• No results found

Two-mode squeezed state as a quantum resource for DLCZ protocol

Según España (1985) otra de las influencias en el periodo de los radicales fue la promoción de la idea del self-goverment inspirada en las políticas republicanas estadounidenses, que limitaban al máximo la actividad del gobierno a favor del individuo, su dogma era “un mínimo de gobierno con

un máximo de libertad”.

A lo anterior se sumaba la filosofía que servía de fondo a la política radical: “el ser humano es libre cuando tiene capacidad para controvertir las ideas, porque puede defenderse de las regresivas y alienantes. Y como el hombre que le interesaba al liberalismo era el hombre ordinario, había que darle preferencia a la escuela primaria, que revela las naturales disposiciones del individuo y lo pone en aptitud de desarrollar sus talentos. “La escuela

primaria es el segundo bautismo del hombre”. Por eso en cada liberal destacado había un educador. Pero no era solo el ansia de formar un ciudadano idóneo y de permitir que todos los talentos afloraran el que estaba en la raíz de esa política. Era la convicción de que sin instrucción general no hay desarrollo”. (Molina, 1990, p. 108)

De igual forma, el gobierno radical adoptó las ideas del utilitarismo13 como forma moral en la formación de la ciudadanía. El máximo exponente fue

12Estas ideas venían de la generación de la independencia que “había estado bajo la influencia política de dos movimientos de ideas: la teoría constitucionalista norteamericana, de una parte, y el benthamismo inglés, de otra. Sin embargo, ambos representaban un tipo de concepción del Estado compatible con ciertos principios de realismo político y adaptables a la mentalidad parcialmente conservadora y legalista de una clase burguesa urbana, de manera que todo lo que en ellas había de elemento explosivo o de tendencia hacia una movilidad social permanente, se corregía de acuerdo con la experiencia, aunque fuese a costa de los principios. (Ver: Jaramillo, 1996, p. 204).

13 El principal exponente de ésta corriente fue Jeremías Bentham, filósofo inglés cuyos presupuestos fundamentales consistían en: el placer y el dolor como primeros referentes de impulso y coacción social; en otras palabras, la relación del mundo a través de la experiencia. Otro presupuesto era la concepción de la sociedad como un mecanismo de causa y efecto que se reflejaba en una buena legislación, y por último el mayor bienestar para el mayor número de

19

Ezequiel Rojas, para él la filosofía moral que debía regir, era la moral sensualista, es decir: “la doctrina que reconoce que en el modo de sentir del alma consiste la felicidad i la desgracia (…) El objeto de toda moral es dirijir la conducta de los hombres de manera que no ejecuten los actos malos i que ejecuten los buenos: no ejecutar los actos malos es evitar a los hombres las penas que ellos causan: i ejecutar los actos buenos es haceros gozar de todos los placeres que ellos producen: luego el objeto de toda moral es evitar penas i proporcionar goces a los hombres: lo que consigue cuando lo que se prohíbe es todo lo que realmente es malo, cuando lo que se manda o permite es lo que realmente es bueno, i cuando se cumple fielmente los preceptos: luego toda moral es sensualista. La moral sensualista es la buena, luego la moral sensualista es la verdadera” (Rojas, 1868, p.168)

A esta publicación Miguel Antonio Caro responde14: “el edificio moral descansa sobre la noción de bien. Vos, lo mismo que Bentham, tratáis de ilustrar esta idea, identificándola con la idea del placer. Inclínome a creer ardua empresa esta identificación, cuando a pesar de vuestros talentos, vos y vuestro autor os exhibís tan imponentes en este ensayo preparatorio. Es indudable señor, que la idea de placer es distinta de la del bien”15. (Caro, 1868, p. 357)

Por otro lado, la influencia alemana en el liberalismo colombiano se vio reflejada en “la similitud que permite establecer un muy notorio paralelismo de comportamientos políticos determinados por las ideas y la religión, entre los movimientos liberales en la Alemania de la segunda mitad del siglo XIX y los movimientos liberales en la Nueva Granada y en los Estados Unidos de personas. Vargas (2012) Educación ciudadana liberal: la querella Benthamista. Ponencia presentada en la Conferencia: El liberalismo radical en el siglo XIX, colecciones que inspiran. Bogotá, Colombia.

14 M. A. Caro a la filosofía moral de Ezequiel Rojas. en una serie de Cartas responde En esta sección sólo se expondrá el argumento más relevante sobre el pensamiento de Bentham que era el fundamento de Rojas. Las cartas se pueden encontrar en las Obras de M.A. Caro del Instituto Caro y Cuervo, 1967, pp. 356- 396.

15 « […] la hostilidad de Caro al pensamiento ético utilitario y a las ideas de carácter político y constitucional que el benthamismo difundió en América. La idea utilitaria conlleva a una concepción mecánica de la sociedad, un atomismo social, una igualación naturalista de las personas que estaban en pugna con el ethos español. Caro sin ser un tomista sistemático, ni un escolástico puro, jamás comprendió el cristianismo a la manera romántica, y de ahí que ni el cristianismo utópico, ni la mística, ni ninguna otra forma de interpretación del espíritu cristiano que pudiera llevar a una escisión entre cristianismo y catolicismo o a romper la unidad espiritual, y podríamos decir, política, entre la idea cristiana y la Iglesia Católica, como organización histórica, aparecen nunca en su pensamiento. (Jaramillo, 1993, p. 153)

20

Colombia, de 1853 a 1886. En Alemania la “lucha de la cultura” (Kulturkampf), contrapuso a Bismarck y al Papa Pío IX. En Colombia los decretos de ‘Tuición de cultos” y “desamortización de los bienes de manos muertas” contrapusieron al general Mosquera y al Papa Pío IX” (Müller, 1989, pp. 1-2).

Empero, la Iglesia católica en cabeza del Papa Pio IX16 condenó y respondió a las ideas liberales que los gobiernos habían adoptado tanto en Europa como en América Latina por medio del Syllabus o Catálogo de los principales errores de nuestro tiempo (1864); el episcopado señalaba los principales errores de la época:el Syllabus, constituía la síntesis de posiciones teológico-políticas sostenidas por la Iglesia católica contra las ideas liberales y modernas sobre el Estado que se habían desarrollado durante el siglo XIX. Eran principios políticos irreconciliables. De acuerdo con los principios liberales, el Papa y los ministros de la Iglesia se debían excluir de la administración y dominio de las cosas temporales e incluso los obispos no debían publicar sus pastorales sin permiso previo del respectivo gobierno”. (Ortiz, 2005. p. 107).

Más adelante el gobierno radical por medio del DOIPP, traería maestros alemanes a Colombia para implementar los modelos educativos de éste país a los Estados Unidos de Colombia, donde se le otorgaría al maestro público la función de instruir al ciudadano como sujeto útil y práctico para la sociedad17.

16 Pío IX había consolidado el poder espiritual de la Iglesia y lo podría contraponer al poder temporal de los dignatarios de los Estados. Su supranacionalidad entraría en conflicto con los Estados nacionales modernos. Y en la oposición al modernismo, y a sus principios, la Iglesia tomaría partido por el universalismo de la tradición, con fundamento en los dogmas de fe, de los cuales ella era y se declaró depositaria, contra el modernismo que reclamaba para sí la universalidad de la razón. Así nació la lucha de la cultura, que en Alemania duró quince años, de 1871 a 1886, en el tiempo en que Bismarck ejerció la Cancillería del Segundo Imperio (1871-1890), en alianza con el liberalismo primero y con el conservatismo después; pero que en Colombia se extendió desde la constitución de la República de la Nueva Granada (1853) hasta la disolución de los Estados Unidos de Colombia. (Müller, 1989, p. 3).

17 En el capítulo III del DOIPP, los Directores de escuela tenían las siguientes obligaciones: “Art. 51. El Director de la escuela, por la importancia y santidad de las funciones que ejerce, es el primer funcionario del Distrito, i tiene el deber de arreglar su conducta de manera que en su vida pública y privada sirva de tipo a todos los ciudadanos. Art. 52. El Director debe estar sostenido i animado por un profundo sentimiento de la importancia moral de sus funciones, i fundar su principal recompensa en la satisfacción de servir a los demás hombres 1 de contribuir al bien público. Art. 53. El Director de la escuela se hará amar i respetar, no solo de sus discípulos, sino de toda la sociedad en que viva; será pundonoroso i leal en sus relaciones, benévolo i afable en su trato, cumplido en sus maneras; pero deberá mostrar en todas ocasiones firmeza de carácter para hacerse obedecer i respetar. En ningún caso se dejará arrastrar a accesos de pasión, ni incurrirá en otra debilidad que pueda comprometer su carácter, el cual debe formar un conjunto de virtudes varoniles. Art. 54. Las faltas contra el

21

3.3 El Decreto Orgánico de Instrucción Pública Primaria y la “cuestión