• No results found

Desde el primer momento de la Guerra Civil se impuso en ambos bandos la propaganda sobre la noticia. La colección de ABC representa un caso único en la historia del periodismo que un mismo diario se publique, con el mismo nombre, el mismo tamaño, respetando la numeración, en los dos bandos contendientes.

Los problemas que existieron en el bando republicano para conseguir una unidad de acción se hizo notar en los periódicos. Incautados por el Gobierno de la República todos aquellos considerados desafectos al régimen, se convirtieron en órganos de opinión de los diversos grupos políticos que configuraban el bando republicano. Por ello convivieron periódicos de muy diferente tendencia, desde un republicanismo considerado moderado y burgués por los movimientos obreros hasta algunos medios abiertamente revolucionarios (Seoane y Sáiz, 2007: 230).

La situación en el bando nacional no fue muy diferente en cuanto al control y censura de las publicaciones. Pero si que existió aquí una unidad de acción a partir de la designación del general Franco como Jefe de Estado. Los diversos grupos que habían convivido inicialmente, desde los monárquicos moderados a los carlistas, pasando por sectores del Ejército o falangistas, quedaron encuadrados desde el 1 de octubre de 1936 bajo una misma unidad de acción. Es importante, y lo veremos más adelante, la Ley de Prensa de abril de 1938, que fijaría ya de manera inequívoca la organización de la prensa nacional.

ABC fue incautado junto a otros periódicos como Ya, El Debate o El Siglo

Futuro, el día 20 de julio de 1936. No volvió a aparecer hasta el día 25. Se respetó la numeración. En la portada, el número 10.345 y un escueto ¡Viva la República! En la página tres del nuevo periódico, editado sin huecograbado, un artículo titulado “ABC republicano”:

Entra hoy este periódico en una vida nueva. Frente a sí tiene un porvenir de vida republicana, franca y leal, de honda y sincera compenetración con el pueblo y con la ley que el pueblo se ha dado en su limpia y ejemplar soberanía.

Todo en ABC es ahora republicano. El sentimiento que lo guía, las plumas que lo redactan, el personal todo que le presta vida. Ni rastro queda en éste periódico de los que tenaz y astutamente combatieron al régimen que guía, a

66 la España nueva. Y de aquel pasado —sobre el cual cae a chorros la sangre de los hijos del pueblo— va a vindicarse ejemplarmente con una obra de intensa colaboración ciudadana y de combate contra el clericalismo y el militarismo, las dos espantosas plagas nacionales, que abrazadas y confundidas forman el fascismo.

La libertad ha ganado para sí este reducto de ABC, hasta hoy paladín del privilegio, de la plutocracia y del absolutismo clerical. En lo venidero, la bandera de la República cobijará cuanto se haga en esta casa. Y ABC será humano, justo, amigo de la libertad y de la democracia, vocero incansable del progreso y ayudador fervoroso de cuanto sea lucha contra los enemigos tradicionales del pueblo.

Este primer número de la nueva etapa se forja con acuciosa premura, porque nos domina el ansia de ser voceros de la epopeya que escribe el pueblo con gloria inmarcesible. Tal premura se traduce en una limitación enorme de realizaciones, que se remediará sin demora. Queremos que ABC sea orgullo de la Prensa republicana, y lo será inmediatamente.

Augusto Vivero y Virgilio de la Pascua, de Unión Republicana, fueron elegidos director y subdirector del periódico. En el número del día 28 de julio de 1936, un recuadro con el encabezamiento “Los que hacemos ABC republicano”. En el mismo se indica el equipo de trabajo: Director: Augusto Vivero. Subdirector: Virgilio de la Pascua. Redactores: Serafín Adame, Antonio Agraz, Benito Artigas Arpón, Antonio Barbero, Juan M. Barea, Leandro Blanco, Maximiliano Clavo, José Mesías, Rafael Ortega-Lisón, Antonio Pérez Olmedo, Augusto Vivero Precioso. Fotógrafos: José Díaz Casariego y Alfonso.

Augusto Vivero dirigió el diario sólo hasta el 13 de agosto, fecha en la que fue sustituido por Elfidio Alonso Rodríguez, también de Unión Republicana. Pero el 14 de marzo de 1937, Elfidio Alonso fue nombrado secretario de Unión Republicana, por lo que tuvo que abandonar la dirección de ABC. El redactor jefe Mariano Espinosa pasó a ser director en funciones. Sin embargo, siguió figurando como director Elfidio Alonso. El 14 de abril se publicó de nuevo la relación de la Redacción de ABC. Alonso figura en la parte superior como director, y en el cuadro: Redactor Jefe, Mariano Espinosa. Secretario de redacción: Antonio Dorta, Redactores: Serafín Adame Martínez, Antonio

67 Barbero, Maximiliano Clavo, Antonio Fernández Lepina, José Gutiérrez de Miguel, Lázaro Somoza Silva, Juan Manuel Trujillo. Dibujante: Aníbal Tejada. Fotógrafo: Virgilio Muro. Taquígrafo: Juan Manuel Barca.

De los 41 redactores con que contaba ABC, sólo dos, Leandro Blanco y Rafael Ortega-Lissón, continuaron en la etapa republicana. Unión Republicana, nombró presidente del consejo de administración a Julián Piedra López, ordenanza del periódico.

En cuanto al subtítulo, se cambió en varias ocasiones. En portada, a partir del 31 de julio de 1936 figuraría “Diario republicano de izquierdas”. En la primera página de tipografía, habitualmente la 3, desde el 16 de noviembre de 1936, el subtítulo “Diario ilustrado” fue sustituido por el de “Diario Republicano de Izquierdas”. Además, desde el 5 de mayo de 1937 apareció también en la primera página de tipografía la frase “Órgano de la Unión Republicana”, que pasó a ser “Diario al servicio de la democracia” desde el 9 de agosto de 1938.

El contenido de ABC republicano era, fundamentalmente propagandístico. Las medidas de censura fueron muy duras, llegando a la incautación de alguno de sus números, como el del 1 de agosto de 1936, por publicar una fotografía de la iglesia del Carmen de Madrid con milicianos de CNT en su cripta. La imagen, de Alfonso Sánchez Portela, Alfonsito, presenta a quince milicianos, dos de ellos tocados con bonetes eclesiásticos, rodeados de cráneos y huesos de cadáveres que habían exhumado de la cripta. La foto dio la vuelta al mundo, por lo que Augusto Vivero fue seriamente advertido para evitar dar mala imagen fuera de España.

La paginación se redujo desde un primer momento a 16 desde el 7 de agosto de 1936 y a 8 desde el 19 de noviembre del mismo año, como anunciaba en su página 3 de ese día. La escasez de suministros de papel obligó a regular su consumo. El comité de enlace de Artes Gráficas se encargó de organizar la producción de papel en Madrid, aunque tardaron en ponerse en funcionamiento, por lo que el stock de papel de ABC se utilizó para que ninguna publicación dejara de aparecer (Iglesias, 1980: 343).

La memoria anual de la Mutualidad Benéfica de empleados de prensa de 1936, publicada en 1937, ofreció una relación de los periódicos editados en Madrid:

68

ABC, “Diario republicano de izquierdas”, órgano de Unión Republicana. Ahora, “Diario gráfico de la juventud”, de la editorial Estampa.

Castilla Libre, “Órgano de la Confederación Regional del Trabajo del centro,

Diario Confederal”, de CNT-AIT.

Claridad, “Portavoz de la UGT”.

CNT, “Órgano de la Confederación Nacional del Trabajo”. El Liberal, “Diario de la mañana”.

El Sindicalista, “Órgano del Partido Sindicalista”. El Socialista, “Órgano del Partido Socialista Obrero”.

El Sol, “Diario de la Mañana, del Partido Comunista de España”. Heraldo de Madrid, “Diario de la noche”.

Informaciones, “Diario de la Noche, del Partido Socialista”.

La Libertad, “Diario Republicano absolutamente independiente y órgano de

expresión del Frente Popular”.

La Voz, “Diario madrileño de la tarde”

Mundo Obrero, “Diario de la revolución, Órgano Central del Partido Comunista

(S.E.I.C)”. “Diario de la noche que deben leer todos los antifascistas”.

Política, “Órgano de la Izquierda Republicana”.

El 28 de marzo de 1939 salió a la calle el último ABC republicano con el número 11.202. El siguiente, de 29 de marzo de 1939, lo hizo con el 10.345, continuación del de 19 de julio de 1936, con un retrato en portada de Franco, obra de Daniel Vázquez Díaz. Se explicaba así: “El 19 de julio de 1936, ABC publicaba su número 10.344. Hoy, 29 de marzo de 1939, publica el siguiente. Esto quiere decir que cuanto se ha publicado en los treinta y dos meses largos comprendidos entre estas fechas no cuenta en nuestra colección”. No se eliminarán de la colección y se encuadernaron convenientemente. Siempre estuvieron en la biblioteca.

El 17 de abril de 1938, aunque con fecha del 14, reapareció Blanco y Negro. Aunque quiso ser quincenal, lo cierto es que no siempre pudo salir. Desde el 17 de abril de 1938 al 21 de marzo de 1939 salieron 21 números. Impulsado por Antonio Barbero, ilustrador y confeccionador, esos 21 números, de mayor tamaño que el Blanco y Negro anterior a la guerra, serían los últimos que se publicarían con esa cabecera hasta 1957.

69 Figura 11. Unas jóvenes trabajando en los talleres de Prensa Española, h. 1938

La edición de ABC de Sevilla sería, a partir del 20 de julio de 1936, la edición Madrid-Sevilla, controlada por la familia Luca de Tena, y que apareció ese día con un ¡Viva España! en la portada. Las dificultades técnicas hicieron que se produjesen algunos errores en la numeración (que se repitió varios días) y que tuviera que salir por la tarde. La escasez de papel obligó además a reducir hasta 6 su paginación, que no alcanzó la veintena hasta finales de 1936. El 31 de enero de 1937 comunicó que abonaría 10 pesetas a los fotógrafos por cada imagen publicada. Pero durante todo el periodo de guerra no pudo publicar páginas de huecograbado, ya que toda la maquinaria para hacerlo se encontraba en Madrid.

Comenzaba así una época singular no sólo para ABC, sino para la prensa mundial: una misma cabecera se publicó en los dos bandos contendientes de una guerra.

ABC de Sevilla siguió perteneciendo a la familia Luca de Tena, como el de Madrid,

pues aunque incautado conservó toda la estructura productiva en torno a la empresa propietaria, Prensa Española. Javier Tusell en la introducción de Doble diario de la

70 “Y sucedió que, como a muchas familias, la guerra sorprendió a los abecés en distinta zona, el 18 de julio de 1936. Y se perdió la unidad doctrinal, y se quebró la unidad de empresa […] ABC de Sevilla, podría decirse que, en la historia de Prensa Española, representa la unidad constitucional. ABC de Madrid, incautado por el Gobierno de la República, sería entonces el estado de excepción. Un estado de excepción republicano para un periódico sustancialmente monárquico […] La vida ambos periódicos, naturalmente, es durante casi tres años la vida de España en sus dos vertientes […] El hecho de la Guerra Civil, al incidir sobre la realidad empresarial y periodística produce lo que a nuestro entender constituye un fenómeno sin precedentes en la historia del periodismo: el hecho de que dos diarios, con el mismo nombre, el mismo soporte físico, la misma fisonomía tipográfica, aparezcan cada día uno en cada lado de las trincheras de una guerra civil. De ahí que constituyan, por esa razón circunstancial e inapelable, un documento único en la historia del periodismo. Y un documento único en la riqueza de fuentes de la guerra civil española”.

Juan Ignacio Luca de Tena, desde su residencia en Biarritz, sirvió de enlace al coronel Alfredo Kindelán, con la ayuda del corresponsal de ABC en Londres, Luis Bolín, para alquilar el Dragon Rapide, el avión que trasladó al general Francio desde Canarias a Marruecos. El 19 de julio Franco envío a Luis Bolín en el mismo avión a Biarritz, donde recogió a Juan Ignacio Luca de Tena y se trasladó a Roma dónde gestionó con las autoridades italianas ayuda para los sublevados. Todo esto alejó de la marcha diaria del periódico a Juan Ignacio Luca de Tena. Juan Carretero y Luca de Tena, director desde su fundación de la edición sevillana, se ocupó de la dirección.

Los contenidos se centraron en la guerra y eran, como en el caso de la edición madrileña, fundamentalmente propagandísticos. Al principio se recogieron profusamente las charlas ante los micrófonos del general Queipo de Llano. Abundaban los partes, telegramas y las referencias a las noticias difundidas por las emisoras de radio, tanto españolas como extranjeras, fundamentalmente portuguesas, alemanas e italianas.

71 Prensa Española no dejó de convocar los premios Mariano de Cavia y Luca de Tena. En 1936 fueron ganados por Fermín Yzurdiaga Lorca (Mariano de Cavia) y Eugenio Vegas Latapie (Luca de Tena). En 1937 fueron premiados Jacinto Miquielarena (Mariano de Cavia) y Luis de Galinsoga (Luca de Tena); en 1938 se premiaron los trabajos de Víctor de la Serna (Mariano de Cavia) y José Losada de la Torre (Luca de Tena).

La escasez de papel se hizo notar, aunque salió siempre con mayor paginación que la edición de Madrid. En Sevilla no había tantos periódicos como en Madrid, ni tantos grupos detrás de cada publicación. Las páginas habituales fueron veinte.

En octubre de 1937, la delegación del Estado para Prensa y Propaganda recabó de ABC información sobre accionistas, propiedades y trabajadores (Iglesias, 1980: 333- 335), datos que constatan que no tenía instalaciones de huecograbado. Los trabajos de fotograbado se realizaron en la casa Velasco y Gori, de Sevilla.

72 Figuras 13 y 14. Portadas de ABC de Madrid, 6-11-1937 y 31-7-1936

73 En septiembre de 1938, Luis de Galinsoga fue nombrado director de ABC de Sevilla. En su nombramiento se hizo patente ya la nueva Ley de Prensa de abril del mismo año. Se habían negado las autoridades (que ya tenían potestad en el nombramiento de directores de periódicos) a que Juan Carretero Luca de Tena siguiera en la dirección, también rechazaron a Manuel Halcón Villalón-Daoiz y Manuel Aznar.

Juan Ignacio Luca de Tena siguió participando en la gestión del diario, como consta en la correspondencia conservada en el archivo de ABC. En una carta remitida a él por el director, Luis de Galinsoga, el 10 de enero de 1939, daba cuenta de sus gestiones con las autoridades acerca de la agencia EFE: “Del asunto de las fotografías he sacado de visu también la impresión de que, aun empezando a funcionar en este sentido las actividades de dicha agencia, todavía está muy en comienzo y casi en embrión la organización del gran archivo que, de seguro, con el tiempo realizarán. Por lo pronto he obtenido y ya han empezado a publicar en ABC algunas fotografías que nos remitirán por avión sobre asuntos y personajes de actualidad, y, desde luego, he concertado con Gallego que siempre me dirigiré a él cuando necesitemos alguna fotografía.”

Cuando terminó la guerra, Juan Ignacio Luca de Tena escribió a José María de Areilza, jefe del Servicio Nacional de Industria: “Gracias a Dios hemos encontrado la casa intacta y toda la maquinaria y servicios técnicos en perfecto estado, pero no tenemos tintas ni papel de ninguna clase”. En otra misiva, esta vez dirigida a José Antonio Giménez Arnau, en la oficina de prensa de la Embajada de España en Italia reiteraba: “La casa está intacta. Ha sido verdaderamente milagroso. No hay un solo desperfecto en ninguna máquina, por pequeño que sea, y los muebles, los cuadros y los tapices están igual que el día que yo salí de esta casa. La mía, particular, ha sido arrasada, pero eso es lo de menos.” Más de sesenta personas, trabajadores o colaboradores de ABC, fueron asesinados durante la contienda. Durante años, una placa presidió la redacción con los nombres de los redactores y colaboradores muertos, y otra, con los nombres de obreros y administrativos, se colocó la nave de máquinas.

Redactores y colaboradores: Alfonso Rodríguez Santa María, Ramiro de Maeztu, Julián Blanco, Víctor Pradera, José Asenjo, Manuel Bueno, José Cuartero Montero, José Polo Benito, José Fernández Cancela, Álvaro Alcalá Galiano, Julio Duque, Honorio Maura, Alfredo Miralles, Federico Santander, Rufino Blanco, Andrés

74 María Travesí, Ramón Martínez de la Riva, Miguel Ruiz, Manuel Mateo Sandoval, José Pérez Olmedo, Juan Vizcasillas Fernández de los Ríos, Enrique Estévez Ortega.

Obreros y personal de administración: Alfredo González del Río, Félix Mari

García, Braulio Linares García, Salvador Fernández Serrano, Pablo Linares García, Hipólito Montoya Alonso, Constantino López Cabrera, Miguel Fermín Imaz, Rafael González Nogueras, José Párraga Hernández, Luis López González, Germán Rodríguez-Malasaña, Luis Chapí Tallafé, Manuel Rodríguez Sarabia, Juan Martínez Gómez, Amadeo Álvarez Urquiriz, Pedro Rubio Pérez, Aurelio Lasala Gandía, Emilio Mao Carballeda, Elíseo García Basteiro, Enrique García Robles, Mariano Romero Fraguas, Rafael Mondría Merín, Marcelino Soriano Paúl, Amador Arroyaga, Mariano Aguado Hernández, Patricio Oliva Lozano, Antonio Campos García, Pedro Cortecero Vázquez, Juan Iglesias del Val, Luis Coello García, Juan Bonafonte, Manuel Oliva Lozano, Francisco Gallego Sáez, José Sabido Cabezas, Diego Gutiérrez Fernández, Higinio Martín Herrera, Antonio Solá Ruiz, Luis Carbajo Méndez, Cándido Conejero Hernández, José Arias Lorenzo, José García García, Gonzalo Blanco Caro.

75

Related documents