5.1: El envite.
Las ROE son un diálogo realizado por entes desiderantes y actuantes (los contendientes, los gobiernos, los ejércitos, los comandantes, las unidades en el terreno) en dos planos. Por un lado, los enemigos dialogan entre sí mediante la fuerza. Una imagen es la de un juego de naipes, en el que cada jugador pone sobre el tapete una carta (una ROE) que obliga al otro jugador a poner a su vez sobre el tapete otra (su ROE), hasta que uno vence en el envite final. “La guerra se ha revelado ya condición de posibilidad y referencia universal de toda comunicación: hago la guerra, luego soy yo quien habla, y te hablo a ti, mi adversario; en la lucha tenemos la palabra”380. Este no es el plano en que
reflexionaremos, nos centraremos en los distintos escalones de cada contendiente: mediante las ROE, los actores que conducen una operación a nivel táctico se comunican con el operacional, que puede hacerlo con el estratégico. Ello exige unas aproximaciones racionales al conflicto y a la violencia, propias de estadios desarrollados de la personalidad, tanto individuales como organizativos, porque tales diálogos se asientan en la parte más desarrollada de nuestro cerebro381, su corteza. Las ROE son, por tanto, un asunto cortical, mientras que el uso descontrolado de la violencia, límbico.
380: GLUCKSMANN, André (1969: 113). 381: MONEDERO, Juan Carlos (2009:16).
ROE distintas del comandante de una compañía o de un pelotón. Cada escalón que quiera aplicar una ROE asignada a un nivel superior debe pedir permiso, porque las competencias se establecen según niveles de mando. Las disquisiciones sobre los tipos de mando son complejas, solo diferenciaremos entre el orgánico382 y el operacional383, centrado el primero en administrar recursos e instruir; y el segundo, en gastar, ejecutar y combatir. Éste puede referirse al control del objetivo a alcanzarse, dejando libertad para lo demás; o al contrario, abarcar aspectos concretos sobre la forma de alcanzar el objetivo. Lo importante es que se aplica en operaciones y por estructuras multinacionales. Nos encontramos con “task forces” formadas por unidades de diversos países, sometidas a jefes que no son ni nacionales ni comunes: un general norteamericano, con un estado mayor de varios países, puede mandar una división francesa, a la que se han incorporado sendas brigadas, italiana y española. Generalmente, este mando marcará objetivos y cada componente nacional coordinará y aplicará procedimientos propios para alcanzarlos. Por ello, hay tantas posibilidades de gestionar ROE como estructuras se elijan, y se concreten antes del despliegue, en Acuerdos sobre el Estatuto de la Fuerza (“Statute of Force Agreement”, SOFA).
Si nos fijamos en la conducción de operaciones, una brigada puede verse en una situación que requiera aplicar una ROE concreta, pero cuya competencia esté reservada al comandante de la división de la que depende, al que habrá convencer de la necesidad de aplicar tal ROE, para recibir la oportuna autorizaciòn. Este diÍlogo se denomina “ROE game” (o “juego de ROE”); concepto que se refiere al conjunto de procedimientos y convenciones establecidos en cada organización para implementar las ROE. Ello pasa por definir el conducto reglamentario o cadena de mando, la línea de dependencia jerárquica de cada elemento de la estructura con su superior y su subordinado (generalmente en el SOFA y acuerdos derivados); e impone una limitación en la comunicación vertical: solamente pueden dialogar o comunicarse cada escalón (unidad militar) a través de ese canal único. AdemÍs, el “ROE game” usa una serie de formularios estandarizados, que
382: EJÉRCITO DE TIERRA (2012: 5.5). 383: Ibíd.
“ROE Authorisation or Denial” (ROEAUTH), para la autorización o denegación; y el “ROE Implementation or Cancellation” (ROEIMPL), de aplicaciòn o cese de la implementación.
Hemos visto cómo las modalidades del mando operacional permiten que las unidades queden sometidas a un mando superior, de distinta nacionalidad. De lo anterior se deriva que, a tenor de política nacional sobre la fuerza, se puedan plantear restricciones unilaterales a las ROE, que se denominan “caveats”, porque una unidad concreta estè autorizada a hacer cosas distintas de otra unidad, según la nacionalidad. Pueden plantearse formal o informalmente384 y dependen de varios factores385:
1. Los intereses políticos de los Estados cuyas tropas participan en la operación. AdemÍs, cuanta mÍs preponderancia de poder civil, mÍs “caveats” suele haber386.
2. Los riesgos inherentes a las amenazas de la operación. 3. Las capacidades de las unidades concernidas.
4. El contenido de las ROE, es decir, qué permiten, cómo y cuándo.
No son solo unas restricciones, son también órdenes para las fuerzas propias que deben ser cumplidas. Se refieren generalmente al rechazo de un uso de la fuerza concreto387, pero los tipos posibles son diversos: interpretación de conceptos previos,
medios empleados; limitaciones horarias, geográficas o logísticas388, como, por ejemplo,
384: AUERSWALD, David P.; y SAIDEMAN, Stephen M. (2009). 385: ALVA VILLAMÓN, Silvio Javier (2005).
386: AUERSWALD, David P.; y SAIDEMAN, Stephen M (2009)
387: Según el documento OTAN AAP-6 (2007): ´Caveat: In NATO operations, any limitation, restriction or constraint by a nation on its military forces or civilian elements under NATO command and control or otherwise available to NATO, that does not permit NATO commanders to deploy and employ these assets fully in line with the approved operation plan. Note: A caveat may apply inter alia to freedom of movement within the joint operations area and/or to compliance with the approved rules of engagement.µ
388: ´Nations generally caveat ROE on several grounds: (1) National law. A State may caveat a particular ROE in order to respect its national legislation. This often occurred in matter of self-defence. (2) International law. Similarly a State may caveat a ROE simply because of its interpretation of international law or due to special obligations under
más de X horas; no volar en determinada franja horaria, no realizar combates nocturnos o después de una nevada, no transportar personal local en helicòptero» Como es de suponer, se han rechazado con frecuencia389, porque con ellas las operaciones se diseñan a la carta, aunque sea bajo un paraguas común; y no hay potencia líder que consienta de buen agrado que se limite su poder, ni las inercias que produce su ejercicio. Se alega en su contra la producción de descoordinación en la conducción, competencias, aumento del riesgo, etc., lo cual tiene un impacto cierto en la operación, pues se vulnera el principio de unidad de esfuerzos390.
international law that would be conflicted by a ROE rule. (3) Interpretation. A State may disagree with the interpretation given to a UN mandate and therefore caveat a particular ROE. (4) Limitation/Restriction. Nations may invoke limitations on other grounds: policy considerations; as a self-constraint on specific type of activities, or using specific type of weapons. For instance, a nation may refuse to use rubber bullets or tear gas; a geographical limitation; refusing to send troops in a particular area within the theatre of operation; or simply logistical or other capability-wise reasons; that limit a national troop to engage because of lack of resources or skillsµ. VV.AA., 40 (2010: 261).
389: En Afganistán hay unas ochenta en vigor.
390: En 2005 se emitió la Resolución 336 de la ´NATO Parliamentary Assemblyµ. En ella, la organizaciòn ´URGES member governments and parliaments of the North Atlantic Alliance: a). to eliminate the use of undeclared caveats and allow the restrictions on a national contingent to be taken into consideration during the force planning process; b) to minimize the use of declared caveats and regularly reconsider the specific caveats to determine which can be eliminated, given changes in the operating environment or in the available resources of the national contingentµ. George Bush pidió a los países de la NATO, en la cumbre de Riga (noviembre de 2006) que se tomara un acuerdo que permitiera su eliminación, pero no se aceptó finalmente su propuesta, a pesar de que las ´caveatsµ, según la NATO, afectan a su interoperabilidad, espacialmente en Afganistán y Kosovo, como se ha destacado en su documento ´055 DSC 08 E - NATO Operations: Current Priorities and Lessons Learnedµ: ´National caveats governing the rules of engagement of some nations' contingents continue to complicate the situation. NATO officials have estimated that the lifting of caveats by all contributing nations in Afghanistan would have the same net effect as having about 5,000 extra troops on the ground. In addition to presenting planning and execution problems for commanders on the ground, national caveats dealing with geographic restrictions have also been charged with undermining Allied solidarity, with some Allied nations asserting with some justification that risk is not equally shared among all national contingents in Afghanistan ().µ Despuès se aprobò la ´Comprenhensive Political Guidanceµ al respecto, cuyo párrafo 8 pedta a los Estados miembros que sus contribuciones fueran ´flexiblesµ, ´sustancialesµ y ´econòmicamente equitativasµ; y se abandonara el concepto de ´misiòn a la cartaµ, según los intereses nacionales de los patses cedentes de fuerzas,
Las ROE son, como hemos apuntado, un algoritmo, un mecanismo cibernètico que se diseña por los estados mayores, factorías o centrales de decisiones. Cuando nos aproximamos a ella, nos solemos fijar en las materias primas que la alimentan, la energía que la sostiene, los productos que fluyen de ella, pero se postergan los mecanismos psicològicos con los que el kybernetes gobierna el timòn: liderazgo, el estilo de mando, la postura vital del comandante respeto a sus tropas y a la operaciòn encomendada. Con frecuencia se ha dicho que el mando es una cuestiòn de gestiòn de egos. Ello nos llevaría a empresas que superan los mÍrgenes de esta investigaciòn; haremos, no obstante, una referencia a la materia.
El liderazgo (“leadership”) es una aportaciòn norteamericana al estudio de las acciones de mando. Tal se puede definir como el conjunto de valores, concretados en acciones, mediante los que se manda una unidad militar. Tambièn como la capacidad y la voluntad de reunir hombres y mujeres en la consecuciòn de un objetivo común, así como el carÍcter de debe poseer el comandante para hacerlo, inspirador de confianza, basado en la autoridad moral y en la verdad. Nos encontramos pues con el “arte de mandar hombres en la batalla”, tenièndose presente que, para Montgomery, “el hombre es todavía la primera arma empleada en la guerra” y que “el liderazgo es la sangre de un ejèrcito”.
Si el mando es una competencia concedida por la ley a un comandante, el liderazgo es un valor personal, una cualidad o virtud militar, relacionada con la excelencia y el respeto, que se debe buscar, fomentar y enseñar. EstÍ formado por el núcleo de los valores militares clÍsicos, disciplina, valor, iniciativa, respeto a los demÍs, orgullo, confianza», todos resumidos en la “voluntad de vencer”391. El liderazgo implica poseer
porque se entendía que tal concepto chocaba con la solidaridad y la eficacia esenciales a una alianza militar. El efecto serta la reducciòn o casi eliminaciòn de las ´caveatsµ. PORTERO, Florentino (2006); y MICHAELS, Jim (2006). 391: ´La voluntad de vencer debe entenderse como el firme propósito del mando y de las tropas de imponerse al adversario y cumplir la misión en cualquier situación por desfavorable que ésta sea. Implica fe en el triunfo, tenacidad para alcanzarlo y actividad insuperable en la ejecución. Se basa en los valores morales que constituyen el primordial exponente de la valía de un ejércitoµ. EJÉRCITO DE TIERRA (2012: 3.2).