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CHAPTER 3: THEORETICAL FRAMEWORK

4.4 Research Instruments or (Methods of Gathering Data)

4.4.1 Interviews

a) Los diptongos con primer elemento largo (ωι, ηι, y αι).

La mayoría de la bibliografía consultada acerca de este fenómeno señala los siglos VI-V a.C. como el principio de la existencia de ejemplos de monoptongación, siendo a partir del siglo II a.C. cuando el segundo elemento del diptongo, la iota, no se pronuncia y comienza a ser ya una tendencia no colocarla. Pero, a continuación, ofrecemos más pormenorizadamente las diferentes conclusiones al respecto.

103 HOFFMANN, O., DEBRUNNER, A., SCHERER, A., Historia de la..., 314. 104 THREATTE, L., The Grammar..., 294-9.

Para Lejeune105, los diptongos con primer elemento largo son particularmente inestables y, además, en la ortografía de las inscripciones y de los papiros, la iota no suele estar suscrita, está adscrita u omitida, como también apunta García Domingo106. Además, tenemos ejemplos en final absoluto de palabra, que son los más numerosos y claros en las inscripciones áticas a partir del siglo II a.C., pues en esta época el segundo elemento del diptongo no se pronuncia, aunque ya en el siglo IV a.C. se había reducido a la vocal larga en varios dialectos. Sin embargo, García Domingo107 señala que es en el siglo V a.C. cuando tiene lugar la monoptongación.

Para Dickey108 es durante el período ptolemaico (305-30 a.C.) cuando estos diptongos largos llegaron a ser pronunciados como vocales simples (ᾱ, η y ω). En esta línea, Mayser109 señala que en el siglo III a.C. se da algún caso esporádico de monoptongación, pero es en el siglo II a.C. cuando ya se encuentran numerosos ejemplos y llegan a convivir ambas escrituras predominando siempre el diptongo más en textos públicos y administrativos que en particulares.

Gignac110 data la representación de los diptongos largos normalmente escritos sin la iota en los siglos I y II d.C. y, normalmente después, aunque señala que se encuentran ejemplos esporádicos ya desde el siglo VI a.C. y que hay ejemplos de iota adscrita desde los siglos VI-VII a.C.

Y, por último, Hoffmann-Debrunner-Scherer111 explican que se encuentran ejemplos de la pérdida de la iota esporádicamente desde el siglo VI a.C., en inscripciones áticas en ωι y αι desde el 400 a.C. y más frecuente a partir del 100 a.C., mientras ηι desde el 375 a.C. pasó a ει, e larga cerrada.

A continuación, se muestra una relación de los ejemplos extraídos de los textos de los papiros. Destacaremos en negrita los términos de las reconstrucciones realizadas en las lagunas del papiro, pues estos casos también hemos decidido añadirlos, al igual que señalar las letras dudosas. Recordamos que en nuestra edición hemos decidido colocar la iota adscrita con el procedimiento <ι>.

105 LEJEUNE, M., Phonétique Historique..., 226-7. 106 GARCÍA DOMINGO, E., Latinismos en la...,113. 107 GARCÍA DOMINGO, E., Latinismos en la...,106-113. 108 DICKEY, E., “The Greek...”, 152.

109 MAYSER, E., Grammatik der..., 96, 103-6 y 111. 110 GIGNAC, F.T., A Grammar..., 183-4.

I 3. Comentario filológico de los papiros 117

En POxy. 4943 tenemos un sólo testimonio en la línea 1 : αὐτῶ<ι>. También en POxy. 2539 sólo tenemos el testimonio en la línea 10, encontrándose, además, en una laguna, [τῶι] / [ ἱερ[ῶι].

En PTebt. 268 encontramos los siguientes ejemplos:

I 9 μέϲω<ι> II 81 [Πριάμωι] I 12 ᾿[Ι]λ?ί?ω?<ι> II 84 [αὐτῶι] I 20 τῶ<ι> II 85 αὐτῶ<ι> I 47 [ἀλκῆι] II 86 ἀνδρεία<ι> I 49 [δόλωι] / αὐτ[ῶι] II 91 Cιγ<ε>ίω<ι> / αὐτῶ<ι> I 51 ὤμω<ι> II 95 C[ι]γ̣<ε>ί̣ω̣<ι>? II 59 αὐτῶ<ι> II 96 τῶ<ι> αὐτῶ<ι> χρόνω<ι> II 72 τ̣ῆ<ι> / π̣υρᾶ<ι> II 99 αὐτῶ<ι> II 75 ἀ?λκῆ<ι>

En POxy. 4944 tenemos, como en PTebt. 268, un número mayor de testimonios que aportamos a continuación : 1.II 18 Μαρ????[ωνεία????ι] 1.III 76 [αὐτ]ῶ<ι> 1.III 63 τῶ?<ι> Δαρ????δάν[ωι] 1.III 98 μι[ᾶι] / [γλώϲϲηι] 1.III 65 Χερρ????[ονήϲωι] 1.III 100-101 [μεμιγμένηι] 1.III 69 αυτῶι 1.III 103 [Κρήτηι] 1.III 73 αυτῶι 1.III 104 τῆ?<ι> [αὐτῆι γλώϲϲηι.]

En el POxy. 4944 encontramos en las línea 69 y 73 sólo dos ejemplos de iota adscrita en el papiro, lo que refleja que ya no se pronunciaba, como hemos explicado anteriormente.

Hemos considerado oportuno hacer referencia, a continuación, a los términos en los que esa iota, que no aparece adscrita ni suscrita, no corresponde a la desinencia de dativo singular, sino que se encuentra en mitad de la palabra. Estos ejemplos son los siguientes: PTebt. 268

I 34 [Δηιφ]ό?β?ου I 45 [καθη?ιμαγμένον]

II 61 ἀν̣η̣?<ι>ρ̣̣[η]μ̣έ̣ν̣[ων] POxy. 4944

1.II 17 ἀνη?<ι>ρ?έθη 1.III 72 π?α?[τρῶιον]

Como se puede observar son ejemplos que se encuentran en lagunas del papiro o contienen varias letras dudosas.

En nuestra opinión, sí merece mención un caso curioso, como es el PTebt. 268 II. 63 que hemos editado como τ̣ε[ί]χ̣̣ε̣̣ϲι̣ cuando el papiro presenta τείχεϲϲ, donde la iota final de palabra, aunque no es suscrita, no aparece en el papiro. Creemos que se puede deber, o bien, a un despiste por la rapidez del escriba, o bien, a una analogía con las iotas finales de palabra no representadas. Por otra parte, que aparezca la sigma geminada sin simplificar en una, en época histórica, se consideraba un eolismo, pero en este caso podría deberse a la pérdida de iota final por analogía con los diptongos de primer elemento largo y también porque le sigue una palabra que comienza por vocal.

En definitiva, si tenemos en cuenta los ejemplos que no se encuentran en lagunas, podemos concluir que el PTebt. 268 es el papiro donde encontramos ejemplos de este fenómeno, por lo que, una vez más, se confirma que parece ser el papiro más tardío.

Con respecto al POxy. 4944, salvo los dos casos de iota adscrita, la mayoría son dudosos por encontrarse en lagunas, como sucede con el POxy. 2539, donde tenemos dos ejemplos en lagunas, aunque por el espacio de éstas, todo parece indicar que aparece sólo la vocal larga y no la iota. Igualmente, del POxy. 4943 sólo tenemos atestiguado un caso en el que se evidencia la vocal larga, pero no la iota. Aunque aparece un apóstrofe tras esta vocal larga, no creemos que indicara algo en este sentido.

b) El diptongo ει en lugar de ι.

Es necesario previamente consultar el estudio de los casos en los que la iota aparece en lugar del diptongo en nuestros papiros112, donde ya avanzábamos las propuestas de las obras consultadas al respecto en esta cuestión, por lo que en este apartado hemos considerado no repetir las mismas explicaciones. Únicamente expondremos las conclusiones de Threatte y de Mayser por considerarlas muy interesantes al respecto.

Para empezar, encontramos un número mayor de casos de monoptongación por itacismo.

Este fenómeno, según Threatte113, aparece en un ejemplo antes del 400 a.C. y, más tarde, en los siglos IV y III a.C. es raro encontrar alguno. Sin embargo, son siempre más abundantes los casos de la vocal en lugar del diptongo.

112 Cf. 3.2.2.1.b).

I 3. Comentario filológico de los papiros 119

Al principio del período romano, este fenómeno sucede con mayor frecuencia y comienza a ser más frecuente casi inmediatamente después del paso del diptongo a la ι larga Así, en un texto datado después del final del siglo I a.C., es habitual encontrar ejemplos de la confusión del diptongo y la vocal larga.

El diptongo aparecía en lugar de la iota larga o breve después de que la distinción de vocal larga y cerrada no se mantuviera, pero ya en los siglos II y III d.C., es inusual el uso de ει para señalar lo que originalmente había sido una i larga.

El paso de la vocal breve al diptongo comienza después del 50 d.C. El diptongo es encontrado por i breve en textos públicos y privados pero es raro después del 150 d.C. Además, apunta a una correlación entre el uso del diptongo por i breve y el intercambio de ω y ο que data a partir del siglo II d.C., pues era anormal antes.

Como ya explicamos, la concurrencia de estos dos fenómenos (la confusión entre ο y ω y la aparición del diptongo ει en lugar de ι) está atestiguada en PTebt. 268, por lo que indicaría que es el papiro más tardío.

Mayser114 expone que, después del paso de ει a ī, la ortografía inversa se produce con mayor frecuencia y no hay diferencia discernible entre ī y ĭ en sílaba átona y tónica, ante consonante y vocal. En final absoluto y ante consonante nos ofrece numerosos ejemplos del siglo III a.C. de formas nominales y verbales del verbo γίνομαι, como encontramos en nuestros textos, pero en los siglos II-I a.C. son menos frecuentes, y entre éstos, menos aún los de sílaba átona. Sin embargo, en esta época, son frecuentes los ejemplos en papiros ptolemaicos ante consonante y vocal. Mayser115 presenta un ejemplo en unas leyes tributarias de mediados del siglo III a.C.

A continuación, presentamos un listado de los ejemplos que hemos encontrado en nuestros papiros:

En PTebt. 268 tenemos los siguientes ejemplos, aunque dos de ellos pueden ser dudosos por presentar lagunas:

I 30 [π]{ε}ι?ϲ?τ̣[εύ]ϲαι II 93 Ἀχ{ε}ιλλ<ε>ῖ I 86 παραγ{ε}ίνεται II 94 [γ{ε}ί]νε?[[ϲθ]]αι

Es interesante destacar que encontramos otras formas de estos términos en los que no se produce este fenómeno fonético como son los siguientes:

I 32 [παραγ]ίνε[τ]αι I 34 Ἀχιλλε.

114 MAYSER, E., Grammatik der..., 66 y ss. 115 MAYSER, E., Grammatik der..., 60.

Cabría destacar el término παραγείνεται del que es preciso comentar que el verbo γείνομαι que significa parir o ser engendrado, en el siglo III a.C. tenemos constancia de que se confunde con el verbo γίγνομαι por itacismo en inscripciones116.

En POxy. 2539 tenemos dos ejemplos que son: en la línea 8 [π]αραγ{ε}ίνεται y en la línea 16 [παρ]αγ{ε}ίνεται

Hemos de recordar que no aparece ningún caso de monoptongación por itacismo, sino que encontramos términos invariables, es decir, términos en los que se mantiene el diptongo, como en la línea 18 γονεῖϲ, pero también podríamos añadir en la línea 25 [κε]λευ. ιν, donde fácilmente podríamos reconstruir la forma de infinitivo de presente κελεύειν.

Es evidente que el fragmento conservado de este papiro es bastante breve con respecto al PTebt. 268, por lo que podrían aparecer un menor número de fenómenos con respecto al primero.

En POxy. 4943 no encontramos ejemplos, hecho que puede deberse a que no existan, o bien, a que la brevedad del texto conservado no nos permita encontrarlas. A pesar de ello, destacamos en la línea 13 el término οὐδείϲ que no sufre itacismo.

En POxy. 4944, de dimensión mayor, encontramos un ejemplo en 1.II 52, γ{ε}ίνοντ[αι].

En algunos papiros, sobre todo, los de mayor texto conservado, cuando encontramos un solo ejemplo de uno de estos fenómenos, podríamos pensar que probablemente sean producto de un error del escriba.

En este papiro también encontramos términos que no sufren itacismo ni confusión, como son los que, a continuación, añadimos:

1.II 20 ἐ?πεὶ 1.II 33 ἀναπείθ?[ ]

1.II 34 ϲυμπλεῖν 1.II 49 [Πλει]ϲθενίδαϲ

1.IΙI 75 κ?τίζει 1.IΙI 102 μηδεὶϲ ἡγείϲθ[ω]

1.IΙI 103 ἡμεῖϲ

c) El diptongo αι en lugar de ε.

El fenómeno contrario fue tratado igualmente con anterioridad, por lo que remitimos a éste para mayor información117.

116 Cf. 3.2.3.1.a). 117 Cf. 3.2.2.1.c).

I 3. Comentario filológico de los papiros 121

Las propuestas en torno a la datación de este fenómeno por parte de los autores de las obras consultadas son las siguientes:

Alfageme118, en sus conclusiones extraídas a partir de los papiros ptolemaicos y basándose en Mayser y Schmoll, explica que este fenómeno está atestiguado a partir de finales del siglo III a.C. y, sobre todo, en el siglo II a.C.

Este fenómeno ha sido producto de que la vocal resultante de la contracción del diptongo se ha confundido con /e/.

Mayser119 recoge ejemplos de desinencias verbales entre los siglos III y II a.C. y en posición media del término entre los siglos II-I a.C.

Según Gignac120 hay un frecuente intercambio del diptongo αι y ε en todas las posiciones desde el principio del período romano.

Threatte121 señala que existe un testimonio del primer cuarto del siglo II d.C. Este fenómeno es mucho menos común que el fenómeno inverso (la vocal en lugar del diptongo), pero a partir del 150 d.C. no es raro encontrar testimonios, aunque señala que, como sucede en otros casos, la ortografía de las inscripciones se muestra más conservadora y que, en los papiros ptolemaicos estudiados por Mayser, aunque existe la confusión del diptongo y la vocal, no existen ejemplos convincentes en textos áticos de época pre- romana.

Los testimonios que recoge Threatte son mayoritariamente de los siglos II-III d.C. y, casi en su totalidad, nombres propios. Un ejemplo de éstos que nos resulta interesante en el estudio de nuestros papiros es el término παιδαιϲ en lugar de παῖδεϲ datado entre los siglos II-III d.C. Es curioso porque en PTebt. 268 encontramos en el papiro παιδίον en lugar de πεδίον, mientras que en el otro testimonio el lexema o raíz del término no cambia, sino que es la desinencia la que se ve alterada.

Únicamente encontramos testimonios en el PTebt. 268, que son los siguientes: I 3 πεδίον* GP : παιδίον Π II 90 ὀ?ϲ?τέα* GP : ὀ?ϲ?ταια Π

II 61 τε* GP : ται Π

El hecho de que en los restantes papiros no encontremos testimonio alguno, refuerza la propuesta de datación del PTebt. 268 en una fecha posterior a los restantes papiros.