CHAPTER 6 PROTECTION SYSTEM MODELLING
6.3 Faults on the ROPL-04 Network
La historia de Colombia ha estado marcada por la violencia política hasta el punto de suprimir a sus gestores iníciales para instalarse dentro de la sociedad como un medio rutinario para solucionar cualquier tensión política o social (Ortiz, 1998 1-13). El conflicto interno tiene sus orígenes en la época de conformación de la república, cuando inician los enfrentamientos entre liberales y conservadores quienes encaminaron sus fines políticos a través de las armas. En 1920 se origina el Partido Socialista Revolucionario, antecesor del Partido Comunista, que de igual manera intenta alcanzar sus fines políticos a través del conflicto armado. En esta época Colombia experimenta una crisis económica vinculada con la Gran Depresión estadounidense, que acentúa la rivalidad entre conservadores y liberales. Los últimos tenían la intención de instaurar medidas reformistas agrarias, laborales, fiscales; mientras que los otros se oponían, pues al petenecer a la oligarquía latifundista, veían sus intereses perjudicados (Melo, 1989: 1). Los conservadores tenían además a su disposición todos los recursos del poder incluyendo a las Fuerzas Armadas y el apoyo explícito de Estados Unidos (Sixirei, 2007:22).
En 1947 se intensifica la violencia dentro del país cuando “los mecanismos que regulan los enfrentamientos políticos se rompieron y fueron reemplazados por el conflicto armado de comunidades y grupos rurales entre sí y de grupo liberales con el gobierno conservador” (Melo, 1989: 1). Este periodo se caracteriza principalmente por enfrentamienos entre civiles y la continua lucha entre liberales y conservadores. Los conservadores se mantenenían en el poder e intentaban que las reformas liberales estén lejos del gobierno. Este periodo es crítico para
74 Colombia porque sube al poder Mariano Ospina Pérez, el Presidente Nacional de Cafetaleros, venciendo al lider liberal Jorge Eliécer Gaitán. Durante su gestión, se instaura un terrorismo de Estado que en menos de dos años (1946- 1948) deja un saldo de 15.000 fallecidos y la muerte del mismo Gaitán. La muerte del líder liberal origina formalmente el periodo conocido como la
“Violencia” (1948-1957) y sumerge al país en una verdadera guerra civil. Uno de los primeros actos de este periodo fue el “Bogotazo”, una revolución popular que intenta frenar el terrorismo de Estado pero que fracasa en el intento (Chávez, 2008:7-22).
En medio de estas confrotaciones, se originan los grupos de autodefensas compesinos quienes apoyaban las reformas liberales, y se inica así una lucha de guerrillas contra el ejército nacional. Estos enfrentamientos devastaron extensas zonas y originaron la conformación de grupos de autodefensa antiguerrilleros, que nacieron con el apoyo los grandes hacendados. El Partido Comunista por su parte, apoyó a las guerrillas e incluso las utilizó como un instrumento para llegar al poder. En 1952 tiene lugar la
“Conferencia Nacional de Guerrilleros” liderado por el Partido Comunista, con
la presencia de los trece comandos más importantes. El objetivo de esta conferencia consistía en vincular la lucha armada con la reforma agraria y el establecimiento de gobiernos populares. Posterior a ésta, tiene lugar otro encuentro en el que se elige un Comandante Supremo de las Fuerzas Guerilleras del Llano y emiten un apartado jurídico con lineamientos militares, organizativos y administrativos (Chávez, 2008:7-22).
Una de las principales características de este periodo es lo que Melo (1989:1) y otros autores denominan como la descentralización geográfica y social de la violencia, la misma que empieza a darse en zonas rurales y en poblaciones menores. Este hecho hace que la guerra civil colombiana se diferencie de otras guerras civiles tradicionales que generalmente se dan bajo esquemas tradicionales y centralizadores. Una guerra descentralizada “hace que los imperativos dominantes no sean estratégicos ni de largo plazo, sino que busquen el dominio inmediato y total de una zona, lo que puede invitar a tratar de reforzarlo mediante el terror o a la
aniqulación del contrario” (Melo, 1989: 2). Durante esta época de mayor violencia en
Colombia, Estados Unidos envía tropas a sus bases de Panamá en un intento de tener un mayor control y reducir el impacto del conflicto dentro de la región (Sixirei, 2007:24).
75 La escalada de la violencia dentro del país y la consolidación de la guerrilla lleva al golpe militar de 1953 en el que el general Gustavo Rojas Pinilla (único gobierno dictatorial de Colombia en el siglo XX) sube al poder. En su administración, se intenta frenar el conflicto a través de la desmovilización de los grupos guerrilleros que se habían conformado. El gobierno ejecutó una lucha de exterminio contra aquellos grupos que conservaban las armas, y estos ataques se extendieron inclusive a los campesinos que los apoyaban. Las zonas más afectadas fueron los departamentos de Tolima y Cundinamarca en la región del Sumapaz. En estas regiones las autodefensas se convirtieron en guerrillas móviles y constituyeron el núcleo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) (Villamizar, 1997:19-31).
Tiempo despúes, el gobierno de Rojas Pinilla se deteriora, Colombia experimenta una nueva crisis económica y los problemas sociales se agudizan. Este escenario provoca un acercamiento entre trabajadores y grupos rurales armados, quienes concertan la salida de Rojas Pinilla y ponen en el poder una Junta Militar que origina una estructura bipartidista en 1957. Este pacto crea el Frente Nacional (1957-1974); sistema a través del que se pretendía una alternancia en el poder y cargos públicos entre conservadores y liberales. El Frente Nacional debía en principio eliminar de raíz el problema de la violencia política que se centraba en la lucha por la hegemonía del gobierno (Melo, 1989: 3).
El Frente Nacional, trae un tiempo de paz para Colombia. Se presenta un plan de rehabilitación e inclusión de campesinos guerrilleros a la vida civil y desde 1957 disminuyen las víctimas del conflicto (Melo, 1989: 3). Sin embargo, al continuar el peligro latente por parte de las guerrillas, se mantuvo la misma tendencia represiva del gobierno militar. Y además, continuaron en el poder las mismas élites; lo que no permitió la aprobación de reformas liberales. Las políticas instauradas por los conservadores eran ampliamente aprobadas por el gobierno de Estados Unidos, quien no apoyo realmente ningún intento de reforma agraria dentro de Colombia (Sixirei, 2007:65). Esto ocasiona descontento social, la acentuación de otros problemas como la pobreza y la conformación de los primeros grupos guerrilleros de tendencia marxista. Estas guerrillas encontraron en el sistema político-social creado por la estructura bipardista las razones suficientes para combatirlo y encontrar el apoyo popular (Villamizar, 1997:2).
76 En la década de 1990, Latinoamérica vive un periodo de democratización, y Colombia es también partícipe de éste, sin embargo el proceso no se da completamente dentro del país. La Constitución de 1990 facilitó la entrada de nuevos competidores políticos pero no solucionó los problemas de representación política, problemas sociales y menos aún el conflicto armado. El enfriamento de los procesos de democratización se debe a una inaccesibiidad a la participación política en Colombia que está centrada en “autonomías militares, tecnocráticas y económicas” (Montúfar C. y Whitfield T., 2003:148).
Dentro del proceso de democratización colombiano, es importante tomar en cuenta la consulta protegida que se maneja en la sociedad. Es decir, no existe un control ex ante para la expresión de las opiniones (se cuenta con elecciones libres y existe libertad para que los ciudadanos expresen sus necesidades y preferencias); sin embargo, históricamente el control ex post es violento, traducido generalmente en represión militar. Así, el ambiente político colombiano se caracteriza por una convivencia de consulta y desprotección, en el que la primera alcanza su punto máximo con la Constitución de 1991, seguida de un fuerte deterioro de protección después de su ejecución (Montúfar C. y Whitfield T., 2003:25). Por otro lado, el contexto económico es otro de los obstáculos para una completa democratización por la agudización de los índices de desigualdad especialmente en la década de 1990. La inequidad y descontento social han generado deslealtad hacia el sistema, degradación de normas sociales, transgresión de la ley y polarización (Ortiz, 1998: 1).
Como se puede evidenciar, a lo largo de la historia de violencia en Colombia, la agenda de seguridad de Estados Unidos se mantiene cercana al país con el fin de frenar el avance de posibles amenazas. Hermann (2001:53) establece que la élites políticas y económicas son las que determinan la estructura de todo Estado y toman las decisiones más importantes, esto hace que se mantenga el status quo y que se origine la doctrina réspice polum (mirar hacia el norte), que a su vez legitima a las élites dentro del gobierno. Al tener las élites un apoyo total del gobierno estadounidense, Colombia puede alinearse a la política exterior de Estados Unidos. Este acoplamiento se da en distintos aspectos; en lo económico bajo las directrices del Consenso de
77 Washington; en el aspecto social, manteniendo el status quo; y en lo militar, consolidando la fuerza pública (Barreiro, 2015).