• No results found

Sobre la literatura, ya sea evaluando su función dentro de la sociedad, el rol del artista en ella, el balance de las principales corrientes literarias de la época, el valor de la poesía o de la lectura en el medio limeño, la autora irá desarrollando paulatinamente sus ideas en los siguientes artículos: “La poesía” (1875), “La lectura” (1876), “El positivismo moderno” (1876), “Importancia de la literatura” (1878), “La influencia de las bellas artes en el progreso moral y material de los pueblos” (1877), “Meditaciones literarias” (1877), “La novela realista” (1887), “Poetas y versificadores” (1889), “Una obra” (1890), La novela moderna. Estudio filosófico (1892), El conde Leon Tolstoy

(1894) y “Sin título”37

leído a la vez como parte del mesianismo con que en la época se identificó a utopistas que defendieron proyectos de reforma social, como Flora Trista o Auguste Comte, y que enfrentaron la oposición de un gran sector de la elite intelectual de su tiempo.

(1894). A esta relación se le deben sumar aquellas

37 Texto donde estudia las escuelas literarias decadentes, parnasiana y simbolista. Publicado en El Iris el 01 de junio de 1894.

contribuciones en que Cabello realiza una semblanza o algún homenje a un autor de la época: “Manuela Villarán Plascencia” (1888), “Soledad Acosta de Samper” (1890), “Un recuerdo. A la memoria de Juana Manuela Gorriti” (1892) y “Vargas Vila” (1897). Los textos que hemos mencionado al inicio, nos servirán de base para establecer las premisas bajo las cuales entendió tanto el realismo como el positivismo las mismas que desarrollaremos en la acápite siguiente.

Aquí, nos ocuparemos de relacionar los textos mencionados en segundo lugar, es decir, aquellos donde da cuenta de sus impresiones sobre la obra de sus contemporáneos. Al día siguiente de la muerte de la poeta peruana Manuela Villarán de Plascencia, el 27 de octubre de 1888, en El Perú Ilustrado se publica la semblanza que Cabello le dedica, en ella destaca su sentimentalismo e inteligencia, admira las condiciones de su escritura (madre de once hijos, la Villarán fue otra de las “viudas”38

38 En la nota 23 aludimos a la relación entre la pronta viudez y la profesionalización de las escritoras de esta generación. En esta ocasión, queremos enriquecer esta noción. La viudez fue utilizada en muchas de las ficciones de Teresa González de Fanning y en las de Cabello de Carbonera (Los amores de Hortensia y El Conspirador) como una categoría bajo la cual se comprendía a la mujer atrapada en un matrimonio sin amor. El matrimonio solo como apariencia y empresa que permite la transacción de bienes, somete en el ámbito afectivo e intelectual a la mujer a la condición de viuda anulando, por un lado, a la pareja masculina; y por el otro, empujando a la mujer desde la soledad hacia un proyecto de realización personal.

de la guerra al haber perdido a su hijo en el conflicto del 79) y reclama otras para garantizar autoras más prolíficas: “Si la señora Villarán de Plascencia hubiera podido consagrar tiempo y tranquilidad al cultivo de su fecunda musa, no libros, sino bibliotecas hubiera llenado con sus versos” (Cabello 1888a). A pesar de la clara tendencia romántica de la homenajeada, Cabello insiste en resaltar sus cualidades intelectuales: “Ha muerto a los cuarenta y ocho años de edad. En toda la plenitud intelectual de su vida” (Cabello 1888a). Años más tarde, también motivada por la muerte de Juana Manuela Gorriti, escribe un breve homenaje que será publicado en

Los Andes39

Admira la obra de Soledad Acosta de Samper, su formación en Francia, y el desarollo de su actividad editorial junto a la de su esposo en Lima

. En él compara la talla literaria de la argentina con la de la cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda como los dos grandes referentes de la literatura escrita por mujeres en el siglo.

40 donde también redactó la que ella considera su primera novela Teresa, la limeña41

Casi al final de su producción intelectual, MCC redacta otro homenaje, esta vez motivado por el rumor del suicidio del escritor colombiano Vargas Vila

. Destaca el hecho de que sus textos no estén volcados solo hacia historias sentimentales, sino de manera preeminente hacia la novela histórica y los eventos de la formación de su patria. Esta última idea es ratificada en el famoso ensayo La novela moderna donde coloca a la escritora colombiana entre las más destacadas novelistas en lengua española.

42

39 Apareció, en esta publicación dirigida por Clorinda Matto, el 19 de noviembre de 1892

. En él, de acuerdo a la radicalización de las ideas de la escritora peruana, muestra su adhesión al estilo irreverente del polémico pensador: “En su eterno batallar contra los partidos retrógrados, y en bien de esa raza irredenta, que la ignorancia y el fanatismo esclavizan y entenebrecen, él tuvo el brazo gigante y la palabra de acero, sin sentir jamás el frío del desaliento, ni la fatiga de su labor abnegada” (Cabello 1897a). El fervor libertario, la honestidad y la justicia son los ejes que guían la admiración que expresa a lo largo del texto.

40 La Revista Americana, suplemento cultural de El Comercio fue dirigido por José María Samper, pero es muy conocida la vital participación que en el mismo tuvo su esposa la escritora Soledad Acosta. Ella, posteriormente dirigió otras publicaciones de prensa femenina como La mujer y La familia. 41 Hasta hace pocos años, la crítica había prestado atención sobre todo a los textos históricos de la

escritora colombiana como: Biografías de los conquistadores, Biografías de hombres ilustres y Episodios novelescos de la historia patria; no obstante, hoy se observa su obra a la luz de dos de sus novelas iniciales: Dolores y Teresita, la limeña. La primera, sin embargo, no es mencionada por Cabello.

42 Vargas Vila Bonilla (1869- 1933) escritor modernista, librepensador de ideas y acciones radicales, fue en su tiempo uno de los espíritus más polémicos en el quehacer cultural y político de América Latina.