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Chapter 5 Data Analysis – Stage One

5.4 Measurement model development

5.4.1 HR Practices

de la economía

uruguaya en 2003

El mayor desafío de la economía hacia fines de 2002, luego de la más prolongada recesión de la que se tenga registro, serávolver a crecer. Téngase en cuenta que si en 2003

continúa la recesión (e incluso si la economía sigue estancada), el dese- quilibrio fiscal sería aun mayor al previsto por el gobierno8y la razón deuda pública/PBI seguiría cre- ciendo. En esas circunstancias, la calificación de la deuda pública po- dría deteriorarse aun más, con el consiguiente empeoramiento de las condiciones financieras. En esa eventualidad, el Estado podría en- frentar dificultades crecientes para financiar el desequilibrio fiscal y se- ría preciso imponer nuevos ajustes fiscales, basados en la fuerte reduc- ción del gasto público en remunera- ciones y previsión social. Además, en la hipótesis de que la economía no crezca en 2003, se agravarían los problemas de solvencia del sistema financiero y las dificultades econó- mico-financieras del sistema priva- do de salud y se agudizarían los problemas sociales (desempleo, emigración e incremento de la marginalidad y la segmentación so- ciales).

En esas condiciones corres- ponde interrogarse respecto de la probabilidad de que la economía uruguaya vuelva a crecer en 2003. En lo que sigue se reflexiona sobre este aspecto que se considera de especial relevancia.

Si el desempeño de la econo- mía argentina en 2002se ajustara al descrito líneas arriba (formida- ble caída de la actividad económi- ca en el primer semestre y estabili- dad o leve recuperación en el se-

I. Síntesis y perspectivas

8. Según trascendió, el gobierno proyecta un déficit fiscal total de 1,5% del PBI en 2003, lo que exigiría obtener un superávit primario de 2,7% del PBI.

gundo, en el marco de una gradual y lenta recuperación de la confian- za), la economía argentina podría sentar en 2003 las bases para erigir una nueva institucionalidad mo- netario-cambiaria, en el marco de la cual podría alcanzar cierto creci- miento. En este sentido, la idea de la actual dirigencia argentina pare- ce consistir en adoptar el modelo de fluctuación cambiaria, discipli- na fiscal y metas inflacionarias(in- flation targeting)que implementó exitosamente Brasil luego de la crisis de 1999. En el caso de que el gobierno y la sociedad argentinos lograran avanzar en ese camino (lo que a más plazo requerirá también la virtual “refundación” del sistema financiero), la economía de ese país podría volver a crecer en 2003.

No obstante, el crecimiento económico argentino sería modes- to (por la falta de financiamiento, la desconfianza generada por la fuerte alteración de las reglas de juego, la inmovilización de los de- pósitos, el default y el incumpli- miento de los contratos) y se sus- tentaría en el incremento de las ex- portaciones y, en menor medida, de la demanda interna. Por lo de- más, dados los precios relativos vi- gentes (el tipo de cambio real se reduciría levemente respecto a los niveles actuales pero permanecería en un nivel mucho mas elevado que durante el período de la con- vertibilidad), tendría lugar una significativa sustitución de impor- taciones, de modo tal que la de- manda interna argentina se satis- faría principalmente con oferta doméstica y no importada.

En caso de que la economía ar- gentina se ajuste a las condiciones descritas, la uruguaya podría cre- cer alrededor de 3% en 2003, lue- go de cuatro años de recesión. Lo haría apoyada en el crecimiento de las exportaciones de bienes y, en menor medida, de la demanda in- terna. El crecimiento se basaría en el mayor uso de la elevada capaci- dad ociosa existente.

El aumento de lasexportacio- nes uruguayas se apoyaría en las destinadas a Brasil y a otros países de fuera de la región, y aunque partiendo de niveles muy bajos, también se recuperarían las expor- taciones de bienes y servicios a Argentina. Las exportaciones al resto del mundo (que no incluye a Argentina) tendrían mejores pers- pectivas por la significativa recu- peración del tipo de cambio real que se habría verificado en 2002 (recuérdese que en este Informe se previó que en promedio los pre- cios minoristas en dólares caerían casi 15%). Además, la mejora de la posición competitiva de las ex- portaciones se vería alentada por la reducción de la carga tributaria sobre el sector productor de bienes transables verificada en los últi- mos años (eliminación de los aportes patronales a la Seguridad Social en la industria manufactu- rera y pronunciada reducción de los impuestos que recaen sobre el sector agropecuario) y el aumento de la eficiencia experimentado en los noventa (cuando se registró un fuerte aumento de la productivi- dad aparente en la industria y se incrementaron los rendimientos

medios de los principales rubros de la producción agropecuaria).

Importa señalar que la expan- sión de las exportaciones depende- rá, en buena medida, de la mayor apertura de losmercados extrarre- gionalesa la producción urugua- ya, posibilidad que, dado el pro- teccionismo agrícola de los países industriales, parece depender a su vez de las gestiones emprendidas por el gobierno para lograr el le- vantamiento de las barreras no arancelarias y/o concretar acuer- dos comerciales con Estados Uni- dos, México y China.

En las condiciones descritas más arriba, cabe esperar que en 2003 se recupere la demanda in- terna, luego de cuatro años de su- cesivas caídas. Los factores que impulsarían larecuperación de la demanda interna serían: el au- mento de la inversión en el sector productor de bienes transables y la recuperación del consumo. La mejora de las expectativas con res- pecto al futuro y la reducción del riesgo cambiario serían elementos que podrían estimular el gasto do- méstico. Además, se presume que en los sectores sociales medios y al- tos existirá un consumo posterga- do de bienes durables que, en un contexto menos incierto, podría determinar cierta expansión de la demanda de este tipo de bienes. No obstante, el crecimiento del consumo total sería modesto, por- que el correspondiente a los secto- res de bajos ingresos crecería lenta- mente, condicionado por el ritmo de crecimiento del empleo y los salarios.

Además, será necesario asegu- rar que los sectores productivos accedan al crédito para que pue- danfinanciar el incremento de la producción. Ello requerirá lidiar con el problema delstockde deuda bancaria de los sectores producti- vos y podría requerir la instru- mentación de mecanismos de refi- nanciación que despejen el pano- rama de pagos y eviten la exten-

sión de los incumplimientos. También será preciso poner en práctica procedimientos que ha- gan posible mantener el fluido ac- ceso de las empresas al financia- miento del capital de trabajo.

Enresumen, la economía uru- guaya tiene la urgente necesidad de crecer a la brevedad. En este Informe se supone que, salvo que la influencia argentina fuera muy

desfavorable, existirían condicio- nes para alcanzar un moderado crecimiento el año próximo. No obstante, en el recuadro que se presenta a continuación se refle- xiona sobre los efectos que tendría sobre la economía uruguaya un desempeño de la economía argen- tina más negativo que el descrito más arriba.

I. Síntesis y perspectivas

Otro posible curso de los acontecimientos en 2002 Es posible que la evolución de la

economía argentina en 2002 sea aun más negativa que la prevista en el escenario recién considerado. En este segundo escenario se supone que las negociaciones con el FMI fracasan y en consecuencia Argenti- na no accede a ningún financia- miento externo. En estas condicio- nes, se agudizaría la desconfianza de los agentes económicos argenti- nos y del exterior con respecto a la marcha de la economía de ese país. La imposibilidad de reducir el dese- quilibrio fiscal y la falta de financia- miento determinarían un persis- tente crecimiento de la oferta mo- netaria que el público no demanda- ría. Bajo esos supuestos, podría pro- ducirse una considerable aceleración de la inflación. Simultáneamente, la mayor liquidez, la falta de confianza y la ausencia de activos financieros capaces de competir con el dólar bi- llete como activo de reserva provo- carían un alza sostenida del tipo de cambio (hiperdevaluación).

En esas circunstancias, podría adoptarse una política de “econo- mía de guerra” que podría incluir un severo control de cambios, un mayor cierre de la economía, la im- posición de controles de precios y una rígida política de ajuste fiscal, basada en una pronunciada reduc- ción del gasto público. Al cabo de algún tiempo, la aplicación de esa política podría lograr cierto orde- namiento de la economía y de las finanzas públicas, pero a corto pla-

zo la caída de la actividad económi- ca sería aun más pronunciada que la prevista en el escenario que se considera algo más probable y, da- da la total ausencia de financia- miento externo, también sería más elevado el tipo de cambio real.

Otro curso posible de los acon- tecimientos se vincula con situacio- nes aun más problemáticas. En efecto, no debe descartarse la posi- bilidad de un breveepisodio hipe- rinflacionario que condujera a la dolarización de la economía o a la adopción de una nuevo esquema de caja de conversión como el vi- gente en los noventa.

Cursos de acontecimientos co- mo los descritos (“economía de guerra” o hiperinflación) estarían asociados acaídas delPBIsuperio- res a las previstas en el escenario descrito con anterioridad. La re- ducción del PBIen dólares podría ser formidable. Concomitantemen- te, se verificarían graves convulsio- nes sociales y políticas. En particu- lar, de producirse un fenómeno hi- perinflacionario, podría renunciar el actual gobierno provisorio y con- vocarse nuevas elecciones.

Al cabo de procesos como los descritos, cabe esperar que final- mente la economía argentina al- cance cierto ordenamiento y, para- dójicamente, en esas condiciones podría restablecerse la asistencia fi- nanciera delFMI. En ese contexto, la economía argentina podría co- menzar a reactivarse. Según cuál sea

la magnitud de la crisis económi- co-política, esa reactivación po- dría comenzar ya avanzado 2003 o, incluso con posterioridad.

En ese cuadro de situación, los efectos de la economía argentina sobre la uruguaya en 2002 serían aun más negativosque los descri- tos en el escenario que se conside- ra más probable. La caída de las exportaciones de bienes a Argenti- na sería casi total y la del turismo podría llegar a ser de 75%. La in- certidumbre respecto del futuro mantendría deprimido el gasto doméstico en Uruguay. Es posible que se modificara la política cam- biaria para provocar una mayor aceleración de la devaluación. Ello podría hacerse mediante la intro- ducción de un pequeño movi- miento en escalón y/o mediante la aceleración del ritmo mensual. La magnitud de la devaluación de- penderá de la evolución de las ex- pectativas de los agentes y, en defi- nitiva, de la capacidad de la eco- nomía uruguaya para diferenciar- se de la economía argentina. Se impondrían mayores barreras co- merciales al ingreso de mercade- rías de Argentina (comercio for- mal y comercio de frontera). Fi- nalmente, el nivel de actividad en Uruguay se reduciría más de lo previsto en el escenario más opti- mista y, lo que es aun más inquie- tante, habría más incertidumbre acerca de la recuperación de la economía nacional en 2003.

CUADRO SÍNTESIS 1 IMPACTO DE LA CRISIS ARGENTINA SOBRE LAS EXPORTACIONES DE BIENES