• No results found

3.4 Methods and tools for data collection

3.4.4 Observation

comprender qué clase de fe es esta. Intenta entender; esta es la más profunda

comprensión de la fe.

Norm alm ente lo que se enseña en las iglesias, los tem plos (de lo que hablan cristianos, m ahom etanos, hindúes), no es fe sino credo: « ¡Cree en Dios!» . ¿Pero cóm o vas a creer? Porque cada creencia alberga en sí su propia duda. Por eso insistes en decir: « ¡Yo creo plenam ente!» .

Cuando dices: « Yo creo plenam ente» , en realidad ¿qué estás diciendo? ¿Por qué este « plenam ente» ?, ¿por qué este énfasis? Lo que dem uestra es que en algún lugar hay una duda oculta y tú la estás escondiendo con la palabra « plenam ente» , con la palabra « totalm ente» , al poner el énfasis. ¿A quién quieres engañar? Te estás engañando a ti m ism o. El énfasis m uestra que lo opuesto está oculto en algún sitio.

Cuando le dices a alguien: « Te am o a ti y sólo a ti» , hay una duda oculta. ¿Por qué « sólo a ti» ? ¿Por qué lo dices? ¿Por qué lo enfatizas? La posibilidad de am ar a otra persona está oculta ahí, así que enfatizas para ocultar esa posibilidad. Si no la escondes, puede que se haga aparente, puede que surj a, puede que aparezca. ¿Qué hacer entonces? Sencillam ente tom a todas las m edidas necesarias para ocultarlo.

¿Por qué dices: « Soy un verdadero crey ente» ? ¿Acaso puede haber tam bién un falso crey ente? ¿Cuál es esa verdadera creencia? Verdadera creencia significa que has escondido la duda tan com pletam ente que nadie podrá saberlo; pero tú la conoces m uy bien. Por eso los crey entes no quieren oír nada que vay a en contra de sus creencias. Se vuelven sordos porque siem pre tienen m iedo. Tú nunca tienes m iedo del otro, de lo que vay a a decir; tienes m iedo de que pueda tocar la duda oculta y esa duda se desarrolle.

Así que, norm alm ente, a la gente religiosa no le gusta oír a un ateo. Dirá: « No, él puede destruir m i fe» . ¿Pero se puede destruir la fe? Y si la fe puede ser destruida, ¿m erece la pena aferrar se a ella? Si la fe tam bién puede ser destruida, entonces, ¿qué clase de fe es esa? Pero puede ser destruida porque la duda está ahí, la duda y a la está erosionando.

Esto ocurre todos los días. Crey entes que se vuelven incrédulos, incrédulos que se vuelven crey entes...: cam bian, son fácilm ente convertibles. ¿Por qué? Porque lo otro está ahí oculto. La creencia alberga en sí la duda; al igual que el am or alberga en sí el odio y la vida alberga en sí la m uerte, la creencia alberga en sí la duda. Entonces, ¿qué es la fe?

Sosan realm ente tiene una com prensión de lo que es la fe. La fe ocurre sólo cuando la dualidad ha caído; no es una creencia en contra de la duda. Cuando am bas, creencia y duda, han desaparecido, ocurre algo que es fe, que es confianza. No confianza en un Dios, porque no existe la dualidad, tú y Dios. No se trata de que confíes, porque tú y a no estás; porque si tú estás entonces habrá otros. Cuando todo es vacío, la confianza florece; el vacío se convierte en el verdadero florecim iento de la confianza.

La palabra budista shraddha (fe, confianza) es m uy, pero que m uy diferente. Su significado es m uy diferente al de la palabra « creer» . No hay nadie para creer, nadie en quien creer; todas las dualidades han caído. Entonces la confianza... ¿Qué puedes hacer entonces? No puedes dudar, no puedes creer; ¿qué puedes hacer? Sim plem ente confías y fluy es con la corriente. Te m ueves con la vida, reposas con la vida.

Si la vida trae nacim iento, confías en el nacim iento; no te quej as. Si la vida trae m uerte, confías en la m uerte; no dices que eso no está bien. Si la vida trae flores, de acuerdo; si la vida trae espinas, de acuerdo. Si la vida da, está bien; si la vida quita, está bien. Eso es confianza. No hacer una elección por tu cuenta. Dej arlo todo a la vida, lo que sea... No desear, no hacer dem andas. Sim plem ente ir donde la vida te lleve, porque ahora sabes que, en el m om ento que exij as, el resultado será lo opuesto. Así que no pidas: « Danos la vida eterna» , porque sabes que obtendrás la m uerte eterna.

¿Te has dado cuenta alguna vez de que, en todo el m undo, sólo los cristianos han rezado por la vida eterna? Sólo los cristianos rezan: « Señor danos la vida eterna» , y sólo los cristianos tienen un infierno que es eterno. Tiene que ser lo opuesto. Ninguna otra religión tiene un infierno eterno. Tienen infiernos, pero tem porales; pasas allí unos días, unos m eses, luego eres trasladado, porque ningún castigo puede ser eterno. ¿Cóm o va a serlo? Si todos los placeres son tem porales, ¿cóm o va a ser eterno el castigo? Si el prem io es tem poral, ¿cóm o va a ser eterno el castigo? Si en la vida nunca obtienes nada eterno, ¿cóm o vas a ser castigado eternam ente? Parece inj usto.

Pero los cristianos piden, rezan por la vida eterna. Entonces tienes que hacer balance: infierno eterno. Una vez que pecas eres arroj ado al infierno y no te será posible salir de allí nunca. Estarás allí para siem pre, toda la eternidad. Tiene que ser así porque estás pidiendo la vida eterna. La confianza budista es una gran com prensión del hecho de que todo lo que dem andes irá m al. Intenta entender esto. Lo repetiré: todo lo que desees irá m al.

Entendiendo esto, los deseos desaparecen. ¿Cuando el desear desaparece llega la confianza! Confiar significa ir por la vida sin ninguna expectativa, sin ningún deseo o dem anda por tu parte. No pedir, no quej arse. Aceptando lo que sea que ocurra.

Y recuerda, esto no es algo que tú hagas. Si lo estás haciendo tú, entonces hay rechazo. Si dices: « Sí, aceptaré» , has rechazado. Dices: « Aceptaré lo que sea que ocurra» , pero detrás de esto hay un profundo rechazo. En realidad no aceptas. Aceptas sólo porque te sientes im potente, porque no se puede hacer nada; así que, ¿qué hacer?: acepta. Pero esta aceptación alberga en sí un gran desaliento, un rechazo. Si hubiera sido posible rechazar, hubieras elegido el rechazo. Entonces no hay confianza.

Sosan dice que la confianza ocurre sim plem ente viendo la realidad de que lo opuesto está im plicado en todas las cosas. No es que digas: « Acepto» ; no es que aceptes por im potencia. Es sim plem ente que lo opuesto está im plicado en la naturaleza de las cosas. Mirar los hechos, la verdad, en el fondo de tu ser, te da confianza. Mirando los hechos, ocurre la confianza.

Si m e doy cuenta de que he nacido, entonces es un hecho que voy a m orir. Esto es sim plem ente un hecho. No lo acepto porque no hay rechazo; sim plem ente confío. Cuando confié en nacer, la vida m e dio el nacim iento; y y o confié. La vida m e traerá la m uerte, y y o confío. Si el nacim iento fue tan m aravilloso, ¿por qué no va serlo la m uerte?

Lo desconocido está siem pre ahí. Confiar significa entrar en lo desconocido, sin hacer ninguna dem anda. Entonces no puedes ser desgraciado, entonces la felicidad va inundándote. ¿Cóm o puedes ser desgraciado si no dem andas nada? ¿Quién te va a hacer desgraciado si no dem andas nada? La vida parece tan desgraciada porque, pidas lo que pidas, la vida parece ir exactam ente en el sentido contrario. Si no dem andas nada, la vida se convertirá en una bendición; cualquier cosa que ocurra es m aravillosa. Lo que sea que ocurra es m aravilloso; sim plem ente avanza con ello.

Chuang Tzu tiene razón cuando dice: « Lo fácil es lo correcto» y « Cuando el zapato es el que corresponde al pie, se olvida el pie» . Y cuando te adaptas tan profundam ente a la vida, las dudas, la incredulidad, desaparecen. Esta m edida adecuada del zapato es la confianza. Entonces surge una fe que no es una creencia. Surge una fe que no necesita de ningún Dios en el que creer.

Es por eso que los budistas no hablan acerca de Dios. El budism o realm ente alcanza el núcleo m ás profundo de la religión, y la gente com o Sosan es rara. Su com prensión es perfecta, total. La totalidad ha entrado en su com prensión. No necesitan un Dios, porque: « ¿Para qué un Dios? ¿No es suficiente con la existencia? ¿Para qué personificarla? Todo lo que tú hagas será exactam ente igual que tú; será una proy ección. Así que todos los dioses son proy ecciones» .

Cuando los hindúes hacen un dios... Mira a su dios, es sencillam ente una proy ección de la fisiología hindú (la nariz, los oj os, la altura, todo). Fíj ate en el dios de los j aponeses, fíj ate en el dio de los negros, puedes darte cuenta de que tan sólo son las proy ecciones de nuestras propias m entes. Si los caballos tuvieran sus dioses no podrían ser hom bres, serían caballos. ¿Puedes im aginarte que el Dios de los caballos fuera com o un hom bre? ¡Im posible! Los dioses de los caballos serán caballos. Si los árboles tuvieran dioses, estos serían árboles.

¿Qué son tus dioses? Tus proy ecciones. Y ¿por qué proy ectas? Porque quieres estar protegido. Sin un Dios te siente desam parado, solo, vacío; quieres que alguien te ay ude. Al pedir ay uda, tú m ism o te estás creando sufrim iento. Ahora ocurrirá lo contrario. En todo m om ento sentirás que Dios no te escucha; estás llorando y rezando y él no te escucha. En todo m om ento sentirás que, a pesar de que has hecho todo por tu parte, no se te da lo que te corresponde.

Los santos, los m al llam ados santos, siem pre se quej an porque han renunciado al m undo y todavía no han llegado al estado de bienaventuranza. Son célibes, pero todavía las flores no han caído sobre ellos. Y han hecho esto y aquello, tienen una larga lista, han hecho m uchas cosas, pero Dios todavía está tan lej os com o siem pre. Ellos no confían, todavía están luchando contra la vida. No perm iten que la vida ocurra a su propia m anera. Tienen que im poner sus propias ideas a la vida; eso es desconfianza.

Desconfianza significa que tienes que im poner algunas ideas. Te crees m ás listo que la propia vida. Eso es desconfianza, eso es incredulidad. Quieres im ponerte a ti m ism o. Ve a las iglesias, a las sinagogas, y verás gente rezando a Dios. ¿Qué es lo que están diciendo? Están dando consej os. Están diciendo: « No hagas esto, eso está m al. Mi hij o está enferm o, haz que se cure» .

En prim er lugar, si realm ente confías, entonces es que él hace que tu hij o enferm e; ¡así que confía en ello! ¿Por qué ir a rezar y a quej arse? ¿Crees que tú puedes hacerlo m ej or? Todas las oraciones significan que tú ruegas a Dios: « Por favor no hagas que dos y dos sean cuatro. Cualquier cosa que ocurra, cualquier cosa que sea natural, no dej es que ocurra» . Tienes alguna idea que sugerir, algún consej o: esto no es confianza.

Confianza significa: « Yo no soy nadie, voy donde la vida m e lleve, donde sea (hacia lo desconocido, hacia la oscuridad, m uerte o vida). Donde m e lleve, estoy preparado. Estoy siem pre listo, m e adapto» . ¿Pero cuándo te adaptas? Sólo te puedes adaptar cuando cesa la dualidad, cuando puedes ver y el propio ver se convierte en el final; el final de los deseos, de las dem andas.

Para la mente unificada, en armonía con el Camino,