Chapter 2. The Great Gatsby Curve in China: Cross-Sectional Inequality and
2.4 Intergenerational Education Mobility
Han transcurrido cuarenta y seis años de la Conferencia de las Naciones Unidas de Estocolmo, y continúan de manera obstinada y frecuente los discursos y las reflexiones sobre la urgente necesidad de reducir la problemática ambiental global, mediante un cambio radical del modelo de relacionarnos con “nuestro entorno”. Mientras, de forma paralela, se siguen devastando los recursos del planeta y la brecha social entre un tercio de la población mundial opulenta y derrochadora y el resto que se debate entre la miseria o la muerte.
Esto lo reafirma Leff en su tesis, expuesta por Eschenhagen (2008, p.2) “La crisis ambiental es el reflejo y el resultado de la crisis civilizatoria occidental, causada por sus formas de conocer, concebir y por ende transformar el mundo”. Esta es la gran paradoja por la que la educación ambiental intenta, desde su discreto ámbito de acción, construir algún punto de inflexión que quiebre esta enorme contradicción.
Actualmente, la humanidad se enfrenta a una grave crisis mundial por el agua. La escasez del agua está afectando a 4 de cada 10 personas según la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2017). El agua juega un papel importante en el planeta, por ejemplo: en el ciclo hidrológico como proceso, abastece de agua a los seres vivos, este líquido se consigue de forma natural en las cuencas hidrográficas, pero a pesar de ello, el agua es uno de los recursos más abundantes en el planeta y “su extensión es de aproximadamente 1,36 X 1018 m3, sin embargo, lo realmente disponible es poco" (Maderey y Jiménez, 2001, p. 25).
En este contexto, el agua se constituye actualmente en una de las mayores preocupaciones de la humanidad, tanto por el riesgo de escasez mundial, como por el déficit creciente de su calidad y las desigualdades en el acceso a este recurso vital. De igual forma, el agua hace parte de un asunto político y geoestratégico de gran importancia, debido a que de ésta depende el desarrollo y la subsistencia de las sociedades.
Colombia no ha sido un país ajeno a este concepto, en ese sentido, se han creado una serie de instancias, normas y leyes que promueven un cambio de actitud y de posturas de los ciudadanos frente al cuidado del planeta y sus recursos; así mismo, esto ha permitido que a través de estos instrumentos, la educación ambiental sea de carácter colectivo y tenga un enfoque territorial, de
Campos & Durán tal manera, que a través de ella se logre la resolución de problemáticas ambientales locales, en donde priman una serie de factores como la diversidad natural, cultural y social (Decreto 1337, 1978). Para lograr reconocer los problemas en los contextos locales es necesario que el ciudadano reconozca claramente qué elementos integran el ambiente, y en particular el papel del ser humano como parte fundamental de este. La definición que el ciudadano disponga de su ambiente le permitirá comprender los problemas, y al mismo tiempo formular decisiones que conduzcan a la mitigación y solución del problema.
En Bogotá, el informe GEO de Ciudad Bolívar, expone que la localidad 19 se encuentra en aspectos ambientales deficientes en temas referentes al espacio público, saneamiento ambiental, áreas verdes per cápita, entre otros; considerándola en estado precario, a pesar de temas reconocidos positivamente como la alta oferta ambiental, entre las que se destacan la oferta hídrica y la organización que la comunidad ha logrado en pro de aminorar la problemática ambiental, es común encontrar en sus percepciones el impacto negativo que ejerce el relleno sanitario Doña Juana y la industria minera, ya que son determinantes en la contaminación ambiental local y la conservación de los ecosistemas presentes en la localidad (PNUMA, 2009).
En este sentido, para comprender la problemática ambiental y mejorar la enseñanza de educación ambiental es propicio indagar sobre las representaciones sociales que tienen los ciudadanos, y en especial los niños en proceso de formación, como se pretende en este trabajo. Para la autora Denise Jodelet (2000) las representaciones sociales (en adelante RRSS) corresponden a una manera de interpretar y de pensar la realidad cotidiana, una forma de conocimiento social basado en el conocimiento espontáneo e ingenuo.
Diversas investigaciones en el campo de las RSRS de ambiente han considerado que hay una estrecha relación con la educación ambiental, considerando las RRSS de ambiente de docentes y estudiantes, estas han arrojado importantes resultados que exploran el tipo de educación ambiental y la influencia que tienen las RRSS en el ámbito educativo, entre ellas tenemos algunos trabajos como:
Flores, (2010) manifiesta que
“las representaciones sociales son un tema importante para la educación ambiental. En cierto sentido, la materia prima con la que trabajamos los educadores y las educadoras ambientales, aquello sobre lo que y con lo que construimos nuestras prácticas y establecemos objetivos más o
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menos ambiciosos de cambio, son las representaciones sociales que tienen los destinatarios de nuestras acciones – individuales o colectivos sociales – sobre determinados problemas ambientales o sobre la crisis ambiental en general. Es a partir de estas representaciones construidas individual y socialmente que podemos dotar de significado y de sentido al mundo que nos rodea, compartirlo con otros y orientar nuestras actitudes y comportamientos con respecto a él” (p. 34).
Por lo tanto, la escuela, se ha convertido en única y exclusivamente, en una transmisora de conocimientos ajenos a los contextos socioculturales y que han sido sistematizados a través de los años, haciendo de ella, un espacio para anular la creatividad y la curiosidad de los niños, jóvenes y adultos. En palabras de Escobar (2013) “La lógica de la producción - consumo - competitividad hacen que la pedagogía pierda sentido, parece como si los maestros estuviesen dejando de pensar como pedagogos a medida que aceptan pensar más como funcionarios, situación dada, en gran parte por la presión que el sistema ejerce sobre ellos” (p. 133).
Así mismo, Navarro (2004) en su estudio exploratorio sobre las representaciones del agua y sus usos, presentes en una población de estudiantes de ciencias sociales y humanas, residentes en la ciudad de Bogotá, encontró una representación social fracturada del agua, ligada directamente al uso doméstico, así como una fuerte certeza ambiental:
“Con respecto a la percepción de riesgos ligados al agua, notamos que ésta es mucho más importante cuando se interroga por los riesgos ecológicos a nivel mundial, pero cuando se trata del nivel nacional, esta percepción o aceptación es menos importante. Dos explicaciones probables se nos ocurren: Una que tiene que ver con la falta de información sobre lo que ocurre en Colombia, lo que genera un fenómeno de "certeza ambiental" que impide percibir el deterioro ambiental del país, evidenciada fundamentalmente por la débil percepción de los riesgos ambientales (confort de servicios ambientales)” (p. 233).
Por otra parte, la investigación de Herrera (2017), identificó una brecha entre los discursos y la praxis, especialmente en la implementación de estrategias desde las propuestas educativas, ya que algunos actores manifestaron la importancia de la educación ambiental sólo desde el ámbito escolar formal, se evidenció la falta de empoderamiento y carencia de identidad, traducido en una escisión de la relación entre las quebradas y las personas, manifestado en representaciones naturalistas o antropocéntricas utilitaristas.
Considerando lo anterior, el objeto de estudio se centra en las RRSS de la “quebrada El Infierno” que ha construido la comunidad educativa del Colegio Distrital La Joya. Dicha quebrada es contigua a la institución educativa y se presta para hacer un análisis sobre la visión que tiene
Campos & Durán la comunidad sobre ella. Es así como se plantean las siguientes preguntas orientadoras en la investigación:
¿Cuáles son las representaciones sociales de la “quebrada El Infierno” que han construido los estudiantes y maestras del Colegio La Joya IED?
¿Cuáles son las representaciones sociales de la “quebrada El Infierno” que ha construido la lideresa de la localidad de Ciudad Bolívar?
¿Qué orientaciones pedagógicas se pueden derivar a partir de las RRSS que ha construido la comunidad educativa del colegio La Joya frente a la “quebrada El Infierno”, que aporten al área de ciencias naturales?
Estas preguntas hacen evidente cómo dicha quebrada genera lazos entre los sujetos y ambiente, y a su vez se hace necesario interpretar la realidad inmediata hasta el momento.
1.5.1. Objetivo general
Caracterizar las representaciones sociales de la “quebrada El Infierno” que ha construido la comunidad educativa del colegio La Joya.
1.5.2. Objetivos específicos
Identificar los elementos constituyentes de las RRSS de la “quebrada El Infierno” que han construido los estudiantes de grado quinto y docentes de ciencias naturales de básica primaria del colegio La Joya.
Describir las representaciones sociales que ha construido la lideresa de la comunidad educativa del colegio La Joya, frente a la “quebrada El Infierno”.
Campos & Durán Elaborar orientaciones pedagógicas que aporten al área de ciencias naturales del colegio La Joya basadas en las RRSS de la “quebrada El Infierno” presentes en la comunidad educativa.
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