Chapter 3: Methodology
3.3 Research Methods – Interviews and Data Collection
3.3.4 Qualitative Interview Design
mismo, se establece que la necesidad de implementar una estrategia de internacionalización responde tanto a la demanda para promover y defender los intereses vascos en el exterior, como a la necesidad de impulsar la construcción de una sociedad global y abierta que contribuya a un mundo más sostenible. Cuatro son los vectores sobre los que se erige esta estrategia: i) Proyección de Euskadi en el exterior; ii) Promoción e impulso de los intereses sectoriales y contribución a la resolución de los retos globales; iii) Alineamiento con el marco europeo; iv) Captación de conocimiento
De este modo, la visión del Plan Marco es “posicionar a Euskadi en la vanguardia del siglo XXI como un actor global, con un espacio propio en la construcción europea, un país atractivo, altamente competitivo, reconocido por su singularidad, sus altas cotas de desarrollo humano, sostenible, solidario, abierto al mundo y estrechamente
conectado con la comunidad vasca en el exterior” (Gobierno de Vasco, 2014a: 24).
En este contexto, el documento contempla de manera reiterada (aunque como se verá más adelante con una prioridad relativa) la apuesta para que Euskadi asuma una responsabilidad concreta en la promoción del desarrollo global. En este sentido, hay una fundamentación bastante avanzada sobre la necesidad de asumir una mirada global lo que es, en sí mismo, un factor positivo desde la perspectiva de este trabajo: “Las sociedades contemporáneas afrontan retos de dimensión global que demandan respuestas coordinadas. En este sentido, cuestiones como el desarrollo económico y la sostenibilidad, la igualdad de género, la erradicación de las condiciones de pobreza extrema en las que viven millones de personas o el envejecimiento de la población conducen a los gobiernos a buscar respuestas más allá de sus respectivas fronteras” (Gobierno Vasco, 2014a: 20). Además, es interesante observar que, a renglón seguido, se establece que “En el contexto descrito, la tradicional división entre política interior y
145 exterior se desdibuja y, cada vez más, la acción exterior se manifiesta en una prolongación del ejercicio de las competencias internas por parte de las
administraciones públicas” (Gobierno Vasco, 2014a: 20), lo cual refleja un punto de
vista que se sitúa en línea con una preocupación fundamental en los estudios sobre CPD: la de la trascendencia externa de políticas supuestamente internas.
En lo que respecta a la consideración de la cooperación al desarrollo en la Estrategia
Basque Country, la misma se incorpora como uno de los doce objetivos estratégicos de
internacionalización. De esta forma, la cooperación internacional (incluida la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo) se erige como un elemento de relevancia en la proyección internacional de Euskadi, asociándose a tres de los cuatro vectores que orientan la Estrategia Basque Country (Gobierno Vasco, 2014a).
Pese a ello, es interesante observar que el esquema en el que se resume la Estrategia
Basque Country (Gobierno Vasco, 2014a: 25) no otorga a la cooperación al desarrollo
un lugar propio junto a otras políticas orientadas al exterior. En la base de la pirámide (Figura 9) se sitúan tres tipos de planes: El Plan de Acción Exterior, el Plan de
Internacionalización Empresarial, y los Planes Sectoriales de Internacionalización, sin
que aparezcan ahí –pese a su importante proyección externa— los Planes Directores de Cooperación, tema éste que se incluye en el siguiente escalón de la pirámide como ámbito temático de actuación.
Figura 9. Estrategia Basque Country
146 Por otra parte, cuando en la Estrategia Basque Country se pasa a analizar y describir estos ámbitos temáticos, se plantea una clara jerarquización de los mismos señalándose que “el peso principal de esta Estrategia recaerá sobre la acción exterior
institucional, la internacionalización empresarial, el turismo y la cultura”, para más
adelante insistir: “Los ámbitos de actuación de la Estrategia Basque Country se representan conforme al siguiente patrón: en primer lugar aparecen los ámbitos de conocimiento que, por su naturaleza, están más directamente vinculados a la misma (acción exterior institucional, la internacionalización empresarial, la cultura y el turismo); a continuación, los demás ámbitos se ordenan atendiendo a la propia
organización interna del Gobierno Vasco”. (Gobierno Vasco, 2014a: 26). Como puede
apreciarse, la cooperación al desarrollo ocupa un lugar secundario dentro de este esquema respecto a otras cuestiones que se consideran más relevantes.
Ya en el desarrollo de cada uno de estos ámbitos temáticos, cuando se comenta el referido a la cooperación al desarrollo sí se menciona la existencia de un plan estratégico y director que define una serie de prioridades transversales, sectoriales y geográficas, así como una línea de trabajo en educación al desarrollo. Asimismo, se subraya expresamente la equidad de género como una de las transversales, lo que permite vincular la cooperación al desarrollo con el Vector 2. Se plantea también que la cooperación al desarrollo (y la existencia de la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo) constituyen un elemento de relevancia en la proyección internacional de Euskadi, incluida en el área de responsabilidad de la acción exterior, lo que la vincula con el Vector 1. Al mismo tiempo, se señala que la cooperación al desarrollo se inscribe en el contexto mundial de la cooperación y en las tendencias que se están conformando al respecto, especialmente en el ámbito europeo, lo que la vincula con el Vector 3. Y finalmente se plantea que la cooperación al desarrollo aspira a ser “intensiva en conocimientos y relaciones, a través del fortalecimiento de capacidades y
cooperación técnica bidireccional” lo que la vincularía con el Vector 4, llegándose a
plantear que “no solo tenemos experiencias que compartir sino experiencias de las que
aprender” en cooperación (Gobierno Vasco, 2014a: 39-40). Por la relevancia que la
cuestión tiene dentro de este trabajo, señalaremos que en lo referido al ámbito temático de la Educación, no se plantea ninguna referencia a la educación al desarrollo como posible componente de una dimensión global o internacional de la política educativa.
Finalmente, cabe mencionar que la Estrategia Basque Country dedica un apartado a proponer ámbitos prioritarios de actuación, considerando para ello “aquellos países y regiones que aglutinan una buena parte de los intereses multisectoriales vascos y que, por lo tanto, concentrarán la mayoría de las iniciativas que el Gobierno Vasco emprenda de forma proactiva en el exterior en los próximos años. Esta labor de priorización responde a la voluntad de generar un espacio común, de identificar un mínimo común denominador que redunde en la selección de ámbitos prioritarios y que la proyección internacional de Euskadi se desarrolle de forma coordinada y coherente”. (Gobierno Vasco, 2014a:51). A la hora de explicar los criterios o fundamentos para delimitar estos ámbitos geográficos prioritarios, se señala que por la naturaleza de su
147 actividad la política de cooperación al desarrollo “responde a un mapa de actuación
prioritario propio” (Gobierno Vasco, 2014a:51), lo que resulta contradictorio con la
apelación realizada a la coordinación y la coherencia.
Todo lo que se ha descrito lleva a concluir que la cooperación al desarrollo es considerada —en el marco del Basque Country— como una política separada del resto de la acción pública, con objetivos programas y países prioritarios divergentes de la acción exterior global de Euskadi20. Las razones esgrimidas en algunas de las entrevistas mantenidas con personas responsables de algunos ámbitos de la acción exterior vasca tienen que ver con la idea de preservar la independencia de la cooperación, tratando de asegurar que esta política se guíe únicamente por los objetivos de lucha contra la pobreza y promoción del desarrollo sostenible.
Sin embargo, la desvinculación de la política de cooperación respecto del conjunto de la acción exterior del gobierno puede ser contraproducente para la promoción de la CPD. En esta línea cabría situar lo apuntado en el informe elaborado por la Dirección de Coordinación del Gobierno —adscrita a Lehendakaritza— sobre la Estrategia Marco
de Internacionalización 2020, al plantear que esta estrategia “pudiera valorar la
posibilidad de no renunciar a citar la política que se implemente sobre cooperación al desarrollo (…) Su tratamiento específico en el Plan Vasco de Cooperación al Desarrollo no obsta para que tal y como se hace, así se refleje expresamente o para que, yendo más allá, se incluyan a efectos informativos en el Plan de Acción Exterior sus líneas fundamentales, contenido éste que no es extraño en un documento que se integra, a su vez, en otro que en se autocalifica de Estrategia marco, cuyo fin es tratar de convertirse en un compendio integral y organizador de toda la política que sobre
internacionalización pretende llevar a cabo el Gobierno en esta Legislatura” (Gobierno
Vasco, 2014b:20).