Chapter 4. Research Methodology and Methods
5.1 Changes to STC’s management accounting control systems:
5.1.9 Human Resources Development and Reward Systems:
José de Churriguera (1.668-1.725) fue quien dio nombre al estilo, el “Churrigueresco”, una sus características obras está su creación de magníficos retablos, formados generalmente por grandes columnas salomónicas, recubiertas de pámpanos y flores, que sujetan un movido entablamento; el conjunto se recubre totalmente por exuberantes decoraciones doradas y policromadas, dándoles un gran efecto de riqueza.
Pero su trabajo no solo se centró en la nobleza de la madera, sino en otro tipo de material como la piedra, cuyas obras notables aún se conservan como la Iglesia de San Cayetano y la Portada del Tribunal de Justicia en Madrid.
34. Pedro de Ribera. Fachada del antiguo Real Hospicio del Ave María Y San Fernando. Estilo Barroco tardío o Churrigueresco. Madrid. Fotografía de Achim Bednorz.
35. Retablo estilo Churrigueresco. Fotografía de Achim Bednorz.
En el Retablo de la Virgen de Loreto del templo jesuita de la Compañía de Jesús, este estilo está muy marcado junto al estilo Barroco presente no solo en el retablo, sino en toda la Iglesia.
1.2.5. El Rococó
El estilo Rococó nace, como todos en la evolución de los estilos que le preceden, en la etapa manierista del Barroco, en Francia a principios del siglo XVIII, durante el reinado de Luis XV, como una reacción contra el Barroco que imperaba en la corte de Luis XIV.
Se le considera un estilo aristocrático ya que nace en la corte francesa, representando la opulencia, el refinamiento excesivo, los exceso, el placer y la frivolidad de las cortes, donde lo que inspiró fue las grandes fiestas, las damas de la corte, haciendo de las mujeres el tema más inspirador, sin interferir con ningún tema social, religioso o espiritual.
El uso de formas ondulantes y asimétricas, motivos naturales como las conchas, las piedras marinas, son características decorativas muy usadas en este estilo, tanto para los interiores como para los exteriores de los edificios. 14
36. Francisco Hurtado. Sagrario (izquierda), Sacristía (derecha) Cartuja de Granada, 1702-1720. España. Fotografía de Achim Bednorz.
14Arte Universal, Tomo: El Rococó. (2009). Madrid: Empresa Editora el Comercio S.A. The Marketing Room S.A. Autor. ISBN: colección 978-84-92508-72-3
En la arquitectura su efecto llamativo era en el interior, con una decoración desbordante, acumulando elementos decorativos, con piezas de porcelana china, objetos lacados y telas suntuosas, ya que el gusto chino tenía mucha aceptación en Europa en ese momento.
Como era parte del mundo aristocrático, se difundió rápidamente en toda Europa, pero sobre todo a los países monárquicos. Este nuevo estilo duraría pocas décadas, hasta el surgimiento del estilo Neoclásico.
1.2.6. El Neoclásico
A mediados del siglo XVIII, que duró todo el siglo XIX y gran parte del XX, Europa, encabezada por Francia e Italia, nace el estilo Neoclásico, ya que empiezan a tener cansancio del movimiento Barroco, que había permanecido por más de dos y medio siglos, necesitando rectificar de nuevo su camino, en busca de sencillez, equilibrio y reposo. Este cambio empieza por la Arquitectura exterior de los edificios con líneas más sobrias y por ende de mayor clasicismo.
Este cambio de sensibilidad artística, inspirada en su mejor defensor el alemán Johan Joachin Winckelmann (1.717-1768), que publicó unos pocos años antes de morir, su famosa “Historia del Arte en la Antigüedad”, definía que el “artístico clásico” era la suprema aspiración estética, pensamiento que es ampliamente recogido por las Academias francesas, hace que este entusiasmo se propague, llenado de artistas y estudiosos las escuelas.
Soufflot. El Panteón de París Trotón y U. Walter. El Capitolio de Washington
Villanueva. Observatorio Astronómico de Madrid Leo Von Kienze. La Gliptoteca. Munich.
Poco a poco el neoclasicismo se impone con apasionamiento raras veces superado por otras revoluciones artísticas, favorecido por las altas esferas, que prácticamente lucharon para exterminar con el Barroco.
Los neoclásicos imitan a la antigüedad, pero solo producen un estilo poco original y de poca posibilidad de evolución, sin la vitalidad que tuvo el Renacimiento.
Este estilo estaba destinado a morir por falta de posibilidades de evolución artística y sin adaptarse a la propia vida contemporánea de los artistas que la producían, sin embargo hasta entrado el siglo XX, había quienes construían todavía con este estilo. Hay que destacar un hecho importante referente a este estilo artístico, fue acentuado mucho más cuando los padres de la Revolución Francesa consideran al neoclásico en oposición al manierismo del Rococó, que adornaba los gabinetes de los palacios reales, y lo declaran el estilo del nuevo régimen. 15
15Arte Universal, Tomo: El Neoclasicismo. (2009). Madrid: Empresa Editora el Comercio S.A. The Marketing Room S.A. Autor. ISBN: colección 978-84-92508-72-3
CAPÍTULO II LA ESCULTURA
2.1. Características generales
La escultura se caracteriza por la representación de la figura en sus tres dimensiones, con el objetivo principal de conseguir formas expresivas.
Esta representación puede ser en volumen si se usó materiales con los que modelar, tallar, o esculpir, o actualmente con el uso de objetos, o elementos para delimitar el espacio, pero lo importante en la escultura es su forma tridimensional.
El método de modelar es generalmente utilizado con sustancias que tengan cierta plasticidad como es la cera, la arcilla o el yeso. El uso de estos materiales sirve para conseguir una figura tridimensional o simplemente para la fabricación de moldes que luego utilizan para fundir una escultura, generalmente con materiales metálicos.
En la escultura se puede distinguir el “bulto redondo” que representa a las figuras exentas y el “relieve” que representa a las figuras sobre un plano.
La escultura de bulto redondo puede, a su vez, subdividirse en razón de la forma de colocación de la figura: en escultura de pie, yacente, orante, sedente y ecuestre, o bien por su representación total o parcial: en busto, torso, etc.
A la escultura en relieve, se le considera una escultura-cuadro, ya que generalmente se instala en forma vertical sobre paredes o muros, y porque utiliza los mismos materiales, herramientas y técnicas que se usa en la escultura de bulto redondo, pero mantiene las mismas tres dimensiones largo, ancho, que predominan por sobre la profundidad.
Hay tres tipos de talla en relieve en razón de su realce: altorrelieve, si se resalta del plano más de la mitad de su bulto, medio relieve si resalta la mitad del plano y bajorrelieve si es menos de la mitad.
Las escultura en relieve fue muy utilizada por los egipcios, pero quienes elevaron el relieve a su máxima expresión, fue la cultura Asiria, y luego los Persas que realizaron hermosos esculpidos que se conservan todavía, como el “Friso de los arqueros” 16, cuyos fragmentos se pueden observar en el Museo de Louvre en París o en el Museo
Pergamon de Berlín en Alemania, con relieves policromados realizados con ladrillos esmaltados.
38. Detalle de un lancero del "friso de los arqueros" del palacio de Dario El Grande.
En los templos griegos, romanos y en la arquitectura Neoclásica, se realizaron relieves para los frontones de las fachadas, con el uso de una o varias figuras centrales, generalmente de pie, y a los lados figuras sentadas o recostadas para formar un triángulo isósceles. Los volúmenes debían distribuirse a lo largo y ancho de la superficie, evitando escorzos y salientes acusados, manteniendo la uniformidad del conjunto.
Al igual que los estilos artísticos han ido influenciando en la arquitectura, la escultura ocupa una evolución paralela al estilo. Las primeras esculturas de forma humana fueron realizadas en la época paleolítica, con figuras femeninas en hueso, piedra o marfil, llamadas Venus.
Todas las culturas y casi todos los estilos artísticos han desarrollado algún tipo de manifestación expresada a través de la imaginería a lo largo de su historia, pasando por distintas etapas, ya sea política o religiosa, produciendo un cambio de dirección en su forma de manifestarse.
16
La escultura ha utilizado a lo largo de su historia diferentes materiales para plasmar el arte; como es la piedra, la arcilla, el mármol, los metales y la madera.
2.1.2. La escultura en piedra
Las piedras más utilizadas por el escultor son muy diversas, se destaca el mármol por su belleza. Aunque la escultura puede realizarse directamente sobre la piedra, el procedimiento usual consiste en moldearla previamente en barro o en yeso y después copiarla a la piedra. La labor de copiar meticulosamente la escultura se denomina “saca de puntos”, le debe este nombre a que se usa compás y cuadrículas.17
39. Miguel Ángel. Moisés, La Aurora y el Ocaso. Basílica de San Lorenzo. Florencia. Italia
2.1.2. La escultura en metal
El metal escultórico por excelencia es el bronce, pero se usaba también otros metales preciosos como el oro, la plata.
Para realizar una escultura de metal hueca, usado normalmente para esculturas de gran tamaño, se emplea la técnica de “fundición a cera perdida”. Esta técnica consiste en
hacer un molde en hueco de la escultura, molde que se reviste interiormente de una capa de cera del grosor que se desea tenga la escultura de metal.
Se rellena el hueco con un material análogo al usado en el molde, o simplemente con arena, y se vacía o forma la escultura introduciendo el bronce o el metal derretido en el espacio ocupado por la cera, la cual es desplazada por los orificios de entrada y de salida o rebosadero.
40. Escultura en metal
2.1.3. La escultura en madera
La madera es un material importante en la escultura y se trabaja con gubias (la gubia es un formón de media caña que usan los carpinteros pero especialmente los tallistas y otros profesionales de la madera para las obras delicadas). La mayoría de casos ésta suele policromarse.
Otros materiales que se han usado y se usan para escultura son el marfil (actualmente prohibido en casi todos los países por su altísimo costo ecológico), el estuco que es un
material muy maleable hecho a base de yeso o cal o polvo de mármol; el barro cocido o llamado terracota, metales preciosos, hierro, aluminio, acero entre otros.
41. Alonso Berruguete. San Cristóbal. Madera policromada. Museo de San Gregorio. Valladolid. España