Research context
4.4 The influence of team learning behavior on team performance
Una gran cantidad de plantas medicinales12 se encuentran en las selvas tropicales. Sin embargo, muchos de sus compuestos biológicamente activos útiles aún no se han evaluado como fuentes de nuevos medicamentos y conocimientos dentro de la farmacología. De 95 especies de plantas medicinales con importancia mundial, 39 son originarias de las selvas tropicales (Soejarto y Farnsworth, 1989 citado por Ricker y Douglas, 1998: 100 y 106). Las plantas medicinales pueden considerarse como complejas fábricas químicas (Ricker y Douglas, 1998: 95). Eisner, citado por Chapela (2001: 104), propuso entender las selvas como la farmacia del futuro; es decir, como el depósito de sustancias que podrían resolver los problemas de salud y alimentación de la humanidad.
Importancia económica de las plantas medicinales. Generan ingresos a los campesinos que se
dedican a su recolección y a los que las comercializan. De las medicinas más usadas en el mundo, alrededor de 7,000 provienen de conocimientos botánicos y farmacéuticos de los pueblos indígenas (Merson 2001, citado por Betancour et al., 2006). En México se han identificado y registrado 4,000 especies con atributos medicinales (15% de la flora total); 250 están validadas farmacológica y clínicamente por lo menos en forma parcial; entre 3,500 a 4,000 son empleadas por la población mexicana; 1,500 son utilizadas regularmente (sin procesar), 250 son usadas intensivamente (sin procesar, mezcladas o procesadas); 3,600 se recolectan de forma silvestre (el 90%); 370 se cultivan en el huerto familiar o de manera comercial; y 35 especies se encuentran amenazadas por factores externos. Se considera que una de cada siete especies posee alguna propiedad curativa (Huerta, 1997: 5). La validación química, farmacológica y biomédica sólo se ha llevado a un 5% de las especies (CONABIO, 1998: 127).
Importancia en la salud. Esta basada en el tratamiento de enfermedades en localidades rurales
y urbanas del país. La OMS, según Farnsworth (1988), estimó que el 80% de las personas en
12 Planta medicinal: aquellas plantas con principios fisiológicamente activos, tienen propiedades curativas (entrevista a Hersch, 15 de mayo de 2008).
regiones menos desarrolladas, principalmente zonas tropicales, emplean la medicina tradicional con plantas para el cuidado de la salud (Ricker y Douglas, 1998: 107). Se considera que 1.5 mil millones de personas, principalmente la población del tercer mundo, continúa usándolas de manera tradicional, y siguen siendo un recurso excelente para la industria farmacéutica (Hersch, 1995: 197).
Importancia en el comercio. Ha aumentado en los últimos 15 años (Hersch, 1995).
Aproximadamente 350 especies medicinales frescas y secas, enteras, partes de ellas o en mezclas diversas, se comercializan en los puestos de herbolaria y mercados en las principales ciudades del país (CONABIO, 1998: 127). En la ciudad de México existen mercados de compra y venta de mayoreo y medio mayoreo de plantas medicinales; entre ellos destacan los Mercados: Sonora, San Juan de Letrán, Central de Abastos, La Bola, Jamaica, Villa Coapa, Tacubaya, Nápoles y Coyoacán (D.F.) (Hersch, 1999: 41 y 165). Gandara en 1930 reportó la venta de más de 150 diferentes especies medicinales en la sección de hierbas del mercado de La Merced, que en esos años se encontraba integrado a la plaza de la Merced (Hersch, 1999: 41-42). Recientemente, en el mercado de Sonora se registró la venta de 69 plantas medicinales (Bellucci, 2002). El biólogo Victor Chávez, del Jardín Botánico de la Universidad Nacional Autónoma de México señala que el mercado de Sonora vende aproximadamente 200 toneladas semanales de plantas medicinales (Olivares, 2008). Otros lugares de oferta mayorista son los estados de Oaxaca, Chiapas, Nuevo León (Monterrey), Tamaulipas (Ciudad Victoria), Baja California Sur (La Paz) y Baja California Norte (Tijuana) (Hersch, 1995: 202).
Muchas de estas plantas proceden de los estados como Guerrero (Papalutla, Comala, Tenango, Filo de Caballo e Iguala), Michoacán, Hidalgo (Tulancingo), San Luis Potosí (Río Verde), Puebla (Jolalpan, Tulcingo, Pahuatlan, Tepeaca, Honey y Atlixco), Estado de México (Ozumba, Cuajingo, Juchitepec y Toluca), Querétaro (Querétaro), Morelos (Huazulco, Azochiapan, y Amayuca) y Ciudad de México (D.F.) (Hersch, 1995: 126-129, y Hersch, 1999: 113).
El comercio de la flora medicinal silvestre se basa en una red de acopiadores regionales especializados en la flora de alguna región (Hersch, 2003: 33). En un estudio en dos centros regionales de acopio de plantas medicinales (Jolalpan, Puebla y Axochiapan, Morelos), se
detectó un dinámico intercambio de especies silvestres entre diversas provincias fisiográficas mexicanas (Hersch, 1999: 129).
Importancia como fuente de compuestos bioactivos para los medicamentos sintéticos. Aunque
existe una gran cantidad de especies vegetales que contienen sustancias bioactivas, muy pocas de ellas son fuente de medicamentos importantes. De 230,000 plantas superiores, únicamente una pequeña parte de éstas proporcionan compuestos medicinales utilizados en la medicina científica. Farnsworth (1988), citado por Ricker y Douglas, (1998: 100), enlistan 119 compuestos químicos que se han utilizado en la medicina científica en todo el mundo. Según la Internacional Cooperative Biodiversity Groups (ICBG), citado por Delgado (2004: 76), del 40 al 50% de las medicinas actualmente tienen su origen de productos naturales; y cerca de 4,000 especies de plantas y animales han sido estudiadas por su posible actividad biológica en 13 áreas terapéuticas. De 1961 a 1985 se desarrollaron 1,787 nuevos medicamentos en todo el mundo, la mayor parte de ellos derivados sintéticamente; lo que corresponde a un promedio de 74 medicamentos por año (Ricker y Douglas, 1998: 101).
El costo de investigación y desarrollo de cualquier nuevo medicamento es alto, pero la recompensa potencial para la industria y la sociedad puede ser enorme. Anualmente, los laboratorios farmacéuticos ganan cerca de 40 mil millones de dólares por la venta de productos basados en la medicina tradicional.
Una investigación de este tipo implica numerosos pasos: análisis de laboratorio, rastreo de sustancias, repeticiones de pruebas, separación de ingredientes activos, purificación de compuestos, análisis de toxicidad en animales, aprobación de estudios preclínico, pruebas clínicas, aprobación de procesos de fabricación y la aprobación final para su comercialización. Actualmente existen métodos más precisos que facilitan la investigación de las plantas medicinales: sistemas de rastreo sensible y específico de alcaloides, pruebas de actividad de estructuras químicas (quimiotaxonomía para buscar compuestos) y bioensayos de alta rotación manejados por robots (que pueden rastrear grandes cantidades de muestras) (Ricker y Douglas, (1998: 101, 106 y 107). En algunos países han realizado prerrastreos empíricos de sus floras locales para extraer sustancias vegetales bioactivas y descubrir medicamentos.
Importancia del conocimiento generado por los pobladores locales. Este es abundante. En México y en Mesoamerica, se tiene un registro de 2,700 trabajos sobre medicina tradicional (Toledo, 2001: 41). Por ejemplo, en el noroeste de la región amazónica, los indígenas conocen alrededor de 1,500 plantas bioactivas (Ricker y Douglas, 1998: 144). En la Sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua, se sabe que los rarámuris aprovechan 300 plantas medicinales en la medicina tradicional (Bye, 2007).
Las plantas medicinales se han estudiado para descubrir sus posibilidades terapéuticas a favor de la industria farmaceútica, pero no en proyectos a favor de las comunidades rurales que son poseedoras y viven en las regiones ricas en biodiversidad.