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4. Quantitative Results

4.3 Model Estimation: Introduction

4.3.3 Fixed and Random Effect Estimation

No le llames directamente cuando haya intentado contactar contigo. No seas tú tampoco la que llame siempre. Ponte guapa en cada cita y sonríe mucho,

muéstrate sincera e interesada en lo que te cuenta, pero ¡sé siempre la primera en despedirse!

¡Mantente siempre amable y simpática!

Puedes decir por ejemplo: „Eso sería estupendo, pero mañana tengo un día increíblemente ocupado. Muchas gracias por la invitación, la próxima vez pago yo“ y sonríe de forma insinuante.

No es fácil ser la primera en despedirse de una cita o conversación, sobre todo, cuando te entiendes muy bien con esa persona. Pero créeme cuanto te digo que así serás tomada por una mujer diferente a todas las demás.

No te puedes imaginar cuantas mujeres ya en la primera cita se acuestan con un hombre, o cuantas lo critican y, a pesar de ello, terminan con él en la cama. También hay muchas mujeres que nada más sienten algun sentimiento por él, corren a llamarlo por teléfono. Cada día miles de hombres se ven confrontados con el comportamiento poco racional de muchas mujeres.

Hay mujeres a las que les gusta mostrarse „dóciles“ a los hombres, mujeres que siempre se comportan de manera amable y simpática a la vez que se

subordinan sin objeción alguna – sorprendiéndose luego de ser utilizadas. Por el contrario también hay mujeres que juegan en todo momento a hacerse las „inaccesibles“, y para ellas ningún hombre es suficientemente bueno. Otras se muestran reservadas y arrogantes, y tratan de ponerlos celosos con

provocadoras escenas. ¡Todo esto ya lo conocemos!

Pero todo ello no conducirá a que un hombre desarrolle un mayor respeto hacia ti. Quizás le guste enloquecer por una mujer así, e incluso comience con ella una relación, pero una relación en estas circunstancias raramente está marcada por un respeto y confianza mutuo. Y sobre todo, no duran demasiado. Tienes que ser diferente a las otras mujeres, y eso desde el principio. De este modo serás vista por los hombres como alguien especial. Sólo de esta forma recibirás la atención y el respeto que mereces.

Ser diferente se trata de una actitud, lo que no conlleva que tengas que ser extraordinariamente guapa o inteligente. Tampoco tienes que haber nacido con ese sentimiento sino que puede aprenderse, interiorizarse.

Esa actitud supone una seguridad en ti misma y te llena de un carisma que te atraviesa desde la cabeza a los pies.

Con tu sonrisa llenas cada habitación de luz; no charlas nerviosa y sin parar, sino tranquila y despierta. Escuchas atentamente lo que otros cuentan, porque así llegas a conocer a una persona. No te insinúas ni te muestras con dudas o miedo. Tú no te dejas que se aprovechen de ti, ni te aferras a nadie. Tampoco andas detrás de ningúna persona suplicándole. Sabes que todo el universo está de tu parte, y si no sale bien con él, ¡ya vendrá uno mejor!

Sabes que el fin de una relación NO significa que el mundo se acabe. Te limpias las lágrimas, levantas la frente y sigues con tu vida. Te dices a ti misma „En la tierra hay muchos hombres mejores que él esperándome”, y te fijas

simplemente en otro hombre.

Naturalmente no te va a apetecer mucho esa idea, pero repítetelo hasta que realmente así sea.

Todos tus gestos y movimientos son suaves y fluidos. Al exterior te muestras femenina y tierna, - pero interiormente eres fuerte y segura de tí misma. SABES que eres especial, una mujer excepcional y única en el mundo.

Tienes una mirada sincera y honesta, tus respuestas a sus preguntas son encantadoras y coquetas. La manera de disculparte cuando tienes que ir al servicio, o cuando miras el reloj y te despides, es suave y femenina, pero decidida y segura.

El contar casi nada sobre tí misma, te rodea de un aura de secretos. Estás tan sólo presente, eres encantadora y tienes buen humor. Escúchalo atentamente y hazte una imagen mental de él.

Piensa que: eres TÚ la la que lo elige a ÉL – y no al revés.

Y si resulta que es exactamente él que te gustaría tener, - ¡déjale esperar! Tanto con la intimidad del cuerpo a cuerpo como con la declaración de tus sentimientos hacia él.

Él será el que muy pronto te diga lo que siente por ti.

„Pues, ¿que es lo que voy a hacer? ¿Qué debo reprimir mis sentimientos?, o ¿negar de mis necesidades? No quiero estar eternamente jugando a ese jueguecito, ¡quiero ser querida sencillamente por lo que soy!“

Este tipo comentarios los habré escuchado ya cientos de veces, y sé que la que habla es la propia naturaleza femenina, que se niega a manipular o jugar a los hombres.

Pero: las personas no hacemos tampoco otra cosa en todo el día que manipular y jugar los unos con los otros. Para las ocasiones especiales nos vestimos de forma totalmente diferente a cuando estamos relajados en casa. Intentamos impresionar a determinada gente, comportándonos especialmente amables y educadas. Somos personas completamente diferentes en el trabajo que frente a los amigos. En actos formales somos serios y elegantes, mientras que cuando estamos de vacaciones somos desinhibidos e irresponsables. Todos jugamos a

representar otros papeles para gustar o causar buena impresión a otras personas.

¡Demasiado a menudo, fastidiamos ya desde el principio una relación comportándonos de la forma errónea!.

También para esto tenemos reglas, sólo que no están escritas en ninguna parte, sino que salen de nosotros mismos, de lo más profundo de nuestro subconsciente.

Y una de estas reglas dice así:

Sólo nos sentimos atraídos por lo que difícilmente podemos llegar a