Publications
2.4 Voltage Regulation Options
2.5.1 Network Side Injection
En la actualidad existen diversos factores que atentan a los cimientos de la institución familiar, uno de ellos es precisamente la migración que, durante las últimas décadas, convertida en masiva y globalizada, ha provocado serios estragos en el tejido social, debido al abandono de miles de hombres y mujeres de sus hogares y familias, a veces, en busca de un futuro incierto.
La migración, sin duda, es uno de los principales factores de la desestructuración y la desintegración de esa primera e insustituible escuela que es la familia tiene efectos en todos los componentes del entramado social y entre ellos, principalmente en la educación, que debe prescindir de uno de sus elementos, la familia, en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Cuando nos referimos a la migración como causa principal de la desintegración familiar, queremos dejar en claro que se trata, sobre todo, de la migración irregular, puesto que la regular establece mecanismos para ejercer el derecho a la reunificación familiar, como una solución adecuada e inmediata del fenómeno.
De las encuestas realizadas, de 400 entrevistados, 30% ha viajado a Estados Unidos y Europa y de estas personas, la mayoría tienen problemas de familias desestructuradas. El 60% de padres de niños de escuelas fiscales han salido del país; el 28% de los jóvenes están abandonados por uno de los padres y el 20% están abandonados por ambos padres (Moreira, 2009).
Como consecuencia de la migración y la desestructuración familiar, los educandos, en estado de desprotección- cuando no de abandono físico y moral, van gradualmente perdiendo el interés en las actividades escolares y adoptan actitudes que van desde el desinterés, aburrimiento, hasta las de fuga y agresión; siendo presas de compañías nada saludables emocionalmente, de pasatiempos y costumbres exóticas que
finalmente les llevan al atajo del consumo de drogas, pornografía y música estrambótica.
En esta situación y muy a pesar del mejoramiento de las condiciones económicas de los hijos de personas emigrantes, en el plano escolar observan bajo rendimiento y conductas difíciles, lo que traduce una baja autoestima, cuya causa es la inestabilidad emocional, lo cual no permite al alumno o alumna discernir la problemática en la que vive y superar estos inconvenientes, mucho peor si no cuenta con el apoyo y la guía de uno o ambos progenitores, ausente física, afectivamente.
La migración media también en la modificación de las pautas de consumo, tanto de los emigrantes como de quienes quedan en espera de su retorno, consumo superfluo –en el caso de los jóvenes que se ve incrementado por el dinero fácil proveniente de las remesas del extranjero.
Igualmente, la educación se ha visto afectada por la migración de los propios profesores al extranjero, lo que ha ocasionado la pérdida de profesionales de la educación y que muchas de las escuelas, principalmente en el sector rural, se vayan transformando en unidocentes, dado lugar al fenómeno de escuelas sin profesores ni alumnos, niños y jóvenes en edad escolar sin profesores, sin escuela.
Al interior de la escuela, los problemas del aprendizaje, sin duda alguna, afectan principalmente a hijos de emigrantes, niños y jóvenes abandonados afectivamente, faltos de motivación, desorientados y sin brújula.
El problema de comportamientos o conductas no deseadas y bajo aprovechamiento de los estudiantes hijos de personas emigrantes, es más que es preocupante, tanto por el destino que toman los jóvenes que tempranamente abandonan su formación académica, cuanto por la falta de oportunidades que tiene la sociedad para con las personas que no poseen formación profesional.
Por otro lado, los jóvenes estudiantes hijos de emigrantes, con sus conductas asociales y desinterés por el estudio, suelen influir negativamente en el resto de
compañeros, con lo que se expande el círculo de personas afectadas por la migración, directa o indirectamente.
Y es más preocupante el problema, cuando se considera que el número de estudiantes hijos de emigrantes que tienen dificultades de adaptación al aparato escolar y a la sociedad en general, va en aumento.
De cara a la migración es necesario que los gobiernos, central y regionales, con o sin revoluciones, lejos de toda retórica, piensen, cuando menos, en dejar de ser exportadores de ecuatorianos y se conviertan en creadores de las condiciones necesarias para evitar la migración o, disminuirla a índices aceptables y nada alarmantes; es preciso que todos pensemos y ejecutemos la creación de fuentes laborales y de ingresos que permitan disminuir la tasa de subempleo de cerca del 50% de la población económicamente activa. (Banco central del Ecuador, 2010).
Es necesario concienciar en torno a la razón de ser y su importancia de la migración regular, y en esto la educación, los profesores, pueden y deberíamos cumplir un papel impostergable. Asimismo importante es participar en la construcción de una cultura del diálogo, hegemonizando la racionalidad comunicativa frente a la razón instrumental del libre mercado que nos permita vivir juntos siendo diferentes.
Los profesores ecuatorianos, particularmente, tenemos una responsabilidad histórica, tanto frente a la crisis general del sistema, cuanto frente a la crisis educativa, mejorando la calidad de la misma, tratando de contribuir a las soluciones de los problemas de la niñez y la juventud afectadas por el fenómeno migratorio.
Didácticamente es necesario pensar en la validez y la importancia de un proceso de enseñanza personalizado, orientado a los niños y niñas, hijos de padres emigrantes.
Es importante no perder de vista la importancia de un Departamento de Orientación Vocacional y Psicología Educativa que sirva para detectar tempranamente los diversos problemas psicológicos, principalmente emocionales, por los que atraviesan los hijos de emigrantes y poderlos guiar en su proceso educativo, realizándoles un seguimiento constante.