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Implementation and Performance

6.6 A Simple Illustration of the NoCoV Prototype

7.2.3 Implementation and Performance

En estos momentos vivimos una profunda crisis económica y ecológica, una cri- sis de la modernidad y del neoliberalismo globalizado, confirmada en medio del derrumbe de dos muros: el de Berlín y el de Wall Street, proceso dentro del cual no podemos anunciar un mero y simple pensamiento regulador de la democracia, sino un proceso liberador emancipador que abarca nuestra soberanía como per- sonas y como sociedad cuyo Sumak Ally Kawsay implica una revolución integral, intercultural y comunitaria que tiene como respaldo y deber un sentido oiko-nó- mico (de otra economía), cuya construcción supera lo estatal, planteando una profunda conciencia, acción civil y participación de las culturas, los pueblos, los géneros y las generaciones.

Consideramos que el Sumak Ally Kawsay ancestral y sus principios filosóficos no son compatibles ni con la noción capitalista y su paradigma de desarrollo en cualquiera de sus versiones, ni con el modelo del socialismo real y su desarrollo estado-céntrico. El concepto actual del Buen Vivir se inspira en los principios cul- turales del Sumak Ally Kawsay andino-amazónico y se inscribe en las más signi- ficativas e imprescindibles críticas al desarrollo y en oposición a la práctica con la que con este concepto designó el poder de una determinada cultura, clase, género, paradigma cognitivo y confesionalidad. Inicia la recuperación de las visio- nes, modos, calidades de vida, comportamientos y escenarios histórico-políticos de los pueblos y los saberes que vivieron sus Abuelos, como recuerdo de épocas diferentes de afectividades tejidas con los otros y con la naturaleza.

La constatación de la no linealidad del tiempo (frente al pensamiento lineal del desarrollo) construye una ruptura temporal en la que estos paradigmas olvidados y suprimidos por el desarrollo y la ciencia moderna hoy se sitúan ante la humani- dad. Ante el agotamiento del planeta y la vida y el crecimiento exacerbado de las miserias individuales, culturales, sociales, económicas y estatales, encontramos una academia comprometida con la transformación social, colectivos sociales, políticos y economistas de ruptura, que vuelven su mirada a lo ancestral como una de las fuentes necesarias para definir y construir alternativas.

Frente a la crisis planetaria no se puede desperdiciar la variedad de saberes pro- fundos y modos de cuidado y reproducción de la vida de la pluriculturalidad mun- dial. Resulta urgente su recuperación, recreación, aporte, diálogo y construcción convergente.

Paradójicamente, la globalización constituye una oportunidad para este proceso, pues aporta en la visibilización de todas las diversidades culturales y humanas. Aunque su finalidad es viabilizar el mercado, facilita el acceso a la información sobre los diversos modos y calidades de buen vivir a los que la idea del desarrollo moderno universalizado y totalizante tenía excluidos.

En este marco el desafío consistiría en multiplicar testimonios de buenos vivires que se vayan probando, madurando y enriqueciendo en su ejercicio en el mundo de la vida, y que además estas propuestas estén abiertas a un diálogo de interaprendizaje entre las prácticas y las experiencias de unos y otros y se articulen procesos de fraternidades, redes y alianzas. La filosofía andina, y su propuesta abierta e incluyente como saber y modo de vivir, abre posibilidades de encuentros intra e interculturales, que partiendo de principios éticos requieren visibilizarse, evidenciarse y profundizarse en la práctica.

El Sumak Ally Kawsay se garantiza privilegiadamente en lo social, en la conciencia y práctica de los pueblos, culturas y ciudadanía, y es en esa medida que se puede

y debe trabajar y generar exigencias, logros, reformas y transformaciones en el Estado, puesto que no es un proceso que pueda construirse desde arriba como decreto, si bien todos los ámbitos para su construcción son válidos y necesarios porque la propuesta supone otra conciencia ética y la correspondiente modifica- ción estructural.

Sobre la apuesta de construcción de un Buen Vivir intercultural, proyectivamente se vislumbra la necesidad de su ejercicio en todos los aspectos de la vida de lo público, de lo social y de lo personal. Implica entonces, a la par que se profundiza en las comprensiones y recreaciones de la diversidad de modos de Buen Vivir, el impulso de acciones de ruptura y transformación en el sentido individual y colec- tivo, una revolución de las formas de ser, saber y hacer.

¿Qué implicaciones se derivan de este paradigma en lo económico? Desde el Sumak Ally Kawsay, el trabajo para la construcción de la economía como social y solidaria entra en una lógica no sólo de derechos, sino también de deberes, y dentro de ellos el deber fundamental del cuidado ético de la vida y su reproducción. A la construcción del Buen Vivir como ruptura con la experiencia desarrollista le corresponde expresarse en todas las actitudes y prácticas humano-sociales con nuevas calidades de relaciones, de sentidos de vida; formas más abiertas e inte- grales en las políticas y tecnologías estatales que resulten más armoniosas con las concepciones de tiempo y espacio de las culturas y su contexto natural; y ejercitar en la producción la reciprocidad tanto con la naturaleza cuanto en lo social, lo que implica aprender nuevas prácticas de vida, como la sobriedad en el consumo y la reposición o devolución de lo que se gasta en la naturaleza, promo- viendo una producción asentada en el cuidado y reproducción de la vida y no en la acumulación de riqueza.