4.4 Final Coding Categories: C 4 (500)
4.4.2 Frequency of the SF Referral
El 13 de marzo de 1961, el presidente Kennedy convocó en la sala este de la Casa Blanca a importantes congresistas, diplomáticos de todos los países del hemisferio y los más influyentes periodistas, para anunciar, como el mismo lo llamó, una etapa ―revolucionaria‖ en las relaciones entre los Estados Unidos y Latinoamérica. Kennedy durante este discurso acudió al sentimiento revolucionario que dio origen a las repúblicas americanas, para proponer un vasto esfuerzo de cooperación a fin de satisfacer las necesidades fundamentales de techo, trabajo y tierra, salud y educación. Un esfuerzo, una Alianza para el Progreso que daría continuidad a las revoluciones independentistas, ya no con la intención de desterrar las potencias extranjeras, sino de eliminar del hemisferio el hambre, la miseria, el analfabetismo y la tiranía. Kennedy no sólo quiso conquistar con su propuesta las simpatías de los gobiernos y pueblos latinoamericanos, sino también convocar apoyos internos para lanzar una aventura política, económica y de gran ingeniería social para detener la avanzada de la dictadura del proletariado
59 El fin de la cuota azucarera benefició a varias repúblicas americanas, entre ellas República Dominicana. En
particular este aumento de la cuota de azúcar para República Dominicana, sirvió para respaldar un modelo de desarrollo criticado por la CEPAL. El crecimiento hacia afuera fue premiado, mientras que aquellos gobiernos volcados al crecimiento hacia adentro, tendrían que pagar el costo de un menor apoyo por parte de las entidades del Bretton Woods. Con el recorte de la cuota azucarera a Cuba se cancelaron 700 mil toneladas pendientes de la cuota de 1960, impidiendo que el gobierno cubano pudiera indemnizar a los que se les habían nacionalizado sus propiedades. El embargo cubano y el recorte de la cuota de azúcar empujó a la isla a una nacionalización sin indemnización.
en el hemisferio. En este sentido, progreso e instituciones democráticas parecían estar amalgamadas como axioma de esta Alianza61. Expresaba plena certeza en el triunfo del sistema
de mercado sobre el comunismo para lograr las libertades individuales y el bienestar social. Los Estados Unidos quisieron contragolpear la influencia del comunismo en el hemisferio, ganando las lealtades de las élites latinoamericanas al reconocer su corresponsabilidad en la superación del subdesarrollo62. El plan propuesto por los Estados Unidos en 1961 estuvo
fundado sobre la creencia técnica y social de extender los avances civilizatorios a todo el hemisferio. Mientras cada país se comprometiera a movilizar recursos y voluntades para hacer posible reformas estructurales, los Estados Unidos desembolsarían 500 millones de dólares63,
durante los 10 años que duraría el programa de cooperación64. La Alianza se valió de la
confianza en la planeación como herramienta de programación y racionalización de la política pública65, así como en la estabilidad política que devendría de la mayor participación de la
clase media de los frutos del progreso.
Cinco meses después del discurso en Washington, el gobierno norteamericano sometió a la decisiva prueba de fuego su propuesta frente al resto de los gobiernos del hemisferio. En la
61 Shoultz (2009). Op.cit. PP 307- 312. La Alianza para el Progreso tuvo la tarea de ―[…] demostrar al mundo
entero que la insatisfecha aspiración humana de progreso económico y justicia social la pueden realizar mejor hombres libres, trabajando dentro de un marco de instituciones democráticas‖
62 Uno de los protagonistas de la década de la Alianza fue el ex Ministro de Hacienda colombiano (1958-1961) y
posterior miembro del grupo de los nueve, Hernando Agudelo Villa. Una de sus tesis sobre la política de cooperación interamericana, descansa en la evolución significativa que ha tenido el reconocimiento de la autonomía nacional desde el gobierno de Roosevelt, aun cuando hacía énfasis excesivos sobre la libertad comercial, hasta llegar en los años 60’s con Kennedy, al reconocimiento explícito de la corresponsabilidad en el desarrollo del mundo atrasado. Agudelo sostiene que el avance en el reconocimiento del papel del mundo desarrollado en la superación del subdesarrollo, descansa en la mejorada actitud del gobierno Kennedy hacia Latinoamérica. En uno de los discursos durante 1960, Kennedy señaló que ―el colapso económico de las naciones libres menos desarrolladas sería desastroso para nuestra seguridad nacional. Perjudicial para nuestra prosperidad y ofensivo para nuestra conciencia‖. Agudelo Villa, Hernando. La Alianza para el Progreso: Esperanza y Frustración. Bogotá. Tercer Mundo. 1966. P. 28.
63 500 millones de dólares traídos a valor presente, equivalen a 2.210 millones de dólares a precios de 2010. 64 Destaca las iniciativas para la difusión del conocimiento científico mediante convenios con Universidades,
Institutos de investigación, aumento de becas e intercambios académicos. Este ítem es importante porque fue principalmente en escuelas norteamericanas que se formó la próxima generación de gobernantes y tecnócratas, para incidir sobre el destino de estos países a partir de mediados de los años 70, como lo señala el trabajo Baskind, Irwin; Lerdau, Enrique; y Mesmer, Theodore. The Alliance for Progress in Chile y Colombia: some latin american perceptions. 1a ed. Washington. Friends of the Alliance for Progress. 2008. Otros temas abordados de manera ambigua en el discurso de Kennedy fueron: la ampliación de los mercados mediante la integración económica y la creación de mecanismos para reducir la volatilidad precio de los bienes exportables de América Latina a los Estados Unidos. Este último tema, queda reducido a un simple gesto de buena voluntad por parte de los Estados Unidos, ya que sólo concede tratar soluciones a la volatilidad de precios, pero no arriesgan ningún compromiso en esta área tan vital para los gobiernos del hemisferio.
65 La Alianza para el Progreso puede ser leída como una intervención modernizadora en el hemisferio. Con la
esperanza de conquistar logros económicos y sociales que secaran el caldo de cultivo de revoluciones comunistas, la ingeniería social de los teóricos de la modernización confió en las posibilidades de la planeación para alcanzar sus metas. Se crearon institutos de planeación y de estadísticas, como pilares de cualquier éxito de planificación. Una de las interpretaciones más completas sobre la Alianza como in tervención y su papel modernizador se encuentra en Rojas, Diana. ―Alianza para el progreso en Colombia‖. análisis político nº 70, Bogotá, septiembre-diciembre, 2010. pp. 91-124.
reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) de 1961 en Punta del Este, Uruguay, se discutió durante más de una semana los límites, objetivos, organización y procedimientos de la Alianza. Para este encuentro los delegados norteamericanos tenían la certeza de un mayoritario apoyo que diera contenido y vida a la nueva punta de lanza de la política exterior en América Latina. Por un lado, los gobiernos más conservadores, podrían servirse de la ayuda norteamericana para encontrar un bálsamo al descontento social doméstico, sin perturbar sus intereses y su estatus social; y al otro extremo del espectro político, los liberales percibían la democratización que enarbolaba la propuesta norteamericana, como la ―nueva ola del futuro‖ y una oportunidad para una modernización pacífica y controlada, aun cuando reconocían, como los mismos analistas observaban, que Washington en el largo plazo tenían como socios naturales a las clases conservadoras del continente66.
Sin embargo, en el tablero de ajedrez de la política exterior continental disputado en Punta del Este, no sólo estuvo presente la sed de divisas de los gobiernos latinoamericanos jugando a favor de Washington. El fallido intento por invadir a Cuba, dirigió todas las evidencias en contra de la Casa Blanca. Sólo un país en el hemisferio tenía la capacidad técnico-militar y financiera para asegurar que más de 1200 exiliados cubanos pudieran entrenar con equipo apropiado, para articular un ataque aéreo y terrestre en abril de 1961. La presunción de la directa participación de la agencia Central de Inteligencia Norteamericana (CIA), que posteriormente fue documentada y probada67
, desnudó las falsas intenciones norteamericanas de apostar por un acuerdo verdaderamente fundado en la libertad, que en palabras de Kennedy, era el más claro mecanismo para lograr el bienestar hemisférico68.
La batalla de Playa Girón fue un fracaso militar con varias consecuencias para el hemisferio. En primer lugar, Washington debilitó su poder de negociación en Punta del Este, dando oportunidad de interpelación a la delegación de Argentina, Brasil, Chile, México y Perú, para
66 An analysis of Latin American aspirations, Office of Research and analysis, Washington D.C., April 13, 1961;
United States Information Agency, Special Reports 1953-1997, Entry#P-160, Box 17; U.S. Information Agency; RG 306; National Archives Building II, College Park (MD) - Washington, DC
67 El presidente Dwight D. Eisenhower autorizó el 18 de agosto de 1960 un total de 13 millones de dólares para
una operación a cargo de la CIA, con el claro objetivo de desmontar el régimen de Castro, por un gobierno favorable a los intereses de los Estados Unidos. Luego de varias modificaciones en el plan de ataque, el mismo Kennedy aprobó el 4 de abril un plan menos ruidoso, con menor participación de la fuerza aérea y con mayores posibilidades de ser negado en caso de fracaso. Kennedy no quiso comprometer la posición de los Estados Unidos ante el mundo, aunque no por ello renunció a la vía militar para recuperar a Cuba de un régimen que empezaba a simpatizar con el comunismo. Gleijeses, Piero. "Ships in the Night: The CIA, the White House and the Bay of Pigs". Journal of Latin American Studies, Feb., 1995, vol. 27, no. 1, pp. 1–42.
68 ―Those of you at this conference are present at an historic moment in the life of this hemisphere. For this is
far more than an economic discussion, or a technical conference on development. In a very real sense it is a demonstration of the capacity of free nations to meet the human and material problems of the modern world. It is a test of the values of our own society, a proving ground for the vitality of freedom in the affairs of man‖ John F. Kennedy: "Message to the Inter-American Economic and Social Conference at Punta del Este, Uruguay." August 5, 1961. Online by Gerhard Peters and John T. Woolley, The American Presidency Project. http://www.presidency.ucsb.edu/ws/?pid=8271.
insistir en la importancia de un mayor esfuerzo financiero norteamericano69. Esta activa
participación empujó la propuesta norteamericana hasta los 20.000 millones de dólares70, 40
veces más los recursos de la propuesta inicial consignada en el Acta de Bogotá de 196071. En
segundo lugar, en Cuba el cercamiento militar, político y económico, fue el incentivo decisivo para la transformación comunista del régimen y la importante cohesión en torno al proyecto revolucionario dentro de la isla72. Paradójicamente, el aislamiento de Cuba en su propio
continente, fue determinante para la alineación de la isla con el comunismo soviético. En tercer lugar, el fracaso militar vigorizó la necesidad de la Alianza de dos maneras. Por un lado, por el triunfo político moralizante que representó Playa Girón para Cuba, la imagen norteamericana sufrió un duro golpe propagandista. Esta intromisión militar reforzó la necesidad de la Alianza como enjuague del antinorteamericanismo en América Latina. Por otro lado, el fracaso militar en las costas de Cuba, condujo a la búsqueda de un acercamiento no militar al combate del comunismo. Kennedy tenía dos manos por jugar en el hemisferio, la primera era representada por la invasión militar a Cuba y la otra era la Alianza para el progreso. Aunque esta última fue la que predominó en sus discursos dirigidos a los latinoamericanos, nunca descartó utilizar los medios más violentos para combatir el comunismo como el peor de los males para el hemisferio y el mundo entero. En este sentido,