Chapter 3: Methodology
3.4 Data Analysis
3.4.3 Identification of Themes
Dentro de la Estrategia Basque Country, El Plan de Acción Exterior parece constituirse como la estrategia político‐institucional de la acción exterior de la Comunidad Autónoma, cuya responsabilidad recae, en última instancia, en la Secretaría General de Acción Exterior (SGAE), adscrita directamente a Lehendakaritza. Por tanto, este plan sintetiza la estrategia de la SGAE para los próximos años. En ese contexto, conviene tener presente cuales son las funciones y la estructura de la Secretaría, entre las que se encuentra la cooperación al desarrollo:
- La responsabilidad de apoyar y asesorar al Gobierno Vasco en la configuración y ejecución de la estrategia de internacionalización.
- La programación, impulso y coordinación las relaciones exteriores del Gobierno Vasco.
20 Resulta llamativa a este respecto la referencia a Israel como país prioritario para la acción exterior del
País Vasco, en tanto los Planes directores de cooperación contemplan a los territorios palestinos como ámbito de actuación prioritaria.
148 - La gestión de las relaciones en el ámbito de la UE y el Consejo de Europa. - La cooperación transfronteriza e interregional, asumiendo el papel de
representante y/o asesor del gobierno en los foros y espacios de oportunidad para la colaboración con otras regiones.
- La gestión de todo lo relacionado con las comunidades vascas en el exterior. - La cooperación al desarrollo y las políticas relacionadas con la solidaridad
internacional.
Para llevar a cabo estas funciones, la SGAE se estructura en tres direcciones (Dirección de Asuntos Europeos; Dirección de Relaciones Exteriores; y Dirección para la Comunidad Vasca en el Exterior) ‐ además de estar adscrita a ella la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo. Cuenta asimismo con 5 Delegaciones en el Exterior (Delegación de Euskadi en Estados Unidos; Delegación de Euskadi en México; Delegación de Euskadi en Argentina – Mercosur; Delegación de Euskadi en Chile, Perú y Colombia con oficinas en Santiago y Bogotá; y Delegación de Euskadi para la Unión Europea situada en Bruselas). También cuenta con una Oficina de Representación en Madrid. Todo ello lleva a concluir que hay un despliegue institucional y de programas bastante desarrollado en el País Vasco en lo que respecta a la internacionalización. La misión del Plan de Acción Exterior se define de la siguiente manera: “Programar, impulsar y coordinar la acción exterior del Gobierno Vasco, bajo los principios de eficiencia y coherencia, con el doble fin de posicionar a Euskadi como actor global y de defender los intereses vascos en el mundo. Para ello, representará a Euskadi institucionalmente y establecerá vínculos estables con otros países, regiones e instituciones internacionales, propiciará la participación directa en las instituciones europeas, estrechará los lazos con la comunidad vasca en el exterior y canalizará la
puesta en marcha de iniciativas de solidaridad internacional” (Gobierno Vasco, 2014a:
59-60). Esta definición implica dos cosas desde la perspectiva de este trabajo: la primera, el reconocimiento de un principio de coherencia en la acción exterior del Gobierno Vasco; y la segunda, el papel dentro de la misma de las iniciativas de solidaridad internacional.
En lo que respecta a los objetivos señalados en el Plan, cabe destacar que dentro de los mismos se contempla el impulso a la solidaridad internacional la cual se incluye como parte significativa de la acción exterior vasca. Así, entre los seis objetivos estratégicos que alinean el Plan, el quinto se orienta a contribuir a la construcción de un mundo más justo y equilibrado, lo que vincula este objetivo expresamente con la cooperación al desarrollo, mencionándose tanto la Agencia Vasca como la Ley Vasca
de Cooperación para el Desarrollo de 2007. En este sentido se señala que “todas las
iniciativas, estrategias y procesos que se pongan en marcha en el marco de la cooperación para el desarrollo impulsada por el Gobierno Vasco están recogidos de manera coordinada y coherente en los Planes Estratégicos y Directores de Cooperación
al Desarrollo elaborados por la propia Agencia”. Se apunta finalmente que “a lo largo
del año 2014, se pretende aprobar el nuevo Plan Estratégico y Director y por ello, la cooperación para el desarrollo no va a ser objeto de despliegue de acciones concretas
149 Para la consecución de estos objetivos el Plan contempla una serie de líneas de actuación, relacionadas con los vectores de internacionalización descritos en la
Estrategia Basque Country, y que a su vez se concretan en actuaciones, metas, e
indicadores. Sin embargo, el Objetivo 5 –el relativo a la cooperación al desarrollo- queda fuera de estas líneas de actuación señalándose al respecto lo siguiente: “Si bien la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo está adscrita a la Secretaría, el presente documento no contempla un despliegue de líneas de acción y actuaciones concretas en este ámbito. Tal y como dicta la Ley 1/2007 de Cooperación para el Desarrollo, es el Plan Director cuatrienal el documento que debe plasmar los objetivos, instrumentos y propuestas operativas que conformen la estrategia en la materia, previa aprobación por parte del Parlamento Vasco de las orientaciones generales de
planificación estratégica plurianual” (Gobierno Vasco, 2014a: 67). De este modo, la
existencia de una previsión legal en materia de planificación de la cooperación parece considerarse como elemento justificador para no desarrollar este asunto dentro del conjunto de la acción exterior vasca lo cual, como plantearemos más adelante, tiene importantes repercusiones desde la perspectiva de la CPD.
En este mismo sentido, y al margen de las referencias específicas a la cooperación al desarrollo, cabe subrayar que a la hora de presentar las distintas líneas de acción no se plantea ningún esquema de posibles interrelaciones entre unos y otros objetivos (más allá de su contribución e inserción a unos u otros vectores de internacionalización), ni ninguna reflexión sobre la posibilidad de crear sinergias entre las mismas. De todos modos, al plantearse los 5 objetivos en un mismo nivel y sin ninguna jerarquía entre los mismos, tampoco se adivinan posibles criterios sobre los que avanzar hacia la mencionada coherencia.
Finalmente, y aunque el Plan no establece ningún mecanismo o instrumento orientado expresamente a velar por la defendida coherencia del conjunto de la acción exterior, en el apartado dedicado a la gobernanza y seguimiento del mismo se señala que “La consecución de los objetivos de la Estrategia Basque Country requiere del esfuerzo de todos los Departamentos del Gobierno Vasco y su Sector Público. Con el propósito de coordinar la contribución de cada uno de ellos a la estrategia común, la Secretaría General de Acción Exterior convocará periódicamente y dinamizará el espacio formal de encuentro existente para tal fin, a saber, la Comisión Interdepartamental de Acción
Exterior” (Gobierno Vasco 2014a: 95).