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Globalization with a Filter Line-Search Algorithm

3.2 SQP for Nonlinear Optimization

3.2.2 Globalization with a Filter Line-Search Algorithm

Los resultados de la política salarial vigente han sido exitosos para el patrón de acumulación y para aquellos sectores de la clase dominante que la defiende. Por ejemplificar: en 1994 con la entrada en vigor del TLCAN de las diez empresas más grandes de México sólo dos empresas habían dado el paso al mercado mundial PEMEX y BIMBO, para el 2013 casi veinte años después, seis empresas tienen presencia mundial: PEMEX, BIMBO, CEMEX, Grupo ALFA,

FEMSA y América Móvil (Expansión 2013). En términos macroeconómicos la diferencia entre el crecimiento de las ganancias y de los salarios es igualmente destacable: “basta con revisar la distribución del ingreso en nuestro país para corroborar que los beneficios generados por el modelo exportador sólo se han canalizado a las utilidades de las empresas (excedente bruto de operación), en detrimento de las remuneraciones a los asalariados (masa salarial). En los últimos 40 años el excedente bruto de operación se ha elevado consistentemente al pasar de 57.8% del PIB en 1970 a 61.5% en 2009, mientras que las remuneraciones a los salariados se han reducido sistemáticamente de 38.1% del PIB en 1970 a 29% en 2009” (Jiménez 2012: 32).

Los datos anteriores muestran que los grandes perdedores han sido los trabajadores. Si se compara el salario (en dólares) entre los mexicanos y los chinos hace 15 años, se observa que antes la diferencia entre uno y el otro era de nueve veces, hoy en día es casi la unidad. Otros ejemplos que podemos ofrecer en donde se ve la pauperización absoluta del pueblo mexicano, están en los comparativos con Brasil y Argentina; hoy en día y en tan sólo dos décadas, Brasil superó a México en la disminución en la pobreza, logro que se explica no sólo con los amplios programas sociales sino en la recuperación del poder adquisitivo del salario en Brasil, el cual fue de hasta 77% de 1995 a 2007 y la contracción del salario en México de 30% de 1995 a 2010. En el caso argentino después de la fuerte caída del salario real (alrededor del 20%) durante la crisis del 2001-2002, en tan sólo diez años de Kirchnerismo, se recuperaron los niveles salariales y se mejoró la distribución del ingreso (Dabat 2013). Estos casos nos demuestran, que sencillamente el patrón de acumulación neoliberal es el causante del empobrecimiento de la población. Por lo tanto, sólo la sustitución del patrón de acumulación actual puede llevar a una recuperación de los niveles de vida de la población, como sucedió en el caso de Brasil y Argentina.

Con base en esto, la pregunta que surge es ¿cómo es posible que la caída del salario real sea tan pronunciada y la población sobreviva con un sueldo de miseria? La respuesta es compleja, pero por el momento sólo haremos una aproximación desde de nuestro campo de estudio de la ciencia económica. Por una parte tenemos datos cuantitativos que nos expresan una caída del salario real de aproximadamente el 80%, para nuestro periodo de estudio, este dato por sí mismo es alarmante y nos refleja el poder de compra del salario, pero no toma en cuenta los efectos de la apreciación del peso con respecto al dólar y los tratados comerciales. Los cuales han permitido que el salario real no refleje su absoluta caída, esto debido a que las importaciones al ser baratas, debido a que un peso sobrevaluado y los bajos o nulos aranceles, permite que los mexicanos tengan acceso a bienes de consumo baratos. Este efecto aminora la caída del poder de compra, pero no evita (en el largo plazo) el descenso del salario real, podríamos decir que la sobrevaluación y el libre comercio son causas contrarrestantes a la tendencia decreciente del salario en el neoliberalismo mexicano.

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Gráfica 2. Salario mínimo real (1980-2012) (Precios de 2010)

Fuente: elaborado con datos de CONASAMI e INEGI.

Estas causas contrarrestantes son paliativos, que sólo pueden sustentarse bajo el mayor endeudamiento interno, con el objetivo de sostener la sobrevaluación cambiaria y la destrucción de la planta productiva, debido a la inundación de importaciones baratas que sustituyen a los productos nacionales. Condiciones que no sólo frenan el crecimiento del PIB sino que hipotecan el futuro de las próximas generaciones y su subordinación a los acreedores. Este fenómeno también nos demuestra una importante contradicción dentro del patrón de acumulación, ya que la sobrevaluación y el librecambio (pilares del modelo) crean las condiciones para la reducción del salario real (como tendencia) a la vez que la mitigan pero no la frena en el largo plazo. Con esto, el proceso termina demostrando sus límites en el despliegue de su propia dinámica, al destruir las bases que le sustentan por tres causas: 1) la sobrevaluación del peso fue posible en la década de los noventas por la entrada de capitales foráneos debido al proceso de privatizaciones y el TLCAN. La cual posteriormente se sostendría gracias a las altas tasas de interés promovidas por el Banco Central, llevando a un sobreendeudamiento progresivo que se volverá impagable en la medida en que la planta productiva nacional se rezague y la afluencia de capital extranjero haga mengua. 2) El déficit comercial creciente, es un problema que se vivió en la crisis de 1995, el modelo puede absorber el déficit comercial en la medida en que el Estado puede recibir préstamos del exterior o se mantenga un superávit en la cuenta de capitales, hechos que no son asegurables en un contexto de incertidumbre mundial, bajo crecimiento interno y que después de la reforma energética no quedan más empresas que privatizar. 3) Como había adelantado en los puntos uno y dos, la entrada de capitales es vital para poder sostener el modelo, y la falta de capitales foráneos es su mayor limitante en términos económicos. Demostrando que el sector externo se ha hecho totalmente inestable y proclive a las más grandes caídas de PIB, en comparación

al modelo sustitutivo de importaciones. Si bien, el sector externo era una limitante al crecimiento de una economía periférica, debido a que a altos niveles de crecimiento las importaciones crecían más que las exportaciones creando fuertes déficits comerciales, en el neoliberalismo se intensifica este fenómeno y se vuelve altamente dependiente de las entradas de capital, he inestable.

Lo anterior nos debe llevar a una reflexión, ¿qué sucederá con los salarios cuando alguna de estas tres causas se cumplan o las tres? Actualmente, los datos nos arrojan una gigantesca pérdida del poder adquisitivo, una mayor desigualdad en la distribución del producto, alto desempleo y la precarización del trabajo. Lo que podemos esperar es que estos indicadores se disparen a niveles nunca antes vistos, ya que el ajuste que se tendrá que hacer, para corregir la balanza comercial y el sobre-endeudamiento, correrán por el inevitable riel de la devaluación del peso, lo que pondrá en justa medida los precios de las importaciones provocando con ello una fuerte caída del salario real vía incremento de precios de los bienes importados, que actualmente componen en gran medida la canasta de consumo obrero. Si la llegada del neoliberalismo trajo consigo una pauperización de la clase trabajadora, la finalización del mismo, arrojará una mayor degradación de la calidad de vida de la población.

5. Conclusiones

Este breve texto nos ha dado importantes reflexiones que a continuación sintetizo: 1) Los salarios dejaron de servir como mecanismo de realización a la producción nacional, por lo tanto no es un dinamizador del mercado interno. 2) Los salarios a la baja le son funcionales al patrón de acumulación neoliberal, en la medida que sirven para reducir la actividad económica y con ello las presiones sobre los precios. Las bajas tasas de inflación tienen como finalidad proteger al capital financiero y a los inversionistas extranjeros. Aunque también son atractivos para empresas nacionales y extranjeras que buscan reducir sus costos de producción e importar componentes baratos debido a la apreciación del peso. 3) La política económica que sustenta el patrón de acumulación, que es esencialmente la de estabilidad de precios, es contraproducente con el salario real, ya que crea una tendencia decreciente del mismo. Por lo tanto, para que los salarios puedan recuperarse es necesario modificar toda la política económica. 4) Los costos de la mano de obra nacional son baratos, por lo tanto la falta de empleo no corre por su encarecimiento sino por cuestiones de dinámica del propio modelo. 5) La falta de empleo y de los bajos salarios no es cuestión de falta de reformas estructuras, sino que son resultados del patrón de acumulación vigente, el cual ha logrado acumular grandes fortunas para la clase empresarial. 6) La elevación de los salarios corre por la vía de la superación del neoliberalismo, situación que le incumbe exclusivamente a la clase trabajadora mexicana en general. Al ser ellos los más afectados durante los últimos 30 años, ellos deben comandar el cambio ya que no se puede confiar en un viraje de la clase dominante. Pues la clase dominante no ha sido perjudicada, por el

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contrario, se ha beneficiado en gran medida, de ahí su necedad de mantener dicho modelo económico. La destrucción del salario no sólo es una expresión económica de la miseria del pueblo mexicano, es a la vez resultado de la descomposición del sistema político, económico, institucional y hasta social que surgió de la institucionalización de la Revolución Mexicana. Los que hoy gobiernan no son los que tuvieron un proyecto nacionalista-desarrollista, pero son sus herederos, quienes han venido a destruir todo lo logrado, en pos de una rentabilidad inmediata y una subordinación total a los intereses del imperialismo norteamericano. Hoy en día recuperar los niveles de vida de la población tiene que venir, necesariamente, por la destrucción del andamiaje existente y la construcción de un nuevo proyecto nacional, el cual debe gestarse desde abajo y en el corto plazo, ya que como todo proyecto burgués, las propias relaciones de producción capitalistas le pondrán sus límites en el mediano y largo plazo. Se debe recuperar el discurso crítico y trascendente del marxismo para lograr la verdadera trasformación de la sociedad, en donde no se peleará por un mejor salario sino por la eliminación de esta categoría histórica.

Bibliografía

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Dinámica de la desigualdad y polarización en las