financial contagions
4. MULTIVARIATE COPULA: AN APPLICATION TO EMERGING
4.4. Empirical application of the copula DCC models
4.4.1.2.1. Out-of-sample evaluations using passive risk management technique
Una vez superada la etapa fundacional de la comunidad de práctica, la cuarta jornada del taller marcó el inicio formal de los procesos de construcción de los documentales, que los estudiantes llevaron a cabo a lo largo de once semanas; es decir, la etapa de aprender a hacer un documental por medio de realizar uno. De tal suerte que, en la etapa inicial denominada preproducción, elaboraron sus guiones y se organizaron para desarrollar la segunda etapa, llamada producción, que consistió en grabar el material que emplearon en la tercera y última etapa, conocida como postproducción, en la que articularon su narración audiovisual por medio de la edición.
La etapa de preproducción se extendió a lo largo de las cinco jornadas del segundo módulo, titulado Cómo se cuenta la diversidad, y de las dos primeras sesiones del tercer módulo, titulado Cómo quiero contar la diversidad. En las cinco sesiones del segundo
[168]
módulo combinamos el análisis de narrativas audiovisuales sobre identidades diversas en el marco de la nación con la elaboración de sus guiones; y en las dos sesiones del tercer módulo concentramos los esfuerzos en organizar la ejecución de los guiones.
Así, en la jornada inaugural del proceso de construcción de sus documentales, abordamos el tema del guion. Lo definimos como una descripción escrita de lo que deseamos ver y escuchar en nuestro documental, definiendo quienes son los personajes y cómo desarrollan sus acciones en una estructura dramática de tres actos. Y para aplicar la teoría analizamos tres cortometrajes buscando responder las siguientes preguntas desde una perspectiva narratológica: ¿quién es el protagonista y cuál es su objetivo?, ¿quién es el antagonista y cómo se opone al protagonista?, ¿qué acciones desarrolla el personaje para alcanzar su objetivo?, ¿con qué material visual describe las acciones?, ¿con qué material sonoro describe las acciones?, ¿cuál es el tema del cortometraje?, y ¿cuál es su objetivo de comunicación?
Para orientar las reflexiones de los estudiantes en torno a cómo se construyen identidades Otras, dos de los cortometrajes tenían como objetivo generar un diálogo acerca de cómo se cuenta la diversidad sexual desde perspectivas opuestas; y el tercero tuvo como objetivo generar reflexiones en torno a cómo construir una narración audiovisual interesante con recursos tecnológicos mínimos. Primero vimos Que nadie vea (Chile, 2012) de Jorge Sepúlveda, sobre cómo enfrenta una pareja homosexual la presión social en su contra y Comercial de Nikon "Kordale & Kaleb" (Estados Unidos, 2014) sobre la vida cotidiana de una familia afroamericana homoparental; contrastando de qué modo y con qué medios de expresión describen las identidades y experiencias de vida de los personajes.
Y finalmente vimos Corto M. Bize (Chile, 2007), un cortometraje realizado con un teléfono celular por el reconocido cineasta chileno Matías Bize, sobre el rechazo de una mujer joven a ser madre; destacando que para crear una narración audiovisual que sea entretenida y haga sentir y pensar a los espectadores no es indispensable tener acceso a instrumentos tecnológicos profesionales, sino tener algo que decir, una historia que contar, y ser creativo para utilizar los recursos a nuestro alcance.
[169]
Además, al hablar sobre la elaboración de sus propios guiones, enfaticé la necesidad de que empezaran por definir un tema, un concepto general y un objetivo de comunicación; para luego, desarrollar la idea a partir de anécdotas de personajes concretos que salven obstáculos para alcanzar sus objetivos; valorando de qué material visual y sonoro disponemos para describir las acciones de los personajes. Y se llevaron a casa la encomienda de leer el texto El guion en el cine documental del cineasta chileno Patricio Guzmán, para posteriormente redactar una sinopsis de la idea que desean convertir en un documental; es decir, un texto breve (integrado por 3 párrafos de entre 4 y 6 líneas cada uno) que describiera al personaje y sus acciones clave de principio a fin.
La segunda sesión del módulo, la dedicamos al análisis de Cómo se cuenta lo indígena. Vimos, analizamos y contrastamos dos narraciones radicalmente distintas acerca de los pueblos originarios de México, un cortometraje documental sobre un grupo de rock Comcaac y un comercial sobre la fiesta popular de Oaxaca, La Guelaguetza: Hamac Caziim (Fuego sagrado) de Jerónimo Barriga y el Comercial Guelaguetza 2014 de Rafael Oceguera.
Los estudiantes concluyeron en el comercial construía a los “indígenas” como objetos y
subalternos sin capacidad de agencia; mientras el cortometraje documental los construía como sujetos libres con la capacidad de decidir su destino.
Yo destaqué que existen formas diversas de contar un mismo tema, que cada narración responde a una agenda particular y se construye desde una mirada particular del mundo, y que cada canal productor y/o difusor de narraciones responde a unos objetivos políticos, económicos y sociales particulares. Y de nueva cuenta les encomendé que avanzaran en aclarar sus ideas y redactaran una sinopsis de la idea que desean convertir en un documental, teniendo como referente el texto El guion en el cine documental del cineasta chileno Patricio Guzmán.
La tercera jornada la dedicamos a reflexionar exclusivamente acerca del proceso de producción de documentales y analizamos dos cortometrajes de mi autoría; uno realizado en un esquema profesional de producción Mujer de manglar, acerca de un colectivo de
pescadoras, y el otro realizado ex profeso para el taller como “película casera”. En ambos
[170]
estudiantes, compartí mi experiencia como creador con el objetivo de ampliar sus conocimientos acerca de cómo se hace un documental y mostrarles que es una actividad que ellos mismos pueden realizar haciendo un uso creativo de los recursos a su alcance.
La “película casera” describía una mañana de domingo en la vida de mi familia; y mi objetivo particular era mostrarles que podemos contar una pequeña historia con base en
observar nuestra vida cotidiana. Analizamos tres diferentes versiones de la “película casera”: una que duraba cinco minutos, una que duraba tres y una que duraba un minuto; y al respectó destaqué cómo funciona el proceso de edición, seleccionando y sintetizando. Además, señalé que mi quehacer empezó esbozando unas cuantas líneas donde describía la idea de lo que deseaba construir; haciendo un guion con el cual enfrentar la realidad; y destaqué la necesidad de ser creativo para conseguir lo que me proponía, ya fuera consiguiendo ayuda o empleando cualquier cosa como trípode para estabilizar mi cámara. Finalmente, reflexionamos acerca de quiénes eran los protagonistas de los cortometrajes y qué obstáculos enfrentaban para alcanzar sus objetivos, y nuevamente se llevaron a casa la encomienda de redactar una sinopsis de la idea que desean convertir en un documental. Además, asumiendo que el aprendizaje se intensifica “cuando nos vemos
desafiados más allá de nuestra capacidad de respuesta, cuando deseamos comprometernos
con nuevas prácticas e intentamos unirnos a nuevas comunidades” (Wenger, 2001: 25), les
pedí que realizaran ellos mismos una “película casera” de un minuto de duración con los
medios a su alcance, con el triple propósito de que llevaran a la práctica los conocimientos y habilidades construidos hasta ese momento, que conocieran los alcances y límites de sus equipos y hacer de sus obras objeto de la reflexión colectiva en la comunidad de práctica. La cuarta sesión la dedicamos a reflexionar Cómo se cuenta lo negro y analizamos dos cortometrajes documentales acerca de personajes afrodescendientes: Pueblos afromexicanos, realizado por la UNAM, y Entre dos tierras, que yo mismo realicé, acerca de unas hermanas de nacionalidad sueca que viajan a Etiopía para conocer a su familia biológica. Del cortometraje sobre los pueblos afromexicanos la mayoría de los estudiantes destacó su sorpresa al conocer que existen mexicanos “negros”, pues no habían accedido
[171]
antes a información al respecto; y de Entre dos tierras, el diálogo se centró en preguntas acerca del proceso de producción.
Además, reflexionamos acerca de cómo están estructurados los guiones de los cortometrajes, preguntándonos ¿quién es el protagonista y cuál es su objetivo?, ¿quién es el antagonista y cómo se opone al protagonista?, ¿qué acciones desarrolla el personaje para alcanzar su objetivo?, ¿con qué material visual describe las acciones?, ¿con qué material sonoro describe las acciones?, ¿cuál es el tema del cortometraje?, y ¿cuál es su objetivo de comunicación? Y se volvieron a lleva la encomienda de redactar una sinopsis de la idea que desean convertir en un documental, tomando como referencia el texto El guion en el cine documental de Patricio Guzmán; además de continuar trabajando en su “película casera”
para presentarla en la siguiente jornada.
La quinta y última sesión del módulo la dedicamos a reflexionar Cómo se cuenta lo mexicano y analizamos Los mexicanos que no son indios y My days in Mexico City; el primero de factura amateur y el segundo, un comercial de factura profesional. Del primero, los estudiantes destacaron su pobreza cinematográfica y cuestionaron la forma en que
reivindica que ser mexicano no implica exclusivamente parecer “indígena”; y del segundo,
destacaron sus cualidades estético-narrativas.
Además, analizamos sus “películas caseras”, dialogando acerca de los problemas que enfrentaron para realizarlas y de lo que podían mejorar en ejercicios futuros. Y se llevaron a casa la encomienda de ampliar las sinopsis en las que habían venido trabajando para redactar un primer esbozo de sus guiones, compuesto por 3 párrafos de entre 4 y 6 líneas cada uno, describiendo el planteamiento, desarrollo y desenlace de su historia con las acciones de sus personajes como eje transversal.
Por otra parte, asumiendo que conocer perspectivas diversas en torno a un tema enriquece los procesos de creación de sentido y de creación artística, pues facilita visibilizar aristas anteriormente soslayadas y cuestionar la legitimidad de la perspectiva propia (Elboj y Oliver, 2003: 101); y con la finalidad de crear un espacio de diálogo, reflexión y retroalimentación en torno a la práctica de los estudiantes desarrollando sus guiones,
[172]
acordé con ellos agregar una jornada de trabajo a nuestro calendario antes de iniciar el siguiente módulo, para dedicarla exclusivamente al perfeccionamiento de sus guiones.
La sesión operó como un taller donde cada uno de los 10 estudiantes asistentes leyó su guion en voz alta y obtuvo la retroalimentación del resto, ya fuera como sugerencias o bien, como dudas surgidas por la falta de claridad en sus textos. Y coincidieron en que exponer su trabajo a opiniones diversas enriqueció sus procesos creativos, que esa sesión supuso un gran empuje en el proceso de aclarar y depurar sus ideas para dar forma a sus historias; un impulso considerable para consolidar al proceso de transformar sus sinopsis en guiones antes de pasar a la etapa de convertirlas en imágenes y sonidos.
Por ejemplo, David (Publicidad y Relaciones Públicas) y Raquel (Sociología)
coincidieron en señalar que inicialmente pensaban en hacer “como una especie de
reportaje”, articulando entrevistas e imágenes como pruebas periodísticas. David señaló la
dificultad de abarcar todo lo que deseaba y la necesidad acotar su tema, “de todo el tema tan amplio, limitarlo nada más a la cuestión de mi familia” (DAV/EP2/23062015); y Raquel se mostró satisfecha de que empezó imaginando un documental tradicional con “fuentes periodísticas”, “fotos de los periódicos y pues una que otra entrevista”, y terminó siendo “más vivencial” (RAQ/TR/28112015). Mientras Tania (Química Farmacéutica Biológica) destacó darse cuenta de que “lo que realmente hace cambiar a un documental es qué tanto te inmiscuyas en él, qué tanto investigues” (TAN/TR/28112015).
Estudiante presentando sus ideas de guion para tener retroalimentación, en la jornada de trabajo que agregamos el jueves 16 de abril de 2015. (Fotografía propia).
[173]
Ya en la primera sesión del tercer módulo, Cómo quiero contar la diversidad, con sus guiones listos para empezar a grabar, abordamos el proceso de producción de un documental desde la perspectiva del director, del autor que imprime su punto de vista en la narración audiovisual. Para definir cuál es su rol en el proceso de producción de un documental iniciamos haciendo una lluvia de ideas tomando como punto de partida estas preguntas: ¿qué hace el director de un documental?, ¿cuál es su función?, ¿qué debe y no debe hacer?, ¿qué responsabilidad tiene con la película?, y ¿qué responsabilidad tiene con su equipo de trabajo?
Señalé que el director es quien selecciona qué es lo que se va a ver y a escuchar y decide cómo se va a ver y a escuchar. Y en ese sentido enfaticé que la cámara es incapaz de registrar todo lo que la rodea, por lo cual la selección de toda imagen y sonido implica la discriminación de información; y el proceso de edición supone una nueva selección y eliminación de buena parte del material grabado. Además, recordé que la elección de un plano, el colocar una toma antes o después de otra, y la música o el sonido ambiental que se utilice en la banda sonora, irán dotando de distintos significados aquello que se presenta en pantalla.
Posteriormente destaqué que un documental suele ser producto de trabajar en equipo y que las funciones mínimas que deben cubrirse para realizar uno son 5: dirección, producción, sonido, fotografía y montaje. Entonces les propuse conformar equipos de trabajo de 3 miembros para llevar a cabo las 5 funciones mínimas, y les hice saber que, en mi opinión, lo ideal era que cada uno de los miembros del equipo fuera el director de su propio corto y que los otros dos le ayudaran a cumplir con las demás funciones. Además, se llevaron a casa la encomienda de armar su equipo de trabajo y perfeccionar sus guiones en su rol como directores, definiendo con el mayor detalle posible cómo querían que se viera y escuchara su documental.
Finalmente, la etapa de preproducción concluyó con la segunda sesión del tercer módulo, en la cual abordamos el proceso de realización de un documental desde la perspectiva del productor, quien organiza los recursos disponibles, incluido el trabajo de todos los que intervienen en su creación. Y para definir cuál es su rol en el proceso de
[174]
realización de un documental, iniciamos haciendo una lluvia de ideas tomando como punto de partida estas preguntas: ¿cuál es la función del productor?, ¿qué debe y no debe hacer?, ¿qué responsabilidad tiene con la película?, y ¿qué responsabilidad tiene con su equipo de trabajo?
Señalé que la función del productor de un documental es cubrir creativamente las necesidades materiales y de recursos humanos del proyecto a realizar, además deorganizar, planificar y calendarizar en colaboración con el director, las actividades del equipo de trabajo para realizar una película, supervisar que las actividades del equipo de trabajo se realicen en tiempo y forma; y comunicarse de modo fluido y permanente con el director y el resto del equipo de trabajo, para estar pendiente de las necesidades que puedan presentarse sobre la marcha. Enfaticé la importancia del trabajo de planificación previo al rodaje y destaqué que como parte de ese proceso es necesario que todos los implicados en el proyecto, todo el equipo de trabajo conozca el guion y las intenciones del director.
Por otra parte, para que antes de empezar la producción de sus cortometrajes experimentaran producir imágenes y sonidos trabajando en equipo, y probaran los alcances y límites de sus cámaras al realizar una entrevista, realizaron una práctica de cámara y sonido. En equipos de tres grabaron una breve entrevista variando en tres posiciones distintas la distancia entre el entrevistado y la cámara; con el objetivo de identificar a qué distancia respondía mejor la grabación de sonido. El entrevistado decía su nombre, su programa educativo y el semestre que cursa, y con la primera posición hicieron un Extrem close up de los ojos o de la boca del entrevistado, con la segunda, un close up o un plano medio y con la tercera un plano general; y posteriormente analizamos sus grabaciones reflexionando críticamente en torno a su práctica y a los resultados.
Además, se llevaron a casa la encomienda de dar una última vuelta de tuerca a sus guiones antes de iniciar la etapa de producción de sus cortometrajes; que los perfeccionaran analizándolos como productores y definieran también qué recursos humanos y materiales necesitaban para realizarlos, cómo y dónde conseguirlos, y planificar en el tiempo el rodaje de sus secuencias y su edición. De tal suerte que, habiendo concluido la etapa de preproducción, los estudiantes empezaron a desarrollar la producción de sus
[175]
cortometrajes en el marco de la tercera y la cuarta sesión del módulo Cómo quiero contar la diversidad.
En la tercera sesión abordamos el proceso de realización de un documental desde la perspectiva del encargado del sonido y para definir cuál es su rol en el proceso de realización de un documental, iniciamos haciendo una lluvia de ideas tomando como punto de partida estas preguntas: ¿cuál es la función del sonidista?, ¿qué debe y no debe hacer?, ¿qué responsabilidad tiene con la película?, y ¿qué responsabilidad tiene con su equipo de trabajo?
Destaqué la importancia narrativa del sonido en un documental, enfatizando que puede ser acompañamiento o contrapunto de las imágenes, pero debe en todo caso, ayudar a exponer la historia con claridad y a dirigir la atención del espectador, así como potenciar las emociones que las imágenes puedan sugerir y contribuir a la identificación emocional del espectador. Señalé que puede ser útil para describir un escenario geográfico, un período histórico, cambios en el tiempo, definir/anunciar un personaje, enfocar la atención en un detalle o disiparla, sugerir un estado de ánimo, evocar un sentimiento o establecer un ritmo. Enfaticé que la principal función del sonidista es establecer cómo va a sonar la película en colaboración con el director, definir el rol que jugarán los sonidos narrativamente, encargarse de que el registro sonoro de las escenas sea de la mejor calidad técnica posible y realizar la postproducción de sonido, es decir, limpiar las pistas, ajustar niveles, agregar efectos, filtros y música. Y en equipos de tres desarrollaron un nuevo ejercicio de producción, grabar dos entrevistas y “sonido ambiente” en dos ambientes
sonoros diferentes, asegurándose de que la calidad técnica del sonido fuera la mejor posible.
Se llevaron a casa la encomienda de escuchar con atención cómo se emplea narrativamente el sonido en otros documentales, analizar sus guiones, definir el rol narrativo que jugarán los sonidos en su documental y definir qué equipo necesitan y/o tienen disponible para cubrir las necesidades de su guion. Además, a partir de ese momento pudieron decidir cuándo iniciar la producción de sus cortometrajes y sugerí que empezaran haciendo las entrevistas, grabando los sonidos con los que contarían sus historias.
[176]
Finalmente, se encargaron de crear las imágenes y sonidos de sus cortometrajes con los recursos que tenían a su alcance; y como resultado de la diversidad de disciplinas y de niveles socioeconómicos de los estudiantes, hubo quienes trabajaron con equipos de grabación profesionales y quienes lo hicieron con equipos no profesionales.
Laura (Fotografía) grabó empleando dos diferentes cámaras, una fotográfica Nikon D7100 que hace video y era suya, y una GoPro que le presté yo para hacer imágenes subacuáticas; además grabó sonido con su iPhone 5. Olga (Publicidad y Relaciones Públicas) grabó con una cámara fotográfica propia que hace video, una Nikon 3200. Flor (Sociología) grabó imágenes con su cámara Samsung NX1000 y sonido con su iPhone 5. Y Raquel (Sociología) grabó con equipo propio, una cámara digital Nikon COOLPIX S4300 y una grabadora de reportera: Zoom H1 Portable Digital Recorder.
Mientras Jorge (Ingeniería Civil) grabó con una cámara fotográfica que hace video,