PART III Methods and Validations
6.4 Geometrical Compatibility
“Filomeno Cuevas, criollo ranchero, había dispuesto para aquella noche armar sus peonadas con los fusiles ocultos en el manigual, y las glebas de los indios, en difusas líneas, avanzaban por los esteros de Ticomaipan. Luna clara, nocturnos horizontes profundos de susurros y ecos. Saliendo a Jarote Quemado con una tropilla de mayorales, arrendó su montura el patrón, y a la luz de una linterna pasó lista:
- Manuel Romero. - ¡Presente!
- Acércate. No más que recomendarte precaución con ponerte briago. La primera campanada de las doce será la señal. Llevas sobre ti la responsabilidad de muchas vidas, y no te digo más. Dame la mano.
- Mi jefesito, en estas bolucas somos baqueanos. El patrón repasó el listín:
- Benito San Juan. - ¡Presente!
- ¿Chino Viejo te habrá puesto al tanto de tu consigna? - Chino Viejo no más me ha significado meterme con
alguna caballada por los rumbos de la feria y tirarlo todo patas al aire. Soltar algún balazo y no dejar títere sano. La consigna no aparente mayores dificultades.
- ¡A las doce!
- Con las primeras campanadas me acantonaré bajo el reloj de catedral.
- Hay que proceder de matute y hasta lo último aparentar ser pacíficos feriantes.
“Filomeno Cuevas, creolo campagnolo, aveva deciso di armare quella notte i suoi contadini coi fucili nascosti in un bosco; e i servi indii, in ordine sparso, avanzavano nelle lagune di Ticomaipu. Luna chiara, orizzonti notturni profondi di sussurri e d’echi. Nell’uscire a Jarote Quemado con un drappello di capi, fermò il suo cavallo e fece l’appello alla luce d’una lanterna:
- Manuel Romero. - Presente!
- Vien più vicino. Non ho altro da raccomandarti di non essere ubriaco. Il primo rintocco delle dodici sarà il segnale. Hai la responsabilità di molte vite, e non ti dico di più. Dammi la mano.
- Capo, siamo pratici di queste scorrerie. Il padrone riguardò l’elenco:
- Benito San Juan. - Presente!
- Chino Vecchio ti avrà dato la consegna?
- Chino Vecchio non mi ha detto altro che di mettermi con degli uomini a cavallo nelle strade della fiera e di buttar tutti a zampe all’aria. Lasciar andare delle pistolettate e non lasciar sano un burattino. La consegna non ha difficoltà più grandi di queste.
- Alle dodici!
- Al primo rintocco. Mi metterò sotto l’orologio della Cattedrale.
- Bisogna procedere con cautela, e parere fino all’ultimo pacifici mercanti della fiera.
Comentario
Tirano Banderas (1926) es una de las últimas novelas de Valle-
Inclán, polifacético integrante del grupo del 98. Se trata del retrato de un dictador hispanoamericano, primero de una larga serie que tuvo su continuación en otros como El señor Presidente (1946), de Miguel
Ángel Asturias, o El otoño del Patriarca (1975), de García Márquez.
La edición que aquí estudiamos incluye un largo epílogo de Otello Lottini que destaca lo que ha venido definiéndose como “ascesi estetica”, constante en la obra valleinclanesca:
“Il teatro (la vita come gioco con l’Altro, l’ironia, la ribellione sociale, l’altezzosità, l’ex-centricità programmatica, ecc.) serve a nascondere un impegno e una dedizione totali sul linguaggio, un lavoro quotidiano e assorbente sulla scrittura, condotti con implacabile determinazione, fino al punto da rifiutare le collaborazioni giornalistiche, per timore che potessero influire sulla suavoluntad de estilo” (Lottini, 1984:
227).
“In questo perenne lavorio di scrittura” - continúa Lottini - “diventano centrali la ricerca e l’affinamento dello strumento di lavoro: la lingua” (Lottini, 1984: 227). El objetivo es el siguiente:
“Valle è convinto che lo scrittore deve disarticolare la lingua
accademica, per immergersi en quella effettivamente parlata
in Spagna, arricchendola con l’apporto degli usi sviluppatisi nell’America latina. Con questa consapevolezza critica, elabora uno stile fondato su una diversità di modi linguistici: non solo americanismi, ma anche gerghi, galiziano popolare, gitanismi, neologismi, ecc., che producono uno strumento linguistico di straordinaria concisione e ricchezza espressiva. Dal ‘500-’600, la letteratura spagnola non conosceva una rivoluzione più radicale di quella operata da Valle” (Lottini, 1984: 228).
Éste es el panorama al que tendrá que enfrentarse el traductor, cuyo mérito Lottini no deja de constatar. Se refiere así a la dificultad
de traducir una lengua hispánica, formada por el sincretismo de
numerosos horizontes geográficos y de diversos niveles sociales de América Latina. De esta manera Valle da una respuesta concreta al problema de la unidad y de la norma de la lengua española, escribiendo una novela que es un documento excepcional de lo que Unamuno llamaba el sobre-castellano, el cual se caracteriza por las
fórmulas de tratamiento, los diminutivos y aumentativos, las expresiones coloquiales, etc., constituyendo una manifestación a veces arcaizante y rural, pero dotada de una riqueza expresiva poco común:
“Valle immette largamente arcaismi, neologismi peninsulari, voci straniere, che contribuiscono ad arricchirla e a renderla duttile [...]; spesso deforma alcune parole, altre volte ne crea di nuove, sulla base di radici americane o spagnole, nel tentativo riuscito di piegare lo strumento linguistico alle esigenze sintetiche e globalizzanti della sua visione americana” (O. Lottini, 1984: 246).
Todo ello será causa de sorpresa para el propio lector español, que se encontrará frente a un texto tan rico y atrayente como de difícil comprensión. Gran desafío, por tanto, para el traductor, que deberá salvar numerosos obstáculos. Detengámonos en las diferentes técnicas98 de traducción de este fragmento, en el que se nos describe la preparación de una operación de la guerrilla local, la cual pretende aprovechar la confusión de la feria de un pueblo:
- Equivalente acuñado: “briago” [borracho]99 / “ubriaco”.
- Equivalente funcional: “en estas bolucas somos baqueanos”/ “siamo pratici di queste scorrerie”; “proceder de matute” [hacer algo a escondidas, clandestinamente], / “con cautela” (con cierta modificación en el sentido). Este mecanismo se usa también en unidades fraseológicas más complejas, como “tirarlo todo patas al aire”/ “buttar tutti a zampe all’aria”, o “no dejar títere sano” (alteración a su vez de la locución “no dejar títere con cabeza”)/ 98
La traducción ha sido estudiada con mayor profundidad en Pérez Vicente (2006a).
99
De aquí en adelante, las explicaciones entre corchetes pertenecen a la RAE (1997) o al Moliner (2007).
“non lasciar sano un burattino”, aunque en este último caso el resultado en italiano no es fraseológico.
- Generalización: “manigual”/ “bosco”; “mayorales”/ “capi”; “esteros”/ “lagune”.
- Modulación: “soltar algún balazo”/ “lasciar andare delle pistolettate”; cambia el punto de vista al traducir el “impacto de bala” (balazo) por el “colpo di pistola” (pistolettata), pero el efecto pragmático es el mismo. Hay mayor pérdida en “arrendó su montura el patrón” [sujetar por las riendas]/ “fermò il suo cavallo”.
- Equivalente cultural: “de la gleba”/ “servi”.
- Perífrasis explicativa: “caballada”/ “uomini a cavallo”.
- Omisión: de diminutivos (“jefesito”/ “capo”) o vulgarismos - “baqueanos” (en vez de “baquianos”). Se elimina el seseo, propio del español de América, que el autor intenta reproducir por medio de una escritura fonética (“jefesito”).
- Los nombres propios de persona normalmente no se traducen (“Manuel Romero”, “Benito San Juan”), pero “Chino Viejo” se transforma en “Chino Vecchio”, con una técnica mixta.
- Se pierden estructuras típicas del español americano: “no más que recomendarte”/ “non ho altro che da raccomandarti”; “no más me ha significado”/ “non mi ha detto altro che” (nótese el uso del verbo con el sentido de “comunicar, decir”, que será el que se adopte en italiano). No queda constancia en el TT de la eliminación del artículo: “bajo el reloj de Catedral”/ “sotto l’orologio della Cattedrale”.
El TT pierde inevitablemente ese nuevo lenguaje creado por Valle, los indigenismos y las notas locales, tanto a nivel léxico como gramatical (diríamos que incluso fónico, ya que se pierden el seseo y la sonoridad especial de muchos americanismos). Esta carencia podría resolverse a través del uso de notas a pie de página, pero no se trata de una edición crítica100 (aunque cuente con un larguísimo epílogo de
100
Comparémosla con la anotadísima edición de Alonso Zamora Vicente en Clásicos Castellanos en la cual nos hemos basado para estudiar la traducción italiana (Valle- Inclán, 1985). Por otra parte, hay que decir que la versión italiana ha empleado una traducción muy anterior, del año 1946 [cfr. 8.4.1.].
Otello Lottini, no muy habitual en este tipo de planteamientos) y éstas obstaculizarían sin duda la lectura. El resultado es un TT que tiende a neutralizar la variedad geográfica y el registro, y que, paradójicamente, resultará al lector italiano más fácilmente comprensible que al español, que no cuenta con el “filtro” del traductor.