Para adentrarnos a hablar acerca de la discapacidad es preciso resaltar que la discapacidad es un tema cambiante en la medida en que es el resultado de la interacción entre las personas que padecen deficiencia físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo, al interactuar con diversas barreras, que puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones y oportunidades que las demás personas.
Asimismo la discapacidad es una situación compleja para quienes la padecen puesto que es una problemática que tiende, agudizarse cuando los planes, programas, y políticas para integrar a estas personas, no se cumplen, porque terminan siendo
insuficientes a la hora de garantizar el ejercicio total y efectivo de sus derechos, ya que no se adoptan las medidas necesarias para dar cumplimiento a esas obligaciones. Como también cuando no se promueven entornos adecuados para su desarrollo integral. De ahí la importancia de asegurar de manera efectiva los derechos de las personas con discapacidad, a partir de acciones o medidas que vayan en función de incluir a estas personas, eliminando toda forma de discriminación por razón de discapacidad.
En ese sentido es necesario platear que estas personas por su condición de discapacidad presentan dificultades en su aprendizaje, lo cual se expresa en los resultados académicos, una menor participación económica y unas tasas de pobreza más altas que las personas sin discapacidad; producto de los obstáculos que entorpecen su acceso a los servicios tales como: la salud, la educación, el empleo, el transporte y la información. Lo cual deja ver la situación compleja a la cual se encuentran expuestas.
De esta manera se debe resaltar que a nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud y el Grupo del Banco Mundial en su informe sobre discapacidad muestran que mil millones de personas presentan alguna discapacidad y experimentan dificultades considerables en su funcionamiento.
De igual manera plantea que la discapacidad hace parte de la condición humana. Ya que todas las personas tendrán una discapacidad temporal o permanente en algún momento de su vidas, y a su vez los que sobrevivan y lleguen a la vejez experimentarán cada vez más dificultades de funcionamiento (Grupo del Banco Mundial)
Es decir que en la mayoría de las familias en el mundo se encuentra una persona o integrante discapacitado, y en el caso de las personas que no padezcan algún tipo de
discapacidad tienen la tendencia asumir la responsabilidad de apoyar y cuidar a sus parientes y amigos con discapacidad (Organización Mundial De La Salud).
Por otro lado, diversos estudios sobre discapacidad realizados en algunos países de América Latina revelan que la mayor parte de la población en situación de discapacidad reside en países con altos niveles de pobreza, los cuales se encuentran expuestos a amplias situaciones de marginalidad y exclusión social, como también presentan dificultades para acceder a los servicios públicos y con pocas posibilidades para llevar a cabo actividades de esparcimiento y recreación.
En esa medida estas condiciones contribuyen a la restricción de oportunidades para el desarrollo y funcionamiento de sus capacidades, como también de altos costos sociales y económicos para los países.
Es así que se hace pertinente destacar la Revista Ciencias De La Salud, debido a que esta muestra de manera detallada algunas cifras sobre discapacidad que permiten ver que en América Latina la discapacidad se encuentra entre el 7% y el 14 %.
La revista Uruguay reporta 210.400 personas residente en hogares urbanos en condición de discapacidad equivalente al 7,6% de la población.
En Chile, 2.068.072 de sus habitantes es decir (12,9%) presentan alguna discapacidad; 1.150.133 con discapacidad leve, 513.997 con discapacidad moderada y 403.942 con discapacidad severa. Mostrando así que uno de cada tres hogares tiene al menos una persona con discapacidad
En Ecuador hay 1.608.334 personas con alguna discapacidad, lo que representa el 12,14% y 184.336 (6%) hogares, con por lo menos una persona con discapacidad.
En el último censo brasilero, del 1,14% que se había estimado en 1990, hoy corresponde al 14,5% de población con discapacidad.
Perú reportó 288.526 personas con discapacidad en el censo de 1993, los cuales representaban el 1,3% de la población total censada. En 1996, el Instituto Nacional de Rehabilitación (INEI) publicó un estudio estadístico más completo que reportó alarmantes cifras que señalaban que el 45,40% de la población tiene deficiencias, el 31,28% tiene discapacidad y 13,08% tiene minusvalía.
En ese sentido se puede observar que a diferencia de algunos países latinoamericanos los índices de menor población en situación de discapacidad es Venezuela ya que el Instituto Nacional de Estadística en el Censo de 2001 reportó un 3,9% de personas con discapacidad.
Y por último para el caso de Colombia se puede decir que la situación es compleja, ya que, aproximadamente un 6,4% de su población es decir (2.639.548 personas) presenta una limitación permanente que complica aún más la situación de pobreza e inequidad que presenta el país (Revista Ciencias De La Salud).
En ese sentido la discapacidad será un motivo de preocupación aún mayor, pues su prevalencia está aumentando. En esa medida en Colombia todas las personas independientemente de su condición de discapacidad, color racial, de su cultural, posición
económica o social tienen derecho de gozar plenamente de sus derechos en igualdad de condiciones que las demás personas de la sociedad.
En esa medida es responsable el Estado de que toda persona pueda ejercer su derecho libremente y sin restricción, puesto que éste se encuentra en la obligación de salvaguardar el derecho en especial de las personas con discapacidad, para que éstas puedan desarrollarse de manera integral.
El Gobierno Nacional, en función de garantizar los derechos de estas personas con discapacidad en conjunto con los gobiernos departamentales y municipales, a partir de algunas instancias y organismos responsables, se encargan d tomar medidas para que se cumpla tales como: integrar políticas, planes y programas (a partir de distintas estrategias de atención y protección); crear mecanismos especiales de inclusión en la educación en los distintos ámbitos sociales y entornos adecuados para que éstos puedan desarrollar todas sus capacidades, habilidades y fortalezas (Ley Estatutaria, 1618 De 2013).