• No results found

1. Normas de higiene en el trabajo: a) Mantén las manoslimpias y secas.

b) No lleves collares, anillos o ropa ancha porque puedes engancharte. c) Ten limpia y ordenada la mesa y el laboratorio.

2. Normas de seguridad: a) Generales:

i) Comunica a tu profesor cualquier lesión (corte, herida, etc.) y consultale cualquier

duda.

ii) Cumple el resto de normas de seguridad. b) Laboratorio de Tecnología:

i) Apréndete donde están las puertas de entrada, salida, extintores, alarmas y elemen-

tos como gafas de protección, guantes, etc.

ii) Respeta las señales. Existen cuatro tipos de señales: obligación, de peligro, de auxilio

(emergencia) y de prohibición. c) Tabla de señalizaciones: Ejemplos: Obligación Peligro Auxilio Prohibición

Tipo Indican Forma

Obligación Es obligatorio usar las protec- ciones indicadas

Circular, con el borde blanco, el fondo azul y la figura blanca

Peligro Avisa del peligro de utilizar algún material o herramienta

Triángulo equilátero, con el borde negro, el fondo amarillo y la figura negra Auxilio Ayudan y nos informan de los

equipos de socorro

Rectangulares, con el borde blanco, el fondo verde y la figura blanca

Prohibición Prohíben las actividades que pueden ser peligrosas

Circulares, con el borde y una línea que atravie- sa en roja, el fondo blanco y la figura negra

Bibliografía

AGUIRRE, G. E. Educación tecnológica, nueva asigna-

tura en Latinoamérica, en Revista Pensamiento Edu-

cativo, vol. 25, diciembre, 1999.

AIBAR, Eduard y Miguel Ángel Quintanilla. Cultura tec-

nológica: estudios de ciencia, tecnología y sociedad,

ICE HORSORI – Universidad de Barcelona, Barcelona, 2002.

BARÓN, M. Enseñar y aprender tecnología, Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires, 2004.

BASALLA, G. La evolución de la tecnología, Conaculta/ Crítica, México, 1988.

BECOÑA, I. E. Adicción a nuevas tecnologías, SEP – Nova Galicia Ediciones Gato Azul “Libros del Rin- cón”, México, 2007.

BUCH T. La tecnología, la educación y todo lo demás, Revista “Propuesta Educativa”; año 7; núm. 15, Edi- ciones Novedades Educativas, Buenos Aires, 1996. BUCH, T. El tecnoscopio, Aique, Buenos Aires, 2001. FOLADORI, G. Controversias sobre sustentabilidad. La

coevolución sociedad naturaleza, Universidad Autó- noma de Zacatecas, México, 2001.

GARCÍA, P.E.M. Ciencia, tecnología y sociedad: una

aproximación conceptual, OEI, Madrid, 2001.

GENNUSO, G. La propuesta didáctica en tecnología:

un cambio que se ha empezado a recorrer, revista

“Novedades Educativas”; junio, Buenos Aires, 2000. GILBERT, J. K. Educación tecnológica: una nueva asig-

natura en todo el mundo, “Enseñanza de las Cien-

cias”; revista de Investigación y Experiencias Didácti- cas, vol. 13, Ediciones ICE, Barcelona, 1995.

IRACHETA, Fernando Juan Carlos y Estruk. La ciencia

recreativa, “Libros del Rincón”, SEP, México, 2007.

LÓPEZ, Cerezo José Antonio, et. ál. Filosofía de la tec-

nología, OEI, Madrid, 2001.

LÓPEZ, Cubino R. El área de tecnología en secundaria, Narcea, Madrid, 2001.

NICKERSON, R.; Perkins, D. y Smith E. Enseñar a pensar.

Aspectos de la aptitud intelectual, Editorial Paidós,

España, 1998.

PACEY, A. El laberinto del ingenio, Gustavo Gili (Tecno- logía y Sociedad), Barcelona, 1980.

POZO, J. El aprendizaje estratégico. Enseñar a aprender

desde el currículo, Editorial Santillana, España, 1999.

SAGASTI, R. Francisco. Ciencia, tecnología y desarro-

llo latinoamericano, Fondo de Cultura Económica,

México, 2008.

TOVAR, A. El constructivismo en el proceso de Ense-

ñanza Aprendizaje, IPN, México, 2001.

Referencias electrónicas

Acevedo, D. J. A., ”Tres criterios para diferenciar entre

ciencia y tecnología”, disponible en:

http://www.campus-oei.org/salactsi/acevedo12.htm Andrade, F. “El desarrollo de la tecnología. La aporta-

ción de la física” disponible en:

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volu- men1/ciencia2/23/htm/desarro.htm

López C.J.A. y Valenti, P. “Educación tecnológica en el

siglo XXI”, disponible en:

http://www.campus-oei.org/salactsi/edutec.htm

Ministerio de educación (2008). Ser competente en

tecnología, disponible en:

http://www.mineducacion.gov.co/1621/arti- cles-160915_archivo_pdf.pdf

Rodríguez, A.G.D. “Ciencia, tecnología y sociedad: una

mirada desde la educación en Tecnología”, disponi-

ble en:

http://www.campus-oei.org/oeivirt/rie18a05.htm

Rodríguez de Fraga, Abel y Silvina Orta Klein, “Docu-

mento de trabajo. Tecnología”, disponible en:

http://cab.cnea.gov.ar/gaet/DocCurr.pdf

SEP (2010), Evaluación de sistemas tecnológicos. Octa- va reunión PEI, disponible en:

199

Anexo 1

Proceso productivo general

del sector del mueble 1. Recepción y almacenamiento materias primas

2. Mecanizado madera 4. Preparación chapa

6. Lijado y calibrado 7. Armado previo 8. Acabado 9. Montaje conjunto 10. Tapizado 11. Montaje final 12. Embalaje 13. Procesos auxiliares

3. Mecanizado tableros 5. Preparación telas-

pieles-espumas Almacén mantenimiento Almacén tapizado Selección Selección Marcaje Trenzado Aserrado Cepillado Regruesado Curvado Torneado Talla Engomado Secado Acabado Lijado Secado Fondo Secado Tinte Grapado Corte y confección Corte Juntado

Despiece y corte a medida Macizado de cantos

Chapado Aplacado de cantos Moldurado y fresado Corte a medida y buchido

Moldurado y fresado Taladrado y escopleado Espigado y mechonado Taladrado Marquetería Corte Cosido Almacén tableros Almacén adhesivos Almacén chapas Almacén madera maciza Almacén Pinturas, barnices, tintes y disolventes Almacén adhesivos Almacén montaje Almacén Producto final

Anexo 2

Partes de la silla Chasis

El armazón de una silla de ruedas puede ser rígido (fijo), o plegable. El aprovechamiento de la energía que el usuario aplica para propulsarse es del doble en una silla con armazón rígido (se aprovecha 15 a 20 % del impulso), que en una plegable (aprovecha 5 a 8 % del impulso). Materiales empleados son: Material: la composición del armazón es un factor clave en la funcionalidad de la silla. El acero siendo el más habitual, es el más pesado pero también el más barato. Una silla con armazón de aluminio es mucho más ligera y por lo tanto fácil de propulsar, pero también más cara. También se pueden encontrar armazones realizados en materiales muy ligeros como titanio y carbono. Se utilizan habitualmente en sillas de armazón rígido y tienen un precio muy elevado.

Ruedas delanteras

Existen de diferentes tamaños y materiales, así como inflables o macizas, dependiendo del uso que va- yamos a darles debemos tener en cuenta lo siguiente: cuanto más pequeña sean las ruedas delanteras, tendrán menor rozamiento y mayor facilidad de giro, siendo adecuadas para interiores. Así por ejemplo las de 75 mm y 125 mm se recomiendan en sillas para deportes en pista, como el baloncesto y en sillas activas. Como punto negativo, se enganchan en obstáculos e irregularidades del terreno con facilidad. Las ruedas grandes son más recomendables para exteriores, y suelo accidentados, ya que resulta más fácil salvar obstáculos y no se clavan en el terreno. Sus desventajas son que el mayor rozamiento dificulta la maniobrabilidad y su mayor tamaño aumenta el radio de giro.

Ruedas traseras

Sobre las ruedas traseras debemos conocer los siguientes detalles: tamaño, tipo de cubierta, composición de la llanta y el aro. La rueda trasera más habitual es la de 600 mm de diámetro (24”). Se utilizan ruedas más pequeñas de 22” (550 mm) o 20” (500 mm) en sillas de niño; para personas con limitación del mo- vimiento en los hombros o para hemipléjicos, para que puedan llegar al suelo y propulsarse con el pie. La rueda más pequeña permite aplicar menor esfuerzo para propulsarla, pero también requiere mayor número de impulsos. Las ruedas de 650 mm (26”) se utilizan para personas muy altas y para deportes. Llantas

• Llantas de plástico: apenas requieren mantenimiento, pero pesan más que las ruedas de radios. • Llanta de radios de aluminio: resulta más ligera que la de plástico, y absorbe mejor las rugosidades

del terreno. Los radios cruzados ofrecen un entramado más fuerte.

• Llantas de otros materiales: como la fibra de carbono, de alto precio y prestaciones con un peso muy bajo.

Para deporte se prefieren los radios rectos, que dan mayor rigidez al conjunto, pero los aros y el carrete deben de ser especialmente fuertes.

Llanta de plástico Llanta de aluminio Llanta de fibra de carbono