Chapter Two Genetic variation
2.10 Methods: rare variant burden tests
Para podernos abrir y sintonizar con un objeto, hemos de venir de un espacio de amor. La empatía es la clave para permitir que las cualidades del objeto o persona "se hagan vivas" en nuestro interior.
Asimismo, se requiere cierto grado de apertura y flexibilidad. Si fuéramos excesivamente rígidos, nunca podríamos vibrar con las cosas que no fueran como nosotros. La parte de nosotros mismos que está hecha de
condicionamientos y opera solamente a través de reacciones, la mente-manas, es como una jaula. Vivimos en nuestra mente como podríamos vivir en una jaula, siempre confinados en la misma gama de pensamientos, emociones, reacciones. Es como si estuviéramos viendo el mundo a través de cristales tintados, esto es, como si solamente estuviera hecho de azul verdoso, verde y amarillo verdoso, por ejemplo. "Sintonizar" es una forma de romper la jaula mental y comenzar a "ser" en un espectro expandido de frecuencias.
Por supuesto, únicamente nos daremos cuenta de que estamos en una jaula cuando estemos fuera de la misma. Si se ha estado siempre viviendo en una jaula, la jaula no es una jaula, sino todo el universo. Sintonizar nos permite romper los límites, al introducir patrones insospechados de "ser" en nuestra conciencia. La luz que llega de ciertas estrellas, por ejemplo, nos permite vibrar a frecuencias muy extrañas, diferentes a cualquier cosa que pueda experimentarse en la Tierra. Pero, verdaderamente, no hay que ir tan lejos para reventar los límites de nuestra jaula. Si sencillamente pudiéramos ser el gato, o la planta que esta en una maceta, durante solo unos cuantos segundos, esto ya representaría un extraordinario avance.
Otra cualidad que se precisa para el arte de sintonizar y que se desarrolla con la práctica, es la capacidad de olvidarse por un rato de uno mismo. Si permanecemos demasiado como la propia jaula, ya no nos quedará espacio para nada más. Hemos de borrar por un momento la personalidad de superficie. Hemos de cultivar una quietud interior extrema, una ausencia absoluta de reacciones. Hemos de hacernos vacíos, haciendo una abstracción de todo lo personal. Esto nos proporcionará un descanso refrescante y un sentido de relatividad respecto a nuestros pequeños problemas.
Respecto a nuestro Ego o Ser Superior, experimentaremos algo paradójico: La "sintonización" no vela nuestro Ego, sino que lo revela. Es mediante siendo más nuestro Ser Superior como podremos "convertirnos" en un objeto. La parte de uno mismo que es capaz de vibrar en armonía con algo en el universo, es el Ser Superior, precisamente porque es universal. Por tanto, al "convertirnos" en algo distinto a nosotros mismos, perdemos el pequeño ego y, por consiguiente, revelamos el verdadero Ego. Mediante la percepción del mundo descubrimos el Ser Superior, lo cual es - ni más ni menos - todo lo que pretende Clairvision.
Esto no es como una vaga sensación o una visión intelectual, sino que es una frecuencia híperdensa de "ser". Es una experiencia más objetiva que poner la mano en el fuego. Al sintonizar con un objeto y convertirnos en el objeto, nos convertimos en nuestro Ser Superior. Somos nuestro Ser Superior, diez mil veces más que cuando pensamos en el objeto con la mente. Cuandoquiera que pensemos en el objeto no somos nuestro Ser Superior, sino que nos hemos asimilado con la jaula.
Ha llegado el momento de invertir el clásico adagio del filósofo francés Descartes: cogito ergo sum, "pienso, luego existo". Lo que revela la visión elevada es exactamente lo contrario: " Pienso, luego no existo". Cuando la mente se detiene es cuando se puede salir de la jaula y decir: "No pienso, luego existo". El estilo de trabajo de Clairvision nos invita a emplear la percepción para alcanzar tal estado.
11.5 Árboles
Reanudaremos nuestros ejercicios prácticos, esta vez enfocándolos a los árboles. Hay una enorme suma de sabiduría almacenada en los árboles, de ahí la veneración en que eran tenidos por las escuelas celtas de iniciación, por citar un ejemplo. Es significativo que la tradición budista insista tanto en el hecho de que Shakyamuni Buddha alcanzara la iluminación bajo un árbol, un ficus religiosa, en Bodhgaya. En Australia existe un árbol extraordinario de la misma familia, llamado Moreton Bay Fig (ficus macrophylla), el cual se parece al banyan. Es un árbol enorme, magnífico, siempre dispuesto a aconsejarnos. Si puede encontrarse un árbol con tal energía, es una gran bendición. Cuandoquiera que tengamos que pasar por un gran cambio interior, bastará con que nos sentemos bajo el árbol y meditemos, y el árbol nos ayudará.
Práctica 11.6
La sintonización es una habilidad que se desarrolla gradualmente. Al principio estamos un 10 % sintonizados con el objeto, esto es, tenemos una ligera sensación. Entonces es una cuestión de ir intensificando la conexión y borrar nuestra personalidad de superficie, mediante un total silencio y quietud interiores. Permitimos que las cualidades del objeto se hagan vivas en nosotros, hasta alcanzar el punto en que realmente nos convertimos en el objeto.
Para desarrollar la capacidad de sintonizar, recomiendo que se practique sobre diversas especies de árboles. Sintonicemos y aprendamos a vibrar con ellos. Descubriremos que cada árbol tiene una energía diferente. Seguidamente se ofrece una serie de
sugerencias sobre cómo descubrir las propiedades y cualidades de los árboles. Nuestro método consiste en la exploración de nuestros propios sentimientos conforme sintonicemos con los árboles.
- Nuestra energía, tiende a expandirse o la sentimos contenida? - El árbol, nos da una sensación de suavidad o de fuerza bruta? - Tenemos un sentimiento yang (activo, etc.) o yin (receptivo, etc.)? - Es la energía del árbol más afín al elemento tierra, agua, aire o fuego?
- La energía del árbol, resuena más con el pecho, el vientre, la garganta o la cabeza? (Cuando tratemos de conocer las propiedades de cualquier planta o sustancia, siempre será una buena idea sondear qué chakra está resonando).
- Cuando sintonizamos con el árbol, tenemos el sentimiento de estar protegidos? Algunos árboles pueden envolvernos entre sus ramas como si un ángel nos tomara entre sus alas. - Tratemos de sentir cuál es la especialidad de este árbol. Para qué podría ser bueno desde un punto de vista medicinal?
Practiquemos con diversos árboles de distintas especies. Comentarios
• Cuando estemos aprendiendo a sintonizar, los árboles son muy
recomendables, puesto que tienen una naturaleza generosa y disfrutan comunicando su energía. Yo he visto cómo diversas personas han experimentado una gran apertura de la percepción mientras
sintonizaban con un árbol. Algunos árboles literalmente nos hablan. Cuando lleguemos a ser más receptivos, no resultará extraño que, al pasar junto a un árbol, no tengamos más remedio que pararnos, pues el árbol nos estará llamando. No dudemos en abrazar los árboles!
• Recordemos la práctica 8.12: si tenemos una pena o una energía perversa de la que no podamos librarnos, abracemos un árbol durante suficiente tiempo y pidámosle al árbol que la tome para sí. Los
resultados nos pueden llegar a asombrar. (La energía no es, de ninguna manera, tan nociva para el árbol como para nosotros). Si desarrollamos nuestra capacidad de sintonización, seremos capaces de realizar este ejercicio con mucha mayor intensidad.
• Hay una bella costumbre que consiste en plantar un árbol cuando nace un niño (enterrando la placenta en la tierra próxima al árbol). De este modo, el niño y el árbol tendrán idénticas cartas astrológicas. Por supuesto, no es sencillo plantar el árbol justo en el instante del parto (pese a que podría ser una experiencia bastante divertida). Por tanto, puede procederse del siguiente modo: anótese el minuto en que sale la cabeza del niño y organícese que alguien plante el árbol el día siguiente, a la misma hora exactamente. Aparte de la Luna, los cuerpos celestiales no se mueven demasiado en un día, y 24 horas después tienen
prácticamente la misma posición en las casas astrológicas que el día anterior. Otro momento excelente para plantar un árbol es en la Luna
nueva que precede al nacimiento. Si el niño todavía no ha nacido para Luna llena, plántese otro. Estos dos árboles, los de la Luna nueva y la Luna llena, tendrán un particular significado para el niño.
Elíjase un buen árbol, en el cual primero el niño y más adelante el adulto pueda mirarse a sí mismo.