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Torcuato Luca de Tena concibe un Blanco y Negro popular, dirigido a un público “en el que, por su costo, no podía penetrar la revista madre, dueña ya de clientela sólida”. (García Venero, 1961: 123). A principios del siglo XX comienza a consolidarse lo que algunos historiadores de la prensa denominan periódico de empresa “concebido como un negocio, sostenido por el lector y el anunciante y con una variedad temática de carácter enciclopédico que pretende satisfacer los más diversos intereses de de los lectores” (Seoane y Sáiz, 1996: 23-25).

Blanco y Negro anunció la aparición del nuevo diario, ABC, en su edición de 20

de diciembre de 1902: “Con este título comenzará a publicar la empresa de Blanco y

Negro, desde el día 1º de enero del año próximo, un periódico de información escrita y

gráfica. Creemos firmemente que las condiciones del nuevo periódico, de las que daremos amplios pormenores en los números venideros, satisfarán por completo al público, que con tanta constancia viene favoreciéndonos”.

Hubo dificultades para poder convertir ABC en diario. Las obras del nuevo edificio se retrasaron y la empresa alemana con la que venía trabajando Blanco y Negro, Koening y Bauer, le informó del retraso en el suministro de las rotativas, linotipias y estereotipias necesarias y en el acondicionamiento del taller de fotograbado. Pero entre ser diario y salir una vez a la semana, Torcuato Luca de Tena optó por esto último. Así, el 1 de enero de 1903 nacía el nuevo periódico, ABC, Crónica semanal ilustrada, con 8 páginas de 29,2 x 41,5 cm., una mancha tipográfica de 23,5 x 36 cm., 27 fotografías y la tira cómica de Joaquín Xaudaró. En su primera página el editorial fundacional, toda una declaración de intenciones de lo que pretendía el nuevo diario:

En cumplimiento de un deber.

ABC es un periódico de información universal que nace para ser diario. Lo sería desde

el presente número si la complicada maquinaria indispensable para editar una publicación de esta índole estuviese ya montada en nuestros talleres, como confiadamente esperábamos.

Entre aplazar su aparición y o esperar andando, hemos preferido publicarlos primeros números semanalmente.

Pretende ABC ser no un periódico más, sino un periódico nuevo por su forma, por su precio, por los procedimientos mecánicos que empleará y por la índole de sus trabajos.

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No ambiciona la gloria que en su día pueda corresponder a esta innovación. Aspira modestamente a que la opinión le preste su concurso y a ser el abecé de lo que considera que, mejorado, ampliado y perfeccionado por otros, puede constituir la prensa diaria del porvenir.

ABC cultivará preferentemente la información gráfica, haciéndola objeto de especial

cuidado para ofrecer en ella cuanto pueda interesar al público. En política no seguirá bandera alguna para no mermar su independencia, dentro de la cual se propone vivir sin abdicar uno sólo de sus fueros.

Es este primer número de ABC un testimonio de sus propósitos; es su credo, su programa, su plan de trabajo. Si en algo le modifica algún día, será para mejorarle. Va resueltamente al éxito feliz o al más lamentable fracaso. No caben en la labor que se ha impuesto términos medios. El favor del público ha de acompañarle desde el primer momento si acierta a interpretar sus deseos, o ha de abandonarle si, con la mejor buena fe, se equivoca.

Con lo dicho, y dedicando un cariñoso saludo a la prensa española, cumplimos el deber de presentarnos al público, de quien todo lo esperamos.

Hay en él claves para entender lo que será en el futuro la publicación. En primer lugar fija en el favor del público el éxito o el fracaso de su existencia. Es un periódico de empresa que necesita tener suficientes lectores para poder existir. Además proclama su independencia política, pero sin renunciar a defender principios. Y por último fija en la información gráfica uno de sus pilares. Hay en todas estas claves puntos de ruptura respecto a la prensa de la época.

El 19 de junio de 1903 comenzó ABC a publicarse dos veces por semana, los martes y los viernes. Pasa a tener por subtítulo “Crónica Bisemanal Ilustrada”. La casa Koenig y Bäuer comienza en 1904 el montaje definitivo de la maquinaria necesaria para convertir ABC en diario. Cambian desde el 15 de enero de ese año los días de publicación: miércoles y sábado, para permitir el descanso dominical. El 17 de marzo de 1904 vuelve a ser semanal, con el número 100, y el 29 de diciembre se despide de sus lectores con el compromiso de volver ya como diario. Para garantizar dicha reaparición detallará en su último número antes de ser diario lo hecho para hacerlo: “El nuevo edificio está terminado. Se montan las máquinas con gran actividad. La organización de servicios de información en Madrid y en provincias la tenemos casi ultimada. En París ha sido inaugurado ya nuestro Bureau para el servicio de informaciones telegráficas y

43 fotográficas en el Pasage Verdeu, núm. 13 bis. Registrado en el Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio el título de ABC y adoptadas todas las medidas legales para asegurarnos su legítima e indiscutible posesión, abrimos este paréntesis porque causas ajenas a nuestra voluntad nos obligan a ello, impidiéndonos publicar el diario en la fecha que queríamos: pero prometemos solemnemente reanudar nuestras relaciones con el público en un plazo brevísimo y, como decimos, a diario y en forma que esperamos ha de sorprender a nuestros lectores” (ABC, 29 de diciembre de 1904).

El 1 de junio de 1905 apareció el número 142 de ABC con el subtítulo de “Crónica Universal Ilustrada”. Su formato era algo menor que en la anterior etapa: 23 x 33 cm., con una mancha tipográfica de 19,4 x 295 cm., y su precio, 5 céntimos, igual que el de la competencia, por lo que sus editores dirán que era el más barato de todos los diarios españoles pues ofrecía, por el mismo dinero, información gráfica.

Este primer número tiene anuncios en la primera página, algo que sucederá durante 1905 y 1906. En 1907 se utilizará indistintamente para anuncios o para información. A partir del 1 de abril de 1908 una fotografía o un grabado en raras ocasiones ocupará la portada de ABC, como ha venido siendo tradicional desde entonces.

El carácter gráfico del periódico se acentúa a raíz de un hecho circunstancial, el atentado sufrido por Alfonso XIII y doña Victoria Eugenia el día de su boda. Es importante que nos detengamos a analizar en profundidad esto por las implicaciones que tiene para el diario ABC desde luego y por ende su fondo fotográfico. El periódico publicaba regularmente una nota que decía: “A los señores fotógrafos de profesión y a los aficionados que envíen a la Redacción de ABC fotografías sobre algún asunto de interés y de palpitante actualidad, se les abonará diez pesetas por cada prueba que publiquemos. Al pie de cada fotografía se indicará el nombre de su autor” (ABC, 9 de abril de 1906). Pues bien, con ocasión de la boda del Rey, aumentó ABC la cantidad a pagar a 25 pesetas.Era la primera boda de un Rey de España de la que informaría ABC, y no se improvisó. Encargó a Goñi, Irigoyen y Franzen la cobertura fotográfica del enlace. Pero un joven estudiante llegó con su cámara a ABC, con una fotografía del suceso. Cuenta que estaba apostado en un balcón de la calle Mayor, y que había tomado una imagen del suceso. “Se revela la foto y ante sus ojos aparece la escena: unos caballos claros, que tiran de una carroza, encabritados y desbocados; los jinetes que la

44 escoltan intentando dominar sus monturas y uno de ellos a punto de ser desmontado; los soldados que patrullan la calle apuntan sus fusiles a un enemigo que no parecen haber localizado; la gente, en actitud despavorida: algunos yacen en el suelo, otros, están a punto de caer; tras la carroza se alza una nube de humo blanco. ¡Es la foto de la explosión de la bomba!” (Olmos, 2002: 83). Las veinticinco pesetas que se ofrecían por publicar una fotografía del enlace se incrementaron, algunos dicen que hasta 300. Al día siguiente de publicar la fotografía, ABC lo explicó así: “La fotografía del atentado. El número de ayer ha sido uno de los éxitos periodísticos más grandes que se conocen. No es inmodestia. Es la pura verdad, cuya comprobación puede hallarse con sólo preguntar a los vendedores de periódicos. La fotografía del atentado produjo sorpresa general. Hubo escépticos que preguntaban con dejo malicioso si sería efectivamente fotografía o dibujo. Ignorante necesita ser el que contunda un dibujo con una fotografía. Fotografía era, cuyo cliché tenemos a disposición de los incrédulos, si por acaso existen; fotografía casual, porque de ser preparada Implicaría, naturalmente, conocimiento previo de la comisión del atentado, complicidad de la que nadie podrá suponernos capaces. Tal vez el obturador de la máquina se abriera por un movimiento nervioso, involuntario, inconsciente, producido por el estampido de la explosión; pero casual o no, fotografía es la que reproducida en nuestras columnas ha originado el éxito más grande que se conoce en los anales de la Prensa universal (ABC, 2 de junio de 1906).

Las características gráficas del periódico experimentaron diversas alteraciones durante los primeros años. Aunque es objeto de un análisis más detallado en otro apartado de este trabajo, hay que señalar que los dos primeros años, 1903 y 1904, el número de fotografías publicadas fue mayor tanto en términos absolutos como relativos. Cuando ABC pasó a ser diario la confección de sus páginas gráficas mostraba una mezcla de tamaños y temas muy poco periodístico, incluso para los gustos de la época. Muchos de estos cambios tuvieron que ver con los cambios de formato que experimentó el periódico. Precisamente es el formato una de las características más señaladas de

ABC. El porqué de dicho formato fue explicado por Torcuato Luca de Tena en una

entrevista al Heraldo de Madrid el 26 de diciembre de 1927. Preguntado si existía algún otro periódico con el formato de ABC, contestó:

Ninguno. Justamente por buscar un poco de originalidad di a ABC el tamaño que tiene. Por originalidad y por comodidad también. ¿No ha observado usted cómo casi todo el mundo, para leerlo, dobla y redobla las hojas de un periódico hasta dejarlo

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reducido a su cuarta parte? Pues esa cuarta parte que buscamos casi por instinto es precisamente el tamaño de ABC.

Año y medio después, el 13 de enero de 1907, ABC sorprendió a sus lectores cambiando de nuevo de formato. Durante poco más de 15 meses se hace de nuevo tabloide, como en la primera etapa semanal y bisemanal, con 30 x 46 cm. El 1 de abril de1908 volverá a su tamaño de 1 de junio de 1905 y, como ya hemos indicado, a publicar una fotografía en portada.

En 1909 Torcuato Luca de Tena decide constituir Prensa Española S.A., con 3.000 acciones a 1.000 pesetas (6 euros) cada una. La publicidad supone ya entre el 25 y el 40 % de los ingresos de la empresa (ABC, 1 de junio de 1985, p. 23). Se inician entonces otras muchas publicaciones, de corta vida la mayoría, muchas de las cuales terminarán siendo suplementos o secciones de ABC o Blanco y Negro. Así, la revista infantil Gente Menuda se convierte en dominical en 1908. Se lanza en el mismo año el semanario ilustrado Actualidades (1 de febrero), en el que la fotografía adquiere el valor informativo que Torcuato Luca de Tena siempre quiso darle. El 12 de mayo de 1909 sale el número 1 de Los Toros y el 17 de octubre El Teatro3, y entre julio y diciembre de 1912 se publicó Ecos, diario de información general de la noche. Aunque sean de corta vida, todas estas publicaciones servirán muchas veces de banco de pruebas para captar el interés del público, de los anunciantes y para crear estructuras informativas que reforzarán las dos publicaciones principales de Prensa Española: ABC y Blanco y

Negro. De tal forma que se convierten en suplementos de ABC en 1912: El Teatro, los

domingos; Sport y Turismo, los martes y Los Toros los miércoles.

Desde que el 1 de abril de 1908 publicara ABC una fotografía ocupando toda la portada, las características formales del periódico experimentaron pocos cambios. Tras la fotografía habitual de primera página, las planas siguientes también tenían por lo general información gráfica, relativa a acontecimientos más o menos recientes, ya que el reflejo fotográfico de la viva actualidad más inmediata sólo se haría técnicamente

3 El 13 de mayo de 1909 salió Los Toros y El Teatro como publicación conjunta. A partir del tercer

número, el 27 de mayo, salió sólo como Los Toros. El Teatro fue registrado mercantilmente y saldrá en octubre como publicación independiente.

46 posible, de manera habitual, años más tarde4. Efectivamente la aplicación, de las más adelantadas técnicas de las artes gráficas fue una preocupación constante de Torcuato Luca de Tena. Ya en 1897, Blanco y Negro había realizado el primer tricolor de España, bajo la supervisión de Stemer, a quien Luca de tena había contratado en Alemania (Iglesias, 1980: 117). Más adelante contrataría al estampador José Blass para que enseñase a sus obreros la técnica de estampación en color.

Como muestra del interés, en la escritura de constitución de Prensa Española de 1909 se detalla la siguiente maquinaria:

Imprenta: Una máquina de cilindro oscilante. Ocho máquinas Alauzet. Una

máquina en blanco de Koenig y Bauer. Dos máquinas rotativas del anterior autor. Y doce motores eléctricos, uno para cada una de las anteriores máquinas.

Cajas: Doscientas setenta y ocho cajas surtidas de tipos de imprenta de diversas

clases, redondas y titulares; filetería de bronce; tres platinas; tres minervas, y una prensa para tirar pruebas.

Estereotipia: Veinte máquinas de diversos modelos y aplicaciones; tres hornos;

una niqueladora eléctrica, y un motor eléctrico.

Fundición de rodillos: Dos aparatos para fundidos y un soplete de gas.

Fotografía: Una maquina ampliadora; una de reproducciones; dos de mano, y

los aparatos complementarios de las mismas.

Fotograbado: Nueve máquinas para las diversas operaciones que en dicho taller

se realizan; dos motores eléctricos, y aparatos complementarios.

Encuadernación: Dieciocho máquinas de perforar, plegar, guillotinar y un motor

eléctrico.

4 El 1 de junio de 1915, con motivo de su décimo aniversario, publicó ABC páginas de huecograbado por

primera vez. Desde el 12 de diciembre de 1920 lo hizo de manera regular los domingos y en fechas especiales. No será hasta el 19 de septiembre de 1926 cuando ABC comience a publicar diariamente páginas de huecograbado.

47 El 1 de junio de 1915 celebró ABC su décimo aniversario con un especial en el que se utilizó por primera vez el huecograbado. Se había fundado el 1 de enero de 1903 y cuando apareció como diario el 1 de junio de 1905 lo hizo con el número 142 en su portada. Sin embargo, desde 1915 todas las celebraciones tuvieron como origen 1905. Y el 7 de septiembre de 1918 apareció por primera vez el texto "Periódico fundado en 1905 por D. Torcuato Luca de Tena". En el centenario celebrado en 2003 se volvió a considerar el 1 de enero de 1903 como fecha de fundación de ABC5. En el número

extraordinario del 1 de junio de 1915 el diario proporciona interesante información sobre sí mismo, tanto de su funcionamiento como de tirada. Informa que la tirada es de 176.000 ejemplares, llegando en ocasiones especiales a 200.000, datos que hay que valorar en su contexto, ya que todavía no existe, y tardará muchos años en aparecer, un organismo de certificación absolutamente creíble. Bien es cierto que la información que se aporta en las memorias anuales de la época (Iglesias, 1980) dan testimonio de que los consumos de tinta y sobre todo de papel estaban de acuerdo con dichas tiradas. ABC comentó en sus páginas (3 de mayo de 1915) el interés en la incorporación del huecograbado, explicando de manera profusa el invento perfeccionado por el inventor alemán Mertens:

“Actualmente se conocen dos procedimientos de Tiefdruck6

: el primitivo,

que sólo consiente estampar los grabados por una cara del papel, siendo necesario imprimir el texto en otra rotativa, y el últimamente patentado por el inventor, que es el que empleamos en ABC y que permite imprimir simultáneamente texto y grabados, y que tiene, entre otras importantísimas ventajas de perfección y de ajuste, que yendo grabado el texto no deja huella en el papel y no perjudica, por lo tanto, a la retiración de los grabados, por finos que sean, cosa dificilísima de obtener con procedimientos tipográficos actuales.

Hay quien ha bautizado en España a este procedimiento con el nombre de rotograbado; pero la acepción no es exacta, porque lo mismo podría aplicarse al fotograbado impreso en rotativa; le cuadra mucho mejor el de huecograbado, ya que, en definitiva, no es más que esto: un grabado en hueco.

5 La etapa de 1903 y 1904 fue incluida en ocasiones. El 13 de enero de 1907, tras unas transformaciones

que inician una nueva época, ABC publica en su cabecera: Año III, Núm. 589, 2ª época. El día anterior decía, sin embargo: Año cinco, Núm. 729. Después de este reajuste en su numeración.

48 La maquinaria inventada por el doctor Mertens para hacer industrial este grabado en hueco es interesantísima. Las imágenes se obtienen por procedimiento fotográfico; el grabado se hace en cilindros de cobre por el percloruro de hierro, y la tirada en una rotativa, ¡asómbrense las personas versadas en procedimientos de imprimir!, que no tiene rodillos, ni plantas de estereotipia, ni mantillas, ni recortes, ni nada de lo que se ha venido empleando hasta ahora para la impresión de los grabados.

El fotograbado reemplazó al grabado de madera y el huecograbado matará al fotograbado. Poco a poco los periódicos del mundo tendrán que ir preparándose a la sustitución. Es la ley fatal e inexorable de la vida: renovarse o morir.”

Existió una polémica en la época por la atribución de la primacía en la utilización del huecograbado. El Día Gráfico de Barcelona venía empleando por lo que

ABC publicó, el 22 de mayo de 1915 en su página 24:

“Cierto es que el invento del Tiefdruck-Verfahren (huecograbado) del doctor Mertens, es uno; pero no deja de serlo también que los procedimientos derivados de él son dos: el primitivo, que es el que emplea El Día Gráfico, y que viene utilizando desde hace más de cuatro años el Hamburger Fremdenblatt, y que consiste, como ya hemos dicho oportunamente, en imprimir los grabados por una sola cara del papel y el texto en otra máquina, y el perfeccionado, o sea, el que hemos adoptado para ABC, y en el cual se pueden imprimir conjuntamente y en una misma máquina el texto y los grabados en las dos caras del papel.

Que se trata de dos cosas distintas lo prueba, en primer término, el hecho de que este segundo procedimiento perfeccionado ha sido patentado con posterioridad y con absoluta independencia del primero, y, además, que necesita para su ejecución de una maquinaria diferente de la que tiene El Día Gráfico en sus talleres, pues para obtener el grabado del texto hacen falta, como sabrá seguramente nuestro querido colega, primeras materias y aparatos por completo distintos de los que usan para obtener el de las fotografías. Y esto es tan cierto que El Día Gráfico, de Barcelona, no podría imprimir su diario en la forma que nosotros hemos impreso ABC y Blanco y Negro.”

49 Figura 6. Taller de huecograbado, h. 1920

La Primera Guerra Mundial hubo de retrasar la puesta en funcionamiento del huecograbado, tanto en ABC como en Blanco y Negro. Las materias primas escasearon, naturalmente. “Cuando teníamos ya ultimado y dominado el procedimiento en todos sus

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