r = source or collision point
FIVE CASES WITH A MEAN OF 0
H. Empirical History Score Probability Density Function f(x)
I. Forming Statistically Valid Confidence Intervals
Dunnette, Lawler, & Weick, 1970)Entre los años cuarenta y cincuenta se emprende investigaciones sobre las necesidades humanas, las que se constituyen en necesarias explicaciones de las conductas laborales. Uno de los autores más representativos de estos estudios es Abraam Maslow, quien formula “que solo los fines y necesidades fundamentales pueden sustentar una clasificación de la vida motivacional… Son solamente dichos fines fundamentales los que permanecen constantes a través de todos los cambios que el enfoque dinámico impone…” (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 12), en último término, que el comportamiento de las personas está supeditado a satisfacción de necesidades, en tal sentido actuarán para satisfacerlas. Esta concepción le ha dado un espacio relevante y de larga aplicación en el mundo del trabajo, por su adaptación a cualquier ámbito del ser humano como ser social.
Según afirma Maslow (1991), el individuo integra y organiza sus necesidades como persona y, como tal la satisfacción; es decir, éstas no se dan solo en parte del individuo, sino que son expresión de todo su ser, porque ante la necesidad de alimentos, por ejemplo, tanto las funciones gastrointestinales como el resto de funciones cambian, para expresarla. “El impulso, necesidad o deseo típico no es ni estará nunca relacionado con una base somática específica, aislada, localizada. El deseo típico es claramente una necesidad de la persona entera”. (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 5)
Los paradigmas para estados motivacionales, se pueden reconocer en la observación del transcurso de un día estándar en un sujeto, impulsos culturales o secundarios: deseos de ropa, vehículos, amistad, amor,
compañía, estatus, entre otros. Además de los impulsos primarios, nacientes de necesidades fisiológicas, aunque los primeros, son más relevantes, de acuerdo a Maslow (1991), porque la ‘motivación general humana’ se puede comprender hondamente si se utiliza para el efecto, la necesidad de amor. Solo una actividad tan compleja como el amor, desde lo experimental, puede demostrar relaciones dinámicas, con prácticamente lo importante para el individuo.
Adicionalmente Maslow (1991) recuerda que “la motivación es constante, inacabable, fluctuante, compleja y que es una característica casi universal de prácticamente todos los estados organísmicos” (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 8), porque cuando una de ellas alcanza satisfacción, surge una nueva; esto le lleva a ordenar las necesidades en una jerarquía porque solo está satisfecho el ser humano de una forma relativa, como en un peldaño de una escalera.
Entonces, esta organización jerárquica de las necesidades humanas, se da por un ‘proceso de exclusión lógica’ considerando que existe una preponderancia relativa entre ellas y las estructura en un todo coherente, que al comprenderlas así relacionadas, permiten interpretar las conductas de los individuos.
La organización jerárquica, se da porque considera que la satisfacción de las necesidades de orden inferior dan paso a la influencia de las más elevadas; entre las que se encuentra, como culminación y concepto clave: la ‘autorealización’, concebida como la tendencia personal de llegar a ser todo lo que una persona es capaz de ser. Sin que las necesidades ya satisfechas, que adicionalmente dejan de ejercer influencia, desaparezcan del todo, dado que cuando estén por debajo del mínimo de satisfacción reaparecerán. Entre ser humano y ser humano la influencia de las necesidades humanas mantiene peculiaridades que deben ser reconocidas. Entonces para Maslow (1991), capitulo dos, la teoría humana de la motivación presenta la jerarquía de las necesidades de Maslow: empieza
con las necesidades físicas, continúa y culmina con las necesidades psicológicas: la seguridad, el amor, la estima y la autorrealización; jerarquía que integra visiones de la psicología humanística, conductista y freudiana; dicho sea en este momento, modelo utilizado en diversas áreas de la ciencias sociales.
Maslow (1991), En el capítulo tres, investiga las implicaciones de las necesidades básicas. Analiza como el individuo se gratifica con ellas, sus consecuencias, y relaciones con fenómenos como su correspondencia con el aprendizaje, formación de carácter, salud mental, etcétera.
En el capítulo cuatro, explora y resume los problemas esenciales de la teoría del instinto en el comportamiento humano, los defensores de esta teoría buscan en los instintos heredados la base del comportamiento en oposición a los conductistas, que lo explican desde el aprendizaje. Maslow argumentará que cualquier enfoque incisivo del comportamiento humano mostrará efectos mesclados del entorno y la herencia; y, que el surgimiento de necesidades instintivas es por lo general muy leve. Los seres humanos sanos y normales, no los dominan las necesidades instintivas y cuando estas necesidades instintivas no se realizan, no sufren frustraciones importantes. Adiciona que la persona es en esencia buena, cooperadora y que la cultura más realiza a la persona que la frustra, rebatiendo a Freud que afirmaba “que las demandas de nuestro ego y nuestra cultura están irremediablemente reñidas con nuestros instintos más profundos y egoístas” (Maslow, 1991, p. XXXIX)
La jerarquía de las necesidades de Maslow, se revisa en el capítulo cinco, identificando diferencias entre necesidades superiores e inferiores en la misma jerarquía, señala que las necesidades superiores se desarrollan y evolucionan tardíamente en una persona, porque son menos exigentes y requieren un entorno apropiado, no obstante promueven más felicidad y crecimiento del ser humano.
En este sentido, las necesidades fisiológicas son las primeras en activarse porque le da al ser humano la posibilidad de sobrevivir. Estas necesidades se satisfacen a un determinado nivel, diverso para cada individuo; y, dan lugar a la influencia en la conducta humana, de las necesidades de seguridad, que implican asegurar la satisfacción de necesidades ya cubiertas. Las necesidades de afiliación surgen cuando las anteriores llegan su nivel crítico y la constituyen factores externos de estima como posición, reconocimiento y atención. Una vez que se ha asegurado sus necesidades básicas buscará relacionarse con otras personas. El siguiente grupo de necesidades son las de autoestima y está compuesto por factores internos de estima, como el respeto por uno mismo, autonomía y de realizaciones, le llevan al sujeto a conocer su valor y posibilidades. El quinto grupo está constituido por la necesidad de autorrealización, ser la persona que se es. La escala jerárquica de necesidades de predominio relativo, para Maslow, se entiende de la siguiente manera:
En la mayor cantidad de casos las necesidades siguen el orden indicado en la pirámide; sin embargo, pueden existir casos en los que alguna o varias necesidades superiores se activen con precedencia a que las inferiores estén satisfechas, lo que inclusive puede llegar a dificultar la satisfacción de las necesidades inferiores obviadas.
No se precisa la satisfacción total de una necesidad para que se active la superior. En opinión de Maslow, una conducta determina puede estar causada por la influencia simultanea de varias necesidades, salvo casos excepcionales como la guerra.
Según Maslow (1991), estas necesidades no se distinguen con frecuencia de manera directa en la media de las personas, sino que se observa los efectos conceptuales de los variados deseos conscientes e inconscientes, aunque con regularidad en los deseos inconscientes cotidianos. Identificar la raíz y forma de este deseo, como lo que realmente es y, no lo que el individuo cree que representa, es el esfuerzo que hay que hacer.
Por otro lado discurre sobre la situación o entorno, “…la motivación humana raramente se realiza en la conducta, si no es en relación con una situación y unas personas. …incluido el papel de la determinación cultural, tanto en el entorno como en el organismo mismo. (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 14); empero, la relevancia que le da es minimizada, en principio porque entre los determinantes de la conducta se encuentran la motivación y las fuerzas del entorno que complementa el abordaje de la motivación; y, por porque afirma que “la única manera satisfactoria de comprender cómo un entorno físico se convierte en un entorno psicológico es entender que el principio de organización del entorno psicológico es el fin actual del organismo en ese entorno particular” (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 15).
Manifiesta que existen conductas inmotivadas,
…en el sentido corriente de buscar gratificación de las necesidades, o sea, buscar lo que falta o se necesita. Los fenómenos de maduración, de expresión y de crecimiento o autorrealización, son todos ejemplos de excepción a la regla de motivación universal, y sería mucho mejor considerarlos expresión más que funcionamiento (Maslow, Motivación y personalidad, 1991, p. 16)
Maslow (1991), cita a Norman Maier (1949) para indicar que en general las tendencias neuróticas son necesidades básicas ‘obstaculizadas, desviadas o confundidas’ con necesidades diferentes a las requeridas por el individuo; sin embargo también pueden ser expresión de protección o defensa.
Así mismo, las capacidades superiores de la motivación o fuentes de ella, que debe estudiarse, son las de las personas fuertes y sanas, los grandes personajes o, las acciones defensivas de los espíritus paralizados.
La conducta inmotivada, en el capítulo 6, incluye a la conducta artística y expresiva, relegados hasta ese momento de los problemas psicológicos tradicionales, porque el conductismo excluía conductas no aprendidas y motivadas. Indica Maslow, que no necesariamente todas las conductas
tienen un propósito o motivo, como las se disfrutan en sí mismo y no tienen fin determinado, como las conductas expresivas: baile, canto, etcétera. El capítulo siete, debate sobre los orígenes de la patología, abordando el conflicto amenazador y no amenazador, así como la frustración amenazadora y no amenazadora, en la que concluye que tanto las frustraciones como los conflictos pueden producir efectos y consecuencias positivas y negativas, estas últimas originarían la patología.
En el capítulo ‘Es instintivo el sentido de destrucción’, Maslow se pronuncia afirmando, desde evidencias de estudios en animales, niños y la conducta transcultural, que no es innato, porque en un entorno sano y apropiado no se presenta esta conducta. Para que se exponga el sentido de destrucción o cualquier otra conducta, se requieren: la estructura del carácter del individuo, las presiones culturales y la situación inmediata.
‘La psicoterapia de las buenas relaciones humanas’, este capítulo corresponde a la psicoterapia con los conceptos tradicionales de la psicología experimental, tales como la amenaza, la realización de actos y la gratificación de necesidades.
Con esta postura, critica desde el humanismo a las teorías conductistas de la motivación, identificando limitaciones. Enfatiza a la persona y su entorno, la cultura, la conducta inmotivada y la motivación múltiple y la sana.
Dewey (1939) y Thorndike (1940) dicen que la posibilidad de que algo se realice en la práctica es un aspecto relevante a tomar en cuenta para la motivación.
La teoría de Maslow, es de gran valor para la ciencia, sin embargo se puede medir y conocer el grado de satisfacción de una necesidad inferior para que se active una necesidad superior. Cuál es el nivel deseado y sostenido de satisfacción de una o un grupo de necesidades, por parte de una persona.
La concepción de carencia como impulsor de la conducta, también puede cuestionarse; así como la contraposición de los indicadores de las variables de medición en la jerarquía de necesidades básicas y las superiores, en donde se analizan el ‘hambre’ o ‘ser querido’.
El valor de la teoría de Maslow, es indiscutible, fundamenta una infinidad de posturas investigativas, que muestran la motivación humana desde la perspectiva de un ciclo motivacional que inicia con la necesidad. Entrega un modelo de fácil comprensión sobre el proceso que determina el impulso o no de determinadas necesidades.
Esta teoría, provoca un importante avance para la gestión del talento humano en las organizaciones, por la distinción que realiza entre las necesidades básicas y las superiores.
En tanto que, las necesidades inferiores producen una satisfacción que daría paso a entender que existe oposición con la motivación, porque es la ‘necesidad’ la que activa el comportamiento, es decir es la carencia la que impulsa las conductas, que adicionalmente se activan y se satisfacen de forma progresiva.
Las necesidades superiores, en cambio no alcanzan completa satisfacción, porque cuando llegan a un determinado nivel, incrementa su influencia sobre la conducta, pero, sin haberse satisfecho completamente; este hecho, da lugar a que no se pierdan los recursos y actitudes que tiene el individuo para motivarse.
Con estas consideraciones, autores como McGregor relacionan la motivación con la satisfacción de necesidades superiores, fundamentalmente para el campo laboral.
Después de haberse llevado a cabo ingentes investigaciones, posteriores a los planteamientos teóricos de Maslow, se han establecido conclusiones
apoyadas en evidencias empíricas, que se resumen en los siguientes párrafos.
No se ha encontrado una escala de necesidades, tal como la plantea Maslow, lo que sí se ha encontrado son dos grandes grupos de necesidades: las fisiológicas y, las psicológicas y sociales; éstas últimas para influir, requieren que se hayan satisfecho las primeras.
Se demostrado que existen necesidades de logro, poder, afiliación, McClelland (1961) que complementan la teoría de Maslow.
Las necesidades superiores se incrementan a medida que se satisfacen y, también se aumenta su influencia sobre la conducta del individuo, por el contario las fisiológicas una vez que son satisfechas dejan de actuar sobre la conducta.