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MDC 9000/MDW 9000 (Handset)
YIELD (Musa, AAB), IN REGION SUROOCCIDENTAL OF VENEZUELA
Williams José Briceño Pérez1
Rómulo Alberto del Valle Vargas1
RESUMEN
Con la finalidad de evaluar el efecto de tres densidades de siembra (1.666, 3.332 y 4.998 pl/ha), dos dosis de nitrógeno (325 y 650 kg/ha) y tres de potasio (370, 740 Y 1.110 Kg/ha), sobre el rendimiento de plátano ‘Hartón’, se llevó a cabo un ensayo en el estado Apure, Venezuela. Se utilizó un diseño en parcelas subdivididas. Se evaluó el peso, número de manos y número de dedos de los racimos. Se detectó un efecto significativo (p<0,05) de la densidad de siembra sobre el rendimiento/ha, con un promedio de 34,54, 28,83 y 18,01 ton/ha para las 4.998 pl/ha, 3.332 pl/ha y 1.666 pl/ha respectivamente. No se detectaron efectos de la aplicación de nitrógeno y potasio sobre el rendimiento del cultivo, debido a un efecto del pH que limitó la disponibilidad de nutrientes. Se demostró que el uso de altas densidades de siembra es una alternativa viable para incrementar los rendimientos del plátano ‘Hartón’.
Palabras clave: Nitrógeno, potasio, altas densidades. ABSTRACT
With the purpose of evaluating the effect of three densities of sowing (1.666, 3.332 y 4.998 pl/ha), two nitrogen levels (325 and 650 kg/ha) and three of potasium (370, 740 and 1.110 kg/ha), on the plantain ‘Hartón’ yield, was carried out a test in the Apure state, Venezuela. A design in split split plot was used. One evaluated the weight, number of hands and number of fingers of the clusters. A significant effect was detected (p<0,05) of the density of sowing on the yield/ha, with an average of 34,54, 28,83 y 18,01 t/ha for 4.998 pl/ha, 3.332 pl/ha y 1.666 pl/ha respectively. Effects of the application of nitrogen and potassium were not detected on the yield, due to an effect of pH in the availability of nutrients. One demonstrated that the use of sowing high densities is a viable alternative to increase the yields of the plantain ‘Hartón’ in Venezuela.
INTRODUCCIÓN
El plátano ‘Hartón’ (Musa, AAB Subgrupo Plátano) presenta uno de los mayores índices de consumo per capita
de Venezuela con 26,4 kg para el año 2002 (FAO, 2004), siendo uno de los rubros más importantes en la dieta de los venezolanos; el mismo es degustado de diversas formas, en cocción, frituras, etc. En cifras, en Venezuela existían para el año 2004, 68.000 ha sembradas, aportando entre 23 y 25 % del valor de la producción frutícola (FAO, 2004), constituyéndose así, en una de las frutas más importantes del país. En el ámbito mundial para el año 2003 la producción alcanzó un total de 32,9 millones de tm, siendo el continente africano el mayor productor del rubro, con un total de 23,3 millones tm (FAO, 2004).
Actualmente, la producción venezolana de plátano mantiene índices de rendimiento por hectárea bajos con respecto a otras zonas productoras del mundo (11.176 Kg/ha vs 32.941 a 39.411 Kg/ha en Guatemala, El Salvador y Belice; FAO, 2004), entre otros, los problemas que más destacan son: el manejo de bajas densidades de población, y el de la fertilización, ya que en el país en general, se carece de un conocimiento real de los requerimientos del cultivo y la aplicación de enmiendas o fertilizantes se realiza con frecuencia sin criterios técnicos y poco adaptada a las necesidades reales del cultivo (Lescot, 1994). Aunado a esto, el plátano se está dirigiendo a un patrón de cultivo intensivo, donde los principales factores tomados en cuenta son: aumento de la
1 Departamento de Ingeniería Agronómica. Universidad Nacional Experimental del Táchira. San Cristóbal. Apdo 5001. Fax: 58 - 276 – 3532454. Telf 58
densidad de siembra, manejo eficiente de la fertilización y utilización de cultivares mejorados; obteniéndose un incremento de las ganancias por unidad de superficie (Belalcázar, 2000).
En función de lo expuesto, considerando el manejo de la nutrición de las plantas como un componente vital para cualquier sistema de agricultura sustentable, y dada la gran importancia alimenticia y económica del cultivo del plátano, se evaluó el efecto de tres densidades de siembra (1.666, 3.332 y 4.998 pl/ha), tres dosis de potasio (370, 740 y 1.110 kg/ha) y dos de nitrógeno (325 y 650 kg/ha) sobre el rendimiento de plátano ‘Hartón’, así como, el efecto que pudieron tener la combinación de estos factores sobre el rendimiento del cultivo y los componentes del racimo.
MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio se llevó a cabo en las instalaciones de la hacienda “El Rescate”, ubicada en el asentamiento Campe- sino Cutufí del Municipio Páez del Estado Apure. Las condiciones climáticas del predio corresponden a tempe- raturas diurnas que oscilan entre los 22 y 32 ºC, y nocturnas que pueden llegar a los 18 ºC; en lo que se refiere a la precipitación está comprendida entre los 1700 a 2000 mm anuales, siendo los meses de mayor precipitación junio y julio. Los suelos se caracterizan por ser de origen aluvial con profundidades que van desde 1 a 1,5 m, luego de los cuales se encuentra la presencia de un capa rocosa. En cuanto a la zona de vida se clasifica como Bosque Húmedo Tropical (Bh-T) según Holdrige.
Se evaluaron tres densidades de siembra: 1.666, 3.332 y 4.998 plantas/ha. Para la obtención de estas poblacio- nes se utilizó un marco de plantación de 3 m entre hileras y 2 m entre plantas, colocando un cormo por hoyo para la densidad más baja y dos y tres cormos por hoyo para las otras dos, respectivamente. Al mismo tiempo se evaluó dos dosis de Nitrógeno 325 y 650 Kg/ha y tres niveles Potasio: 370, 740 y 1110 Kg / ha.
Al momento de la cosecha se registró el rendimiento en kg por ha de fruta de plátano ‘Hartón’ en los distintos tratamientos, el número de dedos por racimo, número de manos por racimo, peso promedio de los dos dedos centrales de cada mano, y el largo interno y externo de los dos dedos centrales de la segunda mano, así como, el perímetro de los dos dedos centrales de la segunda mano.
Se empleó un diseño factorial univariante 32 x 2 efectos fijos, con un arreglo en campo de parcelas sub-dividi- das, con la densidad como efecto principal, la aplicación de nitrógeno como efecto secundario y el potasio como terciario (Gómez y Gómez, 1984). Las unidades experimentales estuvieron representadas por cinco puntos de siembra, provenientes de parcelas con un tamaño de 126 m2, de un total de 21 plantas, repartidas en tres hileras de siete.
Para los valores de rendimiento se realizó un Análisis de Varianza (ANOVA) correspondiente al arreglo en parcelas subdivididas según Gómez y Gómez (1984). El resto de variables fueron analizadas a través de estadística descriptiva, análisis de correlación y pruebas de medias.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Rendimiento/ha. Una vez recolectados los datos y realizado el análisis de varianza (Tabla 1) se evidenció un efecto altamente significativo (p<0,01) de la densidad de siembra sobre el rendimiento/ha, con un promedio de 34.543 Kg/ha en la densidad de 4.998 pl/ha, seguido de las 3.332 pl/ha con 28.832 kg/ha y 18.014 Kg/ha a 1.666 pl/ha. No se detectaron efectos significativos de las dosis de nitrógeno y potasio sobre el rendimiento. Las diferencias observadas entre las densidades evaluadas se deben principalmente a la presencia de mayor can- tidad de unidades productivas en las altas densidades, y que no logra ser compensado por el mayor peso de racimo logrado en la más baja densidad.
Los resultados obtenidos para el caso de rendimiento en las distintas densidades de siembra, concuerdan con los de Cayón et al. (1994), Belalcázar (1995) y Espinosa et al. (2001), para ‘Dominico Hartón’, y Pérez (1994),
en ‘Curraré Venezolano’ (Musa, AAB), en el primer ciclo del cultivo. Estos autores encontraron que el aumento de la densidad de siembra induce un incremento en la producción de fruta, debido a la ampliación de unidades productivas por superficie, a pesar de que el peso del racimo es afectado. Al mismo tiempo difiere a lo expresado por Moura et al. (2002), quien encontró en ‘Comprida Verdadeira’ que el rendimiento no se mostró afectado por el incremento de la densidad de siembra, ya que no se compensó la disminución en el peso del racimo por el aumento de unidades productivas por superficie.
Los rendimientos logrados en el ensayo difieren con las 14,4 t/ha reportados por Nava y Villareal (2001) en Sur del Lago, para una densidad de 1.600 pl/ha y superan ampliamente a las 11,9 t del promedio nacional, ratifican- do que el uso de altas densidades de siembra representa una alternativa para el mejoramiento de los sistemas de producción de plátano. Adicionalmente los rendimientos obtenidos ocurrieron en presencia de carencias nutricionales, lo que sugiere que es posible alcanzar rendimientos aun más altos, manteniendo una calidad del racimo comercialmente aceptable.
Tabla 1. Análisis de Varianza en parcelas sub-subdivididas para peso por hectárea
de plátano 'Hartón', bajo tres densidades de siembra dos niveles de nitrógeno y tres de potasio
Fuente de Variación Grados de libertad F - Calculado F – tabulado
Análisis parcela principal 0,05 0,01
Réplicas 2 Densidad (A) 2 59,742** 4,46 8,65 Error (a) 4 Análisis subparcela Nitrógeno (B) 1 0,933 5,99 13,74 A x B 2 0,885 5,14 10,92 Error (b) 6
Análisis sub- subparcela
Potasio (c) 2 0,064 3,40 5,61 A x C 4 0,304 2,78 4,22 B x C 2 0,658 3,40 5,61 A x B x C 4 0,334 2,78 4,22 Error (c) 24 Total 53
** Diferencias estadísticas altamente significativas
Parámetros de Racimo.
En cuanto al peso de racimo, el valor más alto se obtuvo en la más baja densidad con un promedio de 11,75 Kg, que difiere a los 9,22 Kg en las 4.998 pl/ha (Tabla 2), lo cual coincide con lo reportado para diversos cultivares cuando son sembrados en altas densidades (Pérez, 1994; Moura et al.,2002; Cayón et al., 1994; Belalcázar, 1995). Por otra parte Nava y Villarreal (2000) reportan un peso de racimo promedio de 11,72 Kg para plátano ‘Hartón’ en un estudio realizado en la Zona Sur del Lago de Maracaibo, para una densidad de 1.600 pl/ha, lo cual es similar a lo obtenido en el ensayo. No obstante, se han reportado pesos promedios superiores como el de Martínez et al. (1996) quienes señalan pesos promedio de 13 Kg, en plátano ‘Hartón’, en la Zona Central de Venezuela.
En cuanto al número de manos por racimo Nava y Villarreal (2000), y Borges (1971) señalan promedios de 6,9 y 6,5 manos/racimo, este último para la zona central de Venezuela, valores que se pueden considerar similares a las 6,96, 6,99 y 6,44 manos/racimo obtenidas en las 1.666, 3.332 y 4.998 pl/ha respectivamente, las cuales no difirieron estadísticamente (Tabla 3). Por otra parte, en lo que se refiere al número de dedos por racimo
Martínez et al. (1996) reporta un valor promedio de 27 dedos/racimo, mientras en el ensayo los valores prome- dios estuvieron entre los 24,41 y 29,88 dedos/racimo, promedio que fue afectado por la densidad de siembra, siendo el valor para las 4.998 pl/ha inferior a lo obtenido en las otras dos densidades. Estos resultados demues- tran que el principal efecto que ejerció la densidad de siembra fue sobre el número de dedos totales, variable que está directamente relacionada al peso de racimo y por consiguiente al rendimiento.
En adición a lo expuesto anteriormente, al evaluar la variable correspondiente al largo de los dedos centrales del racimo, estos promedios estuvieron entre 31,99 y 33,46 cm para el largo externo y entre 26,15 y 26,88 cm en el largo interno, estos resultados se ajustan a lo reportado por Martínez et al., (1996) y Borges (1971), quienes encontraron valores de 23 a 37 cm de largo, tanto interno y externo respectivamente.
Tomando en consideración los valores obtenidos se deduce que el uso de las densidades de 3.332 y 4.998 pl/ ha representan un alternativa viable para mejorar la productividad de los sistemas de producción de plátano ‘Hartón’: En el caso de las 3.332 pl/ha, las características del peso de racimo es análogo al obtenido en las 1.666 pl/ha, y con un número de manos y dedos similares lo cual nos proporciona un racimo comercial y con rendi- miento/ha muy superior a los sistemas tradicionales. En el caso de las 4.998 pl/ha, se observó un efecto en el peso total del racimo y sobre el número de dedos totales del racimo, mas no se afecto el peso promedio de los dedos centrales racimo lo cual nos indica que se obtuvo un racimo con buenas características de comercialización y que las pérdidas alcanzadas por la reducción del peso fueron altamente compensadas por la mayor cantidad de racimos obtenidas por hectárea.
CONCLUSIONES
1. Se observaron efectos altamente significativos de la densidad de siembra sobre la productividad del cultivo, con rendimientos de 29 a 35 t/ha, para las 3.332 y 4.998 pl/ha, respectivamente, y 11,72 t/ha para las 1.666 pl/ ha. Sin embargo, es necesario destacar que estos rendimientos fueron obtenidos bajo carencias nutricionales, lo cual nos permite estimar aumentos aún mas considerables en los rendimientos/ha que nos permitirían supe-
Tabla 2. Valores de la prueba de medias según
Duncan, y estadísticos para peso de racimo a las distintas densidades de siembra
Densidad χ σ c.v.
1.666 11,75 a 3,02 25,72
3.332 10,18 b 3,16 31,05
4.998 9,22 b 2,77 30,09
χ= promedio; σ = desviación standard; c.v. = coeficiente de
variación. Datos con letras distintas son significativamente diferentes (p<0,05) según la prueba de Duncan
Tabla 3. Valores promedio para peso de los dedos centrales de la segunda mano,
número de dedos y número de manos por racimo, para las tres densidades de siembra
Densidad manos/racimo Número de dedos/racimo Número de dedos centrales (g) Peso de los dos
1.666 6,96 a 29,88 a 716,20 a
3.332 6,99 a 29,09 a 675,92 a
4.998 6,44 a 24,41 b 695,50 a
Datos con letras distintas en la misma columna son significativamente diferentes (p<0,05) según la prueba de Duncan
rar ampliamente los rendimientos nacionales promedio (11,9 t/ha). Por tanto, el incremento de la densidad de siembra es una alternativa viable para aumentar la productividad del cultivo, y el uso de 3.332 pl/ha resulta ventajoso, por razones de manejo.
2. En lo que respecta a las variables de racimo, se encontró que el factor que más se afectó por el aumento de la densidad, fue el número de dedos por racimo, siendo el valor obtenido en las 4.998 pl/ha inferior al de las otras dos densidades. En cuanto al número de manos por racimo y el peso central de los dedos centrales de la segunda mano, no se hallaron diferencias en los tratamientos evaluados. Así mismo, en lo que se refiere al peso del racimo, se encontraron efectos significativos de la densidad de siembra, alcanzándose el mayor pro- medio en las 1.666 pl/ha con 11,75 Kg, en contraposición a los 10,18 y 9,22 Kg en las 3.332 y 4.998 pl/ha respectivamente, diferencias que se sustentan en los resultados de las variables de racimo, donde se observó una disminución considerable en el número de dedos por racimo, lo cual afectó directamente el peso del racimo. La densidad de siembra afectó el peso del racimo mas no su calidad, puesto que los racimos de menor peso presentaron menor cantidad de dedos permitiendo un buen llenado de los dedos presentes en cada racimo. 3. En relación a las dosis de nitrógeno y potasio aplicadas, no se observaron efectos significativos sobre el rendimiento, lo cual se debió a un efecto del pH del suelo sobre la disponibilidad de K, Cu y Zn, los cuales son vitales para el desarrollo del cultivo; en lo que respecta a las variables de racimo, éstas no resultaron afectadas por las distintas dosis de nitrógeno y potasio evaluadas.
4. En cuanto a las concentraciones de cada uno de los elementos evaluados en el análisis foliar, se puede destacar que los elementos potasio, cobre y zinc, se presentaron en déficit en la mayoría de los tratamientos evaluados, y que los elementos hierro y manganeso estuvieron casi en la totalidad de los tratamientos por encima de los valores de suficiencia reportados para plátano ‘Hartón’. Este comportamiento, es típico de suelos ácidos, lo cual ratifica que el pH (4,69) fue uno de los factores que más limitó la productividad del cultivo. En adición, el pH ácido favorece la pérdida de potasio por lixiviación. Adicionalmente los contenidos de manganeso observados en la hoja tuvieron un efecto de toxicidad sobre el desarrollo de la lámina foliar.
RECONOCIMIENTOS
Proyecto financiado por la Coordinación de Investigación Agropecuaria del Decanato de Investigación de la Universidad Nacional Experimental del Táchira, bajo el código 02-019-2001.
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LA NUTRICION DEL PLATANO (Musa AAB, Simmonds) EN LA ORINOQUÍA COLOMBIANA
NUTRITIONAL OF PLANTAIN (Musa ABB), Simmonds) IN THE COLOMBIAN ORINOQUIA
Alfonso Martínez Garnica1 RESUMEN
Esta investigación fue realizada en la estación experimental La Libertad (4°09´ N, 73°38´ O) a 338 m sobre el nivel del mar en los Llanos Orientales (Orinoquía colombiana). Los objetivos de este estudio fueron: realizar una descripción de los síntomas visibles característicos de la deficiencia de macro y micronutrientes en plátano, investigar los efectos resultantes de la deficiencia de un nutriente sobre la concentración de los otros nutrientes en el tejido vegetal, determinar la distribución de los nutrientes absorbidos por la planta, evaluar la extracción de los nutrientes con los productos de cosecha, investigar la interacción entre las deficiencias nutricionales y la incidencia de plagas y enfermedades y determinar concentraciones críticas de nutrientes en el tejido vegetal para formular recomendaciones específicas de fertilización en plátano. Se estableció el experimento de campo con 11 tratamientos en 5 repeticiones. Para el tratamiento control se utilizó una solución nutritiva de Hoagland- Arnon modificada donde todos los nutrientes fueron suministrados en su concentración completa. Para los macronutrientes N, P, K, Ca, Mg y S los tratamientos consistían en la reducción al 10% de la concentración normal en la solución nutritiva. Los micronutrientes B, Mo, Zn y Cu fueron removidos completamente. De los resultados se concluye que el plátano requiere grandes cantidades de nutrientes para su desarrollo normal, especialmente potasio. De las deficiencias estudiadas las de potasio y boro causaron los cambios más fuertes en el metabolismo y la fisiología de la planta, alterando tanto el proceso normal de crecimiento como la composición química de los tejidos. La deficiencia de potasio además causa la pudrición húmeda en el pseudotallo del plátano, quedando desvirtuada como presunta causa de un daño mecánico por el coleóptero Metamasius hemipterus Germ. Con la transmisión simultánea de bacterias. Los síntomas de deficiencia de fósforo en las hojas fueron muy semejantes a los efectos ocasionados por infecciones de la enfermedad Cordana musae (Zimm). Los frutos representaron más del 30% del peso seco de la planta entera, el exocarpio contiene mayor cantidad de minerales que la pulpa.