Chapter 3 A Conceptual Framework
3.3 A Conceptual Framework and Hypotheses
3.3.5 Information Sharing Characteristics
Antes de la llegada del paciente al quirófano para comenzar una intervención quirúrgica, la Enfermera Circulante y la Enfermera Instrumentista deben realizar una serie de preparativos encaminados a asegurar el correcto desarrollo de la actividad quirúrgica.
Inspeccionar las conexiones de alimentación de gases para asegurar que no existan fugas.
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Inspeccionar el nivel de absorción de CO2 (cal sodada). L absorción empieza a agotar desde la parte inferior cambiando a color violeta. Dicha parte no debe superar la mitad del depósito.
Asegurar la correcta elección de la bolsa reservorio (en adultos es de 2 l).
Controlar que el sistema de depuración que elimina los gases anestésicos de desecho esté conectado.
Conectar los aspiradores (uno para anestesia y otro/s para la cirugía) a la toma de vacío y dejar el de anestesia preparado con una sonda de aspiración
Comprobar que la/s bomba/s de perfusión estén conectadas a la red.
Tener preparado el calentador térmico con una manta de brazos y otra de piernas para su posible uso.
Encender las lámparas quirúrgicas, revisar su haz de luz e intensidad y moverlas en diferentes posiciones para comprobar que todos sus giros son posibles.
4.1.2 Valoración pre anestésica
Los objetivos básicos de dicha valoración son:
efectuar la anamnesis y la exploración. Realizar exámenes complementarios. Valorar el riesgo anestésico-quirúrgico. Establecer las recomendaciones anestésicas. Reducir la morbimortalidad peri operatoria.
Obtener el consentimiento informado. Familiarizar al paciente con la información preoperatoria.
.Los principales objetivos de esta visita son:
Aliviar la ansiedad y los temores del paciente.
Proporcionar informaciones veraz y aclarar malos entendidas.
Permitir al paciente expresar sus sentimientos y conocer su punto de vista sobre la operación.
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Orientar y preparar al enfermo y a sus familiares para la cirugía y el período postoperatorio.
El paciente puede ser admitido en el hospital uno o más días antes de una operación programada. Pueden estar indicados estudios radiológicos, endoscópicos o de otro tipo para confirmar el diagnóstico médico.
4.1.3 USO DE LOS ANTICOAGULANTES
Un RIN (Razón Internacional Normatizada) de 2 a 3 se corresponde con un nivel residual de factores suficiente para realizar ciertos procedimientos invasivos de bajo riesgo hemorrágico sin necesidad de revertir la anticoagulación (artrocentesis, endoncias, endoscopías incluyendo biopsia mucosa, cirugía de la cámara anterior del ojo).Así como para ciertos procedimientos no es necesaria la reversión de la anticoagulación, en otros procedimientos quirúrgicos mayores o procedimientos invasivos cerrados o sin control visual directo, será imprescindible alcanzar un tiempo de protrombina de 50% o una RIN 1.40.
Ciertos procedimientos quirúrgicos tienen un alto riesgo intrínseco de sangrado. En otros, la aparición de un sangrado mínimo puede tener consecuencias graves que impliquen pérdida de la función del órgano o de la vida del paciente. La cirugía de sistema nervioso central y de la médula espinal, la cirugía de cámara posterior del ojo y la prostatectomía son buenos ejemplos de situaciones en donde es imprescindible contar con una excelente hemostasia quirúrgica y en donde el puente peri operatorio podría ser peligroso.
La cirugía en general aumenta el riesgo de trombosis venosa, no así el arterial. Ciertos procedimientos son particularmente riesgosos (cirugía de fractura de cadera o cirugía ortopédica mayor, cirugía oncológica, cirugía de lipoescultura). El tipo de anestesia general o regional también modifica la incidencia de trombosis venosa profunda postoperatoria. La recuperación post cirugía condiciona un mayor o menor grado de inmovilidad postoperatoria la cual también impacta sobre la aparición de trombosis. En cambio, otros procedimientos no incrementan el riesgo trombótico: endoscopia alta o colonoscopia con o sin biopsia,
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procedimientos odontológicos, cirugías oculares así como toda cirugía cuya anestesia dure menos de 30 minutos y permita plena movilidad en el postoperatorio.15
4.1.3.1 Heparinas de bajo peso molecular
Las heparinas de bajo peso molecular (HBPM) son una nueva clase de anticoagulantes que están reemplazando a la heparina no fraccionada en muchas indicaciones. El desarrollo de las HBPM fue estimulado por la demostración experimental que, con un efecto antitrombótico equivalente, las HBPM producían menor sangrado que la heparina estándar de la cual derivan. Estudios clínicos han demostrado que las HBPM son agentes antitrombóticos seguros y efectivos para la prevención y tratamiento de la trombosis venosa.
Uso clínico de las HBPM. En la prevención de la trombosis venosa en pacientes sometidos a cirugía general, ensayos aleatorios han demostrado que las HBPM son tanto o más eficaces que la heparina no fraccionada. En cuanto al tratamiento de la trombosis venosa,
4.1.3.2 TAC oral y cirugía
En pacientes en TAC oral que requieren cirugía, puede ser necesaria la suspensión del tratamiento para realizar procedimientos quirúrgicos. Se debe discontinuar la administración de cumarínicos una semana antes del procedimiento y reemplazar por heparina subcutánea. Con dieta normal, el TP debería normalizarse dentro de los 7 días. La heparina se puede suspender inmediatamente antes de la cirugía. Después de la cirugía se puede reinstalar la administración de heparina o de cumarínicos; el tiempo entre la cirugía y la reinstalación de los anticoagulantes depende del balance entre el riesgo de sangrado y trombosis postoperatoria.16
15 Altman Raúl, Patricia Casais, Ceresetto José Fondevila Carlos, Korín Jorge, Vidal Oscar . REVISTA DE LA
FEDERACIÓN ARGENTINA DE CARDIOLOGÍA. Recomendaciones para la interrupción de la terapéutica anticoagulante en el peri-operatorio y procedimientos invasivos. Buenos Aires. 2012.
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Cuando el paciente está tomando warfarina, son necesarios 4-5 días de suspensión para que desaparezca por completo el efecto anticoagulante. Con el acenocumarol, el tiempo es, aproximadamente, de 2 a 3 días. En ambos casos, el efecto anticoagulante se restablece 3-5 días después de recomenzar el dicumarínico.
La enfermera es la encargada de:
Revisar la valoración realizada por el anestesista, en la que nos indicará si es necesario administrar alguna medicación antes de la intervención.
Administrar medicamentos orales que el paciente toma de forma habitual, si el médico así lo prescribe.
Aplicar medidas específicas para la preparación de cada intervención (tratamiento antibiótico preventivo, profilaxis antitrombótica, preparación de colon
Comprobar que el preoperatorio y las pruebas complementarias se hayan realizado y que todos los consentimientos informados estén debidamente complementados.
Informar al paciente de que no debe tomar nada por vía oral desde 6-8 horas antes de la intervención.
En algunas ocasiones será necesaria la canalización de vía periférica para administrar fluidos, como en el caso de pacientes diabéticos, personas ancianas propensas a la deshidratación, etc.
Advertir a los pacientes que deben retirarse todas las joyas y elementos metálicos que lleven.
Mantener libres de esmalte las uñas del paciente. Proporcionar apoyo emocional y espiritual.
4.1.3.3 Transferencia a mesa quirúrgica
Ayudar al paciente a moverse desde la camilla hasta la mesa de operaciones. Debe proporcionarse la asistencia adecuada para transferir con seguridad al
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Prestar especial atención a los catéteres, tubos de drenaje y aparatos de tracción.
Evitar la exposición innecesaria del paciente, preservando cuidadosamente su intimidad.
Asegurar la comodidad al aplicar las sujeciones, explicar al enfermo que son para su seguridad.
Colocar los brazos del paciente a los lados de la mesa. El ángulo de abducción del brazo no debe ser mayor de 90º debido a que el plexo nervios braquial puede ser lesionado por una exagerada abducción prolongada