Los adolescentes al verse inmersos en un escenario de indecisión y conflictivo como es este proceso, se ven obligados a tomar una decisión la cual demarcará su futuro por el resto de su vida, en un periodo descrito como muy prematuro. Por ello, aparte de necesitar el soporte de un orientador, requiere de herramientas accesibles para que él mismo pueda manejar la información y extraer conclusiones que esclarecerán su panorama vocacional volviéndolo más definido. Estos instrumentos gracias al desarrollo de la educación y tecnología en el mundo han logrado diversificarse en cuanto a formas de aplicación, entre ellas se puede encontrar las más conocidas como: charlas, test vocacionales, entrevistas, talleres, ferias vocacionales, foros, entre otros, los cuáles serán posteriormente explicados a detalle.
a. Charlas
La misma se extiende más allá de una simple charla informativa respecto a un tema de discusión en específico. Ésta destaca por incluir en el esquema de su exposición el aspecto motivacional, inspirador y expositores profesionales y especializados en el tema vocacional. Es necesario incluir estos pilares ya que el objetivo de la charla es generar ese impacto de interés en el público juvenil. Estas charlas se pueden exponer mediante dos modalidades: presencial o audiovisual. Debido al factor coeficiente conductual de la adolescencia, es inevitable que una exposición presencial tenga un mayor índice de impacto que uno transmitido por vía audiovisual, ya que el primero requiere la presencia de un profesional habilitado contando con todos los instrumentos para ejercer una charla participativa con los demás actores; mientras que el otro es simplemente un ejemplo de proyección visual interactivo plasmado frente al público.
El rol del expositor físico es preponderante. Esta persona ejerce la función de un intermediario informativo o vocero hasta institucionalmente promocional (en ciertos casos). Esto se debe a que es indispensable despertar el interés oculto o visión no clarificada en el público y sobre todo orientarlos vocacionalmente. Seguido a ello, es necesario que cuente con un plan de acción didáctico para incitar la integración voluntaria de los interesados a iniciar un proyecto de investigación que dará como resultado la elección final de la carrera universitaria. Debido a estos aspectos, la tarea del expositor se consolida como un agente de cambio, que por medio del discurso informativo o de promoción educativa de la institución, generará esa nueva actitud en el carácter motivacional del público juvenil.
b. Test Vocacionales
Otra herramienta útil que sirve como rol orientador en este proceso obligatorio son los test vocacionales. Los mismos se basan en un listado de preguntas las cuales pretenden
buscar información sobre distintos ámbitos de la persona para poder delimitar aspectos como: sus intereses, habilidades, áreas de conocimientos académicos, capacidades, talentos, costumbres de estudio, inclinación profesional, etc. Este tipo de test se diseñó con la finalidad de ayudar a la persona a aclarar sus tendencias vocacionales y a evaluar las diversas opciones que el campo académico le ofrece.
En los centros de educación escolar por lo general son aplicados a estudiantes que se encuentran en los tres últimos años de secundaria, que ya están por culminar el colegio. Esto se debe a que al finalizar el año educativo los adolescentes presentan un perfil más claro y decidido de lo que buscan. No obstante, también se puede ejercer a una edad más temprana, cuando la persona muestra reflejos de interés o destrezas especiales en determinados campos de trabajo.
La importancia del test vocacional radica, en servir como un medio que le proporciona información de alto valor a la persona, proponiéndole una gama variada de campos de su interés a elegir. Es decir, su función es delimitadora, pero como se indica en su terminología, es calificada como soporte “orientador”, más no determinante. Esto se debe a que los resultados le brindan a la persona un conjunto de alternativas únicamente de categoría referencial, las cuales en su mayoría serán poco a poco discriminadas gracias al soporte de la investigación vocacional en el proceso. Por otro lado, los test de orientación vocacional se caracterizan por ser accesibles y plantearse mediante distintos modelos de investigación. Un ejemplo de ello es el conocido Test de Holland. Su teoría se basa en agrupar el conjunto de características o las exigencias que demanda una profesión, ligándolo directamente al perfil de distintas personas representadas por un factor común, con el objetivo de crear un indicador delimitante. El Test de Holland anexa los intereses y habilidades con el campo de profesión al cual la persona sentiría mayor nivel de satisfacción al ejercer.
Se indica que:
El post trata la relación existente entre las características de personalidad y su peso en la
elección vocacional y por consiguiente en el grado de satisfacción profesional. Me refiero
a la teoría de Holland que, si bien es un modelo estático y no desarrollista de orientación
vocacional, tiene desde mi punto de vista una triple utilidad: (García, 2016, parr 2)
Aquí el autor opina que el modelo teórico de Holland busca como un primer momento, identificar el conjunto de intereses y estimulaciones del ámbito profesional, y que éstos sean indispensablemente reflejados en la personalidad de la persona; adaptando de esta manera lo hallado a sus características personales, para luego diseñar metas objetivas que guarden relación acorde a su orientación. En segundo lugar, otra utilidad a recalcar es que por medio de este test se puede determinar fácilmente si el sujeto puesto a prueba se desenvolverá proactivamente en el entorno laboral dentro de un futuro próximo, pues como se hace mención, se busca establecer una congruencia directa de los rasgos de interés con la satisfacción laboral a experimentar. Finalmente, desde la perspectiva laboral, es una herramienta que generalmente se usa para facilitar el proceso de selección para la formación organizacional de la empresa. En conclusión, englobando esta opinión abierta, se demuestra que el factor de interés y motivación personal siempre estará directamente relacionado al aspecto del desempeño profesional, pues lo que se expresa mediante esta teoría, es dar a conocer que el grupo social que labora en una misma profesión, expuesto al mismo tipo de ambiente, presenta un conjunto de rasgos similares como factor común.
En el diagrama llamado “Pentágono de Holland”, se presentan seis campos distintos, conectados entre sí por unas rectas diagonales. Las áreas divididas son: realista, investigativa, artística, social, emprendedora o empresarial y convencional. La función
que tiene este esquema es conectar los intereses y destrezas personales con las tendencias o capacidades que exige cada profesión, realizando por medio de este enlace una autoevaluación de la personalidad. El test está conformado por 108 preguntas y el resultado de este se extraerá mediante las áreas que el cuadrante azul (mostrado en el pentágono) resalta. Representando de esta forma el porcentaje referencial de vocación a seguir dentro del campo profesional. (Ver Figura 3)
c. Entrevistas
La definición de una entrevista hace referencia a la reunión de dos o más personas en la que se mantiene una conversación a través de preguntas planteadas por parte de un entrevistador, dirigido a la persona entrevistada. Esta herramienta se muy utilizada para circunstancias laborales, sin embargo, en este caso se precisará el concepto de “entrevista de orientación vocacional”, como una de las primeras herramientas más utilizadas en el proceso de orientación.
La entrevista de orientación vocacional se implementa con la finalidad de poder extraer un diagnóstico sobre el nivel o situación orientativa en la que se encuentra el joven. Usualmente se aplican técnicas de reflejo, es decir, dinámicas de conversatorio, generalmente con preguntas reflexivas, que harán que el adolescente desarrolle herramientas de auto conocimiento y logre identificar con facilidad tanto sus sentimientos como sus actitudes y fortalezas. Esta herramienta se da de manera individual, ya que tiene como estrategia generar ese vínculo de cercanía, para hacer que la persona exprese abiertamente sus conflictos externos e internos hacia el entrevistador, permitiendo el ingreso del último a la historia interna que el joven presenta. Evidentemente, la elección final de una carrera no se puede plasmar concretamente en la primera entrevista, pues generalmente es necesario reforzar por medio de distintas sesiones el mismo análisis con mayor profundidad para proporcionar un aporte global al adolescente.
A continuación, se presenta el análisis el cual resume el concepto de preguntas clásicas emitidas durante una entrevista orientativa, con los criterios de evaluación establecidos mediante distintos componentes.
Este listado es un ejemplo puntual de preguntas guía, planteadas al joven bajo una serie de componentes que clarificarán el panorama desenfocado que tiene el mismo sobre su proyección vocacional. Como se puede observar, se establecen distintos niveles de análisis contextual. El primero se cuestiona para poder determinar con qué factores académicos se identifica y logra una mayor interacción, y así evaluar el grado de capacidades multidisciplinarias desarrolladas óptimamente. El segundo criterio, es el entorno familiar y social al que se encuentra expuesto diariamente. Diagnosticando de qué manera las perspectivas adultas más cercanas a él y las costumbres nucleares influyen en su vida. Luego, se plasma el componente personal. Estas clasificaciones de preguntas se realizan de manera sintetizada ya que deben ser objetivas al abordar temas de auto conocimiento reflexiv o. Finalmente, los dos últimos criterios se encargan de brindar resultados en base a la proyección futura que tiene la persona de sí misma. En pocas palabras, en esta etapa se le va proporcionando a la persona detalles importantes para poder plantearse una visión más objetiva de su proyección vocacional bajo su stentos razonables. (Ver Figura 4)
En relación con lo acotado, es importante resaltar uno de los componentes mostrados en el análisis previo: el contexto familiar. El mismo se forma como un agente participativo de rol primordial, pues en la mayoría de los casos la opinión del padre o madre es imponente, sobre todos los factores expuestos.
Galilea (2015) se da a conocer que:
En ocasiones la información suministrada por el usuario es vaga y poco concreta. Es
necesario conocer la opinión de la familia y de otros significativos respecto al pasado
formativo/ laboral del usuario, asi como los apoyos que le ofrecieron en el pasado. Va a
ser significativa la relación establecida entre la familia y el mundo laboral; si los miembros
de la familia consideran el trabajo como un valor positivo, esto incidirá positivamente en
el proceso rehabilitador del usuario.
Esta afirmación resalta un factor importante durante la realización de estas entrevistas; la presencia de la familia y su opinión como un aspecto dominante sobre la decisión del joven. En pocas palabras, este tipo de proceso indagatorio logrará un resultado óptimo si el entrevistador u orientador vocacional llega a tener contacto directo con el círculo familiar. Éste es un indicador que demuestra el grado de importancia que la perspectiva familiar le brinda a la decisión tomada por el adolescente, y qué tanto influye los prejuicios como el peso positivo de los familiares en todo el proceso de decisión vocacional.
Por último, el valor agregado que tiene esta herramienta es vista generalmente por distintos usuarios con carácter terapéutico, ya que tiene como objetivo aparte de brindarle el soporte emocional a la persona, capacitarlo para sintetizar y discriminar lo esencial de lo accesorio.
d. Talleres
Los talleres de orientación vocacional son una instancia de aprendizaje e intercambio en el que se busca orientar de forma adecuada a los jóvenes que se encuentran cursando los últimos grados de secundaria. Con esta herramienta se democratiza el acceso a la información de la oferta educativa y se puede tomar la mejor decisión vocacional. En los talleres también se trabaja el desarrollo emocional, intelectual y social de los estudiantes. Para ello, los centros educativos deben contar con áreas psicopedagógicas especializadas en el estudio y elaboración de actividades (ya sean juegos, lego play, concursos, retos, dinámicas analíticas, entre otros) para poder desarrollar acciones que favorezcan la creatividad, la autoestima, la inteligencia emocional, la comunicación, el trabajo en equipo y la colaboración con los jóvenes. Las mejores organizaciones apuestan por talleres grupales guiados por dos educadores, quienes aportan con su conocimiento y son testigos de las preferencias y habilidades de cada alumno.
El beneficio de desarrollar talleres vocacionales es que los jóvenes encuentran nuevas motivaciones que van más allá de factores económicos o la cercanía con los centros educativos. Esto se debe a que mediante el soporte cognitivo que se brinda durante estas actividades (individuales o grupales); pues los adolescentes van identificando destrezas interiores y áreas de trabajo de campo que en un inicio no consideraban relevantes al momento de su decisión.
En Perú, actualmente, existen muchas universidades que apuestan por factores como la economía y la cercanía. Ello ha generado que varias carreras tengan escasas oportunidades y que exista una saturación en el mercado nacional. Carreras como geología, agronegocios e ingeniería de telecomunicaciones son algunas de las carreras mejor pagadas del Perú, pero con menor interés por parte de los estudiantes.
e. Ferias Vocacionales
Las ferias vocacionales son definidas como los eventos de puntos de encuentro entre los actores encargados de prestar servicios educativos, (más conocidos como instituciones de educación superior o universidades) y estudiantes egresados de niveles escolares secundarios. Esta intersección entre la demanda estudiantil y oferta académica es propiamente dicha como la confluencia, en la que se ejercerá una investigación social. En términos de las mismas instituciones, se define como una actividad interactiva en la que interactúan representantes de instituciones educativas y adolescentes de la secundaria con el fin de enriquecer al segundo, en base a información de primera mano, sobre las carreras profesionales que se ofrecen, la malla curricular, la infraestructura de los campus, opciones de financiamiento económico, modalidades de admisión, el modelo de formación profesional y sobre todo la gama de carreras profesionales que poseen las instituciones por ofrecer a la masa estudiantil que se encuentra en busca de ello. Esta exposición dinámica se suministra a manera de promoción, proporcionando los distintos medios para poder acceder a este tipo de educación académica profesional.
Adicionalmente, las personas encargadas de exponer el material presente en los diferentes módulos –separados por el espacio habilitado que requiere cada institución para fomentar su imagen corporativa-, pueden ser desde psicólogos, hasta docentes o directores académicos de distintas áreas profesionalmente capacitados para brindar en un breve periodo de tiempo, toda la información necesaria a saber sobre la matriz académica que están buscando.
Por otro lado, en el contexto del evento como feria de proyección social se tiene como propósito, contar con el espacio –amplio, cómodo y adecuado- para ejecutar la feria, disponer de los expertos aptos que sepan dar a conocer adecuadamente las ofertas educativas que se ofrecen al público, proporcionar información sobre todas las alternativas que el sistema de educación peruano ofrece, brindar un soporte orientativo a
los estudiantes en relación a las preguntas o dudas que los mismos presenten en este proceso de indagación; y aún más importante, contar con el material informativo – ya sea oral, audiovisual o escrito - de apoyo y motivador que se entregará a los alumnos.
Asimismo, los dos elementos importantes a considerar es la toma de decisión y el autoconocimiento personal. Con ello se expresa, que luego de realizar la indagación presencial respectiva por parte del grupo social estudiantil, la tarea final que tienen los mencionados es relacionar sus variables internas –sus aptitudes, conocimientos académicos e intereses- dentro del campo educativo o área de profesión que los centros de educación superior les brindan. En pocas palabras, deben de realizar una reflexión madura con una proyección sólida sobre la decisión final de estudio.
Un gran ejemplo de todo lo anteriormente mencionado que logró sus objetivos, fue la Expo universidad, implementada en el año 2015. La misma fue una feria vocacional dirigida tanto a todos los jóvenes estudiantes de estratos sociales A, B, C y D, como a tutores, docentes de colegios y padres de familia del Perú. Este evento cultural se basó en facilitar el encuentro frente a frente de la oferta académica con la masa demandante.
El Grupo Educación al Futuro (2015) señala que:
Se registró la visita de 62,512 personas entre jóvenes estudiantes, tutores y padres de
familia. Cerca del 70% de los asistentes llegaron en delegaciones representando un
incremento del 20% con respecto al año anterior. La más numerosa la constituyó el
Colegio Mayor Presidente de la República, con 300 integrantes. Uno de los hechos más
notables fue la visita récord de 34 delegaciones de provincias, la más alta en la historia.
Adicionalmente, las ferias vocacionales aparte de plantearse como un evento social, es definido como un medio indispensable para el contacto o acceso gratuito a la información
sobre carreras universitarias para toda clase de estudiante. De igual manera, el programa se considera innovador y didáctico ya que puede complementarse con pequeñas charlas orientativas (dadas en el mismo lugar) que se conecten al interés del grupo de alumnado. Es por ello, que se trata de diseñar nuevos modelos de Ferias Vocacionales más integradas que respondan a la demanda con un alto impacto en la elección de la carrera profesional.
f. Foros
Un foro es un espacio de comunicación, físico o virtual, en el que un grupo de individuos se reúne para intercambiar ideas, opiniones o información de diversos temas. La ventaja de este espacio es que permite escuchar las diferentes perspectivas que tienen las personas sobre un tema específico a discutir.
Los foros también permiten enriquecer opiniones, ya que los actores pueden expresarse de forma libre acerca de cualquier tema de conocimiento. Esta herramienta, en su mayoría, emplea un lenguaje informal y flexible, para distribuir equitativamente el empleo de opinión grupal. El debate comienza por lo general con una pregunta concreta en relación con un tema de interés, en el cual cada participante podrá actuar de forma libre y espontánea brindando su punto ideológico, sus conocimientos y enriqueciendo la información presentada.
Este espacio de comunicación requiere un moderador, quien debe controlar la participación del público y a su vez, brindar una conclusión al cerrar el debate.
En base a esto, se puede concluir que utilizar un foro para promover la orientación vocacional es una estrategia positiva. Esto se debe a que esta herramienta fomenta la participación de expertos quienes, con sus conocimientos, informan y amplían las perspectivas de los más jóvenes. Esta herramienta también permite informar al público
enriquece el conocimiento y genera un contenido constante que, en el caso de las plataformas online, se puede compartir en tiempo real para ampliar el conocimiento a un mayor número de personas.