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Methodological challenges of testing the relationship quantitatively

Chapter 4: Methodology for nation-wide quantitative analysis

4.1 Methodological challenges of testing the relationship quantitatively

A continuación, se relaciona el contenido de los distintos instrumentos utilizados para la recolección de información durante la experiencia en los laboratorios; Bitácora personal (ANEXO A) y en el registro del Diario menstrual (ANEXO B), a la luz de los objetivos de la presente investigación, las preguntas orientadoras, y los referentes teóricos.

Pregunta de investigación ¿Cómo contribuye el análisis del ciclo ovárico en

tres estudiantes de la especialización para el fortalecimiento de su desarrollo emocional?

Objetivo de investigación Fortalecer el desarrollo emocional en tres mujeres

estudiantes de la especialización a través del análisis de su ciclo ovárico.

Categorías teóricas Linaje materno, ciclo ovárico, crecimiento

Descripción Categoría Subcategoría Instrumento Laboratorio

Se plantea la necesidad de llevar registro de la experiencia de cada estudiante en cada laboratorio, la lectura que se realiza de la

información recolectada se hace bajo la luz de la categoría de linaje materno que contempla la herencia del psiquismo transgeneracional por medio de la ovogénesis prenatal, herencia que es abordada en los

laboratorios 1 y 4.

Linaje materno Útero Ovogénesis, psiquismo transgeneracional. Bitácora de laboratorio 1. Ritual de sanación de útero. Munay- ki. 4. Encuentro afectivo con mi madre.

Para abordar el análisis del ciclo ovárico se toma el diseño de diagrama lunar desarrollado por Miranda Gray, con la apropiación de los 4 arquetipos para cada una de las fases (niña: fase folicular, madre: fase ovárica, hechicera: fase

premenstrual y Bruja: fase menstrual) y se ajusta al de diario menstrual, en el que cada estudiante lleva registro de su ciclo en sus distintas fases,

suministrando siempre información con respecto a los siguientes datos: fecha, día del ciclo síntomas físicos, mentales, estado de ánimo, y fase. Para la apropiación del instrumento y de los conceptos símbolo de cada arquetipo se realizan dos laboratorios, para el registro de su experiencia se desarrollan dos bitácoras.

Ciclo ovárico Arquetipos y fases ováricas Bitácora de laboratorio. Diario menstrual 2.Elaboración del diagrama lunar. 3. Danza lunar El diario menstrual constituye un instrumento de autobservación diaria en el que se registran los distintos cambios que las estudiantes van

experimentando a lo largo de su ciclo ovárico, a nivel físico, mental, emocional y energético, en él se les invita a describir de manera íntima, su autopercepción sobre su Crecimiento emocional en la mujer Autoconciencia Guía interior

Diario menstrual (Desarrollados durante el segundo semestre del año 2017).

propio ritmo cíclico y emotivo, conduciéndoles a tomar conciencia de patrones que se repiten en las fases y son una pauta emocional identificable y modificable. Objetivos específicos Preguntas orientadoras Categorías/ subcategorías Voz de la Estudiante/ instrumento Hallazgo/ dato 1. Identificar la importancia del linaje materno en el desarrollo emocional de tres estudiantes de la especialización y su vínculo con su ciclo ovárico. ¿Cuál es el papel del linaje materno en el útero y la emocionalidad de la mujer? (Gil, 2015) Linaje materno/ Ovogénesis, psiquismo transgeneracion al. (Sierra, 2017), (Gray, 2018) Útero y emociones

Me costó hablar desde mi madre, siento que nunca he aceptado como ella es, ni he perdonado episodios de la infancia, lo cual me ha llevado a ser dura con ella en muchos momentos, a no aceptarla ni agradecer todo lo entregado, principalmente el darme la vida. (Pao/ bitácora Lab. 1).

Durante el encuentro fui hallando diferentes elementos que permitieron irme adentrando en lo que ha sido mi relación con lo femenino; a pensar y a confrontar de qué manera se ha tejido interiormente la relación con mi propio femenino y con otros sentires femeninos. Descubriendo lo difícil y distante que resulta conectar con ese sentir, algo que encuentro en mi relación de madre-hija y que hasta hoy había percibido como algo normal y natural. (Hilo Rojo// bitácora Lab. 1). Es así como vas cayendo en la cuenta de que un dolor físico como lo es un intenso cólico te habla de una resistencia, una falta de aceptación y de una negación de sí misma. (Hilo Rojo, bitácora, Lab.2)

Era innegable que había algo herido en la relación con mi madre y que eso que nos dolía y que hacía que nos sintiéramos heridas la una con la otra se había tejido a lo largo de nuestras vidas, por su puesto este sentir, se trasladaba a la relación que yo tenía con mi ser femenino. (Hilo Rojo, bitácora, Lab.4)

Inicié hablándole a mi mamá desde una pauta que poco a poco he ido reconociendo y es el reclamo, el reproche. Cuando hablo con ella, estoy reprochándole su forma de ser, su debilidad, su falta de cuidado hacia sí misma, le pido que por favor no cuide más de mí, que yo ya crecí. No se lo digo con rabia, pero en el fondo, reconozco en mí, la rabia, la rabia, la rabia.

Al danzar en parejas, haciendo de espejo de los movimientos de mi mamá me sentí impactada por SU ritmo, por SUS propios movimientos, que al pasarlos a mi cuerpo sentí tanta ternura, tanto respeto, tanta dulzura por ella.

Respetar el movimiento del otro, respetar sus ritmos, sus frecuencias,

ella posee su propia cadencia. Algo en mi hizo un clik mientras escribía, y comencé a percibir que esa carta me la estaba escribiendo a mí misma, cada frase que le decía a mi madre a propósito de su falta de autocuidado, empezó a rebotarse hacia , entonces el “no me escuchas” se convirtió en “no me escucho”, el “no te

Existe en las tres estudiantes fallas en su vínculo materno, caracterizadas por sentimientos de reproche, rabia, rechazo, incomprensión, y no aceptación de su mamá. (Sierra, 2017) “los úteros hablando siempre me han revelado una hermosa conexión con un cuerpo materno de miedo, angustia, soledad, tristeza, rechazo, el útero nos dice a las mujeres lo que es aceptado o temido, lo no resuelto y lo añorado”.

La manera en que una mujer se relaciona con su ciclo ovárico y con otras mujeres está relacionado con su linaje materno. (Gil, 2015):

los dolores menstruales pueden estar vinculados a culpabilidad e ira, inconscientemente la mujer rehúsa de su feminidad. El autocuidado y el autoconocimiento de la mujer están relacionados con su vínculo materno, y las memorias que guarda en su útero.

Su crecimiento emocional estriba en darse cuenta (ver en autoconciencia) sus pautas afectivas dolorosas,

identificándolas, para proponerse cambiarlas. Esto lo puede lograr

atiendes” en “no me atiendo”, el “no te cuidas”, en “no me cuido”, el “no me conoces”, en “no me conozco”,

sintiendo en mi interior el espejo que mi madre había estado siendo durante todos mis años de lucha con ella, un espejo donde no me quería ver, un reflejo que odiaba, que no aceptaba. (Jora/ bitácora Lab. 4).

Permitirnos sentir, ser sentir,

escucharlo. Darle su lugar y su estatus, con todo lo que traiga, con todo el dolor que desencadene, sentir y sentir, no acallarlo más, no drogarlo, dejarlo ser, abrirle la puerta y escuchar su mensaje y su enseñanza sobre nosotras mismas,

porque sintiendo profundamente, nuestro sentir, nuestros sentidos, nuestro cuerpo, nuestras emociones, sin más vergüenza, tapujos ni prejuicios frente al llanto, abrimos camino y espacio para el autoconocimiento. (Jora, bitácora, Lab.1)

Fecha: 27 de octubre de 2017

Fase: folicular, Niña

Útero cántaro, útero recipiente de memorias. Dolor al pensar que no fui mecedora de Samuel, sentimiento de culpa por ello, reconocimiento de la

necesidad de afecto, de calor, de agua, de placer. Culpa por no danzar, recriminación por ello, sentimiento de soledad. Queda en mi vientre mucho miedo. Aún hay miedo e identifico pensamientos que lo hacen fuerte, el

culpabilizarme por no ser, no haber sido un cántaro caliente y húmedo para él. (Jora, Diario menstrual)

Adentrarme en los misterios de mi útero junto con otras mujeres es nuevo para mí, logra llenarme de sorpresa y fascinación, el indagar y escudriñar sobre el conocimiento que se encuentra dentro de mi naturaleza femenina (Pao, bitácora, Lab. 1).

Era innegable que había algo herido en la relación con mi madre y que eso que nos dolía y que hacía que nos sintiéramos heridas la una con la otra se había tejido a lo largo de nuestras vidas, por su puesto este sentir, se trasladaba a la relación que yo tenía con mi ser femenino. (Hilo Rojo, bitácora Lab. 4) Escribir durante el encuentro para mi madre y luego leer en frente de ella, fue un bálsamo y también una imagen retadora de lo que yo hasta el momento había anidado en mi corazón hacia mi madre y a hacia cualquier otra vinculación femenina. Yo siempre me había reusado a sentirme tan expuesta emocionalmente en frente de ella. Confrontar ese miedo junto a ese emocionar frustrado que sustentaba gran parte de nuestra relación era algo que me atemorizaba. Mientras leía enfrente suyo, fue imposible contener las lágrimas, la voz se me quebraba y sentí una maraña enorme de nudos en la garganta que quería soltar; luego de la carta continúe hablando, dije muchas cosas, las dije llorando, las dije rota y deseosa de ser mejor comprendida, también la escuche a ella y, ahora creo que al igual que yo, ella también necesitaba decir, llorar y soltar. Ahora que puedo reflexionar sobre las cosas que dije en el encuentro, siento que en mi hay una niña herida que reclamaba atención, compresión, confianza y

escuchando lo que tiene por decirle su útero. (Gray, 2018) Estamos unidas a nuestra línea ancestral materna; a su trauma, dolor y sufrimiento, por medio de nuestros úteros. (Sierra, 2017) el cuerpo del dolor tiene un código colectivo y uno genérico, (y) las mujeres tenemos la historia del dolor de las mujeres inscrita en nuestros cuerpos.

afecto. Que no sabía cómo decirlo. Tampoco era capaz de reconocer que muchas de las cosas negativas que sentía y veía en mi madre, eran producto de la carente y nociva imagen afectiva que he formado. Imagen que Ahora debo vaciar e intentar llenar de nuevas y mejores emociones para lograr vincularme de forma armónica y amorosa conmigo misma y con los otros. (Hilo Rojo, bitácora Lab. 4)

2. Analizar la relación entre la emocionalidad en tres estudiantes de la especialización y su ciclo ovárico. ¿Cómo se pueden abordar las distintas fases del ciclo ovárico para detectar los distintos cambios emocionales en la mujer? ¿Qué relación existe entre las emociones y el ciclo menstrual? (Gray, 1994) Fases ováricas Arquetipos Diario Menstrual Guía interior (Northrup, 1999) Autoconciencia (Goleman, 1992)

Nunca antes me había detenido en la idea de la emoción vinculada a las etapas del ciclo menstrual y la construcción simbólica que gira en torno a ello y, es precisamente desde este saber de elementos simbólicos y culturales compartidos durante el encuentro que favorecieron en mí el diseño de una estructura que atraviesa mi mentalidad y corporeidad hacia la comprensión afectiva que establezco con mis emociones; siento haber adquirido un hilo entre mis estados mentales, corporales y emociones; que me permiten establecer una relación de significados entre estos. (Hilo Rojo, Bitácora Lab. 2)

Fecha: 23 de septiembre

Fase: Lútea-Abuela En el tránsito por mi fase Lutea- premestrual y lútea-menstrual, es decir previo y durante el sangrar, aparece una sensación de preocupación, desasosiego y perturbación, Tengo dudas sobre la autenticidad de como interpreto estas sensaciones y en encontrar qué es ese algo que deviene a mi perturbador y, que no termino de comprender aun del todo; intento rastrear dicha sensación. Me encuentro con una mezcla de culpa y vergüenza las cuales he anidado quizás desde chica y que devienen con mi primer menstruar, incluso antes y, con todas las memorias que he ido guardando con cada surgir de esta fase. (Hilo Rojo, Diario menstrual)

Fecha: 20 de septiembre

Fase: Lútea-Abuela

Experimento la sensación de querer huir, querer dejar a lado todo aquello que me afana, que me trae angustia y pesadez. Me pregunto qué es de lo que realmente deseo huir: ¿es de mí misma o del no saber enfrentar la vida? Es este huir producto de un miedo o de un sentir protector de mí ser intuitivo; intento descubrir en mi interior del porqué de esta sensación, de esta manera reflexionando veo que nunca me he preparado para encarar mi menstruar, que me cuesta afrontar los cambios, molestias, síntomas y sensaciones que trae consigo mi menstruar. Siento que no he sabido afrontar con coraje mi feminidad de vivirla de mejor manera y hacerme consciente de esta. Siento una nueva necesidad por hallar ese coraje que me permita mirarme completa. (Hilo Rojo, Diario menstrual)

Fecha: 12 de noviembre

Fase: Lútea-Abuela

En este mes he intentado mirar mi ciclo desde diferentes perspectivas e

Dotar de simbolismo una función biológica del cuerpo le otorga a la mujer herramientas para observarse a sí misma, y ordenar sus saltos emocionales en campos de sentido.

(Jung) define la noción de arquetipo como factores y motivos que ordenan los elementos psíquicos en ciertas imágenes pero que se reconocen solamente por sus efectos.

La fase ovárica que más favorece a los procesos introspectivos y autorreflexivos en la mujer es la fase premenstrual, cuyo arquetipo es la abuela que se auto observa y auto transforma. (Gray, 1999) La mujer está muy unida a su voz interior, y su verdad más profunda se manifiesta de forma pura y sin disimulos, es muy emocional y transmite sus deseos de forma directa y sin ambigüedades.

La mujer puede aprovechar la información proveniente de su cuerpo en las distintas fases de su maduración ovárica para conocer el contenido de

emociones. (Northrup, 1999) El ciclo menstrual rige el flujo no sólo de los líquidos, sino también de la información y la creatividad. Recibimos y procesamos

intento hacerlo más desde una mirada contemplativa y con menos rudeza; ya que durante el transcurso de estos meses me he dado cuenta la manera en que suelo juzgar o entorpecer el flujo de mis emociones.

Sintiendo conscientemente ahora, lo indispensable de dejarlas ser, de experimentarlas sin forzar nada, sin que para entenderlas yo deba generar un sobre esfuerzo más que el justo y necesario. Ni siquiera se trata, en un inicio de entender, sino más bien de escuchar, de fluir en el placer y en el dolor que deviene de cada emoción. No se pude forzar la comprensión emocional y esperar un resultado certero sobre estas. Por el contrario, para lograr hallar una cercana comprensión de mí emocionar, previo debe haberse permitido vivir a plenitud cualquier emoción. Las mejores emociones no son las positivas o las negativas, sino aquellas que se viven, así como ocurre con cada fase de mi ciclo ovárico, pues no puedo forzar ni tener control sobre estas, más debo hacer un intento por conectarme de una manera más armónica y verdadera con estas. (Hilo Rojo, Diario menstrual)

Fecha: 11 de noviembre de 2017

Fase: abuela

Mil flechas me lanzo, flechas mentales

que desencadenan corrientes de

pensamientos negativos, me he sentido en una lucha siniestra contra mis pensamientos, los veo claramente, los veo, soy consciente de ellos, de su naturaleza y del impacto que traen. El miedo a borbotones, pero el miedo descubierto, lo veo, lo siento, aquí estoy frente a él. No le tengo miedo, no le tengo miedo, miedo. Ya no. Aquí estoy mirándote, no quiero atacarte, pero aun puedo abrazarte. Descorro, ubico. Estoy conmigo, estoy conmigo. (Jora, diario menstrual)

Fecha: 26 de diciembre de 2017

Fase: doncella

Menstrué la mitad del año en luna menguante, yendo profundamente a mi interior, a mis pozos, a mis lodos, allí estuve desde enero, en que recé poder sanar mis ánimos, mis emociones, pidiendo la alegría en mi corazón. Este camino de gracia ha sido maravilloso (…) Mirar de frente sin ofuscarme, sin identificarme, sin juzgar, mirar de frente y con compasión, con cariño, con paciencia. Ordenando la casa, mi corazón está tranquilo. (Jora, Diario menstrual)

Fecha: octubre 11 de 2017

Fase ovárica: Lútea premenstrual. Me siento retirada del mundo, pensativa, mente hiperactiva. No quiero hablar ni expresarme con nadie. Me siento mal, pero no estoy triste, tengo rabia con los hombres y con mi rol de madre soltera.

Análisis autodestructivos. (Pao, diario menstrual)

Fecha: octubre 09 de 2017

Fase ovárica: Lútea premenstrual. Mucha rabia insoportable y tristeza. Escasa paciencia con mis hijos y por lo

diferente en las distintas fases del ciclo.

Existe en el cuerpo de la mujer un sistema de guía interior que se manifiesta por medio de la expresión de los sentimientos, si la mujer se atiende y escucha su sentir, comienza a tener acceso a ese sistema que le guía en la toma de decisiones para proveerse bienestar. (Northrup, 1999) cuando reconocemos y dejamos salir nuestro sufrimiento emocional, nos conectamos inmediatamente con nuestros sentimientos, los cuales actúan de sistema orientador o guía interior.

Llevar registro de los cambios emocionales por medio de un instrumento de auto observación, diario menstrual, la mujer aprende a activar un testigo que observa lo que siente y lo que piensa sobre lo que siente, cultivando con ello una forma de autoconciencia, camino seguro para su desarrollo emocional. (Goleman, 1994) conciencia de uno mismo es la atención continúa a los propios estados internos, conciencia autorreflexiva en la que la mente se ocupa de observar e investigar la experiencia misma mientras ocurre (…)actitud neutra que mantiene la atención sobre uno mismo aun en medio de la más turbulenta agitación emocional.

mismo sentimiento de culpa. Sensación de no hallarme y de no saber qué hacer. (Pao, diario menstrual)

Fecha: octubre 19 de 2017

Fase ovárica: menstrual.

Reflexiono sobre la necesidad de no seguir culpándome por las decisiones del pasado. Estoy en otro momento de mi ciclo que me permite enfocar mi energía en lo que deseo trabajar. Tengo fe en mis sueños y en mí misma. Los pensamientos están más tranquilos, logro descansar mejor y disfrutar mi rutina diaria con mis hijos. (Pao, diario menstrual).