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6.6 Scenario Based Study for Identifying Effectiveness of Integrated Clone Technologies

6.6.1 Experimental Setup

La inervación de este músculo es la más compleja de todos los músculos intrínsecos de la laringe. Ya el año 1882 Mandelstamm sugirió una inervación recurrente bilateral al observar su comportamiento intacto en la parálisis unilateral del recurrente. Esta hipótesis se confirmó en múltiples estudios anatómicos tanto al nivel animal como en los humanos realizados a lo largo del siglo XIX. Luschka, el otro gran anatomista sugirió la inervación motora procedente de la rama interna del nervio laríngeo superior. Hoy en día se conoce la existencia de dos plexos nerviosos, uno superficial y otro profundo. En estos plexos se entrecruzan las fibras nerviosas procedentes del nervio

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laríngeo superior interno y del nervio recurrente ipsi y contralatral. La rama para el músculo interaritenoideo procedente del nervio recurrente suele tener origen a nivel del tercio medio del músculo cricoaritenoideo posterior. Recorre un trayecto de aproximadamente 2 cm por debajo del músculo cricoaritenoideo posterior, cercano a la articulación cricoaritenoidea, y entra en el músculo interaritenoideo, subdividiéndose en 2 a 4 ramas que forman dos planos, el superficial y otro profundo. Cada grupo de ramas inerva una parte del músculo y además pequeñas ramitas crean una extensa red de interconexiones y plexos que sobrepasa la línea media. La inervación por parte del nervio laríngeo superior suele consistir en 2 a 4 ramas que al entrar en el músculo se subdividen en 5-10 ramitas, de las cuales, la mayoría alcanza la mucosa de la comisura posterior y la subglotis, pero algunas terminan inervando el propio músculo 49.

En el año 1938 Todd demostró la existencia de placas motoras en las terminaciones intramusculares de la rama interna del nervio laríngeo superior. Su existencia fue confirmada de nuevo por Vogel en el año 1952 y posteriormente por Sanders (1994) con la utilización de una sofisticada técnica de tinción de fibras. Basándose en estos datos se ha sugerido que el músculo interaritenoideo posee una inervación motora procedente de la rama interna del nervio laríngeo superior 14.

Precisamente este entretramado excepcional de fibras nerviosas originadas en ambas ramas del recurrente y de las ramas internas del laríngeo superior puede proteger al músculo interaritenoideo cuando se produce una lesión nerviosa 33.

MÚSCULO CRICOTIROIDEO

El músculo cricotiroideo es un tanto peculiar dado que es el único músculo intrínseco de la laringe que está localizado por fuera de esta. Se origina en la cara lateral del arco anterior del cartílago cricoides. Posee por lo menos tres compartimentos (Fig.16). Las fibras que se dirigen hacia arriba, a la parte posterior del borde inferior de la lámina

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tiroidea, forman la porción recta. La porción oblicua está formada por fibras que se dirigen hacia atrás y lateralmente, hacia el cuerno inferior del cartílago tiroides. La última porción se localiza, en la parte más profunda, por debajo de la porción recta y oblicua. Es la porción más pequeña, con fibras de disposición horizontal que se originan en el borde superior del cartílago cricoides en un plano anterior al origen del músculo cricoaritenoideo lateral y acaba en la parte interna del borde inferior del cartílago tiroides y su cuerno inferior 50.

Fig. 16 Músculo cricotiroideo parte oblicua y vertical. Visión lateral 38. Foramen para los vasos laríngeos superiores y el nervio (rama interna). Músculo aritenoideo oblicuo y transverso. Músculo cricoaritenoideo posterior.

Se cree que cada una de las partes ejerce diferentes acciones. El vientre recto provoca rotación de la articulación cricotiroidea, cierra el ángulo entre los cartílagos tiroides y

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cricoides, inclinando la parte anterior del cartílago tiroides hacia abajo provocando el alargamiento de la cuerda vocal y aumentando su tensión. La función del vientre oblicuo es controvertida en humanos, aunque se supone que podría causar el movimiento de deslizamiento del cartílago tiroides hacia delante y por encima del cartílago cricoides tensando la cuerda vocal 34.

En los estudios experimentales de Hong sobre un modelo canino se ha descrito dos tipos de movimiento de la articulación causado por la contracción de cada vientre por separado. La parte recta provoca desplazamiento en el plano vertical a causa de la rotación de la articulación cricotiroidea. La parte oblicua provoca desplazamiento en el plano horizontal con movimiento anterior de la articulación 51.

En definitiva, la contracción del músculo provoca aducción y aumento de tensión de la cuerda.

Sin embargo la función de este músculo es más compleja como se pone en evidencia en los estudios de Suzuki. Este autor demostró durante la inspiración la contracción progresiva del músculo cricotiroideo junto con el músculo cricoaritenoideo posterior. La participación de este músculo en la inspiración podría parecer contraproducente por la acción de estrechar la luz glótica, pero el movimiento de la elongación de la cuerda vocal provoca en realidad una ampliación de la superficie de apertura glótica por el aumento en un 30% del diámetro antero-posterior. Este fenómeno podría sugerir que ambos músculos cricoaritenoideos posteriores y músculos cricotiroideos están bajo control del centro respiratorio medular con la información aferente procedente del tórax

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Si profundizamos más en el estudio de la estructura estriada de este músculo, hasta llegar a nivel de las mismas fibras, observamos un comportamiento parecido al músculo cardíaco, extraocular, esofágico, tiroaritenoideo, semitendinoso y cricofaríngeo. La extensa y complicada estructura de ramificaciones y bifurcaciones de las fibras le proporciona al músculo el carácter único 53.

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