En 1867 aparece la primera estación de televisión en la ciudad de Cuenca con sintonía local, Canal 3 de televisión “Ciudad de Cuenca”, y es en este canal en donde se pudo ver los primeros programas transmitidos desde la ciudad.
Tras ocho años de transmisión de la señal, el 2 de octubre del 1975, se da la compra de los equipos y la franquicia de Red Telesistema del Ecuador, cambiando su señal mediante pedido de la Dirección Nacional de Frecuencias, para convertirse en Canal 2 Telecuenca, Canal Universitario Católico, en mayo de 1983 (Telecuenca, 2015).
La transmisión de Telecuenca parte de una programación basada en lo religioso y lo cultural, sin embargo con los años la programación de la televisión cuencana se ha desarrollado lentamente, sin presentar opciones de elección para ser analizados, no podemos negar que la pantalla chica provoca durante los primeros años de transmisión de programas, el cautiverio de la televisión hacia los receptores asimilando la semejanza de los mensajes, sin atreverse nadie a refutar o analizar su contenido (Andrade & Arcentales, 2003).
El objetivo de este canal es dar al público televidente cuencano y austral un espacio educativo cultural, sin fines de lucro empresarial. El canal tiene una sintonía regional en las provincias del Azuay, Cañar y Morona Santiago.
Mediante investigaciones realizadas por Cecilia Novo en un período que comprende desde abril de 1997 hasta abril de 1998, en su tesis “El papel de la televisión en la formación de la identidad cultural: el caso de la televisión en Cuenca”, concluye que los televidentes del Canal Católico, sintonizan sus programas por la sección entretenimiento en los que se incluyen presentaciones como “Cine de la tarde”, el que alcanza un porcentaje de 18%,
115
asimismo, por los programas religiosos que cuentan un 6% de preferencia, ya que en Cuenca se conserva la fe católica y se nutren con espacios de reflexión en cuanto a las diferentes conmemoraciones religiosas, asimismo brindan espacios para realizar cultos especiales mediante la oración.
Cabe recalcar que la programación televisiva presentaba mensajes repetitivos, puesto que existía poca creatividad al momento de preparar los programas. El Canal Católico transmite su programación diaria bajo objetivos planteados en los campos pre comunicativo y comunicativo (Novo, 1998).
En el caso anterior al hecho comunicativo como producción, se plantea difundir programación cultural y educativa, razón por la que se autoproclama un canal educativo y cultural; frase que es parte de su eslogan institucional.
La televisión educativa tiene dos campos de aplicación:
1. La tvi o televisión instructiva, cuya finalidad es la enseñanza-aprendizaje sistemática del perceptor.
2. La tve o televisión educativa, cuya finalidad es el enriquecimiento del conocimiento del público perceptor a través de programas escolares.
En el canal Telecuenca, la difusión de identidad cultural se da a través de la propaganda definida por medio de las señales audiovisuales de identificación del canal, en donde se usa vistas panorámicas de la ciudad, elementos del paisaje natural como: imágenes de los ríos de la ciudad, paisajes culturales, imágenes que sean representativas en cuanto a la arquitectura. Entre las imágenes más difundidas de las propagandas están: las del Río Tomebamba, Catedral de la Inmaculada, Cristo durante la Semana mayor y el Pase del Niño para promocionar la temporada navideña. Todas las propagandas son transmitidas en los programas que son de producción local, como noticieros, programas culturales y programas religiosos.
El área de mayor importancia, para el canal, es el religioso, no solo por el hecho de presentar programas producidos por el canal durante todos los días de la semana, sino también por las diferentes emisiones que se realizan a lo largo del día.
116
Las remembranzas religiosas son otra parte muy importante de la ciudad, forma parte indispensable de la identidad cultural que más se difunde, tomando en cuenta el calendario católico.
La tradición de conservar cruces en los techos de la casas patrimoniales del centro histórico de la ciudad no se ha perdido, por lo que, en el canal, son esenciales las tomas de estas para realizar los programas religiosos, basándose en la función documental y apelativa, con el fin de expresar simbolismos de la fe católica, así como, iglesias, santos, el Pase del Niño Viajero, con la finalidad de reforzar el espíritu religioso que se encuentra muy impregnado en el espíritu azuayo sobre todo en los cuencanos.
En el área religiosa la difusión de identidad se presenta por medio de la participación, llamado también retroalimentación que fortalece la relación televidente y presentador. Me refiero a actitud participativa ya que se busca llegar a la reflexión del perceptor costumbrista.
En el área cultural educativa y mensajes publicitarios mediante la propaganda, el tema se torna mucho más neutral, ya que son informativas y no está implícito ningún mensaje o comentario sobre la ciudad.
Según Novo (1998), existe una falta de interés por sintonizar el canal, ya que la ciudadanía no está consciente de los programas que este medio presenta a diario, esto se debe en su mayoría a que Telecuenca no realiza una promoción que detalle la programación que existe en dicha televisora, pudiendo usar medios como la radio y diarios cuencanos.
Al contrario de otros canales locales, la participación de la ciudadanía en las conmemoraciones cívicas y religiosas existentes en la ciudad, es mayor. Es más, sería mayor la asistencia de la ciudadanía si se informara de una manera precisa y oportuna a las personas dando a conocer el propósito de los eventos.
En los últimos años la programación del canal ha variado, dando la oportunidad a la transmisión de nuevos programas que no necesariamente son de carácter religioso; entre ellos se puede nombrar Ecuador y su Música, Cine Mexicano, La Hora Educativa, Microfonía, Video Tuerca y su noticiero Telediario.
117