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4.3 THE STRUCTURAL VECTOR AUTOREGRESSION METHODOLOGY

4.3.2 Modelling the relationship between VAR and the SVAR

Se identifican distintos niveles de confianza, partiendo de aquella vinculada al trabajo. Confiar en un compañero de labor implica que se puede entregar a este la tarea. Entre los extrabajadores ferroviarios de Valparaíso muchas veces esto significó coordinación en equipo. La confianza fue recíproca, pudiendo no ser retribuida a la misma persona, sino al grupo al que se pertenece, señal de cohesión, tal como se observa en el siguiente testimonio:

el centro era Barón, pero, pero había casa de máquinas en Loa, Los Andes, Llay Llay y Yungay, pero allá era más familiar la cosa porque era más relajado si se quiere en la forma de trabajar, en el aspecto que había más arre…te podía arreglar turnos, hacer… para poder venir a la casa uno le hacía el turno al otro y así para poder estar más en la casa. GF (AOMBV, 2013d, ext.: 03:45- 04:18)

Sobreponerse al desgaste físico y emocional de un trabajo extenuante y de equipo, implicó aprender a estar juntos, a trabajar y sobrellevar la pesada carga, apareciendo un vínculo asociativo para organizar la vida en común, lo cual se mezcla con la familia, es mutual y también un acuerdo asociativo, bajo el cual las reglas del trabajo se construyen según necesidades familiares. La reciprocidad familia-trabajo es entonces fundamental en la organización de la vida.

Estas distintas instancias involucraron enfrentar en conjunto dificultades comunes mediante formas de cooperación cómplices y fraternas. Por ejemplo, todos tenían

26 Cooperación que genera o no lealtades, las que guardarían relación con lo que en el marco teórico (p. 32)

señala Rorty (1998) respecto de la identificación y ampliación de lealtades a partir de la generación de lazos de confianza.

que organizarse en turnos para ordenar tiempos de trabajo y estudio con el fin de ir ascendiendo laboralmente, lo que se puede apreciar en el siguiente relato:

En Santiago me tocó estudiar con otro compañero también. Entrábamos a estudiar a las 6 de la mañana y estábamos como hasta las 12, 1, y en la tarde teníamos que hacer el turno correspondiente en el patio porque no había gente. Era la única forma que pudiéramos estudiar, era que hiciéramos el curso en la mañana y en la tarde trabajábamos. Y así hicimos el curso para ayudante de máquina, y ahí, bueno, me tocó trabajar con diferentes compañeros. GF (V, 2013d, ext. 02: 49-03:42)

La tarea que describe el relato fue una que requirió de cada uno que el otro involucrado también se superara, de modo de avanzar en la carrera ferroviaria, un deseo común de logros personales dentro del rol laboral, proyectos cooperativos de desarrollo personal y grupal como el estudiar para ascender en el cargo dentro de la empresa ferroviaria, aspiración de superación laboral y mejora en la condición de vida. El ascenso implicó entonces un esfuerzo personal que fue impensable sin el lazo fraterno para mejorar las condiciones de vida, y asociativo, establecido por el contrato laboral y el compromiso recíproco a partir de él.

El esfuerzo es multiplicado a través de la cooperación y transformado en parte conformante de aquel hacer en común dentro de los tiempos laborales establecidos en cada taller, lo que da cuenta del formar parte de un equipo.

La superación laboral era un proyecto a largo plazo, ya que desde el momento de entrar a trabajar a EFE comenzaban los trabajadores a desarrollar una “carrera ferroviaria”, entendida como una serie de cursos y pruebas formativas junto a procesos de enseñanza-aprendizaje dentro de los talleres, instrucción que les permitía ascender de cargo, progresión que duraba toda la vida laboral. El aprendizaje de un oficio era un trabajo de equipo, de taller, cada uno poseía un rol que iba aprendiendo, en el que se capacitaba para ascender en cargos. Pero era un trabajo arduo y agotador, y los tiempos libres escasos, por lo que la única forma de lograr estudiar, dar exámenes para ascender laboralmente y sobreponerse era actuando en equipo, siendo cómplices en el deseo de superación.

Al respecto comenta el señor Alejandro Guerrero:

No recuerdo la escala que había de valores para que nos cobraran por la construcción. Era administración directa y administración delegada, eran varios ramos, entonces nosotros fuimos tomando de a uno por uno; donde podíamos economizar lo hacíamos nosotros algunas cosas y después

pasábamos a otro de otro nivel. Ahí nosotros me acuerdo que nos conseguíamos permiso en la empresa y los mismos compañeros a veces nos daban facilidades para… hacíamos cambios para que los dirigentes pudiéramos estar en la construcción. AG (AOMBV, 2013b, ext.: 00:24-02:17) El deseo común de logros se tradujo en un proyecto de desarrollo laboral a largo plazo. A partir de un vínculo cómplice-fraterno implicó un ejercicio de reciprocidad, en el que la dominación generada por el mismo sistema laboral ferroviario podía ser subvertida a través del ponerse de acuerdo en redistribuir los tiempos laborales según fuera necesario para lograr equilibrar el esfuerzo y el beneficio que significaba a cada uno el superarse laboralmente. Esto dio pie a que surgiera este tipo de cooperación en la que todos ganaban, una forma de entendimiento mutuo, de cooperar y ponerse en el lugar del otro. Es así como todos los que estaban en el mismo ciclo laboral por medio de la cooperación van colaborando en posibilitar que todos se capaciten.

Dentro del taller, además de la organización laboral existían acuerdos que generaban una ‘política’ de comportamiento y sociabilización no vinculada con proyectar una organización, sino con celebrar la idea en común. Cualquier desafío emprendido por más difícil que fuere se hizo más agradable: la carga se hace más liviana si la llevamos juntos. Ello implicó integrarse, formar parte del grupo, crear lazos, sentirse parte de algo; ese algo se hizo propio y se emprendió en conjunto. Al respecto comenta el señor Darío Muñoz:

a la serie para hacer los materiales y los repuestos para todo lo concerniente a las máquinas, a los carros, a los coches y, bueno, el trabajo nuestro era muy sacrificado, pero había una, había una política en el taller que era pasarlo lo mejor que se podía eh… bueno pa` la talla, muy buenos pa` la talla. Era el taller en que en que el día no se sentía por el ambiente que reinaba en el taller nuestro, pese a que era el taller más sacrificado que había en cuanto a la elaboración del trabajo. DM (AOMBV, 2013a, ext: 01:17-01:52)

De esa manera se fortalecieron las relaciones sociales, contexto del que surgió la camaradería. El generar un acuerdo implícito mediante el cual se promueve un buen ambiente de trabajo pareciera ser fundamental para sobrellevar lo sacrificado de la carga laboral. Lo fraterno irrumpe entonces de lo convivencial, lo que como acuerdo social cumple una función que es estratégica, ya que permite sobreponerse a las dificultades de la vida laboral.

Esta camaradería fue surgiendo a partir del proceso de formación técnica dentro del taller, en el trabajo con otros, entre los compañeros con sus pares y con quien o quienes enseñaron a los primerizos a realizar las diversas tareas

encomendadas. Como se observa, conversar y conocerse en el trabajo se constituyó en una forma de construir lazos de familiaridad:

¡¡Ah!!, lo que pasa es que esa relación se daba más bien ya cuando, cuando tú empezabas a trabajar de ayudante. Ahí empezaba a conocer al compañero y de una forma de ser amigo de él y había mucha comunicación. GF (AOMBV, 2013d, ext.: 06:21-06:46)

Me acercaba a ellos y hacíamos comentarios. Tengo una experiencia muy bonita ahí que, uno de los últimos instructores, antes que él se decidiera ser instructor, nos sentábamos y conversábamos estos temas, ah… ehh y él me preguntaba, porque él no tenía conocimiento eléctrico, entonces él como que se alimentaba de los que yo podía, ehh, traspasarle a él. Bueno, y eso después lo hizo un muy buen instructor, ehh, nos enseñó muchísimo después. Roberto Ramos (AOMBV, 2013c, ext.: 02:10-03:57)

Procesos de socialización y aprendizaje entre pares y también con los compañeros que ascendían de rol laboral y que después agradecían lo aprendido, retroalimentando la relación de reconocimiento recíproco positivo con otros conocimientos. De esta manera se manifiesta nuevamente una forma de intercambio bajo la cual todos ganan, en la que hay valoración de la contribución individual de cada participante del intercambio; en este caso, dos personas que aprenden de sí mismas y del otro como ritual de reconocimiento entre miembros, no solo por un rol asignado por la empresa ferroviaria, sino principalmente por conocimiento del trabajo e intercambio de saberes a partir de ello, incluso luego de acceder a roles laborales de jerarquía diferenciada.