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Stability Under Syntactic and Semantic Variation

Actualmente el coaching se puede aplicar profesionalmente en distintas circunstancias de la vida. Ya que es un ejercicio dirigido por un especialista, que buscar identificar las destrezas personales y convertirlas en una herramienta potencia para desempeñarse mejor en el día a día.

Díaz (2011) afirma que “Si viéramos la vida como una pista de carreras, con todos nosotros detrás de las ruedas de nuestros coches de Fórmula 1, sería más claro entender las aplicaciones del Coaching en la vida cotidiana.” Este es un gran ejemplo para explicar las distintas formas correctas de cómo esta disciplina contemporánea puede influenciar directamente a la persona y obtener un resultado óptimo en todo sentido. Ello se puede plasmar de esta manera; la carretera o el trayecto largo es la vida cotidiana y el futuro, y el motor del vehículo está conformado por la motivación personal. Lastimosamente, el camino extenso por recorrer estará compuesto por distintos obstáculos reales: malas relaciones personales, metas complicadas de alcanzar, trabajos con ambientes laborales no muy cómodos, etc. El coaching aparece como ese soporte ausente que se encargará de identificar las “capacidades de última tecnología” que posee ese vehículo, es decir, las aptitudes de la persona y guiarla para recorrer con un método más cómodo y ágil la vida y alcanzar el objetivo.

Las aplicaciones profesionales del coaching más conocidas (las cuales se explicarán con mayor detalle más adelante) se pueden encontrar en tres ámbitos: el personal o “life coaching”, el empresarial y el escolar. El coaching personal, con enfoque en proponer cambios en los escenarios de la vida. El segundo, con énfasis en reconfigurar el funcionamiento interno de una entidad. Y, por último, el coaching aplicado en las escuelas, como un nuevo método de aprendizaje para mejorar el desempeño estudiantil.

a. Ámbito personal

Se puede iniciar la tipología clasificatoria del coaching acotando en qué se basa el coaching personal. Muchos autores coinciden en describir al coaching como un conjunto de acciones que sirven para guiar a la persona, durante un periodo determinado, a investigar su propio yo y explotar positivamente las destrezas halladas en él.

Muradep (2012) muestra:

“El coaching es un camino para superar limitaciones. Permite hacer conscientes acciones,

hábitos, valores, creencias, historias y juicios, a fin de facilitar procesos de cambio que

permitan al cliente tomar decisiones que lo lleven a ser una mejor persona, más completa”.

(p. 21)

Esta disciplina funciona como el soporte que le brinda a la conciencia humana para romper con la zona de confort y hábitos tradicionales, creando un espacio destinado al enriquecimiento de nuevos logros. El “life coaching” o coaching personal le presta un mayor enfoque a los distintos elementos que conforman la vida interna como externa del sujeto. Entre ellos se cuenta con, el ritmo laboral, las relaciones interpersonales y la estabilidad económica. En pocas palabras, el coaching accederá a la historia interna de cada uno tratando de minimizar los errores del pasado, transformándolos en una fortaleza para diseñar por medio de ellos tácticas para saber actuar en espacios desconocidos.

Sin embargo, dadas a estas épocas de constante cambio, se ha tratado de “proliferar” de manera descabellada este ámbito capacitador en los últimos años. Al ver este concepto como un ejercicio flexible y muy adaptativo a diversas circunstancias, se empezó a

tipificar su aplicación en el área culinaria, musical, artística, etc. La multiplicación del coaching se debe al factor “moda social”. Esto se debe al crecimiento internacional de esta especialización profesional, y a la alta demanda de talleres de capacitación que tanto instituciones públicas y privadas requieren, como el público en general del día a día.

¿Realmente se necesita un coach para tratar un problema específico observado? La pregunta parte de la misma persona en cuestión de su necesidad. Está claro que

el coaching trabaja en la optimización del núcleo interno de la persona, no obstante, es necesario identificar la razón para poder implementar eficazmente el entrenamiento y solicitar un coach profesional. Usualmente la carencia principal es la desmotivación, o la dominación de la insatisfacción interna sobre el modo de pensar permanentemente de la persona, entorno a su vida. Con esta explicación, esta rama con énfasis en el estudio del ser humano, no se refiere a los problemas reflejados por medio de una depresión psicológica, la cual debería ser tratada con ayuda terapéutica.

En palabras simples, el coach no es un especialista en terapia personal. El coach como bien se mencionó anteriormente es una persona guía que sirve de apoyo para ir discriminando el entorno de accesorios viciosos que alejan a la persona de sus objetivos. El “life coaching” aspira a manejar positivamente los factores personales que un sujeto tiene para desempañarse mejor. Parga (2018) expresa: “El coaching personal tiene más carga psicológica, busca que las relaciones interpersonales sean mejores, más adaptativas y afectivas. Busca que la relación con uno mismo sea mejor y más estable. (…)”

El resumen de varias teorías presenta al coaching como un modelo de ejercicio que busca facilitar el proceso de indagación de objetos internos, para hacer uso de ellos en el ámbito social. Es factible aceptar que esta clasificación de coaching tenga mayor peso psicológico como bien se plantea en la cita anterior. Pues es un modelo que, al tener cierto énfasis en el campo laboral, es descrito como un entrenamiento de carácter

personal que busca el perfecto balance del potencial interior, para desarrollar herramientas vitales de comunicación, relaciones personales y profesionales.

b. Ámbito empresarial

En su historia y evolución, el coaching partió de manera simple como una herramienta extra de auto ayuda personal. Luego, gracias al contexto global de necesidades sociales, económicas, políticas y culturales demandadas, sólidamente se concretó como una disciplina profesional con aplicación flexible para distintas circunstancias. El coaching se basa en proporcionarles a las personas una metodología que las pueda ayudar a usar eficientemente campos de información, y con ello desarrollar habilidades que incentiven la motivación personal como grupal. Por lo general, muchas instituciones empresariales llegan a un punto de intersección con problemáticas internas típicas. La sobre carga de estrés, estado emocional inestable, uso ineficiente de procesos operativos, la auto identificación con el ambiente laboral, mala atención al cliente y la gestión de planes enfocados únicamente en cumplir objetivos numéricos, son algunos factores que interfieren en el desempeño cultural de una empresa.

Henric – Coll (2003) expresa:

Las personas no solemos dejar de hacer las cosas porque no sabemos hacerlas, sino

porque no nos apetecen o porque existe algún freno que nos lo impide. Por eso el factor

motivación es fundamental para lograr resultados. La motivación, como la fe, mueve

montañas. El coaching justifica aquí su nombre (entrenamiento) analizando los frenos a

Con lo recalcado, el autor del artículo web afirma una cuestión. Los humanos son seres que se diferencian del resto de animales por el uso de razón o el pensamiento crítico. No son una gran masa poblacional que actúa por instinto o impulso propio reactivo ante diferentes circunstancias. Es aquí donde yace el factor principal llamado motivación personal. El mismo es considerado como el motor que impulsa el capital humano a rendir de manera proactiva y eficaz, dentro de un ambiente determinado. Pues como se plantea en la cita, no existen personas que no rindan por el simple motivo de su incapacidad laboral o ignorancia operativa. De lo contrario, se demuestra científicamente que esto se da por un freno interno, el cual es generado por factores externos que influencian negativamente el desempeño profesional de la persona en el entorno corporativo.

Como se puede comprender, este tipo de situaciones conflictivas son concurrentes, ya que en ello influyen elementos culturales, como la ideología, la conducta y las costumbres sociales aprendidas. En contraste a esta situación, se pueden realizar un conjunto de acciones disciplinarias destinadas a cambiar gradualmente el panorama complejo de una corporación; el coaching empresarial.

El coaching ejecutivo es conocido como el universo de ideas y estrategias de trabajo, cuya gestión en práctica se destinará al placer interno de los trabajadores, reflejado en su satisfacción, gracias al logro de objetivos marcados.

Por otro ángulo, esta clasificación de coaching se enfoca en potenciar la competitividad institucional. Ya que el rol principal del coach es apoyar al grupo de trabajadores seleccionados, a reafirmar su compromiso analizando qué aspectos externos están interfiriendo con el funcionamiento de la organización. Estos grupos de discusión pueden ser del mismo departamento o elegidos de manera intercalada por áreas de diferente campo metódico. Estas acciones permiten plantear una mejor estructura de trabajo poniéndola en marcha para fortalecer la personalidad interna de la empresa. ¿Y por qué no simplemente contratar a un asesor más especializado en las distintas áreas

empresariales de una empresa, como marketing, contabilidad, logística, finanzas, etc.? La diferencia radical entre un asesor psicólogo y un profesional coach se da, en que el último es un gestor especialista en identificar exactamente los “cuellos de botella” dentro de un escenario específico. Encargándose de optimizar los aspectos en el funcionamiento y desarrollo de un equipo.

Finalmente, se podría categorizar el coaching organizacional como un conjunto de acciones que le permitirá a una institución volver a configurar el funcionamiento de sus organismos internos, bajo el nuevo diseño de técnicas de aprendizaje para lograr optimizar el desempeño profesional. Debido a que la intención primaria es lograr una evolución en las capacidades laborales.

c. Ámbito escolar

Cada año la competitividad universitaria se expande, y las instituciones escolares tratan de proponer nuevos modelos de formación educativa que permitan desarrollar con más facilidad, el desempeño académico como profesional del alumnado. Sin embargo, el contexto social actual se encuentra con una situación problemática. Últimamente la cifra de jóvenes que se sienten dentro de un marco de conflicto interno, sin fuerzas ni intención para progresar en la vida aumenta. Esto no solo se debe a la falta de capacidad o actitud propia reflejada por los mismos en algunos casos planteados. Si no, a la ausencia por parte de los grupos adultos de crear ese vínculo de diálogo constante para poder desde algún ángulo solventar el problema que presentan que los conlleva a la deserción. El objetivo con esta reflexión no es culpar a los mayores de esta hipótesis. Pues, el círculo escolar considerando los cursos imperativos, profesores (en ciertos casos) con un nivel receptivo limitado, tiempo reducido para actividades didácticas de tutoría, entre otros aspectos; son pequeños ejemplos que hacen visualizar a primera vista el colegio, desde la perspectiva estudiantil, como un lugar al que deben asistir de manera forzosa.

No obstante, hoy en día gracias a diversos estudios, muchas instituciones ya cuentan con implementación de proyectos modernos puestos en práctica, que permiten disminuir el dilema anteriormente planteado. Entre ellos, los más didácticos se pueden identificar en el ámbito del coaching. En base a eso, mucha gente se plantea los típicos cuestionamientos tradicionales como: ¿acaso los mismos programas que las tutorías plantean tienen impacto en el adolescente? o ¿la estructura de la actividad será replicada de manera igualitaria en las siguientes generaciones? Con respuesta a ello, el punto diferenciador del coaching escolar es que se diseña con la finalidad de impactar de forma distinta en el público. Este tipo de coaching se crea con bases tácticas y especializadas para generar ese impulso interior faltante llamado motivación personal. A pesar de describir el acceso escolar como una variable delicada y compleja de manejar. El coaching educativo se ejecuta por medio de distintos escenarios de acción interdisciplinaria en el trabajo, logrando de esta manera el desarrollo personal en aspectos de la comunicación, modificación conductual, seguridad y sobre todo orientación.

Gäetan (2012) propone que:

Tengamos en cuenta desde el principio que la intervención es más que una simple

aplicación de los conocimientos. La acción sobrepasa la suma de los conocimientos. Los

conocimientos ayudarán a alcanzar un estado de ánimo, una postura propicia a la

intervención, pero es la experiencia de la puesta en práctica de los conocimientos lo que

Para dicho autor, el concepto de coaching escolar se basa en una serie de disciplinas puestas en acción; que, con el soporte del acompañamiento personalizado a la persona, se perfecciona el potencial de este llegando a dominar su ritmo escolar. Pudiendo así, crear un estado consciente que estructure un listado de actividades orientadas a llegar a la meta planteada, mediante distintas intervenciones.

El coaching especializado en el medio escolar se caracteriza por presentar un posicionamiento distinto en relación con otros proyectos dinámicos. Éste se diferencia por involucrar medios estratégicos perfectamente estructurados, que sirven de bastante ayuda para trabajar con grupos de estudiantes que presenten problemas de desempeño en el aprendizaje. Actualmente es considerado como una herramienta metodológica muy útil porque requiere la participación y sobre todo el compromiso de agentes intervinientes como los padres de familia, la institución escolar y los adolescentes, para formar un equipo responsable. Cabe recalcar de que el coaching con fin educativo no consiste en ejercer un patrón de enseñanza imperativo, ordenando al alumno a analizar aspectos abstractos para que pueda optimizar su potencial. Éste es un proceso que se encarga de crear un ambiente cálido, cómodo y apropiado para ayudar a la persona a mejorar su coeficiente intelectual de aprendizaje y sobre todo auto-reflexión.

Por último, el coaching escolar se puede enfatizar como un proceso orientador cuyo objetivo es encontrar un nivel de equilibrio óptimo entre el alumno y la metodología de aprendizaje. Fomentando instrucciones lúdicas para mejorar aspectos conductuales, estado emocional y el desarrollo cognitivo, mediante la ejecución de la acción.