Chapter 3 Open Hypermedia
3.2 History
En esta parte se realizará una breve síntesis acerca el desarrollo conceptual de la soberanía alimentaria, tratando de enunciar posibles conclusiones de su significado, las principales características así como las primordiales adversidades presentes en su elaboración. Es importante destacar las condiciones y problemas globales que trata de aliviar o contribuir con elementos esenciales para el debate y el diseño de políticas en el sistema alimentario. De esta manera se mostrará los elementos prioritarios que abarca la soberanía alimentaria en su marco conceptual, conjuntamente denotará su articulación como un modelo alternativo de desarrollo.
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El marco de política de Soberanía Alimentaria incluye un conjunto de principios que protegen el espacio de política para que personas y países definan sus políticas agrícolas y alimentarias y sus modelos de producción y patrones de consumo de alimentos. Para muchos grupos, el derecho a producir y el derecho a la alimentación se encuentran mutuamente vinculados, ya que la mayoría de los que padecen hambre y desnutrición en el mundo son productores de pequeña escala y productores sin tierra. (Windfuhr & Jonsén, 2005, 13)
Dentro del proceso por el cual se ha conformado el marco conceptual de la soberanía alimentaria, sobresale una tendencia por lo cual este concepto ha mantenido estricta relevancia: la forma de manejar el análisis del sistema alimentario y los problemas globales que le rodean. En las diferentes definiciones desarrolladas se muestra constantemente hasta la actualidad que los problemas no pueden ser percibidos y confrontados meramente desde un análisis técnico de las condiciones adversas que presentan los mismos.
El concepto se enfoca a considerar como elemento prioritario de estudio la situación marginal de pequeños agricultores, campesinos y comunidades rurales planteando la introducción al debate alimentario la posición de estos actores. Su aporte es fundamental para comprender profundamente los problemas globales, además de proveer elementos que deben ser considerados en el diseño de las políticas públicas en torno al sistema alimentario. De esta manera se manifiesta la vinculación del derecho humano a la alimentación junto con el de producir alimentos, argumentando que los individuos más afectados de los problemas globales son los campesinos y pequeños productores.
Este enfoque está siendo desarrollado y discutido como una contrapropuesta al paradigma de desarrollo de corriente dominante fundamentado en el comercio agrícola internacional liberalizado, en la seguridad alimentaria basada en el comercio y en la producción industrial agrícola y de alimentos realizada por productores con abundantes recursos. (Windfuhr & Jonsén, 2005, 4)
Para varios autores que tratan los estudios agrarios y precisamente la soberanía alimentaria, entre ellos Raj Patel, Michael Windfuhr, Jennie Jonsén y Eric Holt Giménez, coinciden en la acepción de que este concepto representa un paraguas que abarca diferentes enfoques particulares del sistema alimentario y los principales problemas que aqueja este sistema. En su proposición la soberanía alimentaria denuncia
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que las políticas alimentarias y agrícolas permanentes en la reproducción del sistema mundo acrecientan las desigualdades tanto en el Norte industrializado como en el Sur global.
Debido a que estas políticas han beneficiado los intereses del sector agroindustrial, además de generar un ambiente propicio para la liberalización productiva y comercial de los alimentos; los recursos productivos han sido facilitados para estos actores industriales más no para satisfacer y fomentar a los productores de pequeña escala, campesinos y pescadores artesanales. Así un desafío inmutable que representa la soberanía alimentaria, a lo largo de su proclamación, es la relevancia de optimizar los derechos al acceso de recursos; del mismo modo generar, políticas de comercio equitativas, prácticas de producción sostenibles y el ejercicio pleno del derecho a la alimentación. El desafío al cual se refiere es el contexto muy bien descrito en la siguiente cita:
En conclusión, las personas que padecen hambre y desnutrición son, en su mayoría, productores de pequeña escala, trabajadores sin tierra, pastores o pescadores artesanales, con frecuencia ubicados en ambientes ecológicos marginales y vulnerables. Además, con frecuencia tanto las políticas nacionales como las internacionales los descuidan. Sin el apoyo adecuado, no pueden competir con la agricultura industrializada cada vez más subvencionada. Para muchos de ellos, la liberalización del mercado ha dado como resultado una competencia dañina e injusta con productores o entidades comerciales que han “adquirido” ventajas comparativas a través de décadas de subvenciones directas e indirectas. (Windfuhr & Jonsén, 2005, 12)
Se han identificado cuatro elementos prioritarios por los cuales se sustenta este concepto y se fundamenta la introducción del mismo en el debate del sistema alimentario y sus problemas globales.
- El derecho a la alimentación se lo percibe a partir de la promoción y adopción de políticas alimentarias y agrícolas que orienten a una adecuada aplicación de este derecho humano. Este tiene el fin de reducir la violación a este derecho en los diferentes estados y naciones; al ser un derecho individual reconocido internacionalmente se debe propiciar condiciones que aseguren el acceso físico y económico a cantidades suficientes de alimentos inocuos, nutritivos y culturalmente aceptables; además de garantizar los recursos necesarios para la producción de los mismos.
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- El acceso a recursos productivos representa el segundo elemento, que hace referencia a la posibilidad de que pequeños productores, campesinos y comunidades rurales dedicados a la producción alimenticia, tengan acceso constante a recursos como la tierra, el agua, recursos genéticos3 y otros recursos naturales indispensables para sus actividades. Además de facilitar recursos como el crédito y la capacitación que permiten tecnificar procesos productivos, siempre que sean sostenibles. De tal manera, se plantea la necesidad de una reforma agraria genuina que garantice estos elementos, así los actores en mención podrán incluirse en condiciones “equitativas” en el sistema comercial. - La promoción de modelos agroecológicos para la producción de alimentos representa el tercer elemento central. La soberanía alimentaria propone la práctica de este modelo productivo como el propicio para garantizar la alimentación a los individuos. Esta propuesta seria ideal para la gestión sostenible de los agroecosistemas locales, además de que es un modelo oportuno para los actores vulnerables y marginales anteriormente expuestos, ya que no es necesario de grandes recursos económicos para su aplicación. La promoción de este modelo es sustentado bajo la eficacia4 del mismo en la producción de alimentos; no obstante, es importante considerar que este modelo no es exclusivo para la producción de pequeños productores, ya que en su constitución fundamenta como propicio en contextos donde los ambientes de producción son susceptibles y riesgosos. Según Altieri (1995), la agroecología es la aplicación de conceptos y principios ecológicos para el diseño y gestión de agroecosistemas sostenibles.
- El último elemento central es el fortalecimiento de mercados y sistemas de comercio locales. El fomento de políticas de comercio equitativas representa un componente necesario para la concreción de la soberanía alimentaria. Estas políticas permitirán una cantidad suficiente de alimentos inocuos y seguros a los individuos de los países, la formulación de estas políticas deben tener como prioridad el consumo local, para que los alimentos sean accesibles incluso para
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Este recurso hace referencia a que semillas y razas de animales no debe estar dependiente a los derechos de propiedad intelectual (propuestos por la OMC). Caso contrario este derecho seria restringido y probablemente se comprometería la diseminación de los OGM, fomentando la aplicación de la biotecnología como matriz del sistema alimentario.
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Para mayor información sobre la eficacia de este modelos revisar: Pretty, Jules.; Koohafkan, Parviz. (2002) Land and Agriculture: from UNCED, Rio de Janeiro 1992 to WSSD, Johannesburg 2002: A compendium of recent sustainable development initiatives in the field of agriculture and land management. FAO, Rome.
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aquellos individuos de escasos recursos. Los condicionantes propuestos en estas políticas alimentarias enfrentan el dumping de alimentos, al priorizar el comercio local antes que el comercio internacional. Estas proposiciones esbozan un modelo alternativo al actual comercio agrícola, además de generar un modelo de desarrollo local que fomenta la equidad en los recursos alimentarios.
La Soberanía Alimentaria es el nuevo marco de política que está siendo desarrollado por los movimientos sociales de todo el mundo para mejorar la gobernancia de la alimentación y la agricultura y para combatir los problemas centrales del hambre y la pobreza de formas innovadoras. Merece una seria consideración y más discusión sobre cómo continuar con su desarrollo (Windfuhr & Jonsén, 2005, 40)
Se puede apreciar que el marco de política que ha desarrollado exhibe una posición determinada sobre las políticas alimentarias y de desarrollo; los elementos centrales de la soberanía alimentaria brindan distintas perspectivas para profundizar el debate sobre la alimentación y los problemas globales que yacen en torno a este.
En conclusión la soberanía alimentaria es un concepto político, cuyo potencial se ha manifestado al incluir elementos de análisis anteriormente omitidos, que son esenciales para tratar el sistema alimentario. Al ampliar la reflexión y el debate, este concepto se exhibe como una alternativa que enfatiza distintas consideraciones para el desarrollo local. Sin embargo, precisar los mecanismos para su plena aplicación es un elemento que debe ser analizado exhaustivamente debido a las complejas metas a obtener, sólo así su potencial logrará materializarse en el diseño de las políticas alimentarias y agrarias del sistema alimentario mundial. Por ello Windfuhr y Jonsén manifiestan que:
La Soberanía Alimentaria es un llamado para recordarnos que el mismo proceso de la globalización es un proceso político que puede ser cambiado. También es un llamado para animar y promover una discusión sobre opciones diferentes y alternativas para un futuro desarrollo de políticas en el sector agrícola que no están completamente dominadas por el proyecto de la globalización. Es exigir un modelo de desarrollo que devuelve a las comunidades locales el control sobre los recursos. (Windfuhr & Jonsén, 2005, 35)
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