea de que la convivencia personal del investigador con el grupo o institución que se investiga, hace más fácil comprender las actuaciones de los sujetos, sus experiencias y procesos mentales.

Según Goetz y LeCompte la observación participante, sirve para obtener de los individuos sus definiciones de la realidad y los constructos con los que organizan su mundo; así como, también, para que el investigador elabore un discurso descriptivo de la situación.

La observación participante es uno de los modos de investigación que permite describir las acciones y las formas de vida que caracterizan

José A. Yuni | Claudio A. Urbano

a un grupo, es decir, que permite prestar mayor atención a las “prácticas” y ai “significado” que ie otorgan a las mismas los propios actores. Se trata de que el investigador se convierta éi mismo en un nativo a través de la inmersión en ia realidad social que analiza. De este modo el investigador pretende aprehender y vivir una vida cotidiana que le resulta ajena. Para ello se ocupa de observar, acompañar y compartir con los actores las rutinas típicas y diarias que conforman la experiencia del grupo que se está observando. La vida cotidiana se convierte en el medio natural en que se realiza la investigación.

La observación participante en tanto método privilegiado del trabajo de campo etnográfico, le posibilita al investigador “un modo básico de aproximación al campo". En este punto es necesario hacer una distinción conceptual entre campo y escenario. El campo es la realidad social que se pretende analizar a través de la presencia del investigador en los distintos contextos o escenarios en los que esa realidad social se manifiesta.

Por lo tanto, el campo tiene diversos escenarios, aunque la relevancia de los distintos escenarios para la comprensión del fenómeno social, no siempre es la misma. Por ejemplo, en un estudio donde el “campo” es el tipo de relación que se establece entre docentes y alumnos, es importante averiguar dónde es más importante observar sus interacciones. Las instituciones escolares en donde se instruye y forma a personas en la adquisición de contenidos necesarios para desenvolverse en la vida cotidiana pueden constituir un tipo de escenario. También lo son otros contextos en donde ese campo también se manifiesta (es decir que existe una interacción entre unos docentes y unos alumnos) aunque el formato organizativo sea menos formal, como por ejemplo los cursos que se imparten en centros comunitarios dirigidos a la formación laboral de los jóvenes o de las mujeres.

Características metodológicas