4 The Use of Mobile and Communication Technologies for Learning
4.2 Learning with Mobile Technologies
b bota El gato con botas
c caracol Turbo
e elefante Dumbo
g gato Garfield
s serpiente El libro de la Selva
j jirafa Madagascar
k kun fu Kun fu panda
m montaña La montaña embrujada
o ojo Monsters Inc
t tornillo Mani manitas
w Winnie the Pooh Winnie the Pooh
z zorro El zorro y el sabueso
Fuente. Elaborado por la investigadora.
Presentación
En el segundo paso se hace la presentación de la tarjeta del Alfabeto Pictofónico que contiene
el grafema y el dibujo del objeto que fue tema en la fase anterior. El procedimiento consiste en
hacer la relación de la forma de ese dibujo con el grafema, y del sonido inicial del nombre del
dibujo con el fonema que se va a enseñar.
Siguiendo con el ejemplo del grafema “a”, se le recuerda al estudiantado la actividad de la
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uno a cada estudiante, y en seguida se entabla un diálogo, con ellos sobre este objeto, como el que
se muestra en la figura 2.
Figura 2
Ejemplo de presentación de la tarjeta del grafema “a”
Fuente. Tomado de Carpio (2000)
Posteriormente, la o el docente escribe la letra “a” en la pizarra y dibuja un anillo sobre el
trazo de esta, para que el estudiantado logre ver la relación. Esta es la clave del Alfabeto
Pictofónico, reproducir la forma de un objeto a partir del grafema con el que se asocia, para
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Figura 3
Secuencia de dibujo del anillo a partir de la letra a
Fuente. Elaborado por la investigadora.
Como cierre de la presentación, se le entrega a cada estudiante una hoja con el grafema en
estudio para que pegue material acorde a la sonoridad del fonema en el contorno de la grafía.
Rodríguez (1995), recomienda que para los fonemas suaves como m, b, v, d, l, n, s, z, c, j, f, se
utilice algodón, tela suave, franela, fieltro, pedazos de papel, cinta de regalo, lana, entre otros. Para
los fonemas de sonido medio, p, c, k, q, g, t, ch, ll, ñ, se use materiales como boronas de estereofón,
aserrín, bodoques de papel seda, papel de construcción, cinta de tela, servilleta. Los fonemas
fuertes como la r, rr, se rellenan con lija de agua, escarcha, granos, clavos de olor, chan, linaza,
etc.
Práctica
Para el aprendizaje de la correspondencia entre grafema y fonema es necesario practicar, es
decir, repetir varias veces la relación entre estos para poderlos interiorizar, razón por la cual, es
indispensable incluir en la programación diaria, ejercicios que estimulen esa concordancia. Por ejemplo, con el grafema “a”, se le solicita al estudiantado que mencione palabras que inician con
el sonido de la letra que se les muestra; que coloree, de entre varios dibujos, solo los que inician
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Los juegos resultan un excelente recurso para la práctica diaria de la correspondencia
grafema fonema. En el libro Juegos creativos y la iniciación en la lectoescritura (Rodríguez,
1995), se encuentra una variedad de actividades que se pueden ajustar para el repaso de las reglas
de correspondencia grafema fonema. Las Estrategias Pictofónicas (Carpio, 2000) propone los
siguientes juegos adaptados.
Rayuela. Se dibuja una rayuela en el piso, ya sea en forma de avión o el caracol, y se escribe,
dentro de cada espacio, uno de los fonemas en estudio. En el turno correspondiente a cada
estudiante, se le solicita que lance un saquito de arroz dentro del cuadro que contiene el fonema
indicado por el o la docente. Si cae fuera de éste, no gana puntaje y continúa el juego otro u otra
estudiante. Si el saquito cae dentro del cuadro, el o la estudiante de turno salta con un solo pie
sobre cada cuadro que forma la rayuela y al llegar al que tiene el saquito lo junta sin pisar ese
cuadro y manteniendo el equilibrio con un solo pie; luego se brinca ese cuadro y continúa el
recorrido hasta llegar al final de la rayuela, donde ganará un punto por su logro.
Simón dice. Se asignan instrucciones como, “Simón dice que escriba /a/ en la pizarra”; “Simón dice que coja el cartoncito que tiene escrito la /o/”; “Simón dice que busque en la fecha la
/e/ y la señale”.
Tiro al blanco. Se dibujan en la pizarra círculos con grafemas dentro. Cada estudiante, por
turno, le lanzará un trozo de plastilina al círculo que contiene el grafema del fonema que pronuncia
la o el docente. Gana quien atiene dentro del círculo del grafema indicado.
Barco se hunde. Se dibujan en el piso, con tiza, tantos círculos como grafemas conocidos
tenga el estudiantado. Dentro de cada uno se escribe un grafema diferente. Los y las estudiantes
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“Guiligan”. Cuando la o el docente menciona el fonema que lleva por nombre la isla de la canción,
los y las estudiantes deben entrar en el círculo que contiene esa letra. Salen del juego los que se
colocaron en otros círculos o quedaron fuera.
Cosecha de frutas. Se elaboran con foan u otro material duro, frutas de diferentes clases con
un trozo de pegafácil colocado en la parte de atrás. En cada una se escribe un grafema de los ya
estudiados. Se colocan las frutas en un árbol hecho con cartulina satinada. El juego consiste en
recoger, con una canastita, las frutas que contienen los grafemas de los fonemas pronunciados por
la o el docente.
La pesca. Se colocan dentro de una caja grande, forrada con papel satinado celeste para
simular agua, varios peces de colores elaborados con foan y con un pedazo de imán encima. Cada
estudiante, por turno, tratará de coger el pez que tiene escrito el grafema que se le solicita,
empleando una caña de pescar, formada por un cordón de zapato con una chapa amarrada a él.
Una actividad muy importante que no hay que dejar de lado, es la enseñanza simultánea del
trazo del grafema. Bolaños, Cambronero y Venegas (2006) sugieren los siguientes pasos.
a) Trazar en grande la letra en la pizarra mientras el estudiantado observa.
b) Trazar en grande la letra en la pizarra, con guía física de la o el docente.
c) Trazar en grande la letra en el pupitre, con tiza.
d) Trazar, con el dedo índice, la letra en la espalda de otra persona.
e) Calcar la letra sobre papel blanco a partir de un modelo escrito.
f) Delinear con lápiz sobre el trazo escrito con marcador amarillo.
g) Escribir la letra con un marcador sobre una hoja blanca.
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i) Escribir la letra en cuaderno de caligrafía.
j) Escribir la letra en renglón de cuaderno regular.
En todo momento se debe enfatizar en la posición correcta que el estudiantado debe adoptar
al escribir, que implica, cuando están en la pizarra el sostenerse derechos sobre ambos pies,
directamente frente a la parte de la pizarra en que escriben y bastante separado de ésta. En sus
pupitres deben sentarse cómodamente apoyando la espalda en el asiento, en una posición recta,
ambos pies descansan sobre el piso y el cuerpo inclinado ligeramente hacia adelante desde las
caderas pero sin tocar el pupitre. Sobre éste se apoyan los dos brazos y los codos quedan un poco
fuera del borde. Con el estudiantado diestro, el papel se sostiene con la mano izquierda que lo
mueve hacia arriba a la izquierda, a medida que la escritura prosigue en líneas sucesivas hacia
abajo en la página. En el estudiantado zurdo, la mano derecha controla el papel, que la inclina
hacia la derecha, formando ángulo sobre el pupitre (Bolaños, Cambronero y Venegas, 2006).
La secuencia didáctica descrita hasta aquí es la propuesta que hace las Estrategias
Pictofónicas para la enseñanza de la conciencia fonológica y las reglas de correspondencia grafema
fonema mediante el Alfabeto Pictofónico. Una pregunta que posiblemente le surja a usted en este
momento: ¿Funciona?
Efectividad del Alfabeto Pictofónico
En el 2010 se realizó un estudio cuantitativo, de diseño pre-post con grupo experimental, para determinar la efectividad de las Estrategias Pictofónicas como método de enseñanza de la
lectura en estudiantes costarricenses de primer grado de Educación General Básica pública del
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Ecléctico en diferentes momentos de la instrucción, durante dos años de seguimiento (Carpio,
2012).
Se tomó como criterio de selección de la muestra, el reconocimiento de menos de 5 vocales,
porque al ser estos grafemas de fácil asociación pues suenan como se llaman, 117 estudiantes de los 333 matriculados al inicio del curso lectivo, las reconocieron todas. Con la prueba de contraste T-Student, se verificó la homogeneidad entre los grupos (t214=1´369; p=0`172), quedando conformada la muestra por 216 estudiantes de entre 6 y 7 años de edad. Con asignación aleatoria
del método que se utilizaría en cada centro educativo, el grupo experimental quedó conformado
por 98 estudiantes y el grupo control por 118, distribuidos en 3 escuelas con 7 grupos cada uno.
Se seleccionaron varios instrumentos del Test de Lectura y Escritura en Español: LEE
(Defior, Fonseca, Gottheil, Aldrey, Jiménez, Pujals, Rosa y Dolores, 2006), que es una batería
argentino-española para la evaluación de la competencia lectora de 1° a 4° de primaria, para
determinar la efectividad del método. Sin embargo, como este artículo reporta dos aspectos
específicos de esa investigación -la conciencia fonológica y las reglas de correspondencia grafema
fonema-, solo se describen las dos pruebas empleadas para evaluar estos procesos. La primera,
denominada Segmentación fonética, evalúa la conciencia fonológica al solicitar al estudiantado
que aísle los sonidos que componen las 14 palabras que presentadas oralmente; y la segunda,
llamada Lectura de letras, mide la adquisición de las reglas de correspondencia grafema fonema,
al indicarle al estudiantado que diga el sonido de las 29 letras que se le presentan por escrito.
En la segunda semana de febrero de 2010, se aplicaron ambas pruebas a cada estudiante de
la muestra, para selección de la muestra y registro del pretest. En la tercera semana de ese mes, el
profesorado a cargo de los grupos participantes inició la instrucción con el método de lectoescritura
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las Estrategias Pictofónicas como recurso didáctico), o del grupo control (uso de los carteles de
experiencia del Método Ecléctico), durante los dos años de seguimiento.
En junio de 2010 se aplicó el postest 1 para medir el avance obtenido después de 17 semanas
de instrucción (Carpio, 2011). En diciembre de 2010 se hizo la segunda medición (postest 2) para
determinar el nivel de decodificación lectora que habían alcanzado los dos grupos de estudio
(Carpio, 2014). En setiembre de 2011 se realizó el postest 3 para comprobar la efectividad del
método experimental en contraste con el método control, mediante la evaluación de la experticia
lectora (Carpio, 2017).
De cada una de esas mediciones se cita la referencia en dónde se pueden constatar los
resultados de la eficacia de las Estrategias Pictofónicas en la enseñanza de la lectura. A
continuación lo que se destacan son los resultados de la efectividad del Alfabeto Pictofónico en el
desarrollo de la conciencia fonológica y las reglas de correspondencia grafema fonema, tema
principal de este artículo.
Conciencia fonológica.
La conciencia fonológica se midió con la prueba de Segmentación Fonética del test LEE
(Defior y otras, 2006), en el junio de 2010 (postest 2), para explorar su desarrollo a corto plazo; y
en setiembre de 2011 (postest 3), 15 meses después, para la medición a largo plazo, cuando el
estudiantado ya había adquirido el proceso de decodificación lectora.
En esta última evaluación se aplicó el criterio de que las pruebas se aplicarían sólo al
estudiantado que reconociera al menos 10 sílabas consonánticas de las 65 que propone el Registro
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pruebas del Test de Lectura y Escritura en Español: LEE (Defior y otras, 2006). De esta forma, la
muestra para la medición de la conciencia fonológica mediante la segmentación fonética, en
setiembre de 2011, fue de 131 estudiantes, 59 en el Grupo Experimental y 72 en el Grupo Control.
Figura 4
Promedio de segmentación fonética de palabras
Fuente. Tomado de Carpio (2012)
La figura 4 muestra promedios más altos de segmentación fonética por parte del estudiantado
que utilizó el Alfabeto Pictofónico en la instrucción mediante las Estrategias Pictofónicas, tanto
en el registro en junio de 2010 (x=1,4; Dt=2,28) como en diciembre de 2011 (x=9,49; Dt=3,19);
en comparación con el estudiantado que recibió instrucción con el Método Ecléctico, cuyo
desempeño fue menor en ambas mediciones, postes1 (x=0,32; Dt=1,20) y postest 3 (x=8,25;
Dt=3,64). Las pruebas de contraste señalaron que hay diferencias significativas importantes entre
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Reglas de correspondencia grafema fonema.
En el caso de las reglas de correspondencia grafema fonema, evaluado con la prueba de
Lectura de letras (Defior y otras, 2006), se hicieron dos mediciones independientes: la primera, de
las vocales en junio de 2010 (postest 1) para ver el avance durante 17 semanas de instrucción; y la segunda, de las consonantes, en diciembre del 2010 (postest 2), después de 10 meses de enseñanza de la lectura con los dos métodos utilizados en el estudio.
Figura 5
Promedio de reconocimiento de vocales
Fuente. Tomado de Carpio (2012)
En la figura 5 se observa cómo la media del grupo que recibió la instrucción con el Alfabeto
Pictofónico de las Estrategias Pictofónicas (x=4,89, Dt=0`492) fue más alta que la media del grupo
instruido con el Método Ecléctico (x=4,32; Dt=1`322). Al aplicar la prueba de contraste T-Student
se encontraron diferencias significativas a favor del grupo experimental (t192 = 3´793; p=0`000).
4.32 4.89 4 4.2 4.4 4.6 4.8 5
102
Figura 6
Promedio de reconocimiento de consonantes.
Fuente. Tomado de Carpio (2012)
Para la evaluación de las consonantes, en diciembre de 2010, se encontró pérdida de 32
sujetos por traslado a otros centros educativos, quedando una muestra en el postest 2 de 184
estudiantes, 103 del grupo control y 81 del grupo experimental.
Como se ve en la figura 6, la media de consonantes leídas por el grupo experimental (x=16,1;
Dt=5,89) fue mayor que la media del grupo control (x=13,25; DT=7,17). La prueba de contraste
T-Student mostró diferencias significativas importantes (t182=2´884; p=0`004) en el
reconocimiento de las consonantes entre ambos grupos.
Al analizar los datos obtenidos de la aplicación de ambas pruebas en diferentes momentos,
se encontró evidencia suficiente para afirmar que la metodología que propone las Estrategias
Pictofónicas para enseñar el código alfabético es más efectiva que las utilizadas por el Método
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Discusión y conclusiones
A la luz de lo expuesto teóricamente sobre cómo se adquiere el código alfabético, y de los
resultados obtenidos en el estudio realizado en el 2010, se puede decir que el Alfabeto Pictofónico
es eficaz en el desarrollo de la conciencia fonológica y las reglas de correspondencia grafema
fonema.
Con relación a la conciencia fonológica, las Estrategias Pictofónicas dedican la primera fase
de instrucción, denominada Perceptual, al desarrollo de este proceso psicolingüístico desde sus
tres habilidades más representativas -la conciencia léxica, la silábica y la fonética-, porque los
estudios, desde la década de los 80, han demostrado que “los niños que alcanzan un mejor nivel de lectura son también aquellos que tienen mayor dominio de estas habilidades” (Borzone y
Grarnigns, 1987, p.33). Además, según comprobó Pressley (1999), los niños y niñas preescolares “que tenían conciencia fonémica, y que además conocían las relaciones entre letras y sonidos,
sentían más interés por decodificar palabras desconocidas que el resto de sus compañeros” (p.137).
A pesar de que el Método Ecléctico no estimula esta habilidad, los resultados muestran que
algunos estudiantes pudieron realizar la prueba de Segmentación Fonética, esto se debe, según
Borzone y Grarnigns (1987), a que la conciencia lingüística puede actuar como una habilidad
facilitadora del aprendizaje, que cuando el niño y la niña la adquieren, van a progresar más rápidamente que quienes no la tienen, “pero la ausencia de esta capacidad no va a impedir el
aprendizaje. Además, en este proceso, puede adquirir esa habilidad aunque no le sea enseñada
explícitamente” (p. 34).
Con respecto a las reglas de correspondencia grafema fonema, la clave está en las tarjetas
del Alfabeto Pictofónico, pues en ellas se presenta la relación del grafema con un dibujo y el
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de este modo, los niños disponen, para cada sonido consonántico, de un
dibujo mnemotécnico que integra la letra física y una palabra que empieza
con el sonido asociado a esa letra. Incluso los niños más pequeños son
capaces de recordar las letras basadas en técnicas gráficas mnemotécnicas
(Pressley, 1999, p.135).
Además, la metodología que proponen las Estrategias Pictofónicas, se basa en actividades
lúdicas, juegos, canciones, películas, manipulación de objetos concretos, que propician la relación
fonema grafema de una manera estimulante y llamativa, para despertar la motivación en el
estudiantado, principal tarea del profesorado en todo proceso de enseñanza-aprendizaje. De
acuerdo con Pressley (1999), la motivación consiste en hacer de un contenido difícil, algo más sencillo y atractivo, “en este caso, para leer en un sistema alfabético, no podemos desecharla
porque no es motivadora, sino, más bien, caso de que sea imprescindible, hacerla motivadora"
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