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COMPORTAMIENTO FILTRADOR DE D. magna.

En el apartado de resultados vimos que, para los plaguicidas estudiados, las tasas de filtración e ingestión del alga Nannochloris oculata se veían reducidas al aumentar la concentración de ambos plaguicidas en el medio.

En el caso del acaricida Tetradifón, en la tasa de filtración se observaron porcentajes de inhibición del 41%, 67%, 62% y 77% para las concentraciones ensayadas (0.10, 0.18, 0.22 y 0.44 mg/l); estas reducciones presentaron diferencias significativas con respecto al grupo control. Lo mismo ocurrió con la tasa de ingestión de alimento, siendo los porcentajes de inhibición para las diferentes concentraciones del 42%, 50%, 36% y 54%, respectivamente.

El herbicida Propanil, por su parte, presentó para cada una de las concentraciones utilizadas (0.07, 0.10, 0.21 y 0.55 mg/l) los siguientes porcentajes de inhibición: 7%, 35%, 43% y 44%. Estas reducciones presentaron diferencias significativas a partir de la concentración de 0.10 mg/l. La tasa de ingestión también se vio inhibida por efecto de concentraciones crecientes del herbicida Propanil; así, los porcentajes de inhibición para cada una de las concentraciones fueron:15%, 39%, 47% y 56% respectivamente. Al igual que para la tasa de filtración estas reducciones fueron significativas a partir de la concentración de 0.10 mg/l.

Durante las 5 horas de duración del ensayo, en el caso del acaricida Tetradifón, las tasas de filtración e ingestión se redujeron en más de un 50% para la concentración de 0.18 mg/l. Sin embargo, el herbicida Propanil tuvo un efecto menor ya que en la tasa de filtración no se superó el 50% de inhibición con la concentración más alta utilizada (0.55 mg/l).

Investigadores como Fernández-Casalderrey y cols. (1992) que observaron un descenso significativo en las tasas de filtración e ingestión del rotífero Brachionus calyciflorus al ser expuesto a concentraciones de Endosulfan superiores a 2.5 mg/l y a concentraciones de Diazinón superiores a 14 mg/l. En otro estudio realizado por los mismos autores (Fernández-Casalderrey y cols. 1993b), se observó que al exponer a D.magna a concentraciones superiores a 0.062 ng/l de Metilparathion, la tasa de filtración se veía significativamente reducida respecto del grupo control.

Del mismo modo, Fernández-Casalderrey y cols. (1994) expusieron D. magna a concentraciones subletales de los plaguicidas Diazinón y Endosulfan, observando que concentraciones de Endosulfan superiores a 0.31 mg/l producían una reducción

Discusión

significativa en la incorporación del alimento por parte del cladócero. Esta misma reducción se encontró para una concentración de Diazinón de 0.45 µg/l.

Semlitsch y cols. (1995) también observaron que concentraciones del fungicida TPT (trifeniltin) de 10 y 20 µg/l producían un descenso en la actividad filtradora de los renacuajos de la rana Rana esculenta. Y Donkin y cols. (1997) encontraron una reducción en la tasa de filtración del bivalvo Mytilus edulis al exponerlo a concentraciones crecientes de Lindano y Endrin.

Continuando en la misma línea, Kluttgen y cols. (1996) demostraron que las tasas de filtración del alimento por parte de D. magna se ven inhibidas por el aumento de la concentración de 3,4-DCA en el medio.

Una explicación a esta inhibición en el comportamiento filtrador la apuntó Day (1989) que encontró que el Fenvalerato reducía la tasa de filtración e ingestión de la comida por el zooplancton, y postuló que la constante exposición de estos organismos al plaguicida durante todo su ciclo podía reducir su habilidad para obtener una adecuada nutrición. El organismo respondería a este estrés disminuyendo la producción de descendientes y produciéndose cambios en la supervivencia que podía verse reducida especialmente bajo condiciones naturales donde la predación y la competición son factores agravantes.

Un descenso en la habilidad del organismo para obtener una adecuada nutrición tendría pues efectos en el crecimiento, en la supervivencia y en la capacidad reproductiva, como se observa en el presente estudio.

También Day y Kaushik (1987a), postularon que la filtración y la ingestión del alimento por parte de los animales filtradores, requiere movimientos por parte de los apéndices filtradores y una coordinación del sistema nervioso. Por tanto, los tóxicos que afectan al sistema nervioso y causan una baja coordinación o una parálisis producen una respuesta de reducción de las tasas de filtración e ingestión.

Estos autores encontraron que, además de un efecto sobre el sistema nervioso, niveles subletales de Permethrin y Fenvalerato producían la adhesión de partículas alimenticias en los apéndices filtradores de los dáfnidos haciendo más dificultoso el movimiento de estos apéndices.

Es sabido que la composición bioquímica y los procesos fisiológicos de los invertebrados se ven alterados por la intoxicación con plaguicidas.

Discusión

El principal efecto de estos compuestos se ejerce sobre el sistema nervioso y el lugar de acción son las sinapsis, interfiriendo en la transmisión del impulso nervioso (Ware, 1983).

Estos procesos han sido demostrados en invertebrados (Leake y Goldman, 1984). Así, un tóxico que afecte al sistema nervioso y cause pérdida de coordinación y/o parálisis podría ocasionar en el organismo afectado una reducción de la Tasa de Filtración o Ingestión del alimento.

El Tetradifón interfiere en el buen funcionamiento del sistema nervioso (Ware, 1983), con lo que dificulta la incorporación del alimento a través de los apéndices. También la exposición al herbicida Propanil puede producir depresión del sistema nervioso central tal y como apuntaron Eddleston y cols. (2002).

La filtración e ingestión del alimento que realizan los organismos filtradores del zooplancton requiere el movimiento de los apéndices y su coordinación con el sistema nervioso. Si el Tetradifón y el Propanil causan una reducción de la tasa de filtración e ingestión de alimento tras sólo 5 horas de exposición, una exposición constante de estos organismos a dichos plaguicidas, a lo largo de su ciclo de vida, reduciría su capacidad para alimentarse.

Si durante todo el ciclo vital se produce una deficiente incorporación del alimento, esto puede repercutir en el crecimiento, la reproducción y la supervivencia de los organismos expuestos. La energía ingerida determina la magnitud de la reproducción de un animal bajo unas condiciones ambientales dadas. Por ello, las tasas de incorporación del alimento son un buen parámetro para predecir la reproducción y un indicador relevante para valorar la toxicidad (Juchelka y Snell, 1995).

En el presente estudio los dáfnidos pertenecientes al grupo del control con disolvente (acetona) no mostraron en ningún momento diferencias significativas con respecto al grupo control.

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