4 The positive cost of mitigation
4.4 Potential reasons why net negative costs do not appear in AR5
4.4.1 Because general equilibrium models exclude the possibility by construction
La localidad de Villafranca, como núcleo estratégico en el Camino de Santiago, contaba con diversos centros hospitalarios y asistenciales desde la época medieval613. Bajo la advocación de
Santiago, San Lázaro, San Roque, San Juan y el conocido como Hospital de Pobres, existieron instituciones asistenciales destinadas a ser lugares de cobijo y cuidado para peregrinos y necesitados614. La mayor parte de ellos llegaron a la Edad Moderna con escasos recursos y con sus
edificios en un estado de conservación bastante lamentable. Es difícil precisar la ubicación exacta de cada uno dentro del núcleo urbano de la villa. El de Santiago se alzaba próximo a la iglesia del mismo nombre, no lejos del cual existía la malatería de San Lázaro; el de San Roque fue transformado en convento de la Anunciada en el siglo XVII; el de San Juan estaba cerca del puente sobre el río Burbia; por lo que respecta al Hospital de pobres quizás fuera el que se localizaba en el camino a Paradeseca, no lejos de la plaza y puerta de la cerca de la villa615.
Posiblemente la antigüedad de los edificios, su mal estado de conservación y la necesidad de adaptarlos a las nuevas directrices asistenciales, determinaron en el siglo XVI la urgencia por construir un nuevo centro hospitalario. La idea se inserta dentro de la política del marquesado por dotar a la villa de todos los recursos posibles y, muy especialmente, por la configuración de una
610
E. MORAIS VALLEJO, Aportaciones al barroco..., p. 222, AHPL, Protocolos Domingo Ramos, caja nº 3.135, leg 891, ff 29- 30.
611
M. D. CAMPOS SÁNCHEZ-BORDONA, “La expansión de las Agustinas Recoletas en la España del siglo XVII. Fundación y construcción del convento de San José en Villafranca del Bierzo” en Fundadores, fundaciones y espacios de vida conventual.
Nuevas aportaciones al monacato femenino, ,Universidad de León, Coord. M. I. Viforcos y M. D. Campos, León, 2005, pp. 787-
824 612
Todas estas referencias documentales, así como el análisis histórico artístico del conjunto conventual berciano han sido tratados ampliamente en nuestro trabajo sobre dicha fundación (ya citado en la nota anterior), M. D. CAMPOS SÁNCHEZ-BORDONA, “La expansión de las Agustinas Recoletas…., pp 787-824
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G. CAVERO DOMINGUEZ, Peregrinos e indigentes en el Bierzo Medieval (siglos XI-XVI). Hospitales en el camino de
imagen del poder señorial plenamente identificado con las prioridades de sus vasallos, a los que socorre con obras pías. En 1541, don Pedro de Toledo intercede ante el papa para que se le conceda la autorización para llevar a efecto la fundación asistencial cabo la puente, junto al río Valcárcel, en el camino francés, nombrando como contador a Pedro Alonso. En 1543 la obra estaba funcionando616. De hecho debió tratarse del antiguo centro hospitalario que ya existía en la villa,
que fue mejorado y dotado por el marqués como medida de control asistencial de sus estados. No se levantó, sin embargo, un conjunto arquitectónico monumental, sino un sencillo edificio con capacidad para unas veinte camas, que a duras penas podía subsistir ante la ausencia del remedio prometido por el marquesado.
Muy distinta fue la actitud de los Toledo en Nápoles, cuya política global de control incluía la asistencia social en el sentido más amplio. A tales fines contribuyeron fundaciones como la Confraternitá de Justicia dei Bianchi, para los condenados a muerte, la Santa casa dell’Anunziata que acogió una institución bancaria para necesitados (Ave Gratia Plena), y hospital, cuya iglesia fue levantada por el arquitecto del virrey Ferdinado Manlio. La institución en la que se puso mayor esmero fue el hospital Degli Incurabili, ya fundado en 1519 por María Longo, durante el virreinato del marqués de Villafranca cobró un fuerte impulso, con unas 600 camas y rigurosas ordenanzas. A estas actividades en pro de la política asistencial siguieron la intervención en el hospital de San Eligio en 1546, la santa Casa de Redención de Cautivos, en 1549 y sobre todo, el Hospital de Santiago de los Españoles, frente al puerto y cerca del Castel Nuevo y de la Via Toledo, que el virrey fundó con la bula de Clemente VII en 1534. La primera piedra de este recinto se colocó en 1540. La magnífica iglesia atribuida a Ferdinando Manlio, acabará por convertirse en el panteón de don Pedro y don García de Toledo617.
Esta intensa actividad asistencial napolitana explica la ausencia de medios económicos destinados para tal fin a Villafranca. La mayor parte de las partidas no llegaban a España, ya que todo se invertía en Italia y por lo mismo las fundaciones de sus estados señoriales quedaban en meras intenciones que difícilmente podían materializarse.
La secular dejación del marquesado por atender de manera eficaz a sus obligaciones y fundaciones bercianas volvieron a ponerse de manifiesto en 1572, con don García de Toledo. Algunas noticias documentales nos indican que el proyecto de levantar un buen hospital en la villa había pasado de las habituales buenas palabras del marquesado a la determinación real de su ejecución. Ese año, el IV marqués, se muestra plenamente dispuesto a llevar a cabo la fábrica del nuevo hospital en el “camino francés”. En los mismos documentos, incluso se hacen referencias a las propuestas presentadas sobre los planos del edificio y el presupuesto618.
En una carta de don García al Regimiento de Villafranca, fechada en Nápoles el 14 de agosto de 1572, el marqués se hace eco del tema, e intenta hacer ver a sus vasallos que no abandona sus obligaciones de gobierno para con la villa del señorío berciano. Por tal motivo en la escritura epistolar insiste:
“… procuraré todo lo posible para que en mi ausencia no haya falta de buen gobierno y buena administración de la justicia en ese Estado…. en lo que toca a la edificación de el ospital en esa villa y la alhondiga, ha me parescido muy bien una propuesta en estos particulares y ans,i placiendo a Nuestro Señor, estoy determinado que se execute lo uno y lo otro. Avisarme muy particularmente a donde pensays edificar
616
ADMS, leg. nº. 4335 617
Sobre la actividad y política asistencial del virrey don Pedro de Toledo remitimos a C. J. HERNANDO SÁNCHEZ, “La vida material y el gusto artístico en la corte de Nápoles durante el Renacimiento. El inventario de bienes del virrey Pedro de Toledo”, A.E.A, 261, 1993, pp. 35- 55
el dicho ospital y qué orden es la que teneis……para que se dé luego orden de poner por obras entre ambas cosas, como se hará y lo entenderéis más largamente”619
No tardaron los representantes de la villa en contestar al IV Marqués, proponiendo el lugar y las condiciones de edificación para el nuevo conjunto hospitalario que las autoridades de Villafranca solicitaban con premura. Ante la urgente necesidad de contar con un adecuado edificio asistencial, el 22 diciembre 1572, el Regimiento hacía llegara a don García su escrito, en el que tras exponer la penosa situación de la villa berciana, pasaban a referirse al tema del hospital. En el documento se especifican las propuestas de ubicación en las afueras de la población, junto al “camino francés”, en un solar saneado y soleado, que reunía las condiciones higiénicas y asistenciales exigidas para estos recintos. Para facilitar su realización el propio consistorio afirmaba que se tiene tomada una casa de la otra parte de la puente y junto a ellas están otras dos que bienen muy a cuento, con salida a mediodía y solana, … y tiene sitio para salida y huerta para los pobres. El texto concluía solicitando al marqués que acudiera en su remedio e hiciera con ello gran merced a la villa y a los pobres peregrinos que están ahora en una casa pobre620. De todo ello podemos concluir
que la idea inicial era levantar el centro asistencia al otro lado del puente sobre el río.
Sin embargo, la lectura de la correspondencia mantenida entre ambas partes –el Regimiento y el Marquesado- durante los años 1573 hasta 1575 nos indica que, a medida que se fueron perfilando cuestiones económicas, funcionales y arquitectónicas, se optó también el cambio de ubicación621. Se estipuló que el número de camas fuera de doce, con separación entre hombres
y mujeres, y que la casa habría de ser “moderada”. En un primer momento la documentación refiere que el hospital ha de tener buena fachada abierta hacia el camino francés, según se viene de Galicia, aludiendo a la localización concertada anteriormente. En 1575, debido a algunos problemas derivados de la ubicación inicial propuesta, se opta por modificar el lugar y situarlo junto al arco de la cerca antigua, que sale a la plaza, por ser un lugar más acomodado, fuera de la población pero lo suficientemente próximo para poder socorrer bien a los pobres allí acogidos622.
Para todo ello se solicitan más de 800 ducados, de los que únicamente se habían recibido unos 300 ducados del marqués y eran necesarios otros 500 más para pagar la mano de obra de carpintería y cantería así como los materiales623. Las necesidades económicas determinarán, una vez más el
lento desarrollo de la fábrica y su parca y pobre ejecución. Mas de veinte años después, entre 1620-1622 se otorgan cartas de pago relacionadas con el hospital de Villafranca, dato que nos confirma el lento y dudoso devenir del edificio.
Lo que en principio se aventuraba como nuevo centro asistencial tardó más tiempo del debido, ya que el dinero prometido nunca llegaba. Podemos incluso dudar si verdaderamente se llevó a efecto de nueva planta o simplemente se reformó o amplió un edificio ya existente, que se acomodó para el socorro de pobres y necesitados. En cualquier caso, la fábrica no ha perdurado hasta nuestros días y por lo mismo apenas estamos en condiciones de establecer otras consideraciones mas allá del hecho de su fundación e intencionalidad creativa, un capítulo más dentro de la política del marquesado para con la villa de su señorío.
619 ADMS, leg. nº 4382. 620 Ibidem, 621
Así lo constatan las cartas cruzadas entre el Regimiento de Villafranca y don García de Toledo, especialmente las fechadas el 4 de febrero de 1572, el 31 de enero de 1575 y el 6 de octubre de 1775.( ADMS, leg. nº 4382)
622
Así se especifica en el documento emitido por el Regimiento el 10 de septiembre de 1575. En el mismo texto se afirma que en el cambio de ubicación es mejor que el anterior, ya que las cercanía al núcleo de población permite que los pobres pueden ser socorridos por personas caritativas y visitados cada hora. Se especifica también que en dicho cambio ha influido el pleito que ha habido sobre el emplazamiento del edificio asistencial. (ADMS, leg. nº 4382).
623
6- El control del marquesado de las instituciones locales. El Consistorio y la cárcel