Hasta el momento, la colección de restos óseos humanos del sitio Arroyo Seco 2 consta de un mínimo de 44 individuos, procedentes de 33 entierros que se hallaban distribuidos en inhumaciones individuales y múltiples en una muy estrecha proximidad espacial (Tabla 6.1). Asimismo todas las inhumaciones se recuperaron por debajo de la unidad estratigráfica Y, en sedimentos asignados a la unidad estratigráfica S y a la unidad estratigráfica Z. En cuanto a las modalidades de inhumación predominan los entierros primarios, aunque también se registraron dos entierros secundarios (entierro Nº 30 y Nº 33) y un entierro incompleto (entierro Nº 21).
La metodología de campo empleada fue la excavación por decapage, el registro tanto tridimensional como fotográfico y el mapeado de los esqueletos. En general se desenterraron los elementos óseos de a uno, aunque se extrajeron en bloque los entierros secundarios y en los casos donde había varios huesos articulados y carbonatados, lo que fue relativamente frecuente en los grupos de vértebras, esta misma técnica fue utilizada para la extracción de algunos entierros recuperados en la década de 1970. En ninguna situación los huesos fueron tratados en el campo con sustancias químicas para su preservación.
Los trabajos realizados en laboratorio, desde 2003, comprendieron la limpieza de los elementos con agua destilada, la rotulación y cuando fue necesario se llevó a cabo la consolidación de los materiales con diferentes sustancias químicas. Estas tareas estuvieron a cargo del Lic. R. Peretti.
Paralelamente a estos trabajos se hizo un inventario de cada uno de los individuos donde se constató los elementos presentes, su lateralidad, completitud y se relevaron algunas variables tafonómicas –presencia de carbonato de calcio, marcas de raíces, manchas de óxido de manganeso y rajaduras - con el fin de conocer el estado general de preservación e integridad de cada esqueleto. Además se llevó a cabo la excavación de varios de los individuos (AS12, AS13,
AS15, AS16 y AS38) que habían sido extraídos en bloque con sedimento. Paralelamente, los individuos AS11 y AS18 fueron analizados aunque se decidió no extraerlos del bloque para evitar que se destruyan debido al mal estado que presentaban los elementos.
Una segunda etapa de análisis en el laboratorio comprendió la revisión de las determinaciones básicas de edad y de sexo para cada uno de los individuos que componen la muestra. Para las estimaciones se tuvieron en cuenta los criterios dados por Buikstra y Ubelaker (1994); Bass (1995); Barboza et al (2004) y White y Folkens (2005).
El cálculo de la edad probable de muerte de los individuos varió según se tratara de adultos o subadultos. En el caso de los subadultos se consideró la fusión de epífisis de huesos largos en tres categorías (no fusionada, recientemente fusionada con una línea visible o fusión total sensu Ribot y Roberts 1996), la erupción dentaria según la propuesta de Ubelaker (1980) y como criterio complementario la longitud de los huesos largos. Para los individuos adultos se consideraron los cambios en la sínfisis púbica, en base a las sugerencias de Todd (1921) y de Brooks y Suchey (1990) así como las modificaciones en la carilla auricular siguiendo el esquema de Lovejoy et al. (1985). Cada uno de los individuos fue asignado a una de las siguientes categorías etarias propuestas por Buikstra y Ubelaker (1994): feto (antes del nacimiento); infante (nacimiento a 3 años); niño (3-12 años), juvenil (12-20 años), adulto joven (20-35 años), adulto medio (35-50 años) y adulto viejo (mayor de 50 años).
En las determinaciones de sexo se consideraron principalmente las características de la pelvis y del cráneo, aunque en algunos casos de manera complementaria se realizaron medidas sobre los huesos largos (ej. diámetro máximo de la cabeza del fémur). En el caso de la pelvis se observó la profundidad y ancho de la escotadura ciática, la concavidad subpúbica, y el aspecto medial de la rama isquiopúbica. En el cráneo se analizaron el grosor de los arcos supraorbitarios, el desarrollo de las crestas nucales, el tamaño de las apófisis mastoideas y la robustez mandibular.
Como resultado de estos análisis se pudo establecer que de los 44 individuos analizados, 22 eran adultos, 20 subadultos y 2 indeterminados. Los
individuos subadultos cubren edades desde pocos meses hasta individuos de 19 años. Sólo fue posible determinar el sexo en el caso de los adultos, 9 fueron asignados al sexo femenino, 12 al masculino y 1 indeterminado. En el caso de los individuos infantiles y niños no se realizaron estimaciones de sexo ya que se consideró que en esta categoría etaria estas determinaciones no son confiables (ver Tabla 6.1).
Tabla 6.1 Características de los entierros
Entierro Nº Individuo Entierro Tipo de Sexo
Edad Probable (en años)
Categoría Etaria
AS1 P M 22-26 Adulto Joven
AS2 P I 6-10 Niño
1
AS3 P I 0,5-1,5 Infantil
AS4 P F 23-26 Adulto Joven
AS5 P F 23-26 Adulto Joven
2
AS6 P F 7-12 Juvenil
3 AS7 P F 30-34 Adulto Joven
4 AS9 P I 2-4 Infantil
5 AS10 P I 0-1 Infantil
6 AS11 P I 1-2 Infantil
7 AS12 P I 0-1 Infantil
8 AS13 P I 0-1 Infantil
9 AS14 P M I Adulto Joven?
AS15 P F 20-24 Adulto Joven
AS16 P I 1-3 Infantil
10
AS17 P I 2-4 Infantil
11 AS18 P I 6-10 Niño
12 AS19 P M 45-49 Adulto Medio
13 AS20 P M 45-49 Adulto Medio
14 AS21 P I 6-10 Niño
15 AS22 P M 50-54 Adulto Mayor
16 AS23 P M 25-29 Adulto Joven
17 AS24 P M 30-34 Adulto Joven
18 AS25 P M 35-39 Adulto Medio
19 AS26 P F 20-26 Adulto Joven
Tabla 6.1 Continuación
Entierro Nº Individuo Entierro Tipo de Sexo
Edad Probable (en años) Categoría Etaria 21 AS28 P I I I 22 AS37 P I I Subadulto
23 AS30 P I 20-24 Adulto Joven
24 AS31 P M? 55+ Adulto Mayor
AS32 P F 50-54 Adulto Mayor
25
AS34 P I 0,5-1,5 Infantil
26 AS35 P I I I
AS36 P M 20-24 Adulto Joven
27
AS39 P F? 15-19 Juvenil
28 AS8 P F? 12-16 Juvenil
29 AS33 P I 0-1 Infantil
30 AS38 S M 50+ Adulto Mayor
31 AS40 P F 50-54 Adulto Mayor
32 AS41 P F 50+ Adulto Mayor
AS42 S M I Adulto
AS43 S F I Adulto
AS44 S M? I Subadulto
33
AS45 S F? I Subadulto
Referencias: P: primario, S: secundario, M: masculino, F: femenino, I: indeterminado
Varios rasgos interesantes acompañan los entierros humanos, por una parte el ajuar funerario, por otro el uso de colorante y finalmente la presencia de estructuras de piedra. De las 44 inhumaciones 12 (27%) tenían ajuar asociado. Los materiales sobre los que se confeccionaron los adornos fueron valvas y colmillos de cánido. Sobre estos materiales se hicieron cuentas, que en el caso de las valvas incluyeron formas circulares, semiesféricas y rectangulares (Figura 6.4). Las cuentas circulares son piezas de un tamaño de unos 4 a 5 mm con una perforación central, fueron manufacturadas sobre valvas de lamelibranquios (Laporte 2010). Por su parte, las cuentas semiesféricas comprenden piezas irregulares con un diámetro entre 11 y 13 mm con una perforación central, estas fueron confeccionadas sobre valvas de gasterópodo no determinado. Por último las placas corresponden a cuentas de forma rectangular de unos 25 mm de largo
por 12 mm de ancho, de sección curvada, estas fueron realizadas en valvas de lamelibranquio de tamaño grande (Laporte 2010).
Figura 6.4 Cuentas de valva de forma circular y las cuadrangulares
Las materias primas sobre las que se confeccionaron los ajuares provienen en el caso de las valvas del litoral atlántico distante a unos 50 kilómetros. La otra materia prima seleccionada fueron los caninos superiores de cánidos de los cuales no se tiene evidencia de consumo de otras partes esqueletarias (Laporte 2010).
Es interesante notar que aunque tanto individuos adultos como subadultos, hombres y mujeres exhibieron ajuar asociado, sin embargo fueron los subadultos (66%) los que más ajuar presentaron (Tabla 6.2). Particularmente, las cuentas de valva rectangulares sólo se recuperaron en tres individuos subadultos (AS11, AS12, AS13) que habían sido inhumados en un área apartada 16 metros del núcleo central.
Además si se tiene en cuenta el número de objetos de adorno asociados la diferencia entre los adultos y los subadultos es aún mayor. En este sentido es destacable que uno de los individuos subadultos de corta edad (AS9) enterrados en el sitio presentó más de 480 cuentas en diferentes partes del esqueleto (Figura 6.5). Los estudios efectuados por Laporte (2010) permitieron determinar que los adornos asociados a los adultos y a los niños se limitan generalmente a algunas
piezas dispuestas cerca de la cabeza o raramente alrededor del cuello. Por el contrario, las sepulturas de infantes presentaron adornos abundantes, dispuestos a nivel de la cabeza, los tobillos, las muñecas y a veces sobre el tórax.
Figura 6.5 Individuo AS9 con ajuar de colmillos de canido y cuentas circulares de valva
La presencia de ocre es otra de las características asociadas con algunos de los esqueletos enterrados en el sitio, 9 individuos (20%) exhibieron este rasgo. Es de destacar que la colocación de ocre se registró tanto en adultos como subadultos, predominando en los infantiles (ver Tabla 6.2). Un dato interesante es que este rasgo se vinculó a las inhumaciones de tipo primaria y no se ha detectado en sepulturas secundarias.
Las estructuras de tosca es un rasgo ligado a 5 de los individuos (12%) enterrados en el sitio. Los esqueletos que mostraron este atributo eran en su mayoría adultos. Las toscas estaban tanto asociadas de manera horizontal con los esqueletos como encima de los mismos en las unidades estratigráficas suprayacentes. Un caso interesante es el individuo AS14 quien presentó tanto rocas asociadas horizontalmente como rocas ubicadas en la unidad estratigráfica superior. En este caso además se registró la ausencia de ciertas partes esqueletarias (ver discusión más adelante).
Tabla 6.2 Estructura de piedra, ocre y tipo de ajuar en las distintas categorías etarias
Tipo de Ajuar Entierro Individuo Categoría Etaria Estructura de piedra Ocre
caninos cuentas semiesféricas cuentas circulares Placas 1 AS1 Adulto 6
1 AS2 Niño Varias
4 AS9 Infantil X 165 10 207 5 AS10 Infantil 15 6 AS11 Infantil X 41 7 AS12 Infantil X 26 8 AS13 Infantil 7 9 AS14 Adulto X 11 AS18 Niño 26 13 AS20 Adulto X 14 AS21 Niño X 15 AS22 Adulto 2 17 AS24 Adulto X 19 AS26 Adulto X 1 20 AS27 Niño X 21 AS28 Indet.. X 24 AS31 Adulto X 25 AS32 Adulto X 25 AS34 Infantil X 29 AS33 Infantil 9 2 27 AS39 Juvenil X 31 AS40 Adulto 4 2
Finalmente, 4 individuos (AS24, AS31, AS36, AS39) mostraron puntas de proyectil que impactaron en distintos lugares del cuerpo. Se trata de 3 adultos masculinos y un juvenil femenino (Tabla 6.3). Todos estos individuos fueron asignados a partir de 3 fechados radiocarbónico en ca. 7.800 años AP. La cantidad de proyectiles que afectaron a los esqueletos van desde uno como es el caso del individuo AS24 hasta cinco como se observó en el esqueleto AS36. En la mayoría de los casos las puntas se encontraron entre los huesos (e.g. entre dos costillas) alojadas en lo que fueron posiblemente los tejidos blandos (Figura 6.6), en tanto el esqueleto AS31 una de las puntas se incrustó en la escápula derecha. Este tema será retomado más adelante en este capítulo.
Tabla 6.3 Localización de las puntas de proyectil en los individuos
Individuo Sexo Cantidad de puntas Localización
AS24 M 1 fémur izquierdo
AS36 M 3 columna vertebral y zona intercostal AS39 F 2 Entre fémures y zona intercostal AS31 M 5 Escápula, columna vertebral
Figura 6.6 La esteca señala una punta de flecha alojada en la columna vertebral del individuo AS36