El proceso de socialización de la agricultura cubana ha estado regido por dos aspectos fundamentales los cuales han asegurado el éxito de esta tarea: en primer lugar, la vigilancia de los principios marxista leninista sobre la transformación socialista de la agricultura y en un segundo momento, el enriquecimiento de dicha teoría con la experiencia de las reformas agrarias cubanas.51
Es por eso que al hacer alusión al proceso de cooperativización agrícola en nuestro país se debe tener en cuenta el término de colectivización y no se debe
obviar la categoría cooperación y el tratamiento que le da Marx52 en el Tomo I de
El Capital, donde expone como mediante la cooperación se potencian las fuerzas
individuales y surge una fuerza social nueva.53 Vladimir Ilich Lenin le ofreció en
varios trabajos gran importancia a la cooperación como el más sencillo, fácil y accesible para que el campesinado se transforme en productor socialista. Lenin
entendía el cooperativismo como un proceso en el que deben participar
efectivamente verdaderas masas de la población54, a la vez que contemplaba el
apoyo que debería darle el Estado al nuevo principio de organización de la
población que hemos decidido tomar55. Es indudable que la cooperación en las
51 Ver Valdés García, Orlando. ¨ La Socialización de la tierra en Cuba. ¨ Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1990. p-56. 52 Marx, Carlos, Tomo I de El Capital. Editorial Venceremos. La Habana, 1973. Pág-78.
53 Engels distinguía le prestaba atención a la actitud diferenciada que debía adoptarse frente al campesino y al terrateniente. 54 Lenin, VI al considerar el problema campesino como parte de la problemática general de la dictadura del proletariado, señaló que el
campesinado puede y debe ser aliado del proletariado en la revolución. Después de tomado el poder político el desarrollo socialista de la economía cobra gran importancia, y entre ellos la elección del momento, las vías o caminos y el aparecer de las premisas o elementos necesarios para la realización de la colectivización en el sector agropecuario. Editorial de la Agencia de Prensa Novosti, Moscú, 1969. Pág- 43.
condiciones del Estado capitalista, representa una institución capitalista colectiva. Según Lenin ahora tenemos el derecho de afirmar que para nosotros, el simple desarrollo de la cooperación se identifica (salvo la “pequeña “excepción indicada más arriba ) con el desarrollo del socialismo, y al mismo tiempo nos vemos obligados a reconocer el cambio radical producido en todo nuestro punto de vista sobre el socialismo. Ese cambio radical consiste en que antes poníamos y debíamos poner el centro de gravedad en la lucha política, en la revolución, en la conquista del poder, etc. Mientras que ahora el centro de gravedad cambia hasta desplazarse hacia la labor pacífica de organización “cultural. “ Y estoy dispuesto a decir que el centro de gravedad se trasladaría en nuestro país a la obra de cultura, si no fuera por la relación internacional, si no fuera a causa de tener que luchar por nuestras posiciones en escala internacional. Pero si dejamos esa cuestión a un lado y nos limitamos a nuestras relaciones económicas interiores, es realidad, el
centro de gravedad del trabajo se reduce hoy a la obra cultural. 56
En la clausura del V Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños el 17 de mayo de 1977, Fidel Castro al efectuar un análisis histórico de las ideas de la cooperativización plantea “ ya cuando el Moncada nosotros hablamos de las cooperativas, y desde antes del Moncada nosotros habíamos llegado a la convicción de que no era la parcela la solución de los problemas agrícolas y económicos del país, aunque, desde luego, las parcelas podían contribuir a la solución del problema social de una parte importante de nuestro
pueblo; pero no resolvería los problemas de todo el pueblo 57 En la Primera Ley
de Reforma Agraria se realiza la inclusión de un capítulo acerca de la Cooperación
Agraria como uno de los caminos a seguir del proceso de socialización agrícola en
Cuba, demuestra la presencia del cooperativismo agrícola en el pensamiento de
Fidel y de otros dirigentes de la Revolución.58
56 Ver Lenin, VI. Obras Escogidas en 3 Tomos. Editorial Progreso. Moscú, 1961. Pág 778 – 785.
57 Ver Valdés García, Orlando. ¨ La Socialización de la tierra en Cuba. ¨ Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1990. Pág-58. 58 En ese histórico documento los elementos de la cooperativización se enmarcan enmarcados en la utilización colectiva de los
grandes latifundios cañeros, que convertía en cooperativistas a los obreros asalariados que trabajaban en estas tierras. Estas primeras cooperativas (estatales o no clásicas) estaban bajo el control administrativo del Instituto Nacional de Reforma Agraria y más tarde evolucionaron hacia las granjas estatales.
Si bien la cooperación agrícola fue considerada en la Primera Ley de Reforma Agraria, es necesario examinar desde una perspectiva histórica otras formas de cooperativas y asociaciones campesinas que existieron y que deben ser consideradas para entender la complejidad y lo distintivo de este proceso en Cuba.
La Segunda Ley de Reforma Agraria, puso en manos del Estado el 70% de las tierras agrícolas del país, y centró cada vez más la atención en el desarrollo de la agricultura estatal. Esto hizo que no se le prestara la debida atención a las
Asociaciones Campesinas ya creadas y que ese movimiento cooperativista
comenzara a declinar y no se desarrollara. Con el transcurso de los años se mantuvo la política del mantenimiento de la propiedad y la producción del pequeño agricultor, prestándole ayuda con algunos recursos, pero es obvio que se pensaba que con el proceso de incorporación de tierras a planes estatales por diversas razones, incluyendo las ventas de parcelas al Estado, se lograría la desaparición de la propiedad individual campesina.