CHAPTER 2 Does Corporate Social Performance yield any tangible financial
2.3 HYPOTHESIS DEVELOPMENT
2.3.4 Hypothesis 1
Si se piensa en el ciclo vital del ser humano como una serie de etapas que se dan una después de la otra, a través de las cuales cada individuo de acuerdo a su capacidad, actitud y habilidad, va obteniendo cada vez más aprendizajes resolviendo las crisis que se le presentan, la adolescencia como tradicionalmente se ha considerado, es uno de los períodos más críticos y complejos en la vida de cualquier persona.
Para Mckinney, Fitzgerald y Strommen, (1997), es un periodo de transición, es un tiempo de cambios físicos y psicológicos, es la etapa que representa el fin de la niñez y la entrada a la adultez, es un ciclo de ajuste el cual para muchos jóvenes puede ser confuso, estresante y deprimente, y para otros puede ser motivante y alentador.
Tanto en la conversación vulgar como en la obra de muchos novelistas, los autores dramáticos y los poetas han hecho referencia a los “años tormentosos” que se viven durante la adolescencia. Los que han estudiado científicamente la conducta,
tienden de igual manera a describir la etapa como un período lleno de tensiones. Algunos con un punto de vista biológico han resaltado los ajustes que exigen los cambios
fisiológicos relacionados con la pubertad, sin olvidar los aumentos de las hormonas sexuales y los cambios en la estructura y funciones del cuerpo. Otros, ven la cultura como la causa primordial de los problemas de los adolescentes y han hecho énfasis en la
presión de las demandas sociales hacia a los jóvenes, relacionadas entre otras cosas con la independencia, la heterosexualidad y la vocación (Mussen, Conger y Kagan, 1978). 2.3.1 Desarrollo cognitivo en la adolescencia
El desarrollo cognitivo de los adolescentes inicia con la práctica de habilidades de pensamiento abstracto, mostrando grandes avances con respecto a la infancia. Las habilidades mentales de los jóvenes son más complejas, ya pueden deducir, imaginar, crear soluciones alternas, resolver problemas y además, ya no son egocéntricos como lo son los niños, ya son capaces de entender el punto de vista de las otras personas, ya toman en cuenta sus sentimientos y opiniones, son capaces de diferenciar entre su emoción y la de los demás (Collins y Kuczaj II, 1991).
Para tener un panorama de los cambios que son producto de este desarrollo, se puede partir de las teorías de Piaget y de Vygotsky, así como de las Teorías del
Procesamiento de la Información y el Enfoque Psicométrico centrado en la inteligencia.
2.3.1.1 Teorías de Piaget y Vygotsky
De acuerdo con Piaget, en su teoría del desarrollo cognitivo, los adolescentes construyen su mundo sin limitarse, acumulando en su mente información importante proveniente de su entorno, clasificando las ideas usando esquemas de asimilación y
acomodación que lo llevan a concluir en conceptos que mejoran su comprensión de las cosas (Santrock, 2004).
Esta teoría se basa en el equilibrio en donde se va de un estadio del pensamiento a otro experimentando un desequilibrio cognitivo, el cual al quedar resuelto, produce la comprensión del mundo.
La teoría de Piaget afirma que el ser humano pasa por cuatro estadios del pensamiento y cada uno de ellos está relacionado con la edad y la forma de pensar (Santrock, 2004). Los estadios que según Piaget se experimentan a través del ciclo vital son: 1. El sensoriomotriz; 2. El preoperacional; 3. El operacional; y 4. El formal.
El cuarto estadio, el formal, que corresponde a la adolescencia y que por lo tanto es el que interesa en este caso, se da entre los 11 a los 15 años. En él, el pensamiento es más abstracto, se puede hacer conjeturas sobre situaciones imaginarias, razonando lógicamente sobre ellas, proponiendo una mejor resolución a los problemas y
concluirlos, denominando a este razonamiento como hipotético-deductivo. Se reconocen dentro de este pensamiento dos subperíodos: 1. Pensamiento operacional formal
temprano: con un exceso de asimilación, provocando soluciones más subjetivas a los problemas y 2. Pensamiento operacional formal tardío: en donde se validan los
productos del razonamiento pues la experiencia se consolidan llegando a un equilibrio intelectual.
Cabe mencionar, basado en esta teoría del desarrollo cognitivo de Piaget, que sería conveniente permitirle a los adolescentes en su ámbito educativo, una mayor interacción con su entorno, ya que gracias a las observaciones y experiencias que obtienen de él, adquieren conocimiento y por lo tanto la construcción del mundo.
Cambiando de autor, ahora de acuerdo a la teoría de Vygostky, el conocimiento se adquiere mejor a través de la socialización con otras personas (Santrock, 2004). Incluso, uno de los aspectos más importantes manejados en esta postura, la Zona de Desarrollo Próximo, consiste en buscar la ayuda o guía de otra persona más capacitada,
siendo por medio de la socialización con ella, que se obtendrán nuevos conocimientos. Es conveniente agregar que en la medida que el adolescente encuentre su entorno estimulante, se generarán en él mayores expectativas de logro y confianza en sí mismo, mejorando en consecuencia su desarrollo intelectual.
Por la importancia que las teorías de Piaget y Vygotsky otorgan al hecho de que las personas construyen su propio conocimiento, se puede decir que ambas teorías son de corte constructivista. Ambos teóricos contemplan como necesario para conseguir el aprendizaje significativo en los alumnos, que “los profesores actúen como facilitadores o guías más que como directores o moldeadores” (Santrock, 2004, p. 92).
2.3.1.2 Teoría del Procesamiento de la Información
La Teoría del Procesamiento de la Información habla de cómo funciona la mente de los adolescentes identificando sus cambios evolutivos centrados en la atención y la memoria, teniendo como características: el pensamiento flexible, mecanismos de cambio (codificación, automatización, desarrollo de estrategias y generalización) y la capacidad de automodificación de respuestas.
Por un lado se puede afirmar que la atención en el adolescente es cambiante y selectiva de acuerdo a su interés en las cosas o situaciones (Santrock, 2004). Por otro, se encuentra que la memoria es usada para razonar y aprender, identificando en ella tres sistemas: 1. Memoria de corto plazo (se tiene más espacio en ella durante la
adolescencia); 2. Memoria de trabajo (ayuda a tomar decisiones, solucionar problemas y entender el lenguaje); y 3. Memoria de largo plazo (relacionada con las actividades de aprendizaje del sujeto cuando aprende o recuerda). Son importantes ya que después de
atender determinada información y retenerla, el adolescente podrá tomar decisiones (Santrock, 2004). Dichas decisiones van mejorando de acuerdo al crecimiento de la persona, aunque esto no significa que en la adolescencia las decisiones que se toman sean las ideales.
En este procesamiento de la información también se involucra la aplicación del pensamiento crítico y del pensamiento creativo. Ambos a su manera, colaboran con el adolescente en la resolución de problemas, analizándolos y tomando decisiones al respecto. Por un lado, el pensamiento crítico requiere de reflexión y evaluación. Comenzando el proceso con la identificación del problema y continuando con la definición del mismo, identificación de alternativas de solución e identificación de la óptima para llegar a resoluciones efectivas. El pensamiento creativo por su parte implica que esas soluciones sean alternativas y flexibles a una sola situación, manejando lo que se conoce como pensamiento divergente, característico en la creatividad.
Por otro lado, se ha señalado la conveniencia de que los adolescentes conozcan más sobre el conocimiento mismo (metaconocimiento). En relación a ello Deanna Kuhn (2000, citada por Santrock, 2004), considera la metacognición, una herramienta básica para el adolescente, pues genera en él capacidades cognitivas de primer orden que le permiten saber más del mundo y otras de segundo orden que implican ese saber más sobre el conocimiento propio o ajeno.
2.3.1.3 Enfoque Psicométrico Centrado en la Inteligencia
Este enfoque se centra en la inteligencia como la capacidad para resolver problemas, para adaptarse y para aprender de las experiencias de la vida (Santrock,
2004). Además se interesa en la evaluación de dicha capacidad, dando importancia a las diferencias individuales.
Varios autores han buscado la medición de la inteligencia por medio de test aun cuando ésta es diferente en cada ser. Uno de ellos es Stern quien fue el creador del concepto de cociente intelectual (Santrock, 2004).
Ha habido varios autores que hablan sobre el desarrollo de la inteligencia humana, por ejemplo Sternberg quien desarrolló una teoría tripartita de la inteligencia (analítica, creativa y práctica) la cual lleva al planteamiento, creación y ejecución de decisiones.
Por otro lado, Gardner (1995) sugiere la existencia de ocho tipos de inteligencia diferentes (verbal, matemática, espacial, corporal-cinestésica, musical, interpersonal, intrapersonal y naturalista) que proporcionan diferentes capacidades al individuo.
Un autor más es Goleman (1990, citado por Santrock, 2004) quien habla de la
inteligencia emocional, la cual proporciona la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propias y ajenas, seleccionarlos y usarlos para determinar sus pensamientos y acciones, quien además sugiere que es mejor la aplicación de esta inteligencia que el uso excesivo de test de CI, pues su rendimiento depende del conocimiento, habilidad e integridad de quien lo usa.
Por último se presenta la cognición social, de la cual los adolescentes cuestionan y conceptualizan el mundo en el que viven tomando conciencia de sus relaciones y de quienes son, siendo esto el egocentrismo adolescente, caracterizado a su vez por una
audiencia imaginaria (comportamientos que usan para llamar la atención) y por una exclusividad personal (sensación de ser únicos e incomprendidos).
Al mismo tiempo, el adolescente vive una evolución de perspectivas, en la que ya son capaces de entender los sentimientos y pensamientos de los demás viendo o
poniéndose en una postura ajena y la propia.
2.3.2 Desarrollo de la identidad
Una vez que el adolescente supera sus tres años de transformaciones biológicas vividos durante la pubertad, empieza el proceso de definición de su identidad buscando “quién es” como preparación de su proyecto de vida. Según Santrock (2004), el joven en su ir y venir, experimenta diversos comportamientos tratando de desempeñar diferentes roles ante sus amigos, compañeros, padres y demás, por lo que estos pueden parecer muy contradictorios. Además, la experiencia puede ser diferente para cada uno de los jóvenes, inclusive entre hombres y mujeres los cambios que atraviesan son distintos y la manera de manejarlos también, el proceso de esta etapa y la manera en que se vive depende mucho de su dinámica familiar y su personalidad. (Psychology Basics, 1998).
Además, los estados de ánimo de los adolescentes son tan variables que cambian entre excitación y depresión; trabajo y ocio; buen humor y llanto; entre sociabilidad e insociabilidad; delicados e hirientes; tratables e intratables; entre confianza y
desconfianza de sí mismos; entre vida heroica y sensualidad (Santrock, 2004).
Todo adolescente tiene la noción de quién es, sabe diferenciarse de los demás y trata de comprender porque puede ser tan voluble o cambiante en ciertos momentos o situaciones. Durante la etapa de la adolescencia, los jóvenes empiezan a comprenderse a
sí mismos, empiezan a integrar su yo ideal con su yo real, lo cual puede resultar confuso y problemático hasta cierto punto.
Antes de que al adolescente llegue al verdadero “resplandor” del Yo, pasará por diferentes etapas, que con la ayuda de una adecuada educación escolar y de su familia superará. Por lo general trata siempre de idealizarse alejándose de su identidad real, siendo esto más frecuente en las niñas que en los niños (Santrock, 2004).
Existen algunos factores que influyen en el adolescente en la formación de su autoconcepto, estos pueden ser: a) La sociedad. Los problemas entre el individuo y la sociedad son interiorizados y a su vez crean ciertos rasgos en la identidad; b) La familia. La convivencia en familia, con su acompañamiento, afecto, comprensión y otras
manifestaciones de cariño, logran la mayor influencia en el desarrollo de la personalidad. La situación del adolescente frente a la familia es ambivalente ya que por un lado está la emancipación progresiva de, lo que implica un riesgo, y por otro, el adolescente percibe a su familia como fuente de seguridad y ayuda, por lo que teme perderla; y c) La cultura. El adolescente en edades promedio entre 12 y 17 años, vive las crisis de personalidad, siendo de gran influencia la cultura en la que se desenvuelve. Como por ejemplo las etnias que intentan mantener su identidad o las culturas latinas que viven en el extranjero y que afrontan presiones e influencias del país en donde habitan.
En este punto se puede establecer que otro factor importante para los
adolescentes que están conformando su identidad, es sin duda el desarrollo sexual. Es Freud, quien considera que la libido debe verse como un elemento crucial del humano,
siendo esta es una constante biológica que tiene que ver con el desarrollo individual y sociocultural de la persona (Simon y Gagnon, 1998).
Erikson (1968) establece 4 estados de identidad, a través de los cuales una persona se desarrolla, estos son: difusión de identidad, delegación de la identidad, moratoria de la identidad y consecución de la identidad.
La difusión de la identidad se da cuando el adolescente no asume ningún compromiso e incluso no le interesa tomar decisiones sobre el futuro. En cuanto a la delegación de la identidad, el adolescente ha asumido un compromiso que es
fundamentalmente impuesto por un tercero que puede ser el padre de familia. En la moratoria de identidad el adolescente se dirige hacia la definición aunque por el momento se encuentra en crisis. Por último, la consecución de la identidad, implica la resolución de la crisis de identidad y la toma de un compromiso.
Erikson(1968), ademásestablece tres maneras en las que se puede encontrar la identidad en un ser humano: 1. Como un sentimiento consciente y accesible a la introspección; 2. A un nivel no del todo conciente, como una manera de comportarse (observable por otros); y 3. Como un estado interior verificable solo por exámenes especiales.
Además afirma que el adolescente cuando llega a una madurez estable y con un carácter y personalidad definida, ha pasado por tres identidades, las cuales adopta sucesiva o simultáneamente según sus circunstancias. De esta manera, el joven atraviesa por identidades transitorias o adoptadas temporalmente, identidades ocasionales (se dan ante situaciones nunca antes vividas) e identidades circunstanciales (es un tipo de
identidad transitoria que modifica la conducta del joven según la situación que esta viviendo).
2.3.3 Desarrollo moral
De acuerdo con Santrock (2004), el desarrollo moral hace referencia al conjunto de los pensamientos, sentimientos y comportamientos relacionados con los criterios del bien y del mal, dicho en otras palabras lo que es correcto o no es correcto.
Los jóvenes tienen una característica muy particular en este tema, ya que en la medida que su pensamiento se va desarrollando, alcanzando el pensamiento formal planteado por Piaget, aumenta la probabilidad de participar con sus iguales y/o padres sobre temas que implican la apreciación u opinión sobre la manera de proceder adecuada o no de las personas (Rice, 2000).
Piaget (1971), plantea que desde los 4 años los niños responden a aspectos relacionados con el robo, la mentira, el castigo y la justicia, entre otros. Sin embargo, su respuesta dependerá de su madurez evolutiva, lo que permite identificar dos etapas en el pensamiento moral. Una de ellas esta comprendida entre los 4 y los 7 años, es la llamada moral heterónoma donde la justicia y las normas se conciben como propiedades
inamovibles del mundo. Por otro lado, la moral autónoma que comienza a partir de los 10 años, donde el niño es consciente que las normas y reglas con creadas por personas y que para juzgar una acción se debe tener en cuenta las intenciones, aparte de las
consecuencias.
Otro teórico que ha hecho cuantiosos aportes a la teoría del desarrollo moral fue Kohlberg (1992), quien plantea diferentes estadios del desarrollo moral. Dichos estadios
son 3: a) El Preconvencional donde el niño o individuo responde a las reglas de lo
correcto, pero interpretando estos rótulos con referencia a las consecuencias físicas o con referencia al poder físico de aquellos que enuncian las reglas y rótulos; b) El estadio Convencional, donde privará el mantenimiento de las expectativas de la familia, del grupo se concibe como algo valioso por sí mismo, independientemente de las
consecuencias inmediatas y obvias; y c) el estadio Posconvencional donde hay un gran interés por definir los valores morales y los principios que tienen interés o aplicación.
Diversos ejercicios se han desarrollado en los contextos educativos, especialmente cuando se intenta dar solución a dificultades que amenazan con el desarrollo de una convivencia armónica en una comunidad, especialmente en las actividades donde se entrenan en competencias ciudadanas, ya que a partir del análisis de casos se discuten los comportamientos deseables o no que tienen las personas en diversas circunstancias.
Lo planteado hasta el momento va a marcar el comportamiento moral que tienen los jóvenes frente a ciertas situaciones pero además mediado por las actitudes que asuman los adultos que los rodean como sus padres o maestros, la empatía y el papel de las emociones frente a los planteamientos inferidos por los jóvenes.
El comportamiento moral, plantea Santrock (2004), abarca tanto aspectos negativos como mentir, hacer trampas y robar, como comportamientos positivos reflejados por ejemplo en la conducta altruista. Por otro lado, afirma que los sentimientos morales pueden ser desarrollados.
Se puede afirmar que es cotidiano el escuchar expresiones de personas mayores haciendo referencia a que en estos tiempos no hay valores, sin embargo Flanagan (1997, citado por Santrock, 2004) manifiesta que los jóvenes poseen una serie de valores que influyen sobre sus pensamientos, sentimientos y acciones, dicho en otras palabras no es cierto que no existan los valores, simple y sencillamente, son diferentes. Tal vez hay circunstancias o situaciones que pueden hacer variar las apreciaciones de los jóvenes a través de las épocas.
De igual forma, los temas sobre la religión son relevantes para los adolescentes (Paloutzian y Santrock, 2000). Las instituciones religiosas han sido creadas por adultos que buscan en gran medida inculcar algunas creencias o valores específicos. En cuanto a esto, debido a los cambios que experimentan los adolescentes a nivel cognitivo en esa etapa, se puede empezar a cuestionan ciertas cosas que hasta el momento no habían sido cuestionadas, siendo ahora capaces de formar su propia escala de creencias o valores.
2.3.4 Desarrollo Biológico
Los seres humanos, acostumbrados a desarrollarse a un ritmo determinado durante su niñez, sufren grandes y rápidas transformaciones físicas asociadas a los cambios hormonales cuando llega la pubertad en los inicios de la adolescencia, implicando para la persona, una maduración corporal, sobresaliendo la de tipo sexual. Dichos cambios pueden llegar a pasar sin crear grandes problemas en la persona, aunque al mismo tiempo, pueden llegar ser preocupantes e incluso hasta traumáticos para
muchos jóvenes (Santrock, 2004).
Las hormonas son las responsables de los cambios físicos notorios en ambos sexos cuando entran en la pubertad. Ensanchamiento de hombros en los hombres, ensanchamiento de caderas en las mujeres y la aparición de vello púbico (de ahí el nombre de pubertad) en ambos, son algunos de los cambios más característicos de la etapa.
De acuerdo con Santrock (2004) las hormonas son sustancias químicas muy potentes que son secretadas por las glándulas endocrinas y que el torrente sanguíneo transporta por todo el cuerpo. Por un lado los andrógenos son el principal tipo de hormonas masculinas, como la testosterona asociada con el desarrollo de los genitales externos, aumento de estatura y cambio de voz; por otro lado los estrógenos son el principal tipo de hormonas femeninas, como el estradiol relacionado con el aumento de los senos y el útero, además de cambios en el esqueleto.
Las hormonas sexuales, que durante la infancia mantienen niveles muy bajos, elevan su concentración durante la pubertad siendo controladas por el sistema endocrino que implica la interacción del hipotálamo (que regula la ingesta de alimentos, le bebida y el sexo), la hipófisis (que controla el crecimiento y regula el funcionamiento de otras glándulas) y las gónadas u órganos sexuales (testículos en el hombre y ovarios en la