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A.4 Mechanism Analytical Framework

2.6 Final remarks

La nueva cultura del agua se basa en la gestión sostenible de los recursos disponibles, de modo que se satisfagan las necesidades de la población (urbanas, industriales, agrícolas) sin malograr los ecosistemas acuáticos y los recursos hídricos (Estevan & Prat 2006). Este enfoque más actual sobre el manejo del agua armoniza con las últimas directivas europeas, orientadas a la regeneración y conservación de los recursos hídricos (Directiva de Nitratos, DMA y DAS), e implica un cambio en la filosofía del que gobierna, del que gestiona el agua y del que la usa (Estevan & Prat 2006). Sin embargo, la aplicación de estas directivas ha dado lugar a unos resultados muy limitados hasta ahora (Estevan & Prat 2006), y parece complicado que se pueda alcanzar para el año 2015 un buen estado de los acuíferos (requerimiento de la DMA), dado el gran volumen de agua subterránea afectada por procesos de contaminación, en los que el nitrato es el principal protagonista.

En el caso concreto de la aplicación de la Directiva de Nitratos en el territorio español, los diferentes modos de abordar su implementación han dado lugar a grandes diferencias entre Comunidades Autónomas, debido a la escasa coordinación entre las administraciones competentes en la gestión de los recursos hídricos y a la carencia de criterios comunes para abordar las directrices establecidas por la Directiva. Este trabajo de investigación se desarrolla en un escenario que ejemplifica muy bien tal circunstancia, ya que los acuíferos objeto del estudio se extienden por los territorios de dos Comunidades Autónomas colindantes: Comunidad de Madrid y Comunidad de Castilla-La Mancha. La Comunidad de Madrid no cuenta con Zonas Vulnerables declaradas en la actualidad, pese a la existencia de estudios regionales previos que han señalado la existencia de contaminación por nitrato en algunos tramos de los distintos acuíferos de la región (Instituto Geológico y Minero de España 1985; Comunidad de Madrid 2001; Confederación Hidrográfica del Tajo 2005). Por otra parte, las provincias de Toledo y Guadalajara, pertenecientes a la Comunidad de Castilla-La Mancha y colindantes con la Comunidad de Madrid, presentan prácticamente todo su territorio hidrogeológico declarado como Zona Vulnerable a la contaminación por nitrato (véase Figura 23).

Los resultados de los tres primeros trabajos de investigación que se presentan en esta Tesis Doctoral (capítulos 4.1, 4.2 y 4.3) confirman y describen los problemas de contaminación difusa por nitrógeno (mayoritariamente de origen agrícola) en los acuíferos del Terciario y del Cuaternario de la Comunidad de Madrid. Esta problemática se hace patente, especialmente, en las zonas medias y bajas del sistema “río-acuífero aluvial” de la cuenca del Jarama, y en la subunidad meridional del Acuífero Cárstico de La Alcarria, por lo que serían susceptibles de ser declaradas Zonas Vulnerables a la contaminación por nitrato de origen agrícola. Un caso particular es el tramo bajo del aluvial del Manzanares, que es una zona con escasa dedicación a la agricultura y unos niveles muy elevados de contaminación fluvial, donde se observan altas concentraciones de amonio (con frecuencia, más abundante que el nitrato), DQO y nitrito, junto con bajos valores en

saturación de oxígeno. Estos resultados responden al efecto de la incorporación de efluentes de las depuradoras de aguas residuales urbanas, con un mayor o menor grado de tratamiento. Asimismo, en el tramo medio-bajo del acuífero aluvial del Jarama y en el tramo del aluvial del Tajo posterior a la incorporación del Jarama, debe considerarse que la contaminación por nitrógeno es atribuible a fuentes mixtas. En estos casos, la contaminación difusa de origen mixto se genera al efectuar los riegos con agua fluvial contaminada por nitrógeno de origen urbano. Así, las prácticas de riego poco optimizadas generan retornos de riego en cuyos lixiviados se suma la carga de nitrógeno del agua de riego (contaminada por fuentes urbanas), y la carga procedente de los fertilizantes. En cualquier caso, el solapamiento espacial y la correlación estadística significativa entre la distribución de las áreas destinadas al regadío en la Comunidad de Madrid y las zonas que presentan máximas concentraciones de nitrato en el acuífero aluvial confirman el origen mayoritariamente agrícola del nitrato en las áreas aluviales. La elevada permeabilidad del sustrato aluvial, la escasa profundidad del nivel freático y las malas prácticas de riego y abonado, favorecen el rápido desplazamiento del contaminante hacia la zona saturada. El impacto de algunas de las prácticas agrícolas que se desarrollan habitualmente en la región, y más concretamente del riego por gravedad, también se manifiesta en la alteración de la dinámica hídrica natural en amplias zonas del sistema “río-acuífero aluvial”, como consecuencia de los abundantes retornos de riego (Arauzo et al. 2008).

En el caso del Acuífero Cárstico de La Alcarria, la contaminación por nitrato de la subunidad inferior se corresponde con áreas de cultivos mixtos (secano y regadío). Cabe atribuir, sin embargo, el carácter de fuente principal de contaminación por nitrato a los cultivos de regadío, ya que la agricultura intensiva suele generar los mayores problemas de lixiviación (Cabrera et al. 1995; Guimera et al. 1995; Arrate et al. 1997; Sánchez-Pérez et al. 2003). De hecho, se observó cierta disminución en los niveles de concentración de nitrato durante los últimos años de la serie temporal en estudio, que podrían explicarse por la progresiva sustitución del regadío por el secano (MAPYA 2005). No obstante, sería necesario realizar estudios más detallados del Acuífero Cárstico de La Alcarria, ya que la intensa fracturación y fisuración de los acuíferos cársticos aumenta su susceptibilidad a desarrollar procesos de contaminación puntual. De hecho, en las últimas décadas se han detectado frecuentes casos de vertederos no controlados en las áreas cársticas de esta unidad (Instituto Geológico y Minero de España 1985) que podrían afectar a la calidad del acuífero. Asimismo, una evaluación más precisa de las conexiones hidráulicas entre las zonas contaminadas por nitrato del acuífero aluvial de la Vega del Tajuña (véase capítulo 4.3) y las zonas con altos niveles de nitrato en el acuífero terciario subyacente (véase capítulo 4.2) podría ofrecer resultados reveladores.

Existen otros núcleos de contaminación por nitrato de origen urbano y mixto en amplios sectores del Acuífero Detrítico de Madrid-Talavera. Tambiénse observan pequeñas zonas con problemas de contaminación esporádica, principalmente en el Acuífero Detrítico de Guadalajara y en el sector norte del Acuífero Cárstico de La Alcarria, con presencia de nitrito y amonio en algunos casos, que revelan la existencia de alguna actividad de origen urbano y/o ganadero. En cualquier caso, el

elevado grado de antropización, sumado a la gran heterogeneidad, asimetría y espesor de los acuíferos detríticos terciarios (con lentejones impermeables que afectan a la dinámica del flujo subterráneo), genera un amplio grado de incertidumbre en el diagnóstico de las fuentes de contaminación difusa en las zonas afectadas por fuentes de origen mixto.

El calendario de la DMA determina que a finales de 2009 debe estar establecido el Plan de Gestión del distrito de cuenca fluvial, con criterios basados en la sostenibilidad ambiental, la garantía de abastecimiento, la sostenibilidad económica y la implicación social (Niñerola 2008). Es, por tanto, un momento clave para unificar criterios y definir las herramientas que permitan acometer con eficacia las actuaciones derivadas de las directivas europeas, y en particular de la Directiva de Nitratos.