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Chapter 5 considers the notion of performance authenticity It starts by

1.3 The Instantiation Process

El sistema de enfoque de género cristaliza este proceso de enmarcamiento estratégico al incorporar la dimensión de género en un programa explícitamente ligado a mejorar los procesos de gestión de las organizaciones públicas, en el contexto de la política de modernización de la gestión pública impulsada principalmente por la DIPRES al interior del ejecutivo.

El nexo entre el mejoramiento de la gestión y el enfoque de género se produce bajo el supuesto de que “la producción/prestación de bienes y servicios públicos es mejor cuanto

más se adapta a las preferencias/necesidades diferenciadas de sus clientes/usuarios”87. A la diferencia entre hombres y mujeres, se le atribuye un rol central en la conformación de preferencias y necesidades de las personas. Sus requisitos técnicos formales especifican que los servicios deben analizar sus procesos estratégicos institucionales desde la perspectiva de género (su misión, objetivos estratégicos y productos estratégicos), con énfasis en las desigualdades entre los sexos que los productos estratégicos que provee contribuyen a mantener y en los problemas que pudieran existir en los sistemas de información para capturar datos desagregados por sexo y efectuar análisis de los mismos. Es decir, éste se presume como un análisis técnico aplicable a la mayoría de los servicios públicos que, de ser realizado apropiadamente, mejora la calidad de su gestión, al reconocer las diferencias entre mujeres y hombres y entregar productos o servicios más adecuados a sus características diferenciadas y distintivas percibidas.

En el caso del sistema de enfoque de género, la naturaleza de sus objetivos –como nota el Banco Mundial- difiere a la de los demás sistemas del programa de mejoramiento de la gestión88, lo que demuestra el ejercicio de enmarcamiento estratégico que operó en su creación. Los otros sistemas están orientados a lograr mejoras en la gestión, impulsando la adopción de procedimientos en áreas comunes a todas las organizaciones públicas como la seguridad en los ambientes de trabajo, la gestión de recursos humanos, los procesos de

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Banco Mundial. (2008). Chile: estudio de evaluación en profundad del programa de mejoramiento de la gestión. Santiago, Anexo B1, pág. 6.

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El sistema de gestión territorial integrada, que a juicio de una de las entrevistadas, fue elaborado sobre la base del sistema de enfoque de género, comparte esta característica distintiva.

planificación y control de gestión, los procesos de compras y contrataciones, el control financiero, el gobierno electrónico y la atención a los usuarios. Las organizaciones públicas deben comprometer e implementar cada una de las etapas implica el cumplimiento de requisitos técnicos específicos con el objetivo de normar y estandarizar estos procesos de gestión a las organizaciones públicas, estimulando a que las decisiones sobre ellos se tomen sobre una base informada en cada una de las dimensiones de gestión organizacional descritas. Mientras que en el caso del sistema de enfoque de género, incorporar tal enfoque, significa no sólo estimular ciertas prácticas comunes, como la generación de estadísticas desagregadas por sexo, sino que además a afectar la provisión de los bienes y servicios que proveen a las personas. Ello significa que distintas medidas serán aplicadas de acuerdo con la misión y las atribuciones de cada servicio.

El diseño abierto por definición del sistema de enfoque de género, producto de la necesidad de enmarcar el instrumento en el programa de mejoramiento de la gestión, también tiene un costo. El establecimiento de unos procedimientos generales para la incorporación del enfoque de género en cada uno de los servicios públicos y la interpretación del género como un elemento que permite mejorar la gestión pública, puede hacer que los problemas de género sean vistos como un asunto meramente técnico ligado a cumplir ciertos requisitos formales, sin afectar la provisión de sus productos estratégicos. El PNUD, dice al respecto, que “en principio fue común que los servicios comprometieran metas formales, que no

significaban cambios sustantivos en su trabajo, lo que con el tiempo ha cambiado, aunque persisten casos en que se definen metas de bajo impacto y a pesar de ello son validadas”89.

La evaluación del Banco Mundial, por su parte, señala que el impacto del sistema de enfoque de género es dispar entre los servicios públicos, habiendo algunos que se limitan al cumplimiento formal de los requisitos del sistema de enfoque de género, sin que ello resulte en cambios en los procedimientos de gestión o en reducción de las brechas de género en el área de acción del servicio. Las medidas adoptadas, en estos casos, se limitan a desagregar por sexo la información, sensibilizar y capacitar a los funcionarios sobre el tema de género e incorporar un lenguaje no sexista en las comunicaciones de la organización. Otros servicios, en cambio, han rediseñado o creado nuevos programas para atacar algunas

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PNUD. (2010). Desarrollo humano en Chile 2010. Género: los desafíos de la igualdad. Santiago: PNUD, pág. 206.

desigualdades clave en su sector o para atender necesidades diferenciadas de usuarias y usuarios. “FONASA implementa acciones para mejorar el acceso tanto de hombres como

de mujeres a los servicios de salud; FOSIS rediseña programas para prestar atención a mujeres en situación de especial vulnerabilidad a la pobreza; DIBAM revisa el rol de la mujer en distintas etapas de la historia en su museografía y extensión cultural, etc (…)”90.

La respuesta del SERNAM a este problema de la “trampa retórica” ha consistido, aprovechando su rol de organismo asesor, en reforzar la posibilidad de sinergia entre los instrumentos –principalmente, entre los compromisos ministeriales de igualdad de oportunidades y el sistema de enfoque de género del programa de mejoramiento de la gestión- y su coherencia con los documentos normativos donde se fijan los objetivos y lineamientos de los gobiernos en torno a la igualdad entre los sexos: primero, el plan de igualdad de oportunidades, luego la agenda de género del gobierno. El PNUD cita a una funcionaria que dice al respecto “(…) tuvimos que entender que el PMG de género por si

solo no servía, que no era una finalidad, que era un instrumento más, y que lo que teníamos que hacer era construir una estrategia de transversalización de género con instrumentos que fueran eminentemente de carácter político con otros instrumentos que fueran de carácter técnico como el PMG, y que estos instrumentos funcionaran de manera sinérgica”91. Esta evidencia se confirma en la presente investigación, ya que las entrevistadas enfatizan en que, aproximadamente a partir del año 2006 se comienza a poner mayor énfasis en articular los instrumentos existentes y crear nuevas estructuras organizacionales con el objetivo de que a través de ellos se pueda implementar los objetivos y lineamientos fijados en los documentos normativos: “Yo creo que nosotros, a partir del

2006 hacemos un esfuerzo porque estos distintos instrumentos tengan una acción sinérgica entre sí, se potencien unos a otros... Y es a partir del 2006 que se toma en cuenta lo que nosotros veníamos viendo desde hace algún tiempo, que teníamos un gran instrumento de política, de gobierno, y un gran instrumento concreto desde la gestión, teníamos un ámbito en medio en el que no había nada. Y es por esto que se impulsa el nombramiento de asesores y asesoras ministeriales que permite la viabilización de las decisiones políticas al

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Banco Mundial. (2008). Chile: estudio de evaluación en profundad del programa de mejoramiento de la gestión. Santiago, Anexo B1, pág. 13.

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PNUD. (2010). Desarrollo humano en Chile 2010. Género: los desafíos de la igualdad. Santiago: PNUD, pág. 205.

interior de los ministerios, la coordinación al interior de los ministerios, se crean las comisiones ministeriales, luego se promueven las comisiones de género en los servicios. O sea la idea era permear a través de mecanismos que impulsaran la incorporación del enfoque de género en toda la acción del Estado, en estos niveles, que eran intermedios, en los cuales nosotros no habíamos todavía entrado” (Entrevista 1).