Como ya hemos visto anteriormente el concepto de la eutanasia se tiene claro lo que a ella refiere. “Es así que en lo que refiere a la bioética esta consiste en conseguir un método sistemático de reflexión que permita elegir una solución correcta ante un dilema bioético como es la distinción entre matar o dejar morir.” (Requena Meana, 2011, pág. 5)
Se puede entender así que la aplicación de la eutanasia presenta un dilema bioético en donde se debe analizar los principios bioéticos para de este modo llegar a una decisión correcta en lo que a la muerte digna como derecho. Encontramos algunos criterios sobre este dilema ético:
A pesar de que se considera como una decisión final, la eutanasia solo está permitida legalmente en tres países, en el estado de Oregón, Estados Unidos, donde sus ciudadanos aprobaron por referéndum en 1997 la ley de muerte con dignidad; en Holanda, vigente desde abril de 2001, con una serie de garantías y limitantes legales que de no cumplirse pueden desembocar en procesos legales en contra de los médicos, y finalmente en Bélgica, que en septiembre del 2003, se convierte en el segundo país en aprobar leyes a favor de la eutanasia, más flexibles que en el caso de Holanda pero también rígidas en cuanto a procedimientos legales. (Acosta Sariego, 1996, pág. 60)
Este autor hace referencia a los países en los que este procedimiento está permitido legalmente, pero con muchas limitantes legales que al no cumplirse desencadenarían acciones legales en contra de las personas involucradas en dicho procedimiento.
Analizando este dilema ético encontramos el criterio de Lic. Mabel Creagh Peña:
La ética médica es y será siempre la evaluación política de un sistema de salud, porque las políticas de salud afectan directa o indirectamente todos los aspectos de la vida cotidiana: las acciones, los comportamientos y las decisiones. Pueden además, prohibir conductas que se perciben como riesgosas, alentar las que se consideran beneficiosas, proteger los derechos y el bienestar de algunas poblaciones, impulsar ciertas actividades o proporcionar beneficios directos a los ciudadanos necesitados. (Peña, 2011, pág. 4)
De este modo se comprende de una mejor manera cómo evalúa la ética los procedimientos que involucren la vida de un ser humano, por lo que se debe analizar el entorno en el que se encuentre el paciente para la aplicación de la eutanasia ya que los principios éticos no permiten atentar contra la vida, pero si respetar la autonomía del paciente en cuanto a su decisión sobre morir. De un artículo recuperado por la revista Scielo:
Que en Derecho y Ética suelen darse casos de derechos conflictivos. El derecho de una persona, cómo y cuándo morir (autonomía) parece entrar con
colisión con otros valores significativos, como la salvación y la prolongación de la vida humana. En los conflictos morales, los que deciden los tribunales, no se resuelve el asunto moral conflictivo, pero los argumentos y las cuestiones que se invocan en las disputas jurídicas, reflejan las dimensiones éticas del problema. (Rodriguez Casas, 2001, págs. 32-33)
Visto de este modo entra en discusión la autonomía y los valores sobre la vida humana, ya que desde el punto de vista ético se entra en conflictos morales debido a la aplicación de este procedimiento, ya que existen argumentos a favor y en contra sobre la eutanasia.
Casas Rodríguez afirma “desde el punto de vista ético, la eutanasia activa estaría permitida si se hace con el consentimiento pleno y claro del paciente, el cual es autónomo y por ende dueño de su vida.” (Rodriguez Casas, 2001, pág. 34)
Como sabemos este tipo de eutanasia se hace con el consentimiento del paciente, por lo que visto desde la perspectiva ética este se hace respetando la autonomía del paciente ya que no se ha ido en contra de su decisión en cuanto a su muerte.
Se dice que derecho moral del paciente al respeto de su integridad y autonomía, no es absoluto. Así:
Cuando ese derecho entra en conflicto con el de la integridad de otras personas surgen varias limitaciones. Una de ellas es el derecho del médico, como persona a su propia autonomía. El paciente no puede violar la integridad del médico como persona, si por ejemplo éste se opone por razones morales a la eutanasia; no se puede esperar que respete la autonomía del paciente y reprima su propia integridad. Esto en el futuro, se convertirá en un asunto de importancia cada vez mayor, a medida que se legalicen los procedimientos debatibles por razones morales, como la eutanasia voluntaria o el suicidio asistido. Sin embargo, pienso que ninguna norma legal podrá obligar al médico a condicionar o renunciar a sus principios éticos es decir a su integridad. Porque como sabemos, las normas legales son expresión de un momento o circunstancia política, social o económica, por lo tanto, pueden ser cambiantes
de acuerdo al tiempo o la circunstancias que primen en ese momento; Por el contrario los principios y normas éticas tienen una trascendencia mayor en la integridad de las personas. (Rodriguez Casas, 2001, págs. 35-36)
Como se analiza tanto el médico como el paciente están obligados a respetar la integridad de la otra persona y ninguno puede imponer sus valores al otro, ya que estos son propios de cada individuo por lo que se debe respetar la autonomía y la integridad tanto del médico si este se opone por razones morales a aplicar este procedimiento está en todo su derecho, de igual modo el paciente al decidir sobre su propia muerte.
La eutanasia vista desde la ética clínica
Como antecedentes encontramos que “en la antigüedad griega y romana, eutanasia designaba más bien un deber del médico, consistente en proporcionarle al enfermo una 'buena muerte' por medio de los cuidados adecuados.” (Aumonier N, 2001, pág. 17). De este modo se puede ver que en la antigüedad la eutanasia era vista como un deber médico sobre el paciente, por lo que este debía brindar los cuidados adecuados para brindar una buena muerte. Como antecedente encontramos:
En el año 500 A.C. la Escuela Hipocrática adoptó una posición radicalmente diferente a la que prevalecía en su época, condenando explícitamente el aborto y la eutanasia. Es así como, el Juramento Hipocrático señala: "No daré a nadie, aunque me lo pida, ningún fármaco mortal, ni haré semejante sugerencia. Igualmente, no proporcionaré a mujer alguna un pesarlo abortivo. En pureza y santidad mantendré mi vida y mi arte”. (Santiago, 2011, pág. 2)
De acuerdo al juramento hipocrático señala que los médicos no deberán atentar de ninguna manera contra la vida si no preservarla y velar por la vida de sus pacientes, incluso cuando estén en un estado de desahucio, ya que este hace tal juramento, y tiene deberes éticos-morales, de modo que la eutanasia es condenada desde la perspectiva ética del médico. Por lo tanto: La 39ª Asamblea Médica Mundial llevada a cabo en España, plantea que el deber del médico como aquel acto de terminar deliberadamente la vida de un
paciente, aun a pedido del propio paciente o a solicitud de los parientes cercanos, no es ética. Esto no impide que el médico respete el deseo de un paciente de dejar que el proceso natural de muerte siga su curso en la fase terminal de su enfermedad. Por ello se habla con frecuencia del "derecho a morir". La expresión apareció por vez primera en una "Declaración de los derechos del enfermo" de la Asociación de los Hospitales Americanos.
Según lo que se planteaba en la 39ª Asamblea Médica mundial, la aplicación de la eutanasia no sería ética debido a que esta es vista como un acto de terminar deliberadamente con la vida de un paciente, aunque esta sea un pedido del mismo, esto no limita al profesional médico a actuar o solo dejar que suceda este proceso.
Sobre la bioética en Ecuador se sabe que “El Ministerio de Salud Pública mediante Acuerdo Ministerial Nº 03557, el 14 de junio de 2013, creó la Comisión Nacional de Bioética en Salud, para asesorar a la Autoridad Sanitaria Nacional en temas de bioética.” (MSP., 2014)
Además, el Sistema Nacional de Salud sostiene:
La bioética es importante, ya que es una herramienta para aclarar los problemas éticos que surgen en el sector de la salud. A través de análisis fundamentados en principios y criterios éticos, que buscan guiar la práctica en las distintas áreas de la salud.” (MSP., 2014)
Lo que se puede concluir es que la bioética médica es importante dentro del estudio de la eutanasia ya que tanto la vida, la salud y la muerte, son asuntos propios del ser humano. Como en el caso del médico la relación médico- paciente, ya que debe existir una buena relación con el paciente por lo que este profesional debe tener un criterio ético avanzado y acoplado a las necesidades y voluntades del paciente, en la toma de decisiones médicas. Se analizó que también existe la rama de la ética clínica, la cual estudia a las decisiones médicas, apegado al estudio de los problemas éticos involucrados en esa toma de decisiones, como es la de acogerse a la eutanasia, si es un acto voluntario
del paciente y de la libertad que tiene por lo tanto ante la eutanasia se estaría reflejando un acto de ética clínica.