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Desde la psiquiatría se afirma, según hemos visto, que la psicosis o locura se corresponde con las llamadas enfermedades mentales, siendo consideradas las restantes anomalías psíquicas, que vienen a ser el 80- 85 por 100 de los enfermos, como « variantes del modo de ser psíquico ». Así, las enfermedades mentales son enmarcadas dentro de las psicosis, siendo las anomalías psíquicas las neurosis y las psicopatías173.

Las psicosis se distinguen fundamentalmente de las neurosis en que en las primeras no existe una distinción entre la realidad y la fantasía174.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene en su Clasificación Internacional de las Enfermedades, el CIE 10, un apartado dedicado exclusivamente a los Trastornos mentales y del comportamiento, encontrándose las psicosis dentro de los apartados F10-F39175.

Las psicosis, pese a englobar un gran número de enfermedades mentales, pueden diferenciarse fácilmente por pertenecer a un grupo nosológico de enfermedades con unos síntomas patológicos estables y

172 Desde los diccionarios médicos podemos ver cómo se reafirma lo anteriormente comentado, es

decir, la « locura », no es sino el modo de llamar a la « psicosis », término médico para designar la enfermedad mental. Así, locura es el: « Término impreciso que engloba trastornos caracterizados por la afectación profunda de las facultades mentales. Sinónimo coloquial de psicosis ». Íd., Introducción

a la p..., p. 101 y VV. AA.- 1998 (4ª edición), Diccionario médico. MASSON, Barcelona, p. 391.

173 Vallejo-Nágera describe las neurosis o reacciones vivenciales anormales como: « (...) modos de

elaborar anómalamente estímulos emocionales o, si se prefiere, “ formas inadecuadas de reacción que se han hecho crónicas ”. Los síntomas neuróticos se pueden basar en reacciones que son normales en determinadas circunstancias, y lo patológico es su intensidad y su fijación, que los hace aparecer reiteradamente y sin justificación, perturbando al enfermo, que suele percatarse del carácter anormal de sus síntomas y desea suprimirlos, pero es incapaz de ello ». Las psicopatías son conocidas como “ personalidades anormales ” o “ personalidades psicopáticas ” según el mismo autor: « (...) consisten en malformaciones del carácter o de la personalidad, que sin que en el individuo se perciban alteraciones psíquicas importantes, le inducen a trastornos serios de la conducta y, por tanto, a inadaptación social. Su anomalía, que pasa inadvertida al observador ocasional (...), queda bien patente al analizarse el curso de su vida, siempre profundamente alterado (fracasos sociales, profesionales, familiares, comisión de delitos, etc.) ». VALLEJO-NÁGERA, J. A.,

Introducción a la p..., pp. 101 y ss.

174 KAPLAN, H. I. y SADOCK, B. J.- 1999 (8ª edición), Sinopsis de psiquiatría: ciencias de la conducta,

psiquiatría clínica. PANAMERICANA, Madrid, p. 322.

175 Dentro de los apartados F10-F39 se encuentran las siguientes clasificaciones: F10-F19, Trastornos

mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicotropas; F20-29, Esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastornos de ideas delirantes; y F30-39, Trastornos del humor (afectivos).

Existe otra clasificación realizada por la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) centrada únicamente en las enfermedades mentales, conocida como DSM IV. Ésta recoge dentro de su clasificación el equivalente en códigos de la CIE 10 facilitando así la alternancia en el uso de ambas publicaciónes. En su versión original es conocida como: The ICD 10. Classification of Mental and

Behavioural Disorders: Diagnostic criteria for research; siendo la última versión la décima, de ahí su

nombre, CIE 10. La clasificación americana DSM IV: Diagnostic and Statistical Manual se encuentra en la actualidad en su cuarta versión de texto revisado (DSM IV TR), del año 2000.

bien diferenciados, entre los que se encuentran claros indicadores como los delirios, alucinaciones o trastornos psicomotores severos entre otros176.

Podemos distinguir los siguientes tipos de psicosis:

Afectiva: Las psicosis afectivas son las depresiones, caracterizadas por

un estado de ánimo de tristeza y consternación desproporcionadas y sin causa aparente. En la Antigüedad era conocida como melancolía. Podemos destacar la psicosis maniaco-depresiva, que suele mantenerse a lo largo de toda la vida y alterna estados depresivos o de gran tristeza, con otros de manía o alegría desproporcionada. Según la OMS estas psicosis quedan comprendidas dentro de los Trastornos del humor

(afectivos) (F30-F39)177.

Confusional: En las psicosis confusionales existe un gran desconcierto

mental, desorientación temporoespacial y delirios oníricos. Esto provoca una gran ansiedad en quien padece esta psicosis. La OMS las sitúa en los Síndromes amnésicos orgánicos no inducidos por alcohol u otras

sustancias psicotropas (F04)178.

Psicosis de Kórsakov: Es un trastorno amnésico que puede estar

provocado por el alcohol u otras sustancias, y se caracteriza por una pérdida de la memoria y de la orientación. Aunque la pérdida de memoria no sea total, y puedan recordar hechos básicos y aislados, estas psicosis incapacitan al enfermo de valerse por sí mismo. La OMS engloba esta psicosis dentro de los Síndromes amnésicos inducidos por alcohol o

drogas (F19.6)179.

176 Siguiendo a Kaplan y a Sadock, los delirios son alteraciones del contenido del pensamiento

caracterizados por ser creencias falsas muy variadas. Podemos mencionar algunos ejemplos como el delirio extravagante: donde el enfermo puede creer que alguien de otro planeta implantó electrodos en su cabeza, el nihilista: donde se espera el fin de uno mismo y del entorno, paranoide: donde uno se cree perseguido o que todos hablan de uno, etc.

Las alucinaciones son alteraciones de la percepción caracterizadas por ser percepciones falsas que pueden proceder de cualquiera de los cinco sentidos. Son muy variadas, la más frecuente es escuchar voces o música. Otras son imperativas: donde se oyen voces que el enfermo se ve impelido a obedecer, las liliputienses: donde todo se percibe a tamaño muy reducido, etc. Íd., Op. cit., pp. 323 y ss.; y SENDÍN BANDE, Mª C.- 2000, Diagnóstico psicológico: Bases conceptuales y guía práctica en

los contextos clínico y educativo. PRISMÁTICA, Madrid, p. 91.

177 En el DSM IV estas psicosis se incluyen dentro de los Trastornos bipolares (428). Pueden

consultarse los siguientes volúmenes: Diccionario médico, p. 562; HALES, R. E.; YUDOFSKY, S. C. y TALBOTT, J. A. (dir.).- 2000 (3ª edición), The American Psychiatric Press: DSM IV: Tratado de

psiquiatría. (Traducción: Laura Díaz Digón y cols.). MASSON, vol. I, Barcelona, p. 487; VV. AA.- 1995, Necesidades educativas especiales: Intervención psicoeducativa. CCS. CAMPUS, Nº 1, Madrid, pp.

276-277; KAPLAN, H. I. y SADOCK, B. J., Op. cit., pp. 598-599; ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD.- 1994, CIE 10: Trastornos mentales y del comportamiento: Descripciones clínicas y pautas

para el diagnóstico. (Traducción: López-Ibor Aliño, Juan J. y cols.). MEDITOR, Madrid, pp. 71 y ss.

Este libro es traducción del publicado por la Organización Mundial de la Salud en 1993: The ICD 10

Classification of Mental and Behavioural Disorders: Diagnostic criteria for research; y cfr. LÓPEZ-IBOR

ALIÑO, J. J. y VALDÉS MIYAR, M. (dirs.).- 2003, DSM IV TR: Manual diagnóstico y estadístico de los

trastornos mentales. (Traducción: Tomàs de Flores y Formenti, y cols.). MASSON, Barcelona, pp. 433

y ss. (Esta obra es traducción de la cuarta edición inglesa: Diagnostic and Statistical Manual of

Mental Disorders: DSM IV TR).

178 En el DSM IV se incluye como la anterior en los Trastornos bipolares. Diccionario médico, p. 562;

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Op. cit., p. 59.

179 Diccionario médico, p. 562; BLEULER, E.- 1967 (2ª edición), Tratado de psiquiatría. (Traducción:

Alfredo Guera Miralles). ESPASA-CALPE, Madrid, pp. 344 y ss.; y ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Op. cit., pp. 59 y 87.

4.- BRONZINO, Angiolo. Venus, Cupido, la Locura y el Tiempo. Londres. National Gallery. 1544-1545.

Delirante aguda: Esta psicosis presenta delirios de corta duración

(inferior a tres meses) y de aparición súbita. El que sea transitoria la diferencia de la esquizofrenia, aunque con el tiempo puede avanzar y terminar convirtiéndose en dicha enfermedad. La OMS clasifica esta psicosis junto a las esquizofrenias dentro de los Trastornos de ideas

delirantes (22.0)180.

Esquizofrenia: También conocida como demencia precoz (dementia praecoz). Se caracteriza por trastornos en el curso del pensamiento tales

como delirios, bloqueos, imprecisión y pérdida del contacto con la realidad. Son también frecuentes los cambios bruscos afectivos que pueden pasar de la sobreexcitación al aplanamiento, o de la depresión a la manía.

En la esquizofrenia el enfermo tiene alucinaciones en las cuales oye o ve un mundo inexistente, pero que forma parte de sus delirios. Suele cursar con catatonías o movimientos anormales del cuerpo como puedan ser el enlentecimiento o la rigidez. Su conducta agresiva es un modo de defensa que les puede llevar al aislamiento. También pueden vestir de un modo descuidado, lo que unido a la falta de coordinación de su persona los convierten en seres excéntricos e imprevisibles. La OMS distingue diez variantes de esta enfermedad bajo su clasificación de Esquizofrenia (F20)181.

Fantástica o parafrenia: Llamada esquizofrenia paranoide. Es una

psicosis donde las alucinaciones y delirios guardan cierta coherencia aunque sean ajenos a la realidad. Estos delirios son muy abundantes y de gran riqueza imaginativa. Según la OMS se incluye dentro de las

Esquizofrenias (F20)182.

Infantil: Incluye las psicosis de la infancia dentro de las que se

encuentran la esquizofrenia infantil y el autismo infantil. Aunque no es lo habitual, la esquizofrenia infantil puede aparecer a los cinco o a los seis años, siendo lo normal al final de la adolescencia o hacia los treinta y cinco. A diferencia de los adultos, los niños presentan alucinaciones y delirios de una construcción más sencilla.

El autismo infantil, por el contrario, suele acontecer antes de los tres años, en los que se destaca un gran deterioro en la interacción social. El deterioro también tiene lugar en la comunicación, tanto verbal como no verbal. El niño autista además de mostrarse poco imaginativo, manifiesta gran interés por las rutinas, por evitar los cambios del entorno y realiza de modo frecuente movimientos corporales repetidos conocidos como estereotipias. Según la OMS la psicosis infantil se encuentra dentro de los Trastornos generalizados del desarrollo (F.84)183.

180 Diccionario médico, p. 562; KAPLAN, H. I. y SADOCK, B. J., Op. cit., p. 537. y ORGANIZACIÓN

MUNDIAL DE LA SALUD, Op. cit., p. 31.

181 BLEULER, E., Op. cit., pp. 425 y ss.; Necesidades educativas especiales..., pp. 297 y ss.;

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Op. cit., p. 31.

182 KAPLAN, H. I. y SADOCK, B. J., Op. cit., p. 537; Necesidades educativas especiales..., p. 298;

VALLEJO RUILOBA, J. (dir.).- 1989, Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. SALVAT, Barcelona, pp. 579 y ss.; ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, Op. cit., p. 93.

183 KAPLAN, H. I. y SADOCK, B. J., Op. cit. p. 1426; Necesidades educativas especiales..., pp. 252 y

Orgánica: Existen psicosis cuya causa está provocada por agentes

externos, son las psicosis exógenas. Cuando las causas de la psicosis son provocadas por lesiones en el cerebro tienen lugar las psicosis orgánicas, cuyos síntomas son crónicos y estables. Estas lesiones pueden ser difusas o locales. Las lesiones difusas provocan el síndrome

psicoorgánico, en el cual se ven afectadas funciones intelectuales como la

memoria, la atención, la orientación y las capacidades de raciocinio y abstracción. También existen cambios bruscos en la afectividad, donde el enfermo puede caer en una intensa tristeza sin apenas motivo, o en algunos casos pasar rápidamente y sin nada que lo justifique, de la tristeza a la alegría y viceversa. Su conducta violenta provoca el internamiento de estos enfermos. La OMS las clasifica bajo los Trastornos

mentales orgánicos o sintomáticos, sin especificación (F09)184.

Reactiva o situacional: Es la psicosis provocada por acontecimientos

vitales traumáticos. También ha sido conocida como psicosis histérica, de estrés y psicógena. La OMS la clasifica bajo los Trastornos

disociativos y de conversión (F44.8)185.

Tóxica e infecciosa: Existen psicosis provocadas por la reacción de

sustancias tóxicas, así como por infecciones, en ambas el cerebro se encuentra afectado. Entre otras sustancias podemos mencionar algunas como el cannabis, el alcohol, o el óxido de carbono que pueden intervenir en el desencadenamiento de psicosis. También esto puede suceder con ciertos medicamentos como el bucopropión. Las psicosis provocadas por infecciones pueden originarse a partir de enfermedades tales como el tifus exantemático, porfiria, diabetes y comas insulínicos entre otras. La OMS incluye esta psicosis en los Trastornos mentales y del

comportamiento debidos al consumo de sustancias psicotropas (F10-

F19)186.

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